Ivermectina oral versus crema de permetrina al 5 % para el tratamiento de niños y adultos con sarna clásica.

Sarna

El contacto prolongado piel con piel representa la principal vía de transmisión combatida con la ivermectina oral y la crema de permetrina al 5 % como principales escabicidas disponibles.

Pese al sencillo uso de la ivermectina oral aún resta ser aprobada en todos los países; la limitación contrasta con la disponibilidad generalizada de la crema de permetrina al 5 %.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) añadió la sarna a su lista de enfermedades tropicales desatendidas debido a su presencia en entornos endémicos con recursos limitados.

Si bien existen programas de administración de fármacos a nivel poblacional que indican eficacia superior de ivermectina sobre permetrina para reducir la prevalencia de la sarna, los brotes continúan siendo un problema de salud pública y todavía falta evidencia consistente que evalúe adecuadamente las opciones terapéuticas de primera línea entre la ivermectina oral y la permetrina al 5 %. Además, las conclusiones de dos revisiones sistemáticas Cochrane, publicadas en 2007 y 2018, resultaron contradictorias.

Al analizar los diferentes ensayos, cinco deficiencias metodológicas podrían explicar la falta de consenso en los estudios sobre la superioridad o no de un fármaco. La especificidad del prurito y diversas manifestaciones clínicas de la sarna pueden ser bajas, especialmente en niños; en consecuencia, el diagnóstico requiere confirmación sistemática corroborada con exámenes parasitológicos de las lesiones o dermatoscopía.

Dado que los signos y síntomas de la infestación aparecen de 4 a 6 semanas después de que la hembra adulta del ácaro pueda oviponer en la piel, los contactos cercanos asintomáticos corresponde tratarlos simultáneamente con el caso índice para prevenir su reinfestación y la transmisión continua entre miembros del hogar. Es decir, los ensayos deben tener un diseño por conglomerados, condición desatendida en las investigaciones existentes.

Los escabicidas ivermectina y permetrina no son ovicidas o, en esa función, tienen un efecto deficiente, razón por la cual el ciclo de vida del parásito y la curación debe evaluarse el día 28 después de dos dosis de escabicida, administradas con un intervalo de 7 a 14 días.

Particularidades del ensayo
Corresponde que los profesionales intervinientes tengan formación en dermatología debido a que la curación de la sarna clásica se basa en la exploración física.

El estudio realizado entre enero de 2016 y diciembre de 2021 investiga los alcances clínicos para la curación de la sarna con ivermectina oral o permetrina tópica al 5 % en casos índice y convivientes.

Los autores consideraron que la inferioridad o superioridad de ambos escabicidas era incierta y, en función de ello, diseñaron un ensayo clínico multicéntrico, ciego y aleatorizado por grupos.

El trabajo involucró 28 hospitales franceses que aportaron 507 participantes de 142 hogares (grupos) tratados con ivermectina oral y 568 provenientes de 147 hogares que recibieron crema con permetrina para aplicar en todo el cuerpo.

Luego de confirmados mediante dermatoscopia, los resultados mostraron la acotada inferioridad de la ivermectina oral en comparación con la permetrina al 5 %, administrada los días 0 y 10, para lograr la curación clínica de la sarna el día 28 en los casos índice y sus familiares.

Permetrina e ivermectina en resultados
El estudio detalla las diversas razones que explican la superioridad estadística de la crema de permetrina al 5% en el tratamiento de la sarna.

La aplicación de la crema de permetrina sobre la piel proporcionaría una mayor biodisponibilidad del fármaco en el estrato córneo en que viven los parásitos, logrando así una mayor eficacia. La ivermectina, además, alcanza niveles plasmáticos máximos cinco horas después de su administración.

Los autores aclaran también que los artrópodos hematófagos, como los piojos, son más fácilmente atacables con ivermectina puesto que los ácaros de la sarna ingieren líquido intercelular. Señalan que la ivermectina podría distribuirse preferentemente en el sebo de la piel, mientras que la permetrina, al modificar los canales de sodio dependientes del voltaje de los ácaros, prolonga la despolarización de la membrana de las células nerviosas, causando parálisis y muerte del parásito.

El protocolo estableció un seguimiento programado de los miembros del grupo y los casos índice con requerimiento de registros en la historia clínica de cada paciente, así como la evaluación del cumplimiento y la adherencia.

La prescripción de primera línea del tratamiento combinado, con ivermectina oral y permetrina tópica, debe seguir restringiéndose al tratamiento de la sarna grave (es decir, sarna profusa y costrosa). El procedimiento podría utilizarse cuando la monoterapia fracasa, aunque el estudio propone nuevos ensayos que respalden su superioridad frente a cada fármaco administrado por separado, especialmente en pacientes con sarna resistente o refractaria.

