
Los médicos de la atención primaria son el eslabón fundamental para detectar los trastornos neurocognitivos. Sin embargo, se realiza un cribado deficiente. Por ello, el objetivo de esta investigación es identificar las brechas en el cribado del deterioro cognitivo que realizan los médicos de la atención primaria.
Se realizó un estudio observacional analítico transversal, con un cuestionario virtual, aplicado a 66 médicos del Policlínico Docente “Manuel Fajardo Rivero”, de Las Tunas, del 1 de abril al 30 de junio de 2025. Se realizó el cálculo de frecuencias absolutas y relativas, análisis de modas y medias, y evaluación de asociaciones mediante la pruebas de Fisher o de Chi-cuadrado de Pearson.
El 100 % de los participantes interactuó con pacientes que presentaron declives cognitivos y factores de riesgo. Los especialistas expresaron haber realizado el cribado del deterioro cognitivo y haber recibido adiestramiento con mayores frecuencias porcentuales. Mini-Mental Statement Examination (MMSE) fue el más utilizado por ellos, mientras Montreal Cognitive Assessment (MoCA) y Addenbrooke’s Cognitive Examination-Revised por los residentes.
Estos manifestaron dominio de los criterios diagnósticos con mayor frecuencia porcentual. Los médicos de familia expresaron haber realizado el cribado con menor frecuencia porcentual y mayor dominio de los criterios diagnósticos, aunque con menor frecuencia porcentual.
Los resultados mostraron asociación significativa entre cribado, adiestramiento, y las pruebas neurocognitivas aplicadas, MMSE y MoCA, con la especialidad.
El autor concluye que el adiestramiento, el dominio de los criterios diagnósticos y el cribado del deterioro cognitivo por parte de los médicos de la atención primaria son insuficientes. Se hace necesaria una capacitación amplia para hacer extensivo el cribado y eliminar sus brechas.
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