Registro de casos de miasis por Cochliomyia hominivorax en seres humanos en la Región de las Américas: Carga, propagación y brechas en el conocimiento

El objetivo de este estudio fue mapear la evidencia disponible sobre los casos de miasis por Cochliomyia hominivorax en seres humanos en la Región de las Américas, y encontrar orientación pertinente para su vigilancia y tratamiento. C. hominivorax es una mosca verde azulada de 10-15 mm, exclusiva del continente americano. Su larva (gusano barrenador del ganado) es un parásito obligado (necesita de un huésped para reproducirse) que puede invadir los tejidos de cualquier animal de sangre caliente, incluidos los seres humanos.

Se realizaron búsquedas en bases de datos bibliográficas (PubMed/MEDLINE, EMBASE, LILACS, Epistemonikos, Google Scholar, La Referencia y OpenAlex), fuentes de bibliografía gris y registros de ensayos clínicos. Las búsquedas se realizaron en español, inglés y portugués. Las fuentes que cumplían los criterios de inclusión comprendieron artículos revisados por pares, informes de casos, series de casos, estudios observacionales, revisiones, directrices y documentos técnicos que abordaban la infestación en seres humanos en la Región de las Américas.

De los 2332 registros que se encontraron, 75 estudios cumplían con los criterios y fueron incluidos en la revisión. Las manifestaciones clínicas variaron e incluyeron infestaciones bucales y maxilofaciales, cutáneas y asociadas a heridas, óticas, nasales, orbitarias y cervicofaciales. Por lo general, el tratamiento se basó en la extracción mecánica inmediata de las larvas, el cuidado de las heridas y, de ser necesario, el desbridamiento quirúrgico.

La ivermectina fue el tratamiento antiparasitario más utilizado, aunque no se encontró evidencia comparativa sólida al respecto. Los documentos de orientación nacionales coincidieron en términos generales en la importancia de la extracción de las larvas, la notificación de casos y la coordinación intersectorial, pero diferían en cuanto a las recomendaciones clínicas y la utilidad de la ivermectina.

La evidencia disponible es escasa, fragmentaria y predominantemente descriptiva. Los hallazgos del presente estudio describen patrones en la bibliografía científica publicada y no deben interpretarse como estimaciones de la frecuencia o el riesgo a nivel poblacional.

No obstante, se pusieron de manifiesto algunos cuadros clínicos recurrentes, grupos vulnerables y prioridades clave en materia de salud pública que pueden servir de base para la preparación y la vigilancia, así como para armonizar los documentos de orientación en toda la Región.

Descargue y lea el artículo cumpleto en:

Molina-Flores B; Tortosa F; Chancey RJ; Cantey P; Fox M; Gainor K, et al. Tracking human New World screwworm in the Americas: burden, spread, and knowledge gaps. Rev Panam Salud Publica. 2026;50:e100. https://doi.org/10.26633/RPSP.2026.100

Hablemos de Salud – Episodio 33: El Niño y la salud

Cuando se habla de El Niño pensamos en lluvias, inundaciones o sequías. Pero sus efectos van mucho más allá del clima. En este episodio de Hablemos de Salud, comparecen Daniel Buss y Ciro Ugarte, dos especialistas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que explican cómo este fenómeno puede aumentar el riesgo de enfermedades, agravar las olas de calor, afectar la seguridad alimentaria y poner presión sobre los sistemas de salud.

Hablemos de Salud es una sección de podcast y videocast oficial de la OPS diseñada para brindar información actualizada, basada en ciencia, sobre los temas de salud que nos afectan a todos en la región de las Américas. Aquí, expertos reconocidos comparten su conocimiento sobre las tendencias en salud pública, los últimos datos y las soluciones que pueden transformar vidas.

Los invitamos a conocer cuáles son los principales riesgos para la salud, qué poblaciones son más vulnerables y qué medidas pueden tomar los países y las comunidades para anticiparse y protegerse frente a los impactos de El Niño.

Puede ver el video en YouTube o leer la transcripción desde la página de la OPS.

Tendencias detectadas en laboratorios sobre el dengue y otros arbovirus en el Caribe: análisis de datos de vigilancia, 2018-2024

Dengue

El objetivo de este artículo es describir los patrones detectados en laboratorios sobre la circulación de arbovirus, incluida la distribución de los serotipos y las tendencias temporales, así como su contribución al conocimiento sobre la situación regional en el Caribe.

