Otorgan el Premio Mujeres Latinoamericanas en Química 2026 a la Dra. C. María del Carmen Domínguez, del CIGB

La Sociedad Estadounidense de Química y la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas anunciaron las ganadoras de este Premio durante el 37 Congreso Latinoamericano de Química y el 31 Congreso Peruano de Química, que se celebró del 12 al 15 de octubre en Lima, Perú.

Así se conoció que el Premio Mujeres Latinoamericanas en Química 2026 fue otorgado a la Dra. C. María del Carmen Domínguez, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnnología de Cuba, reconocida por su trabajo en el desarrollo de Jusvinza, un medicamento inmunomodulador que ha ayudado en el tratamiento de la inflamación en pacientes graves y críticos por COVID-19 y pacientes con artritis reumatoide.

La categoría Liderazgo en la Industria reconoce a científicas que trabajan en la industria química, farmacéutica o biotecnológica y que han demostrado innovación sostenida, éxito comercial y beneficios para la sociedad.

Su investigación se centra en la tolerancia inmunológica y condujo al diseño y desarrollo de Jusvinza, el primer medicamento cubano basado en un péptido terapéutico. Bajo su liderazgo, la molécula avanzó desde la investigación y los estudios preclínicos hasta el desarrollo clínico y la aprobación regulatoria. También ha liderado equipos multidisciplinarios, impulsado colaboraciones internacionales y formado a nuevas generaciones de científicos.

Asimismo, es profesora titular de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), donde imparte la asignatura de Bioquímica a estudiantes de medicina de América Latina, África y Asia.

Firme defensora de las mujeres en las áreas STEM, promueve activamente la equidad de género mediante mentorías, conferencias, talleres y actividades de divulgación científica en escuelas y comunidades. Su compromiso con la salud pública, la educación, la sostenibilidad y el impacto social reflejan una carrera dedicada no solo a la innovación científica, sino también a garantizar que la biotecnología esté al servicio de la sociedad y contribuya a la equidad en la salud mundial.

Estos premios, creados en 2021, destacan el impacto de las mujeres químicas en América Latina y el Caribe, y reconocen su destacada labor de investigación. Son mujeres sobresalientes de la América Latina hispanohablante cuyas trayectorias demuestran excelencia científica, innovación, liderazgo y compromiso con el avance de las áreas STEM y con la transformación del conocimiento científico en un impacto significativo para la sociedad.to significativo para la sociedad.

Patricia Méndez Illas: el amor que aprendió a curar en otros

El uniforme blanquísimo, el turbante impecable y un precioso prendedor sobre el pecho. Patricia Méndez Illas siente debilidad por esos pequeños adornos; en casa guarda toda una colección que sus propios compañeros de trabajo se han encargado de ampliar. Pero en la sala de pruebas especiales ambulatorias del Instituto Nacional de Endocrinología de La Habana hay poco tiempo para detenerse en ellos.

Extrae sangre, organiza turnos, conversa con los pacientes e intercambia criterios con los doctores Erick y Lisette. Entre una tarea y otra, responde con una sonrisa las preguntas de esta periodista, que intenta descubrir la historia detrás de tantos años de entrega. Patricia llegó al Instituto el viernes 26 de abril de 1974. Recuerda la fecha, los gestos y hasta las palabras de quienes la recibieron. Quizás por su juventud, quizás por el color de su piel, la miraron con recelo.

Pero aquí se quedó para siempre. Hoy es la enfermera que más años lleva trabajando en la institución.

Nació en Pinar del Río y creció en una familia de nueve hermanos. Cuando tenía once años, veía a su madre enferma y le prometía que estudiaría para curarla. A veces escuchaba a escondidas las conversaciones de los mayores, intentando comprender la gravedad de lo que sucedía. Quería salvarla. Era una niña aferrada a la esperanza.

Tras la pérdida de su madre, se trasladó a La Habana para vivir con una tía. En 1967 se graduó de un curso intensivo de auxiliar de enfermería en el Hospital Universitario Clínico Quirúrgico «General Calixto García». Después continuó sus estudios durante dos años más y obtuvo el título de enfermera el 21 de diciembre de 1971. Trabajó en el Hospital General Docente Vladimir Ilich Lenin, en Holguín, y, al regresar a La Habana, fue ubicada en el Instituto Nacional de Endocrinología.

