
El sitio web de Medicina Interna de la red Infomed recomienda revisar el artÃculo que publica la Revista Gastroenterology and Heptology.
El trabajo aborda las diferencias entre la enfermedad del hÃgado graso asociada a disfunción metabólica y enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica, más allá de una cuestión semántica. Ambas condiciones implican asociación con diferentes mecanismos metabólicos .
La enfermedad del hÃgado graso asociada a disfunción metabólica (MAFLD) se diagnostica en presencia de diabetes tipo 2 (DT2), sobrepeso u obesidad, o la presencia de al menos dos anomalÃas de riesgo metabólico (que tienen en cuenta la resistencia a la insulina y la inflamación subclÃnica).
Por otra parte el diagnóstico de la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica (MASLD) requiere solo uno de cinco criterios cardiometabólicos, sin ponderación adicional para ninguno de los criterios.
Además, los criterios para definir la disfunción metabólica para MASLD están presentes en una gran proporción de la población general, incluso entre aquellos sin esteatosis hepática.
El artÃculo comenta las diferencias entre ambas condiciones y puestas a un lado declara que la importancia está en que cualquiera de los dos términos es un claro reconocimiento de que la enfermedad de interés es parte de un problema más amplio relacionado con el exceso de adiposidad, la resistencia a la insulina y la metainflamación de bajo grado.
Se invoca la necesidad de un cambio de paradigma, donde la prevención primaria deberÃa ser la prevención de la aparición de disfunción metabólica, en lugar de la prevención de la aparición de enfermedades cardiovasculares o enfermedades hepáticas crónicas avanzadas.
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