Se trata de un análisis retrospectivo realizado a partir de muestras clínicas remitidas al Laboratorio de Microbiología Médica de la Agencia de Salud Pública del Caribe, procedentes de casos sospechosos de infección por arbovirus. Las muestras se analizaron mediante la reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa en tiempo real Trioplex® y mediante ensayos de inmunoabsorción enzimática para la inmunoglobulina M y la inmunoglobulina G. Los datos se analizaron por tipo de virus, serotipo, grupo de edad, sexo y estacionalidad. Las asociaciones estadísticas se evaluaron mediante la prueba χ² de Pearson de Pearson.

El conjunto de datos se obtuvo a partir de las muestras enviadas, por lo que los resultados se presentan como proporciones entre las muestras analizadas en lugar de estimaciones a nivel de población.

El virus del dengue (DENV) representó la mayor proporción de infecciones arbovirales confirmadas (34,7 %) en las muestras analizadas. El serotipo detectado con mayor frecuencia fue el DENV-3 (65,5 %), seguido del DENV-2 (26,8 %), el DENV-1 (4,3 %) y el DENV-4 (0,17 %). Se observaron asociaciones significativas entre el serotipo y el grupo de edad (χ² = 201,88; p <0,001) y el sexo (χ² = 22,15; 0-036 %). Se observaron picos estacionales entre agosto y noviembre, aunque también se registró un aumento atípico a principios del 2024.

La frecuencia de los virus del chikunguña (0,2 %) y del Zika (0,1 %) fue baja.

En este análisis retrospectivo, el DENV fue el arbovirus detectado con mayor frecuencia en las muestras analizadas en el Caribe, con una distribución dinámica de los serotipos y una marcada variabilidad estacional. Estos resultados ponen de relieve la importancia de la vigilancia basada en análisis de laboratorio para reforzar el conocimiento sobre la situación regional y orientar las respuestas de salud pública, reconociendo al mismo tiempo las limitaciones relacionadas con la representatividad y la ausencia de denominadores poblacionales.

Lea el artículo completo (en inglés):

Nathaniel SM, Arneaud W, Winter-Reece N, Rampersad C, Singh R, Gordon-John D, et al. Laboratory-based trends in dengue and other arboviruses in the Caribbean: Analysis of surveillance data, 2018-2024. Rev Panam Salud Publica. 2026;50:e73. https://doi.org/10.26633/RPSP.2026.73

La OMS aplaude la adopción de la declaración política de las Naciones Unidas sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aplaude la adopción el pasado 12 de octubre, por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración política sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias. La declaración supone una reafirmación contundente de la solidaridad mundial y el compromiso necesarios para proteger a las generaciones futuras de los efectos devastadores de las pandemias.

«La OMS aplaude este firme compromiso de los Estados Miembros de las Naciones Unidas para seguir trabajando al unísono en la prevención, preparación y respuesta frente a pandemias», señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «El mundo ha recorrido un largo camino desde la COVID-19. Instamos a los países a que cumplan ahora los compromisos asumidos, especialmente el de finalizar las negociaciones sobre el anexo del Sistema de Acceso a los Patógenos y Participación en los Beneficios (Sistema PABS), para que el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias pueda abrirse para su firma, se inicie el proceso de ratificación y el texto entre en vigor en el marco del derecho internacional».

Los Estados Miembros examinaron la declaración durante la segunda reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre prevención, preparación y respuesta, celebrada el 25 de septiembre de 2026, y la remitieron al pleno de la Asamblea General para su adopción hoy.

Partiendo de los importantes avances en investigación y coordinación logrados desde la pandemia de COVID-19, en particular la adopción del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, la declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas hace un llamamiento a la inversión sostenida y la toma de medidas para fortalecer las capacidades de prevención, detección y respuesta frente a las amenazas pandémicas a escala nacional, regional y mundial.

En la declaración se subraya la necesidad de adoptar un enfoque holístico que considere la preparación frente a pandemias como un imperativo en materia de salud, desarrollo, economía y seguridad que requiere una acción intersectorial coordinada.

Los Estados Miembros subrayaron especialmente la urgente necesidad de concluir las negociaciones sobre el anexo PABS como componente fundamental del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias. El resultado de las negociaciones sobre el anexo PABS se examinará en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, en mayo de 2027, o antes, en una reunión extraordinaria de la Asamblea.

Su adopción permitiría que el Acuerdo sobre Pandemias entrara en vigor y contribuiría a ofrecer una respuesta mundial más equitativa, coordinada y eficaz frente a futuras amenazas pandémicas.

La declaración política de la Asamblea General de las Naciones Unidas define con claridad una agenda para fortalecer la seguridad sanitaria mundial. Sus prioridades principales son mejorar los sistemas de seguimiento, invertir en las capacidades nacionales y aplicar el Reglamento Internacional de Salud (2005) enmendado. En la declaración se insta también a empoderar a las comunidades, garantizar el acceso oportuno a los patógenos y la participación equitativa en los beneficios, ampliar la capacidad local y regional de fabricación y de investigación y desarrollo, y garantizar una financiación sostenible. Tales acciones combinadas inevitablemente impulsarán la cooperación internacional y desembocarán en mayor solidaridad y equidad.