Los tratamientos alternativos que incluyen una emulsión de benzoato de bencilo al 10 %-25 %, necesitan ensayos controlados aleatorizados a gran escala para confirmar su superioridad frente a ivermectina o sobre la permetrina al 5 %.

Los resultados mostraron la superioridad estadística de la permetrina. Sin embargo, en la toma de decisiones clínicas, la prescripción del tratamiento para la sarna debe tener en cuenta factores como el posible cumplimiento, la adherencia y la facilidad de uso, así como también la tolerancia o resistencia molecular y clínica a los escabicidas y el estado de la piel de los pacientes.

Leer el texto completo del artículo en:

Boralevi FSimon GBernigaud CBrun JGoujon EPerrot J et al. Oral ivermectin versus 5% permethrin cream to treat children and adults with classic scabies: multicentre, assessor blinded, cluster randomised clinical trial doi:10.1136/bmj-2025-086277

 

 

¿Por qué no se autodestruyen las bacterias productoras de antibióticos?

Lariocidina

A principios de 2025, los científicos descubrieron un nuevo antibiótico prometedor en una muestra de suelo del patio trasero de un técnico de laboratorio. La molécula, denominada «lariocidina», es producida por el microbio Paenibacillus y muestra una amplia actividad frente a bacterias patógenas, incluso varias que son multirresistentes. Ahora, los investigadores informan en ACS Infectious Diseases cómo el Paenibacillus evita verse afectado por su propio antibiótico, información que es crucial para transformar la lariocidina u otros compuestos similares en posibles nuevos fármacos.

«El descubrimiento de un nuevo antibiótico es solo el primer paso para avanzar hacia su uso clínico. Es fundamental conocer los posibles mecanismos de resistencia para analizar rigurosamente la novedad y el potencial clínico del descubrimiento original», afirma Gerry Wright, investigador principal del proyecto de lariocidina.

A medida que las bacterias desarrollan resistencia a los fármacos, se necesitan nuevos antibióticos con urgencia. En su descubrimiento inicial, Wright y colaboradores identificaron que una cepa de crecimiento lento de Paenibacillus produce lariocidina, que inactiva las bacterias contra las que compite por los recursos del suelo. Al ampliar este trabajo, los investigadores examinaron cómo hace el microbio para resistir a su potente antibiótico.

La lariocidina inactiva las bacterias al unirse al ARN ribosómico e interferir en la síntesis de proteínas. En el presente estudio, los investigadores identificaron una enzima (cuyo nombre abreviado es «lrcE») producida por la cepa de Paenibacillus que modifica la lariocidina. Sus experimentos revelaron que la lrcE añade un grupo funcional a la molécula antibiótica, lo que impide su unión al ARN ribosómico de la bacteria, protegiendo así al Paenibacillus. Además, la enzima era específica para la lariocidina y no influía en otros compuestos antibióticos, como los aminoglucósidos y las estreptotricinas.

A continuación, a partir de un análisis del genoma de la bacteria, los investigadores caracterizaron el gen que codifica la enzima de resistencia a la lariocidina. Una búsqueda a pequeña escala de genes similares en bacterias ambientales y patógenos humanos reveló algunos en genomas de Bacillus y proteobacterias ambientales, pero ninguno en los genomas de patógenos humanos. Los investigadores afirman que, si bien la transferencia de genes de bacterias ambientales a patógenos humanos es lenta y rara, si la lariocidina o compuestos relacionados se convierten en tratamientos farmacéuticos, se debe vigilar la posibilidad de que ocurra. Estos datos indican al equipo que la lariocidina es prometedora como un potente tratamiento antibiótico de última generación para los seres humanos con un riesgo mínimo de resistencia, lo que la convierte en una candidata prometedora para el desarrollo preclínico.

Leer el texto completo del artículo en:

Jangra Manoj,  Travin Dmitrii Y., Kaur Manpreet, Hackenberger Dirk, Koteva Kalinka,  Polikanov Yury S., Wright Gerard D. An Acetyltransferase Conferring Self-Resistance of the Producer to Lasso Peptide Antibiotic Lariocidin. ACS Infect. Dis. 2026/01/14.  doi: 10.1021/acsinfecdis.5c00885

 

La estimulación nerviosa detiene la depresión en más del 20% de los pacientes, según informes de ensayos clínicos

La depresión resistente al tratamiento podría aliviarse mediante un implante que envía pulsos eléctricos a uno de los principales grupos nerviosos del cuerpo, según un nuevo estudio.

El implante, colocado bajo la piel en el pecho, envía pulsos eléctricos cuidadosamente calibrados al nervio vago izquierdo, un conducto principal entre el cerebro y los órganos internos.