Cuando habla de su trabajo, Patricia encuentra las palabras justas: «Me siento tranquila, realizada. Me gusta ayudar. Lo que no pude hacer con mi mamá, lo hago con los demás». Hay una sensibilidad profunda en esa confesión. No pudo cumplir aquella promesa como la imaginaba entonces, pero encontró otra manera de mantenerla viva. Cada paciente atendido, cada procedimiento realizado con cuidado, cada acompañamiento parecen acercarla a aquella niña que deseaba aliviar el sufrimiento de su madre.

La seño Patricia convirtió el amor por ella en una razón para aliviar el dolor ajeno. Y esa, sin dudas, es una hermosa manera de cumplir una promesa.

Escribir sobre ella, cuando el Instituto celebra seis décadas de existencia, es también reconocer a quienes construyen una institución desde el trabajo cotidiano. Detrás de los avances científicos y de la labor asistencial y docente están las personas que reciben a los pacientes, comparten conocimientos y sostienen, día tras día, la atención médica.

Patricia es parte de esa historia. Su aporte se expresa en la experiencia, la constancia y la disposición de seguir ayudando. Basta verla en su sala, atenta a cada detalle, para comprender que la enfermería también significa escuchar, acompañar y hacer más humana la estancia de quienes necesitan atención.

Por: Mylenys Torres Labrada

Manejo clínico y medidas de prevención y control para la infección por sarampión

En el contexto de la circulación activa de sarampión, la Organización Panamericana de la Salud recomienda reforzar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio, asegurar el diagnóstico oportuno y el manejo clínico adecuado de los casos, priorizar la vacunación y fortalecer la preparación y organización de los servicios de salud, lo cual incluye la aplicación de medidas de prevención y control de infecciones, la disponibilidad de equipos de protección personal, y la adecuada comunicación de riesgos a la población y a los profesionales de la salud.

En la Región de las Américas, en los últimos años, se ha presentado un incremento importante del número de casos de esta enfermedad. En efecto, en el 2025 se notificaron 14 503 casos, incluidas 32 muertes. Esto refleja la continuidad del marcado aumento observado durante dicho año. Para el 2026, entre la semana epidemiológica SE 1 y la SE 29, la Región de las Américas notificó 47 026 casos confirmados de sarampión en 17 países y territorios, lo que representa aproximadamente un aumento de cinco veces en comparación con el mismo período del 2025.

El sarampión es una enfermedad vírica sumamente contagiosa que se propaga con facilidad cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. Puede causar síntomas graves, complicaciones e incluso la muerte. Aunque puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en la población infantil. Antes de diseminarse por todo el organismo, el virus infecta las vías respiratorias. Puede presentarse con fiebre alta, tos, rinorrea y una erupción cutánea que se extiende por todo el cuerpo.

Vacunarse es la mejor manera de evitar contraer el sarampión y contagiarlo a otras personas. La vacuna es segura y ayuda al organismo a combatir el virus. Además, es preciso fortalecer los conocimientos relacionados con el manejo clínico para disminuir las complicaciones y en la prevención y el control de infecciones, de manera de contribuir a cortar la cadena de transmisión del sarampión.

Para apoyar la respuesta de los sistemas de salud, la OPS publicó una guía sobre el manejo clínico y las medidas de prevención y control de la infección por sarampión, preparada con el apoyo de expertos de la región y dirigida a profesionales de la salud, equipos clínicos, responsables de control de infecciones y gestores de servicios de salud.

Descargue la guía desde aquí.

OPS insta a reforzar la vigilancia y preparación ante aumentos de dengue y chikungunya en las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó a los países de las Américas a reforzar la vigilancia y preparar los servicios de salud ante los aumentos recientes de dengue observados en varios países y el incremento y la reaparición de la transmisión de chikungunya en países y territorios donde no se registraba circulación viral desde hacía varios años.

El llamado se produce, en un contexto de intensificación prevista del fenómeno de El Niño y ante la proximidad de la temporada de mayor transmisión de estas enfermedades en América del Sur.

En una actualización epidemiológica publicada el 20 de octubre, la OPS informó que hasta mediados de septiembre se habían notificado en la región 1,69 millones de casos sospechosos de dengue, incluidos 3.413 casos graves y 571 muertes.

Aunque los casos acumulados notificados muestran un descenso del 58 % en comparación con los registrados durante el mismo período de 2025, esta disminución a nivel regional no fue homogénea: en las últimas semanas se observaron aumentos en países de las subregiones Andina, Centroamérica y el Caribe. Durante 2026 también se identificó la circulación de los cuatro serotipos del dengue en las Américas.

