Archivos Anuales 2021

Atención a la pareja infértil en Cuba. Aspectos metodológicos

Imagen de la propuesta

La Editorial Ciencias Médicas presenta Atención a la pareja infértil en Cuba. Aspectos metodológicos, valiosa guía metodológica para quienes laboran en los servicios de reproducción asistida de todo el país, a la vez que pone a disposición del personal de salud, en general, y de decisores en los distintos niveles del sector, consideraciones y recomendaciones para su desempeño, el efectivo funcionamiento del programa y brindar un servicio de calidad.

Es el resultado de la investigación y la sistematización de conocimientos de profesionales de diversos campos de la salud, y luce una exquisita organización y un lenguaje claro y preciso. Además, no se limita a los criterios propios del sector, sino que intercambia con otros campos del saber y sectores clave para atender el problema de la infertilidad desde la perspectiva de género y los derechos.

En el Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas, usted puede acceder a la presentación del libro, así como a las versiones disponibles de esta importante obra en los formatos PDF (3,44 MB) y EPUB (1,79 MB), donde podrá realizar los comentarios que considere; además, se brinda la información de Cómo citar.

El texto completo en los formatos PDF y EPUB está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

Aquel 27 de noviembre de 1871

Monumento a los estudiantes de Medicina fusilados el 27 de noviembre de 1871.
Monumento a los estudiantes de Medicina fusilados el 27 de noviembre de 1871.

¡Y más que un mundo, más! Cuando se muere / En brazos de la patria agradecida, / La muerte acaba, la prisión se rompe; / ¡Empieza al fin, con el morir, la vida!

Así expresó José Martí su pesar por aquel horrendo e impune crimen en su poema «A mis hermanos muertos el 27 de noviembre”. No existe alma honesta en el mundo que no haya condenado de una manera u otra aquel abuso de poder. No fue más que una expresión de impotencia del coloniaje. Una de tantas que recoje la historia. Pero esta en particular, tocó fondo dolorosamente en el pueblo cubano.

El hecho

En la tarde del 24 de noviembre de 1871 los alumnos del primer curso de Medicina estaban esperando en el Anfiteatro Anatómico la llegada de su profesor Pablo Valencia y García, quien a las 3:00 p.m. debía impartir una clase de Anatomía. Su ubicación actual corresponde a las calles San Lázaro, Vapor, Espada y Aramburo, como limitantes del cementerio y el anfiteatro anatómico colindando con éste por su lado de Vapor, hoy municipio Centro Habana.

La tardanza del profesor, por un examen que tenía en el edificio de la Universidad, motivó a algunos estudiantes a buscar otras actividades. Unos se dispusieron a asistir a las prácticas de disección que explicaba el doctor Domingo Fernández Cubas. Otros fueron a dar un corto paseo por el Cementerio de la calle Espada, que estaba al lado del Anfiteatro Anatómico. Cuatro de los jóvenes estudiantes (Anacleto Bermúdez, Ángel Laborde, José de Marcos y Juan Pascual Rodríguez) decidieron hacer travesuras montando el carruaje del cementerio que servía para transportar los cadáveres destinados a la sala de disección, y pasearon con él por la plaza que se encontraba delante del cementerio. Otro de los estudiantes (Alonso Álvarez de la Campa, 16 años) tomó una flor que estaba delante de las oficinas del cementerio.

Los jóvenes estudiantes reían y se divertían, algo propio de la edad. Sin embargo, el vigilante del lugar Vicente Cobas, no lo entendió así, y mortificado y enfurecido, porque los estudiantes supuestamente habían estropeado su jardín, decidió hacer una falsa delación al gobernador político Dionisio López Roberts, en la que acusaba a los muchachos de haber rayado el cristal que cubría el nicho donde reposaban los restos del periodista español Gonzalo Castañón.

Al día siguiente 25 de noviembre de 1871, llegó el gobernador Dionisio López Roberts al cementerio y a la Universidad colindante, dispuesto a apresar a todos los esudiantes que pudiera. Primero trató de arrestar a todos los estudiantes de segundo curso, pero su profesor Juan Manuel Sánchez Bustamante y García del Barrio se opuso enérgicamente.

