
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reunido a varios de sus grupos de expertos para evaluar posibles tratamientos y vacunas frente al actual brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo, con casos también detectados en Uganda. Los especialistas han coincidido en recomendar que todos los productos candidatos identificados se utilicen únicamente en el marco de ensayos clínicos, con el objetivo de generar evidencia sólida sobre su seguridad y eficacia.
Actualmente no existe ninguna terapia ni vacuna autorizada específicamente para prevenir o tratar la enfermedad causada por el virus Bundibugyo, una de las especies del género Orthoebolavirus responsables de brotes de ébola en África. Ante esta situación, la OMS ha activado diversos mecanismos de asesoramiento científico para priorizar las opciones terapéuticas y preventivas más prometedoras.
Tratamientos evaluados
Entre los tratamientos candidatos considerados prioritarios destacan los anticuerpos monoclonales MBP134 y maftivimab, además del antiviral remdesivir. Los expertos recomendaron que estos productos sean evaluados mediante ensayos clínicos en pacientes con infección confirmada por virus Bundibugyo.
Asimismo, los grupos asesores respaldaron investigar la combinación de un anticuerpo monoclonal junto con remdesivir, una estrategia que podría potenciar la respuesta terapéutica frente a la infección.
En el ámbito preventivo, la OMS también ha identificado posibles herramientas para la profilaxis posterior a la exposición. Entre ellas figura elantiviral oral obeldesivir, considerado prioritario para su evaluación en contactos estrechos de casos confirmados o probables. La estrategia consistiría en administrar comprimidos del antiviral a personas expuestas al virus para analizar si el tratamiento evita el desarrollo de la enfermedad.
No obstante, los expertos advirtieron de que la eficacia de este enfoque depende de un rastreo de contactos rápido y eficaz, un desafío operativo importante en algunas de las zonas afectadas de la República Democrática del Congo.
Vacunas candidatas en desarrollo
En cuanto a las vacunas, los expertos identificaron como candidata más prometedora la vacuna rVSV Bundibugyo de dosis única, desarrollada por la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI). Según las estimaciones actuales, esta vacuna podría tardar entre siete y nueve meses en estar preparada para iniciar ensayos clínicos de eficacia.
Otra de las alternativas analizadas fue la vacuna ChAdOx1 Bundibugyo, desarrollada por la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India. Esta candidata podría estar disponible en un plazo más corto, de entre dos y tres meses, aunque todavía requiere datos adicionales en modelos animales para respaldar su priorización.
Los especialistas apuntaron además que una única dosis de esta vacuna podría utilizarse en contactos de casos confirmados, mientras que una estrategia de dos dosis podría reservarse para poblaciones de alto riesgo no expuestas, como trabajadores sanitarios y personal de primera línea.
Durante las reuniones también se analizó el posible papel de Ervebo, la única vacuna autorizada actualmente frente al ébola. Este preparado está aprobado para brotes causados por la especie Zaire ebolavirus, la más frecuente en África, pero no para la enfermedad causada por el virus Bundibugyo.
La OMS subrayó que las evidencias disponibles sobre una posible protección cruzada son todavía limitadase inconclusas. Por ello, recomendó que Ervebo no se utilice fuera de estudios de investigación cuidadosamente diseñados que permitan evaluar su eficacia frente a esta variante del virus.
Investigación coordinada y estándares éticos
La OMS está colaborando con los gobiernos de la República Democrática del Congo y Uganda, así como con los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), la Agencia Nacional Francesa de Investigación sobre el Sida y las Hepatitis Virales (ANRS) y otros socios científicos, para desarrollar protocolos de investigación y poner en marcha ensayos clínicos en el terreno.
El organismo internacional insistió en que todas las investigaciones deben cumplir los más altos estándares éticos y realizarse bajo la dirección de las autoridades sanitarias nacionales y en estrecha coordinación con las comunidades afectadas.
Además de acelerar el desarrollo de tratamientos y vacunas, la OMS reclamó reforzar el acceso a suministros esenciales, mejorar la protección de las comunidades y fortalecer la confianza social para contener el brote.
Mientras avanzan las investigaciones, la organización recordó que la prioridad inmediata sigue siendointerrumpir la transmisión mediante las herramientas clásicas de respuesta al ébola: vigilancia epidemiológica, diagnóstico rápido, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes, control de infecciones y participación comunitaria, junto con la realización de entierros seguros y dignos.
El virus Bundibugyo fue identificado por primera vez en Uganda en 2007 y ha provocado varios brotes esporádicos desde entonces. Aunque menos frecuente que otras especies del virus del ébola, puede causar cuadros graves de fiebre hemorrágica con elevadas tasas de mortalidad, especialmente en contextos con recursos sanitarios limitados.
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