
Partiendo de la evidencia de que, en las últimas décadas, el uso de internet ha experimentado un notable aumento en todo el mundo, sobre todo entre adolescentes y jóvenes, a los que también se diagnostica cada vez más adicción a internet (AI), un grupo de investigadores del departamento de Ciencias del Cerebro en la University College London (UK), ha desarrollado una revisión bibliográfica de 12 estudios con resonancia magnética funcional (RMf) que involucran a un total de 237 jóvenes de entre 10 y 19 años en estado de reposo y con un diagnóstico formal de adicción a internet.
Se realizó una búsqueda sistemática en dos bases de datos, PubMed y PsycINFO, para seleccionar los artÃculos según los criterios de inclusión y exclusión.
Los criterios de elegibilidad fueron especialmente estrictos en cuanto al rango de edad de los adolescentes (10-19) y el diagnóstico formal de AI. Los resultados de la RMf de los 12 artÃculos demostraron que los efectos de la AI se observaban en múltiples redes neuronales: una mezcla de aumentos/disminuciones de la conectividad funcional (FC) en la red de patrones por defecto; una disminución general de la FC en el lóbulo parietal inferior izquierdo, relacionada con la red de control ejecutivo; y ningún aumento o disminución claros de la FC en la red de estÃmulos y la vÃa de recompensa.
Se constata que esos cambios en la FC provocaron comportamientos y tendencias adictivas en los adolescentes. Los cambios conductuales subsiguientes se asocian a los mecanismos relacionados con las áreas de control cognitivo, valoración de la recompensa, coordinación motora y el cerebro adolescente en desarrollo, provocados por una disminución del volumen de sustancia gris en la corteza prefrontal y en el cuerpo estriado.
En definitiva, los resultados del estudio presentaron alteraciones de la FC en numerosas regiones cerebrales de adolescentes con AI que conducen a los cambios conductuales y de desarrollo.
Los autores señalan que las investigaciones sobre este tema han sido poco frecuentes con muestras de adolescentes y circunscritas principalmente en paÃses asiáticos, por lo que futuros estudios de investigación, en los que se comparen los resultados de muestras de adolescentes occidentales, deberÃan proporcionar más información sobre la intervención terapéutica.
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