Más del 20%  de todos los pacientes tratados con el implante no presentaban prácticamente síntomas de depresión tras dos años, informaron los investigadores el 13 de enero en el International Journal of Neuropsychopharmacology.

«Nos sorprendió que 1 de cada 5 pacientes no tuviera síntomas depresivos al cabo de dos años», dijo el investigador principal, el Dr. Charles Conway, director del Centro de Trastornos del Estado de Ánimo Resistentes al Tratamiento de la Universidad de Washington en St. Louis.

«Ver resultados así para esta enfermedad tan complicada me hace ser optimista sobre el futuro de este tratamiento», dijo en un comunicado de prensa.

«Estos resultados son muy atípicos, ya que la mayoría de los estudios sobre depresión marcadamente resistente al tratamiento presentan una sostenibilidad muy baja del beneficio, ciertamente no a los dos años», añadió Conway. «Estamos viendo que la gente mejora y sigue mejorando.»

Para el nuevo estudio, los investigadores reclutaron a casi 500 pacientes con depresión en 84 centros de todo Estados Unidos.

Todos los pacientes tenían depresión mayor moderada a grave que no respondieron al tratamiento con cuatro o más antidepresivos diferentes. Tres cuartas partes estaban tan enfermas que no podían trabajar, según los investigadores.

A todos los pacientes se les aplicó el implante, llamado Sistema de Terapia VNS. El dispositivo es fabricado por LivaNova USA Inc., con sede en el Reino Unido, que financió el ensayo clínico.

Sin embargo, solo la mitad de los dispositivos se activaron durante el primer año del ensayo, para permitir a los investigadores realizar comparaciones significativas entre quienes tenían y no estimulaban el nervio vago.

Casi 7 de cada 10 (69 %) de los 214 pacientes con depresión tratados con el implante desde el principio tuvieron una respuesta significativa en el plazo de un año, según el estudio. Una respuesta significativa se definió como una reducción al menos del 30% en los síntomas de depresión.

De esos, más del 80 % mantuvieron o incrementaron los beneficios tras dos años en todas las medidas de depresión, calidad de vida y función diaria, según los investigadores.

Incluso una mejora del 30  % puede cambiar la vida de alguien cuya depresión severa le ha dejado «paralizado por la vida», dijo Conway.

Entre los pacientes que tuvieron una respuesta sustancial al año siguiente —definida como una reducción del 50 % o más de los síntomas—, más de 9 de cada 10 (92%) seguían mejorando tras dos años.

La estimulación del nervio vago había demostrado ser prometedora anteriormente para combatir la depresión, según los investigadores en notas de fondo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ya ha aprobado la estimulación del nervio vago para tratar la epilepsia y la depresión, según la Cleveland Clinic.

Los investigadores afirmaron que el objetivo de este estudio es que los Centros de Medicare y Medicaid de EE. UU. (CMS) lo utilicen para determinar la cobertura futura de la terapia. Actualmente es demasiado caro para que la mayoría pueda permitirse, dijeron.

Si CMS cubre el implante, muchas aseguradoras privadas probablemente seguirían el ejemplo, según los investigadores.

«Creemos que la muestra de este ensayo representa la muestra de paciente deprimido más resistente al tratamiento jamás estudiada en un ensayo clínico», dijo Conway.

«Existe una necesidad urgente de encontrar tratamientos efectivos para estos pacientes, que a menudo no tienen otras opciones», añadió. «Con este tipo de enfermedad crónica y discapacitante, incluso una respuesta parcial al tratamiento cambia la vida, y con la estimulación del nervio vago estamos viendo que ese beneficio es duradero.»

Leer el texto completo del artículo en:

Charles R Conway, Augustus John Rush, Scott T Aaronson, Mark T Bunker, Charles Gordon, Mark S George, Patricio Riva-Posse, Rebecca M Allen, Ziad Nahas, Christopher L Kriedt, John Zajecka, David L Dunner, João Quevedo, Yvette Sheline, Walter Duffy, Brian J Mickey, Mary Stedman, Gustavo Alva, Lucian Manu, Quyen Tran, Charles F Zorumski, Matthew Macaluso, Michael Banov, Cristina Cusin, Jeffrey I Bennett, Hunter Brown, Jeffrey Way, Olivia Shy, Ying-Chieh (Lisa) Lee, Richard Hamish McAllister-Williams, Roger S McIntyre, Harold A Sackeim, Durability of the benefit of vagus nerve stimulation in markedly treatment-resistant major depression: a RECOVER trial report, International Journal of Neuropsychopharmacology, Volume 29, Issue 1, January 2026, pyaf080https://doi.org/10.1093/ijnp/pyaf080

 

Museo de Historia de la inmunología cubana abrirá en Las Tunas

Inmunología cubana

La Universidad de Ciencias Médicas de Las Tunas, el Capítulo provincial de la Sociedad Cubana de Inmunología y el Departamento de Inmunología del Hospital General Docente Dr. Ernesto Guevara de la Serna trabajan de manera conjunta en un Museo de Historia de la Inmunología en Cuba, que abrirá sus puertas en el mes de abril, en el contexto de las actividades por el Día de la Inmunología.