Vea también: Video: The next pandemic: are we ready?

El anestesiólogo cubano más internacional tiene 98 años y todos los días estudia

​¿Qué lleva a un hombre de 98 años, tras más de seis décadas en la medicina, a abrir sus libros de anestesiología todos los días? Ese es su verdadero récord. La respuesta trasciende la noticia de 2013, cuando la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiólogos (WFSA) aplicó encuestas en 140 países para hallar al especialista activo de mayor edad y descubrió que vivía en Cuba y se llamaba Ricardo Charles Mendoza Sánchez.

​Este 16 de octubre, Día Mundial de la Anestesiología su historia recobra toda su fuerza. Su camino hacia la profesión fue una conquista demorada: creció en el campo sin escuela cerca, terminó la primaria siendo adolescente y superó la postergación de sus exámenes finales en 1956 y 1957 por la convulsa situación política. Mientras su título se retrasaba, trabajó como asistente de reconocidos especialistas, enamorándose de una disciplina donde el saber exige respuestas inmediatas.

​Tras el triunfo de la Revolución, inició en el Hospital General “Calixto García” una prolífica trayectoria que combinó asistencia y docencia. Luego vendrían el Instituto Nacional de Cirugía y Anestesiología, el Hospital Militar “Carlos J. Finlay”, el Hospital Provincial de Camagüey, el antiguo Covadonga (hoy Hospital Clínico Quirúrgico Docente “Dr. Salvador Allende”) y el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria “Camilo Cienfuegos”, donde prestaba servicios desde 2001.

Durante la pandemia de COVID-19, colaboró en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular junto al profesor Humberto Saiz, hasta que la situación epidemiológica aconsejó su retiro para protegerlo.

​A esa vasta hoja de servicios en Cuba se suman sus misiones internacionales en países como Angola e Irak. Allí enfrentó la dureza extrema de atender heridos de guerra con graves traumatismos faciales o mutilaciones. Sin embargo, entre los momentos más dolorosos de su memoria no solo están las secuelas del conflicto, sino la tremenda prueba humana y profesional de haber tenido que administrar anestesia a sus propios padres y a un hermano.

​Para el profesor Charles, la anestesiología exige estudio constante y sensibilidad para tranquilizar al paciente. Supo transmitir esa vocación a sus hijas, la estomatóloga Silvia y la anestesióloga Susana. La lucidez de Charles sigue intacta: apenas ayer, le preguntó a Susana (quien se formó a su lado), por una fórmula que ella no recordaba bien y él se la explicó de memoria, sin dudar. Ella disfruta el recuento, y cada una de sus enseñanzas: Para él, un buen anestesiólogo debe estudiar sin descanso, conocer profundamente la enfermedad del paciente, dominar el método clínico y mantenerse actualizado sobre los avances científicos, tanto de su especialidad como de otras ramas de la medicina.

Pero hay algo más. El paciente que entra al salón de operaciones no lleva únicamente una dolencia: lleva consigo sus temores, sus preguntas y esa vulnerabilidad que aparece cuando uno debe confiar su vida a otras manos. Por eso, el profesor insiste en la importancia de conversar con las personas, escucharlas, comprender sus miedos y tranquilizarlas. La ecuanimidad, el cumplimiento riguroso de los requisitos preoperatorios y la capacidad de valorar al enfermo en toda su dimensión humana forman parte de una misma responsabilidad.

En esa manera de entender la anestesiología hay una lección que trasciende la técnica. La excelencia no consiste solamente en saber hacer, sino en comprender para quién y por qué se hace. Quizá por eso, al hablar de las mayores recompensas de su profesión, Charles no necesita recurrir a palabras grandilocuentes. Le basta con enumerar lo esencial: preservar la vida, evitar el sufrimiento, aliviar el dolor, rescatar a un paciente de un paro cardiorrespiratorio. En definitiva, ayudar a que alguien vuelva a casa.

​Con la satisfacción de haberlo logrado miles de veces, todos los días él vuelve a estudiar. De ahí que si la WFSA realizara hoy una nueva encuesta internacional, el Dr. Charles otra vez ganaría, porque no hay precedente de un anestesiólogo que a los 98 años mantenga intacto el rigor de repasar sus libros de medicina todos los días, y encima hasta sonreír, elegante y complacido, para las fotos que acompañan esta crónica de homenaje.

Por: Mylenys Torres Labrada

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