Entonces se dirigió al aula del primer curso. Su profesor Pablo Valencia y García se asustó y no impidió que 45 de sus 46 estudiantes fueran arrestados, directamente en su aula universitaria.

Los estudiantes fueron procesados en juicio sumarísimo 2 veces. El primer juicio comenzó al día siguiente 26 de noviembre, bajo las órdenes del Segundo Cabo, General Crespo, por encontrarse ausente el Conde de Valmaseda. El juicio dictaminó sentencias suaves, algo que no fue aceptado por los Voluntarios al servicio del Gobierno español, amotinados frente al edificio de la cárcel, quienes manifestaron su inconformidad con las sentencias y exigieron que se formara otro Consejo de Guerra más severo.

Inmediatamente se forma un segundo Consejo de Guerra, que siguió deliberando hasta el día 27 al mediodía, sopesando la cantidad de estudiantes a condenar a la pena máxima. Al final, decidieron que ocho estudiantes serían fusilados. Los cinco primeros fueron fáciles de escoger: los cuatro que pasearon en el carrejón, y el que arrancó la flor. Los otros tres estudiantes fueron escogidos al azar entre el resto, como escarmiento.

El Consejo de Guerra firmó la sentencia a la 1:00 p.m. y leyó el fallo. Ocho estudiantes debían morir. Del resto, 11 fueron condenados a seis años de prisión, 20 a cuatro años, y cuatro a seis meses, además de que los bienes de todos quedaron sujetos a las responsabilidades civiles determinadas por las leyes.

Contrario a la pintura más conocida, a los estudiantes los asesinaron de dos en dos, con las manos atadas a la espalda, de rodillas y de espaldas al pelotón de fusilamiento. De la sentencia definitiva al momento final apenas pasaron poco más de tres horas. Casi siglo y medio después, todavía los mitos y la realidad se entrelazan para contar esta historia de horror y tristeza.

Aunque España trató de apartar este suceso de la Guerra de los Diez Años que en ese momento estaba desarrollándose con toda fuerza en Cuba, estaba claro que este fusilamiento pretendía aterrorizar a la población cubana dando un escarmiento ejemplar, para frenar el sentimiento independentista de los cubanos, aunque el resultado fue todo lo contrario. Tanto el abominable crimen, como el inconcebible proceso judicial que lo precedió, contribuyeron a reforzar estos sentimientos independentistas.

Voces

Con solo 19 años, Fermín Valdés Domínguez ya tenía en su historia la fundación junto a José Martí del periódico «El Diablo Cojuelo” y una condena de seis meses acusado de infidencia. Sin embargo, quizás durante toda su vida nunca estuvo tan cerca de la muerte como en aquellos días de 1871. Fermín fue uno de los estudiantes conducidos a prisión en la tarde del 25 de noviembre.

«Momentos fueron aquellos terribles para nosotros; aquella galera era nuestra capilla. Aquella ansiedad, que no era mayor que la de toda la noche y todo el día, duró una hora. Todo indicaba que iba a consumarse el crimen, pues la capilla de la cárcel esperaba ya a las víctimas; una compañía de Voluntarios la custodiaba, y aun no sabíamos quién había de morir».

En el segundo Consejo de Guerra, Fermín y una decena de estudiantes recibieron la condena de seis años de cárcel. Otros debían cumplir penas de cuatro años. No obstante, luego de varias gestiones y gracias al escándalo desatado en algunos países por el fusilamiento de los jóvenes, a mediados de 1872 el Rey Amadeo I firmó un indulto para todos y sin rehabilitarlos públicamente los deportó a España.

Nada más llegar a aquel país, Fermín comenzó un titánico trabajo para denunciar la injusticia cometida con sus compañeros muertos. En el primer aniversario de los hechos circuló por Madrid un impreso que recordaba a los estudiantes y en años sucesivos publicó varias ediciones de su libro «Los Voluntarios de La Habana en el acontecimiento de los estudiantes de Medicina”.

Junto a ello, en enero de 1887 logró que uno de los hijos de Gonzalo Castañón confirmara la normalidad del nicho de su padre, un testimonio que echó por tierra la justificación empleada 16 años antes para fusilar a los estudiantes. A su vez, impulsó la exhumación de los restos de sus compañeros y recaudó fondos para erigir el actual monolito funerario. Más tarde, él también reposaría allí.

