Resuelto el misterio de la longevidad de los óvulos

Oocito

Un equipo del grupo de la doctora Elvan Böke, del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, ha descubierto un nuevo mecanismo que explica cómo los óvulos inmaduros –ovocitos– permanecen en perfectas condiciones durante décadas, lo que podría permitir explorar las causas de la infertilidad.

La existencia de generaciones futuras depende de que la reserva finita de óvulos inmaduros (ovocitos) sobreviva durante muchos años sin sufrir daños. Cómo logran esta hazaña de longevidad, de hasta casi medio siglo en el caso de los seres humanos, ha sido un misterio poco estudiado hasta ahora.

Para resolverlo, el estudio, publicado esta semana en la revista Cell, se centra en los agregados de proteínas, que son grupos de proteínas mal plegadas o dañadas. Si no se controlan, estas sustancias nocivas se acumulan y tienen efectos altamente tóxicos.

Se sabe que los agregados de proteínas se acumulan en las neuronas y sus efectos se han relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. La mayoría de las células manejan los agregados descomponiéndolos, pero la larga vida de los ovocitos hace que esa estrategia no sea viable y provoca que sean muy sensibles a las proteínas dañadas.

En un encuentro organizado por SMC España, el investigador del CRG y coautor del estudio, Gabriele Zaffagnini, ha recordado que la fertilidad femenina decrece con la edad. «O sea, cuanto más envejece una mujer, menos fértil es. Y esto se debe principalmente a una reducción en la calidad de sus óvulos», ha afirmado.

Una mujer nace ya con toda la reserva de óvulos que utilizará durante toda su vida fértil. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta reserva se va extinguiendo poco a poco, hasta que prácticamente se acaba con la menopausia.

«El óvulo, que es una célula superlongeva, vive décadas, pero tiene que mantenerse limpia e intacta para poder pasar todos sus componentes, además del ADN, al nuevo organismo», ha explicado Zaffagnini, en declaraciones a los medios.

«Entonces, lo que nos ha interesado estudiar era cómo los óvulos se defienden de la agregación de proteínas. Las neuronas y otras células son muy sensibles a la agregación de proteínas. Pero, ¿cómo hacen los óvulos para defenderse de ello?», se ha preguntado, señalando que se puede aprender «algo nuevo» estudiando los óvulos.

Desaparecen cuando el óvulo es fertilizado

Cuando el espermatozoide fertiliza este óvulo y se da lugar a un embrión, los agregados de proteínas poco a poco van desapareciendo. Esto ocurre porque, si el embrión hereda agregados, no se desarrolla.

Para este proceso de “destrucción”, los óvulos “secuestran” a estos tóxicos en compartimentos especiales, denominados conjuntos vesiculares endolisosomales (ELVAs). «Estos compartimentos se componen de lisosomas, que son los orgánulos que se encargan de degradar la basura», ha desgranado el coautor de la investigación.

Según el autor, los ELVAs permanecen inactivos en óvulos inmaduros y se activan para destruir los agregados cuando maduran; o sea, cuando se prepara para ser fertilizado.

«Lo que hemos encontrado es que los óvulos acumulan agregados, pero los acumulan dentro de los ELVAs, que en los óvulos inmaduros están inactivos. Y nosotros creemos que esto es una especie de forma de ahorro energético, porque, como el óvulo tiene que sobrevivir durante mucho tiempo, degradar constantemente, mantener constantemente activas estas estructuras, sería un gran coste energético», ha expresado el investigador.

«Entonces, el hecho de que estén inactivos permite secuestrar agregados de forma no tóxica y, al mismo tiempo, ahorrar energía, que al óvulo sirve luego para madurar», ha reiterado.

Aplicaciones en la infertilidad femenina

La mala calidad de los ovocitos es una de las principales causas de infertilidad femenina. En muchas ocasiones, la mala calidad se debe a defectos genéticos, asociados con la edad, pero existen otros factores desconocidos que alteran su viabilidad y supervivencia.

Por ello, esta investigación abre una vía futura de estudio para explorar si la degradación de proteínas y su mala regulación podría explicar el deterioro de la calidad ovocitaria relacionado con la edad.