La OPS también destacó la situación del chikungunya, cuya transmisión aumentó entre finales de 2025 y 2026 y reapareció en países y territorios que llevaban varios años sin circulación viral documentada. Hasta mediados de septiembre, se notificaron 213 919 casos sospechosos, de los cuales 78 481 fueron confirmados, así como 88 muertes en 20 países de la región.

La actualización señala además transmisión en nuevas áreas, la ocurrencia de brotes fuera de las temporadas históricas, períodos de transmisión más prolongados y un aumento de la notificación de manifestaciones clínicas más graves.

Reforzar la prevención y preparar los servicios de salud

Ante este escenario, la OPS instó a los países a reforzar la vigilancia epidemiológica, virológica y entomológica, fortalecer la capacidad de diagnóstico y asegurar la detección temprana y el manejo clínico oportuno. También recomendó intensificar las acciones integradas de control del mosquito Aedes, principal vector de estas enfermedades.

La Organización recomienda que los servicios de salud se preparen para responder a aumentos de casos en todos los niveles de atención, fortaleciendo especialmente la capacidad de la atención primaria para reconocer tempranamente los signos de alarma del dengue y evitar la progresión a formas graves. Los hospitales, por su parte, deben estar preparados para atender casos con signos de alarma de dengue y casos graves de estas enfermedades.

La eliminación de criaderos sigue siendo una medida fundamental para reducir la presencia del mosquito. La OPS recomienda fortalecer el manejo ambiental, eliminar recipientes que acumulen agua y promover la participación activa de comunidades, familias, autoridades locales y otros sectores en las acciones de prevención y control.

Ampliar información en: Actualización Epidemiológica: Dengue y chikungunya en la Región de las Américas – 20 de octubre del 2026.

Cáncer de mama: la detección temprana, una prioridad para la salud

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres. Se estima que una de cada ocho podría desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida. La detección temprana favorece el pronóstico y amplía las posibilidades terapéuticas.

Con el objetivo de llamar la atención sobre esta enfermedad y de promover el conocimiento, cada 19 de octubre se celebra el Día Mundial del Cáncer de Mama. Y algunas regiones del mundo, consideran el mes de octubre, un periodo de concienciación sobre el impacto de esta enfermedad en las familias y en la población femenina en particular, desarrollando campañas para crear conciencia en la población, alertar sobre la enfermedad, y atraer donaciones para la investigación.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2024 fallecieron 694 000 personas por cáncer de mama en todo el mundo. En Las Américas representaron casi una cuarta parte de los nuevos casos de cáncer de mama a nivel global en 2022, con más de 525.000 casos nuevos. En América Latina y el Caribe, la proporción de mujeres afectadas por la enfermedad antes de los 50 años (31 %) es mucho mayor que en América del Norte. De manera similar, el 21 % de las muertes por cáncer de mama en América Latina y el Caribe se dieron en mujeres menores de 50 años, en comparación con el 10 % de las muertes en América del Norte.

El pronóstico después de un diagnóstico de cáncer de mama ha mejorado dramáticamente en los países de altos ingresos, los cuales han tenido una disminución del 40 % en la mortalidad por cáncer de mama (estandarizada por edad) entre 1980 y 2020, tras la introducción de programas de detección temprana y protocolos de tratamiento estandarizados. La detección precoz y el acceso a tratamiento efectivo siguen siendo un reto para países con recursos limitados, a pesar de que existen intervenciones probadas y rentables. Se pueden lograr mejoras sustanciales en el control global del cáncer de mama mediante la implementación de lo que ya sabemos que funciona.

En Cuba, las limitaciones de recursos e insumos médicos y las dificultades para acceder a determinados fármacos, en un contexto marcado por el bloqueo económico de Estados Unidos, refuerzan la necesidad de priorizar la promoción de salud, la identificación de factores de riesgo y el diagnóstico oportuno.

La presencia de nódulos mamarios o axilares, alteraciones cutáneas, retracción del pezón o secreciones anormales requiere evaluación médica. La Atención Primaria de Salud desempeña un papel esencial en la educación sanitaria, la identificación de signos de alarma y la orientación hacia los servicios especializados. La mamografía, según las recomendaciones vigentes y el riesgo individual, constituye una herramienta fundamental para la detección precoz.

Fortalecer la prevención, reducir las demoras diagnósticas y garantizar la continuidad asistencial son desafíos prioritarios para el Sistema Nacional de Salud.

¡Actuar a tiempo hace la diferencia! Promover la detección temprana es una responsabilidad compartida y una vía esencial para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las pacientes.

Recomendamos:

Por: Mylenys Torres Labrada

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema