
La esclerosis múltiple (EM), es una enfermedad con evolución a la cronicidad, carácter inflamatorio y desmielinizante del sistema nervioso central, y no tiene una cura definitiva hasta el momento, por lo que su tratamiento está dirigido a modificar el curso natural de su evolución.
Su causa aún no está clara del todo y los sÃntomas son muy variados, por lo que su diagnóstico exige el cumplimiento de una serie de criterios clÃnicos e imagenológicos. Dentro de estos estudios, se resalta la importancia de la resonancia magnética para el diagnóstico y evolución de la enfermedad.
La EM puede evolucionar en forma de brotes o episodios de déficit neurológico focal con duración de más de 24 horas, en ausencia de fiebre o infección y en los cuales, comúnmente, se observan sÃndromes caracterÃsticos, como neuritis óptica, manifestaciones sensoriales, motoras o ambas, mielitis transversa parcial y sÃndromes de tallo, como la oftalmoplejÃa internuclear. Estas formas clÃnicas diversas y la evolución de la enfermedad determinan el tratamiento en dependencia de la presencia de una recaÃda y modificación de esta.
La rehabilitación de los pacientes en todas las formas evolutivas es beneficioso. Se resalta la importancia del ejercicio fÃsico, ya que juega un rol importante para mejorar las condiciones fÃsicas y fisiológicas del cuerpo humano y los diferentes órganos que lo componen. El objetivo del ejercicio fÃsico está dirigido a mejorar las funciones del Sistema Nervioso Central y disminuir el cuadro sintomatológico, influyendo en la calidad de vida de estos pacientes.
Dentro de los beneficios, se encuentra el estÃmulo de la circulación sanguÃnea, ayuda a aumentar la amplitud de los movimientos articulares, conserva los grados articulares, mejora la coordinación de los movimientos durante la marcha, la estabilidad, corrige la postura, el equilibrio, permitiendo alcanzar una correcta bipedestación. Además, permite aumentar el trofismo y el tono muscular, el paciente logra una autonomÃa sobre las funciones musculares, evita la rigidez articular y que aparezcan nuevas complicaciones.
También, es importante destacar el impacto que este tiene en el área psicológica, el cual ayuda a mejorar la calidad del sueño. Permite, igualmente, lograr un intercambio gaseoso adecuado entre el oxÃgeno y el dióxido de carbono a nivel tisular. Otro elemento es su influencia en la recuperación de las habilidades fÃsico-motoras permitiendo la reincorporación a las actividades de la vida diaria del individuo.
Esta carta al editor publicada en la Revista Cubana de de NeurologÃa y NeurocirugÃa, hace un llamado a profundizar en la investigación del impacto de los ejercicios fÃsicos en el tratamiento de esta enfermedad.
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