Preguntado sobre este tema, Zaffagnini ha anunciado que están extendiendo esta investigación al envejecimiento reproductivo. «Es decir, todo esto está hecho en óvulos de ratones jóvenes, y ahora estamos empezando a mirar en óvulos de ratones ancianos que ya tienen envejecimiento reproductivo», ha señalado, para añadir que los ELVAs podrían tener “una regulación defectuosa”.

“También estamos empezando a colaborar con clínicas de fertilidad para mirar en óvulos humanos y ver si hay una regulación parecida”, ha finalizado Zaffagnini.

¿Posible aplicación en otro tipo de células?

Según Rocío Núñez Calonge, embrióloga, directora científica del Grupo Internacional UR y profesora en el Máster de Reproducción de la Universidad Complutense y Sociedad Española de Fertilidad, ha afirmado, al respecto de la investigación, que existen aún «numerosas dudas» que los mismos autores se plantean.

“¿Podrían existir compartimentos similares a los ELVA en otros tipos de células? Se ha postulado que podría ocurrir un mecanismo similar en las neuronas. Pero la forma en que estas células longevas, ovocitos y neuronas, transportan sus agregados de proteínas a compartimentos especializados y regulan su degradación, y si realmente esto sucede en las neuronas, siguen siendo futuras vías de investigación por explorar”, ha expresado la embrióloga.

A su juicio, la principal limitación es que se ha estudiado en ovocitos de ratón y hay que comprobar si realmente ocurre lo mismo en humanos.

«En el artículo, se compara con las neuronas porque comparten la similitud con los ovocitos de no dividirse y ser longevas, pero el objetivo del estudio y en lo que se centran es en los ovocitos y en su futura aplicación en los casos de infertilidad femenina. No entraría a hablar de Alzheimer. De hecho, en el artículo ni siquiera lo mencionan», ha apostillado.

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Revise el texto completo del artículo en:

Gabriele Zaffagnini, Shiya Cheng, Marion C. Salzer, Barbara Pernaute, Juan Manuel Duran, Manuel Irimia, Melina Schuh, Elvan Böke. Mouse oocytes sequester aggregated proteins in degradative super-organelles. Published: February 20, 2024.

Descargar el pdf (16MB).

Convoca Escuela Nacional de Salud Pública a cubrir plazas en el Departamento de Información Científica Técnica en Salud

La Escuela Nacional de Salud Pública (ENSAP), institución académica encargada de la formación posgraduada y del perfeccionamiento profesional, ubicada en la calle 100 entre E y Perla, Altahabana, convoca a cubrir plazas en el Departamento de Información Científica Técnica en Salud que guarda relación con la biblioteca de la institución.

Los candidatos pueden ser técnicos o universitarios y estar vinculados a las siguientes formaciones:

  • Bibliotecología
  • Gestión de la información científica
  • Haber recibidos cursos o superaciones de gestión de la información y gestión de documentos

Los graduados ocuparán plazas en la Biblioteca para la gestión de información, búsquedas bibliográficas, corrección de citas al estilo Vancouver o APA, atención al usuario en la sala de lectura, asesoría en la búsqueda de documentos o materiales científicos, entre otras funciones.

Los interesados pueden comunicarse por los teléfonos: 7643 1431, 7643 8783 ext. 153 y contactar con la Lic. Teresa Naranjo, Jefa del Departamento.

También pueden escribir al correo: teresa@ensap.sld.cu.

Las comorbilidades influyen en los resultados del embarazo en pacientes con determinadas enfermedades inflamatorias inmunomediadas

Las comorbilidades pueden desempeñar un papel importante en los malos resultados del embarazo en personas embarazadas con determinadas enfermedades inflamatorias inmunomediadas. En un nuevo estudio de 12 enfermedades inflamatorias inmunomediadas individuales, las personas con artritis reumatoide o enfermedad inflamatoria intestinal no tuvieron un riesgo significativamente mayor de parto prematuro o bajo peso al nacer en comparación con las personas que no tenían una enfermedad inflamatoria inmunomediada, después del ajuste con respecto a trastornos crónicos adicionales y otros factores de confusión.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 1 de febrero en eClinicalMedicine.