Teodoro Zertucha tenía diecinueve años cuando ocurrieron aquellos funestos sucesos y no se encontraba allí aquella tarde. Cuando lo entrevistaron en noviembre de 1946, contaba con 94 años de edad y permanecía recluido en la Sala Inclán en la Quinta Covadonga, en La Habana (hoy Hospital «Salvador Allende”).

Este venerable anciano, al igual que Fernándo Méndez Capote, eran en aquella época, los únicos supervivientes que existían de aquellos trágicos acontecimientos. Increíblemente el doctor Zertucha estaba muy lúcido. Recordaba todo, o casi todo lo ocurrido con sus compañeros de clase.

Por unas amistades se enteró de que los Voluntarios tenían cercados en el aula a sus compañeros. No obstante, decidió presentarse y correr la misma suerte que ellos.

Dijo Zertucha: «Ni mis compañeros ni yo habíamos cometido delito alguno para que se nos detuviera… No tuve dificultades para entrar. Me dejaron hacerlo con la pasión del que ha tendido una trampa y espera, sin impacientarse, a que sus víctimas vayan cayendo en la misma».

«Los presos nos comunicaron entonces que fusilarían a dos. Las voces volvieron a rugir. Otro toque de silencio y la muchedumbre de Voluntarios y toques de silencio, así fuimos enterándonos que se fusilaría a ocho… Consternados nos mirábamos unos a otros. ¿Quiénes de nosotros serían los elegidos para ser llevados al paredón?»

«Separaron primeramente a los cuatro que habían confesado que en el Cementerio, una tarde, habían tomado el carro donde se conducían los cadáveres de los pobres de solemnidad, para dar una vuelta por dentro del mismo Cementerio, mientras llegaba el profesor.»

«¡Qué ajenos estaban ellos cuando dieron aquella vuelta, que estaban sellando sus destinos y que en ese mismo carro, unas horas más tarde, se llevarían sus cadáveres al cementerio!»

«Alonso Álvarez de la Campa fue también sacado. Había jugado con un rosal arrancándole una flor. Ese era todo su delito. Con él se completaban cinco. Los colocaron en una bartolina. Faltaban tres. Vimos entonces venir hacia la galera donde estábamos a un coronel de Voluntarios, seguido de varios oficiales. Traía en las manos un papel. Leyó tres nombres. Uno era Bermúdez, sí, Anacleto Bermúdez. Otro era Marcos Medina. Del tercero no puedo acordarme ahora. Pero con esos tres completaban los ocho».

«Vimos entrar ocho curas. Eran los confesores. Media hora más tarde vimos salir a nuestros compañeros. Iban con las manos esposadas. Junto a cada uno de los condenados marchaba el confesor pidiendo al cielo que recibiese aquellas almas inocentes.»

«Marcharon por entre una doble fila de Voluntarios que los miraban indiferentes. Levantando las manos esposadas cuando pasaban por cerca de nuestra galera nos decían adiós. Iban serenos. Yo los vi ir…»

Historias

La muerte de cinco hombres negros el mismo día del fusilamiento de los estudiantes de Medicina es tal vez la más mítica y desconocida de las historias que hasta hoy llegan en torno al 27 de noviembre de 1871.

Para unos, aquellos hombres pertenecían a la sociedad secreta Abakuá y se lanzaron casi al suicidio en cofradía con uno de los suyos. Para otros, ese acto es la muestra para negar que no todos los cubanos quedaron indiferentes ante el crimen.

Sin embargo, todos coinciden en un elemento: al parecer en el acto murieron cinco negros liderados por el hermano de leche de Alonso Álvarez de la Campa, el más joven de los estudiantes condenados. De hecho, esa es la versión que sostiene la película cubana «Inocencia”, inspirada en los sucesos del 27 de noviembre.

Desde el 27 de noviembre de 2006 los miembros de la sociedad Abakuá realizan una peregrinación hasta un jagüey situado en la esquina de Morro y Colón en La Habana Vieja, el lugar donde según la tradición cayó uno de los negros aquel día. Luego siguen su recorrido hasta el templete erigido en el sitio donde murieron los estudiantes. Lo cierto es, que la historia de los cinco negros muertos casi junto a los estudiantes de Medicina, aun necesita conocimientos mayores.

