
En un mundo donde los algoritmos trascienden su origen como simples fórmulas matemáticas para convertirse en el lenguaje que define nuestra interacción con las máquinas, la inteligencia artificial y la robótica se erigen como aliadas estratégicas para resolver los desafÃos más complejos.
Un ejemplo de ello tiene lugar en Santiago de Cuba, en el Centro de BiofÃsica Médica, institución en la que un equipo de cientÃficos e ingenieros desarrolla aplicaciones innovadoras.
Este Centro se ha posicionado como un referente nacional en la aplicación de la inteligencia artificial a la medicina. AllÃ, equipos de investigadores y especialistas trabajan en el desarrollo de sistemas capaces de procesar grandes volúmenes de datos clÃnicos, imágenes médicas y patrones biológicos.
Al decir del Dr. Alberto López Denis, director general de la institución, la industria 4.0 extrapolada al contexto de fÃsica médica trae consigo el desarrollo de nuevas tecnologÃas que van desde la realización de protocolos experimentales para la creación de metadatos, de big data fundamentalmente, hasta metodologÃas cuantitativas, desarrollo de metodologÃas experimentales y equipamientos que van a traer consigo la inclusión de esta tecnologÃa de inteligencia artificial.
El objetivo es apoyar diagnósticos más precisos, diseñar tratamientos personalizados y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Entre sus proyectos más relevantes destacan aplicaciones que utilizan algoritmos de aprendizaje automático para detectar enfermedades en etapas tempranas, optimizar terapias y facilitar la toma de decisiones médicas.
Estas herramientas permiten reducir el tiempo de respuesta en situaciones crÃticas y aumentar la eficacia de los tratamientos, lo que representa un beneficio directo para médicos y pacientes.
Se ha desarrollado un conjunto de metodologÃas basadas en esta tecnologÃa en la relajación magnética nuclear para hacer evaluaciones diagnósticas y evaluaciones de efecto terapéutico en diferentes enfermedades; para evaluar, por ejemplo, el paciente con anemia drepanocÃtica, evaluar su estado clÃnico, evaluar el efecto de diferentes procederes terapéuticos, para determinar o diferenciar un tejido sano de un tejido maligno y un tejido benigno. Y entonces se unen la tecnologÃa desarrollada en biofÃsica con esas metodologÃas y ese es un producto que se debe llevar al sistema nacional de salud cubano e incluso puede ser susceptible de exportaciones.

Prácticamente toda la gama de equipamientos que en el futuro inmediato estan desarrollando en este Centro, viene insertado la inteligencia artificial con todas sus variantes, con todos los perfiles de la industria 4.0 que asà lo existe. Transmisión de datos, fundamentalmente detección en tiempo real y el diagnóstico fundamentalmente de los pacientes para su proceso de rehabilitación.
Partiendo de imágenes de tórax de tomografÃa computarizada, se extraen los posibles candidatos a nódulos, o sea, las estructuras que parecen ser nódulos y luego a estas estructuras se les hace una especie de preprocesamiento donde se obtienen caracterÃsticas de precisas y se pasan a la etapa que es ya la inteligencia artificial propiamente dicha, que se encarga de determinar cuáles de estas estructuras son nódulos o cuáles no son nódulos.
La labor del Centro de BiofÃsica Médica demuestra que la inteligencia artificial no es solo una tecnologÃa avanzada, sino un aliado estratégico en la construcción de un sistema de salud más eficiente, humano y accesible. En un mundo donde la innovación marca el rumbo del desarrollo, Cuba aporta su talento cientÃfico para que la inteligencia artificial se convierta en un puente hacia el bienestar colectivo, respetando la ética de sus leyes. [Por: Dailin Herrera Vallar]