Aunque en muchos estudios se han explorado las relaciones entre los resultados en el embarazo y las enfermedades inflamatorias inmunomediadas, «no se ha examinado suficientemente la influencia de las comorbilidades en la relación entre las enfermedades inflamatorias inmunomediadas y la evolución clínica del embarazo», escribieron. Estos estudios previos también solían tener un tamaño de muestra pequeño.

Los riesgos de los resultados en el embarazo varían entre las enfermedades inflamatorias inmunomediadas

Para remediarlo, el equipo de investigación utilizó los datos de las historias clínicas electrónicas de Providence St. Joseph Health, sistema asistencial integrado multiestatal, para identificar a más de 365.000 personas embarazadas con nacidos vivos entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2022.

La cohorte incluyó a más de 5.700 personas con al menos una de las 12 enfermedades inflamatorias inmunomediadas, a saber: psoriasis, enfermedad inflamatoria intestinal, artritis reumatoide, espondiloartritis, esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico, artritis psoriásica, síndrome de anticuerpos antifosfolípidos, síndrome de Sjögren, vasculitis, sarcoidosis y esclerosis sistémica. En el estudio sólo se incluyeron los nacidos vivos con una edad gestacional igual o superior a 20 semanas.

El equipo de investigación comparó los resultados en la salud materno-fetal entre los dos grupos, ajustando con respecto a comorbilidades como diabetes, enfermedades cardiovasculares, nefropatía crónica, obesidad y depresión. También tuvieron en cuenta variables de confusión como raza, edad, tabaquismo y nivel socioeconómico.

En total, a 83 % de las personas del grupo con enfermedades inflamatorias inmunomediadas no se les prescribió ningún medicamento inmunomodulador durante el embarazo. De 17 % que tomaban medicación, entre 48 % y 70 % continuaron tomándola hasta el parto. La mayoría de las pacientes eran personas blancas: 62,9 % del grupo sin enfermedades inflamatorias inmunomediadas y 73,1 % del grupo con enfermedades inflamatorias inmunomediadas.

Tras el ajuste con respecto a las comorbilidades, las pacientes con cualquiera de las 12 enfermedades inflamatorias inmunomediadas tenían un riesgo 10 % a 20 % mayor de parto prematuro, parto de bajo peso al nacer, nacido pequeño para la edad gestacional y cesárea que las comparadas.

Vea el texto completo en: Las comorbilidades influyen en los resultados del embarazo en pacientes con determinadas enfermedades inflamatorias inmunomediadas – Medscape – 21 de feb de 2024 (debe registrarse en el sitio web).

Cinco complicaciones de la obesidad que no tamizamos con frecuencia

La obesidad es una enfermedad compleja para su valoración y tratamiento. Está claro que la evaluación de toda persona con obesidad debe ser integral, desde establecer los determinantes que favorecen la ganancia de peso, pasando por la revisión antropométrica, hasta el diagnóstico de cualquier complicación asociada a la obesidad.

Una gran parte de la valoración clínica para una persona que vive con obesidad debería ser la búsqueda de complicaciones. Ya se sabe que la obesidad se asocia al riesgo para desarrollar múltiples trastornos metabólicos (prediabetes, diabetes, dislipidemia, hipertensión, esteatosis hepática), incremento en el riesgo cardiovascular, apnea del sueño, trastornos del estado del ánimo e incluso neoplasias, sin embargo, existen otras complicaciones comunes que poco se tamizan y que pueden generar gran morbilidad en nuestros pacientes.

Estas son: impactos en la salud reproductiva, osteoartritis, incontinencia urinaria de estrés, enfermedad por reflujo gastroesofágico, y asma.

1. Impactos en la salud reproductiva.

El síndrome de ovario poliquístico es una de las entidades más frecuentes en mujeres en edad reproductiva.
Se calcula que entre 40 % y 80 % de mujeres con la enfermedad presentan sobrepeso u obesidad. La relación entre el síndrome de ovario poliquístico y la obesidad es íntima, cuyo vínculo podría ser la resistencia a la insulina; esta patología puede impactar la salud reproductiva de una mujer, generando desde irregularidades menstruales hasta infertilidad.