Homenaje

Cada 27 de noviembre es preciso recordar la valía de jóvenes como aquellos, una cualidad casi inherente a los que son y serán profesionales cubanos de la Salud. La profesora, doctora e historiadora María del Carmen Amaro, recuerda ser muy pequeña cuando en su natal Matanzas escuchó hablar sobre el trágico suceso, porque, además de la injusticia, un hijo de la Atenas de Cuba, Carlos de Jesús Verdugo y Martínez, de solo 16 años, contaba entre los condenados a muerte y quien, además, no se encontraba tan siquiera en la Capital cuando ocurrieron los hechos.

Como esos jóvenes que recién comenzaban su vida en el camino de la Medicina, nuestros médicos tienen amén de la profesionalidad, grandes baluartes: las aptitudes y los valores. Por eso recordamos la fecha, por eso y porque la vida vuelve a colocar coincidencias históricas en este noviembre, todas para recordar el gran sentido humanista de nuestro pueblo y sus galenos.

Fuentes y referencias:

«Ni mis compañeros ni yo habíamos cometido delito alguno». Testimonio de un sobreviviente de los sucesos del 27 de noviembre de 1871. Periódico Granma. Hoy en la Histroia. Delfín Xiqués Cutiño | 26 de noviembre de 2018
Fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina. Cuba Militar Wiki
Sucesos del 27 de Noviembre: Cuatro historias contra el odio (+ Video). Especiales. Yunier Javier Sifonte Díaz | 27 noviembre 2018
El más profundo acercamiento a la verdad. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana. Maria Karla Villar y Rachell Cowan | noviembre 28, 2018
El día 27 de noviembre de 1871. Portal José Martí. Pedro J. de La Torre; Fermín Valdés Domínguez
Sangre de inocentes. Portal José Martí. José Martí
Fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina. Cubaeduca. Historia. Roberto Gómez Montano
María del Carmen Amaro: “Recordar a los ocho estudiantes de medicina es también un homenaje a nuestro sistema de Salud”. Redacción Cubadebate | 27 de noviembre de 2018

Análisis multi-poblacional de la transmisión del SARS-CoV-2 en Cuba en el contexto de la pandemia de COVID-19, antes y durante el proceso de vacunación

En este trabajo se presentan varios modelos matemáticos para la propagación de virus y enfermedades. En particular, el trabajo se centra en la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Se presenta un modelo de múltiples poblaciones para el estudio de la interacción de varias poblaciones y el contagio del virus entre ellas. Se presenta un segundo modelo sobre vacunación, que permite analizar el comportamiento de la enfermedad teniendo en cuenta la efectividad de la vacuna y la rapidez de la COVID-19 tras el proceso de vacunación. Finalmente, ambos modelos se aplican para analizar la epidemia en Cuba. Para este estudio se utilizan los datos oficiales reportados por el Ministerio de Salud de Cuba desde marzo de 2020 hasta agosto de 2021.

Vea el artículo completo en:

Guinovart-Sanjuán D, Guinovart-Díaz R, Vajravelu K, Morales-Lezca W, Abelló-Ugalde I. Multi-population analysis of the Cuban SARS-CoV-2 epidemic transmission before and during the vaccination process. Phys Fluids (1994). 2021;33(10):107107. doi:10.1063/5.0066912.

Convocan al I Taller Nacional de Imagen en Cirugía Pediátrica y a la III Jornada de la Cátedra Dr. Francisco Domínguez Roldán

La Cátedra Honorífica Dr. Francisco Domínguez Roldán, adjunta a la Sociedad Cubana de Imagenología (SCI), y la Sección de Radiología Pediátrica de esa Sociedad, en coordinación con los Capítulos de la SCI de Villa Clara y Matanzas y el Grupo Científico de Gestión de Intangibles en entidades de Salud de la Universidad de Matanzas, convocan al evento «Imágenes entre Puentes 2022», que en esta oportunidad acogerá al I Taller Nacional «Imagen en Cirugía Pediátrica» y a la III Jornada de la Cátedra Dr. Francisco Domínguez Roldán.

