Cada 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, instituido por la UNESCO en 1995. La fecha evoca, de manera simbólica, la partida de tres grandes de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.
En Cuba, donde la salud también se escribe, el libro científico ocupa un lugar esencial. A propósito de la fecha, conversamos con el Dr. Nicolás Serrano Varela, jefe del Departamento de Redacción de Libros de la Editorial Ciencias Médicas (Ecimed).

—¿Qué lugar ocupa hoy el libro científico en el sistema de salud cubano?
El sistema cuenta con más de 700 títulos científico-técnicos disponibles en la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba. El libro sigue siendo una herramienta esencial para socializar conocimientos, mostrar resultados y responder al encargo social del ámbito sanitario.
—¿Hacia dónde miran hoy las prioridades editoriales de Ecimed?
Fundamentalmente hacia los libros académicos, que apoyan la formación en pregrado y posgrado, junto a textos institucionales y obras de divulgación científica. Son los que más impacto tienen en la práctica y la docencia.
—¿Cómo se cuida la calidad de lo que se publica?
Cada original pasa por un proceso riguroso: evaluación editorial, revisión técnica y análisis de la bibliografía. En el caso de los textos académicos, cuentan además con el aval del departamento de docencia del MINSAP. Luego viene la edición, el diseño y una revisión final por los autores y el consejo editorial antes de publicarse.
—La digitalización ha cambiado muchos hábitos. ¿Qué ha significado para Ecimed?
Ha ampliado el acceso. Publicamos en PDF y ePUB, lo que permite mayor visibilidad. Aunque todavía hay cierta resistencia, cada vez es más común el uso de estos formatos por la cantidad de información que ponen al alcance.
—¿Cómo responden sus publicaciones a las necesidades de los profesionales dentro y fuera de Cuba?
Ecimed tienen una plataforma para la gestión editorial automatizada con un catálogo que muestra la colección de libros en acceso abierto del centro editorial. Todos los ejemplares que allí se muestran pueden ser visualizados y descargados sin restricciones, desde Cuba o cualquier parte del mundo.

—En el Día del Libro, ¿qué le diría a los profesionales de la salud?
Que no dejen de leer, porque leer nos hace libres y más capaces. Y que se animen a escribir: un libro es también una forma de permanecer. En tiempos de urgencias y pantallas, el libro médico sigue siendo un espacio de pausa y profundidad. Allí donde un profesional decide escribir, no solo comparte lo que sabe: deja, también, una parte de lo que es.
Por: Mylenys Torres Labrada.
¿Qué representa para Cuba contar con un Registro Público de Ensayos Clínicos reconocido por la OMS?