Es esencial evaluar la historia menstrual, así como realizar una búsqueda intencionada de datos de hiperandrogenismo asociados al síndrome de ovario poliquístico, como hirsutismo o acné. En el hombre, la obesidad está asociada a mayor riesgo en el desarrollo de hipogonadismo secundario (nueve veces más con relación a las personas sin obesidad).

Si bien el mecanismo fisiopatogénico de esto no está aclarado en su totalidad, la obesidad favorece la reducción en los niveles de la globulina fijadora de hormonas sexuales, lo que disminuye los niveles de testosterona totales y también puede afectar la producción de gonadotropinas, incrementando así la deficiencia de testosterona. Por tanto, es necesario evaluar a pacientes con datos clínicos de hipogonadismo por medio de medición de sus niveles hormonales.

Vea el texto completo en: 5 complicaciones de la obesidad que no tamizamos con frecuencia – Medscape – 16 de feb de 2024 (debe registrarse en el sitio web).

¿Podría COVID-19 persistente ser una lesión cerebral?

La niebla cerebral es una de las quejas más comunes en los pacientes con COVID-19 persistente. Afecta hasta a 46 % de las personas que también presentan otros trastornos cognitivos, como pérdida de memoria y dificultad para concentrarse.

Pero ahora, un nuevo estudio disponible como preimpresión y actualmente en revisión por Nature Portfolio, informó que estos síntomas son quizá el resultado de una lesión cerebral causada por un virus que puede generar trastornos mentales y cognitivos que persisten durante años.

El equipo de investigación encontró que 351 pacientes hospitalizados con COVID-19 grave tenían evidencia de una lesión cerebral crónica un año después de haber presentado la infección por el virus SARS-CoV-2. Los hallazgos se basaron en una serie de pruebas cognitivas, síntomas autonotificados, estudios de imágenes cerebrales y biomarcadores.

Déficits cerebrales equivalentes a 20 años de envejecimiento

Como parte del estudio, que no ha sido aún revisado por pares, se realizó una prueba de cognición a los participantes cuyas puntuaciones se equipararon, según su edad, contra quienes no habían presentado COVID-19 grave. Luego, se tomó una muestra de sangre para buscar biomarcadores específicos, lo que mostró que los niveles elevados de algunos de estos eran consistentes con una lesión cerebral. Utilizando estudios de imágenes cerebrales, el equipo de investigación también encontró que ciertas regiones del cerebro asociadas con la atención tenían un volumen reducido.

Las personas que fueron parte del estudio eran «menos precisas y más lentas» en su cognición y presentaban al menos un trastorno de la salud mental, como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático, según el estudio.

Los déficits cerebrales encontrados en pacientes con COVID-19 equivalían a 20 años de envejecimiento cerebral y proporcionaron prueba de lo que médicos temían: que el virus puede dañar el cerebro y provocar trastornos duraderos en la salud mental.

«Encontramos déficits globales en la cognición», compartió el autor principal del estudio, Dr. Benedict Michael, Ph. D., director del Laboratorio de Neurociencia de Infecciones de la University of Liverpool, en Liverpool, Inglaterra. «Los trastornos cognitivos y de memoria que refieren los pacientes estaban asociados con cambios neuroanatómicos en el cerebro».

Prueba de que los síntomas no son una «invención»

Los déficits cognitivos fueron comunes entre pacientes, pero el equipo investigador afirmó que aún no saben si el daño cerebral causa un deterioro cognitivo permanente. Sin embargo, para los pacientes a quienes sus médicos han subestimado, la investigación proporciona evidencia de que sus afecciones no son producto de su imaginación, indicó Karla L. Thompson, Ph. D., neuropsicóloga principal de la University of North Carolina School of Medicine’s COVID Recovery Clinic en Chapel Hill, Estados Unidos.

«Aunque ya llevamos varios años en esta pandemia, todavía hay bastantes profesionales de la salud que no creen que sus pacientes estén experimentando estos síntomas residuales», agregó Thompson, «por eso es importante el uso de biomarcadores, porque proporcionan una indicación objetiva de que el cerebro ha sido comprometido de alguna manera».

Vea el texto completo en: Biomarcadores de lesión cerebral en pacientes con «niebla cerebral» y COVID-19 persistente – Medscape – 19 de feb de 2024 (debe registrarse en el sitio web).

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