Dedicado a los Profesores Dr. Crisanto Abad Cerulia, Dr. José Muñiz Escarpenter, Dr. Tomás Enrique Mederos Guzmán y Dr. Pedro Abelardo Vilorio Barrera y en conmemoración del X Aniversario del grupo de trabajo de Radiología Pediátrica de la SCI, el encuentro se desarrollará del 4 al 6 de abril de 2002, y tiene como objetivos actualizar y socializar aspectos relacionados con las imágenes médicas en Cirugía Pediátrica.

Más información a través de los contactos del evento.

Impacto de la pandemia de la COVID-19 sobre la esperanza de vida

En este artículo de la publicación periódica International Journal of Epidemiology, órgano oficial de la Asociación Internacional de Epidemiología (International Epidemiological Association, IEC) los autores, aprovechando los métodos de descomposición demográfica, examinaron qué grupos de edad contribuyeron a los cambios en la esperanza de vida en el año 2020 y en qué medida las reducciones observadas en este indicador fueron atribuibles a las muertes oficialmente notificadas por la COVID-19.

Este estudio es el primero que utiliza una recopilación sin precedentes de datos demográficos de 29 países, que representan a la mayor parte de Europa, Chile y los Estados Unidos de América (EE.UU.), para examinar los impactos de la pandemia sobre la esperanza de vida en el año 2020, contextualizados con las tendencias del período 2015-2019.

La esperanza de vida al nacer es la medida más utilizada de la salud y la longevidad de la población. Se refiere al número medio de años que viviría una cohorte sintética de recién nacidos si experimentara, a lo largo de su vida, las tasas de mortalidad observadas en un periodo determinado.

Por ello, este indicador suele denominarse «esperanza de vida por períodos», ya que simula y resume las implicaciones de un perfil de la mortalidad de un año natural. Aunque no describe el curso de la vida real de una cohorte, y no debe interpretarse como una proyección o previsión de la vida de algún individuo, proporciona una descripción oportuna de los patrones de la mortalidad en la etapa estudiada.

La principal ventaja de la esperanza de vida por períodos es que está estandarizada por edades, lo que la convierte en el indicador preferido para las comparaciones entre los países con poblaciones de diferentes tamaños y estructuras de edad, y a lo largo del tiempo.

Antes de la pandemia, la esperanza de vida al nacer generalmente aumentaba de forma casi monótona en la mayoría de los países a lo largo del siglo XX y hasta el siglo XXI. En las últimas décadas, las mejoras en la esperanza de vida entre los países de renta alta se debieron principalmente a los avances logrados en las edades más avanzadas (≥65 años), aunque persiste una importante heterogeneidad entre estas naciones, que se ha hecho más prominente desde el año 2010.

Mientras que las poblaciones de algunos países de la Europa del Este y del Báltico experimentaron ganancias significativas en la esperanza de vida en la última década, otras fueron testigos de una desaceleración notable en el ritmo de las mejoras y, en algunos casos, estancamientos o incluso retrocesos temporales. Por ejemplo, la esperanza de vida en los EE.UU., Inglaterra y Gales y Escocia sólo experimentó avances limitados en la última década. Estas tendencias atípicas se han relacionado con mejoras más lentas relacionadas con la mortalidad en la vejez y con aumentos en las tasas de mortalidad en la edad laboral.

El análisis de la esperanza de vida realizado en esta investigación muestra que la pandemia se cobró un sorprendente peaje en la salud de la población en el 2020 en la mayor parte de Europa, los EE.UU. y Chile. Sólo los hombres y las mujeres de Dinamarca y Noruega, y las mujeres de Finlandia, lograron evitar el descenso en la esperanza de vida, según los resultados obtenidos en esta comparación transnacional entre 29 países.

Los EE.UU., seguidos de los países de Europa del Este como Lituania, Bulgaria y Polonia, experimentaron las mayores pérdidas en la esperanza de vida en el 2020, superiores para los hombres que para las mujeres en la mayoría de estas naciones.

Este documento revela que la población de 22 de los países incluidos en la investigación experimentó pérdidas en la esperanza de vida superiores a medio año en el 2020. Las mujeres de 8 de estos estados y los hombres de 11 experimentaron pérdidas de más de un año.

Para contextualizar, estas naciones han tardado una media de 5,6 años en lograr, recientemente, un aumento de un año en la esperanza de vida, un progreso que se ha visto anulado en el transcurso de 2020 por la COVID-19.