La iniciativa busca destacar la relevancia de la inmunología para la salud pública y el desarrollo social, así como una de las expresiones del papel de la ciencia en la conformación de la nacionalidad. Por ejemplo, la viruela humana ha sido la única enfermedad infecciosa erradicada en humanos, y no existe en Cuba desde 1923 gracias a la extensión de la vacunación iniciada por Tomás Romay en 1804. Un hito de impacto mundial es que fue en la isla donde se describió por vez primera, a mediados del siglo XX, una inmunodeficiencia conocida hoy como síndrome de Béguez-Chediak-Higashi.

El acelerado desarrollo científico a partir de 1959 produjo otros avances notables, entre los que se pueden mencionar la obtención de anticuerpos monoclonales, el desarrollo de sistemas de inmunodiagnóstico, así como de vacunas con plataformas innovadoras, como la antimeningocóccica VA-MENGOC-BC®, la anti-Haemophilus influenzae Quimi-Hib® y, más recientemente, las anti-covid-19 que fueron determinantes en el control de la última pandemia.

El museo, que tendrá su sede en el campus de la Universidad de Ciencias Médicas de Las Tunas, mostrará una amplia colección de documentos y objetos relacionados con el devenir de la inmunología en el país. También dedicará una sección a la formación en esa ciencia, desde las materias relacionadas con ella en los inicios de la carrera Medicina en la casi tricentenaria Universidad de la Habana, hasta la actualidad.

La noticia se divulgó el 15 de enero, precisamente cuando en Cuba se celebra el Día de la Ciencia. Así mismo se adelanta que con el nuevo museo se saludará el cuadragésimo aniversario de la fundación del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), una de las instituciones líderes de la biotecnología cubana y sede de importantes aportes y proyectos en el campo de la inmunología.

El acto de apertura será en el mes de abril, en el marco de las actividades por el Día de la Inmunología, que se celebra internacionalmente el 29 de abril. En ese mes sesionará también el I Simposio Internacional Virtual de Historia de la Inmunología, otra iniciativa de los mismos organizadores.

Un estudio analiza más de 300 casos de cáncer aparecidos tras vacunas Pfizer y Moderna contra el covid-19

Covid vacunación

Una nueva revisión científica publicada a primeros de este año en la revista Oncotarget establece una relación entre el desarrollo de cáncer y la vacuna contra el covid-19 de Pfizer y Moderna.

El artículo analizó 69 informes publicados entre enero de 2020 y octubre de 2025 que describen diagnósticos de cáncer, recurrencias o progresiones inusualmente rápidas de la enfermedad después de la vacunación o la infección.

Entre ellos, 66 artículos que reúnen a más de 300 pacientes con distintos tipos de cáncer en varios países, dos estudios retrospectivos de base poblacional y un análisis longitudinal que cubre el período prepandemia y pospandemia.

La mayoría de los casos se registraron tras la inmunización, el 56 % se vinculó a la vacuna de Pfizer (BNT162b2) y el 25 % a la de Moderna (mRNA‑1273), reflejando su uso predominante. En total, se describieron 333 pacientes en 27 países, sobre todo con linfomas y leucemias, tumores sólidos como mama, pulmón, páncreas, glioblastoma y melanoma, y cánceres asociados a virus.

Dos grandes estudios en Italia (aproximadamente 300 000 personas) y Corea del Sur (aproximadamente 8,4 millones) hallaron asociaciones estadísticas entre vacunación y una mayor incidencia u hospitalización por ciertos cánceres, aunque señalan importantes sesgos y confusores.

Los autores discuten acerca de posibles mecanismos biológicos, como respuestas inmunitarias transitorias, inflamación o alteraciones de la vigilancia inmune que podrían influir en tumores latentes, y recuerdan que probar una relación causal entre infección, vacunación y cáncer exige un nivel de evidencia mucho mayor que una coincidencia temporal.

La revisión concluye que persisten importantes lagunas de conocimiento y requiere investigaciones a largo plazo, con integración de datos clínicos, epidemiológicos y moleculares, para poder determinar si la vacunación o infección podría estar vinculada al desarrollo o progresión de cáncer, y bajo qué condiciones.

Leer el texto completo del artículo en:

Kuperwasser C., El-Deiry W. S. COVID vaccination and post-infection cancer signals: Evaluating patterns and potential biological mechanisms. Oncotarget. 2026; 17: 1-29.

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