Para los países de Europa Occidental como España, Inglaterra y Gales, Italia y Bélgica, entre otros, la última vez que se observaron pérdidas de tal magnitud en un solo año fue durante la Segunda Guerra Mundial.

Mientras que en Europa el aumento de la mortalidad en los grupos de edad ≥60 años contribuyó en mayor medida a las pérdidas en la esperanza de vida, la pandemia supuso un empeoramiento de la mortalidad en la edad laboral (<60 años) en los EE.UU., y este grupo etario fue el que más contribuyó a las pérdidas en la esperanza de vida en los varones.

A pesar de tener una población más joven, los EE.UU. también presentaron mayores comorbilidades en estos grupos de edad, en comparación con las poblaciones europeas con mayor vulnerabilidad a la COVID-19. Otros factores, como los relacionados con las desigualdades en el acceso a la asistencia sanitaria de la población en edad laboral y el racismo estructural, también pueden contribuir a explicar este aumento de la mortalidad.

En los países de Europa del Este (Lituania, Bulgaria y Polonia), así como en Inglaterra y Gales y Escocia, donde también se ha observado un reciente estancamiento de la esperanza de vida debido al deterioro de la mortalidad en la mediana edad, igualmente se produjo un aumento de la mortalidad en el grupo de edad de <60 años.

El aumento de la mortalidad en el grupo de edad de 60 a 79 años fue el que más contribuyó a la pérdida en la esperanza de vida en los estados de Europa del Este, en comparación con los países de Europa Occidental, como España, Italia y Bélgica, donde el aumento de la mortalidad en los grupos de edad de ≥80 años tuvo un impacto considerable sobre este indicador.

La evidencia emergente de las naciones de ingresos bajos y medios (como Brasil y México), que han sido devastados por la pandemia, sugieren que las pérdidas en la esperanza de vida en estas poblaciones pueden ser incluso mayores. También es probable que varíen sustancialmente entre subgrupos dentro de un mismo país. Sin embargo, actualmente la falta de datos limita las comparaciones directas y más desglosadas entre una gama más amplia de estados, y se necesitan con urgencia para comprender los impactos totales de la pandemia sobre la mortalidad.

En conclusión, la esperanza de vida al nacer disminuyó de 2019 a 2020 en 27 de los 29 países estudiados. Los hombres de los Estados Unidos de América y de Lituania experimentaron las mayores pérdidas en la esperanza de vida al nacer durante 2020 (2,2 y 1,7 años, respectivamente), pero se documentaron reducciones de más de un año para los hombres en 11 de los países incluidos en el estudio y en 8 entre las mujeres. Las reducciones se atribuyeron principalmente al aumento de la mortalidad por encima de los 60 años y a las muertes oficiales por la COVID-19.

De acuerdo a los resultados de la investigación los autores señalan que la pandemia de la COVID-19 desencadenó un aumento significativo de la mortalidad en el año 2020 de una magnitud que no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial en Europa Occidental o desde la desintegración de la Unión Soviética en la Europa del Este. Las mujeres de 15 países y los hombres de 10 terminaron con una esperanza de vida al nacer más baja en el 2020 que en el 2015.

El estudio revela que, aunque la COVID-19 podría verse como un impacto transitorio en la esperanza de vida, la evidencia de la morbilidad potencial a largo plazo debido a la COVID-19 prolongada y a su repercusión en la atención tardía a otras enfermedades, así como el aumento de las desigualdades derivadas de la perturbación social y económica ocasionadas por esta enfermedad, sugieren que las cicatrices de la pandemia en la salud de la población pueden ser más duraderas.

Para extender este estudio a un conjunto más amplio de países se necesitan los datos sobre la mortalidad por todas las causas con un desglose detallado por edad y sexo y, para un análisis más profundo, son necesarias otras características como el estatus socioeconómico y el origen étnico para evaluar los impactos desiguales de la pandemia de la COVID-19 sobre la mortalidad.

Vea el artículo completo en:

Aburto JM, Schöley J, Kashnitsky I, Zhang L, Rahal C, Missov TI, et al. Quantifying impacts of the COVID-19 pandemic through life-expectancy losses: a population-level study of 29 countries. International Journal of Epidemiology [Internet]. 2021 [citado 24 Nov 2021]:[12 p.].

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema