Archivos Anuales 2022

El exceso de mortalidad asociada a la pandemia de la COVID-19 fue de 14,9 millones de muertes en 2020 y 2021

Nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que el número total de muertes asociadas directa o indirectamente a la pandemia de COVID-19 (descrito como «exceso de mortalidad») entre el 1 de enero de 2020 y el 31 de diciembre de 2021 fue de aproximadamente 14,9 millones (rango de 13,3 millones a 16,6 millones).

«Estos datos aleccionadores no solo señalan el impacto de la pandemia, sino también la necesidad de que todos los países inviertan en sistemas de salud más resilientes que puedan mantener los servicios de salud esenciales durante las crisis, incluidos sistemas de información más fuertes», dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «La OMS se ha comprometido a trabajar con todos los países para fortalecer sus sistemas de información sanitaria a fin de generar mejores datos para tomar mejores decisiones y obtener mejores resultados.»

El exceso de mortalidad se calcula como la diferencia entre el número de muertes que se han producido y el número que se esperaría en ausencia de la pandemia basándose en los datos de años anteriores.

El exceso de mortalidad incluye las muertes asociadas a COVID-19 directamente (debido a la enfermedad) o indirectamente (debido al impacto de la pandemia en los sistemas de salud y la sociedad). Las muertes vinculadas indirectamente a la COVID-19 son atribuibles a otras condiciones de salud para las que las personas no pudieron acceder a la prevención y el tratamiento porque los sistemas de salud estaban sobrecargados por la pandemia. El número estimado de exceso de mortalidad puede verse influido también por las muertes evitadas durante la pandemia debido a la disminución del riesgo de ciertos acontecimientos, como los accidentes de tráfico o las lesiones laborales.

La mayor parte del exceso de muertes (84%) se concentra en el sudeste asiático, Europa y las Américas. Alrededor del 68% del exceso de muertes se concentra en sólo diez países a nivel mundial. Los países de renta media representan el 81% de los 14,9 millones de muertes en exceso durante el periodo de 24 meses, mientras que los países de renta alta y baja representan cada uno el 15% y el 4%, respectivamente.

 

Información actualizada sobre el estado de los lesionados en el accidente del hotel Saratoga

Hasta las 6:30 p. m. del día 8 de mayo, 85 personas resultaron lesionadas, de ellas 24 se encuentran hospitalizadas, 30 pacientes recibieron el alta médica y 31 fallecieron.

Hasta las 6:30 p. m. del día 8 de mayo, 85 personas resultaron lesionadas, de ellas 24 se encuentran hospitalizadas, 30 pacientes recibieron el alta médica y 31 fallecieron.

Se encuentran hospitalizados los 24 pacientes, en siete instituciones de Salud de la capital.

Hasta el momento se reportan 31 pacientes fallecidos. Lamentamos profundamente lo sucedido y trasmitimos nuestras condolencias a sus familiares y amigos.

Reiteramos el agradecimiento a todos los organismos, organizaciones y pueblo en general, que ha apoyado las acciones que realizamos con los pacientes y sus familiares, así como, la preocupación mostrada por los pacientes hospitalizados.

¿Cuándo no es COVID-19 persistente, sino intermedia?

Los cronogramas de los síntomas que rodean la infección por COVID-19 tienden a centrarse en los protocolos de cuarentena inmediatos de 5 días para la infección aguda o en los síntomas prolongados de COVID-19 que pueden durar un mes o potencialmente mucho más.

Pero algunos pacientes informan un COVID-19 de «rango medio» que se resolverá antes de que se convierta en un COVID-19 prolongado, pero aún así dura más de lo que es típico para las infecciones virales. Las personas pueden volver al trabajo o a las rutinas diarias, pero algo está mal: lo que habían sido simples regímenes de ejercicio se vuelven onerosos. Las tareas diarias requieren más esfuerzo.

¿Este subconjunto mal definido apunta a un «COVID-19 intermedia»?

La Dra. Farha Ikramuddin, maestra en administración de la salud, fisiatra y especialista en rehabilitación de la Facultad de Medicina de la University of Minnesota  M Health Fairview, ambos en Minneapolis, Estados Unidos, señala que no existe una definición o un código de diagnóstico o una comprensión oficial compartida de una categoría intermedia para COVID-19.

«¿Pero estoy viendo eso? Absolutamente», dijo a Medscape Noticias Médicas.

«He visto pacientes que son más jóvenes, más saludables y con no tantas comorbilidades que tienen síntomas persistentes o reaparecen después de la presentación inicial de la infección», explicó.

Algunos pacientes informan que tenían una infección muy leve o que no presentaron síntomas y que recuperaron su salud normal con bastante rapidez después de la infección. Luego, una semana después, comenzaron a experimentar fatiga, pérdida de apetito, pérdida del olfato y sensación de saciedad después de algunos bocados, dijo la Dra. Ikramuddin.

Parte del problema al categorizar el espacio entre volver a la normalidad después de una semana y tener síntomas durante meses es que las organizaciones no pueden ponerse de acuerdo sobre un cronograma para cuando los síntomas justifiquen una etiqueta de «COVID-19 persistente».

Por ejemplo, Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos definen a COVID-19 persistente como 4 o más semanas después de la infección. La Organización Mundial de la Salud lo define como la persistencia por 3 meses después del inicio de los síntomas de COVID-19.

«Veo ‘COVID-19 intermedio’, como se le llamaría, en pacientes más jóvenes y saludables. También noto que estos síntomas no son lo suficientemente graves como para justificar dejar su trabajo o cambiar sus horarios de trabajo», reflexionó la Dra. Ikramuddin.

Regresan al trabajo, dijo, pero comienzan a notar que algo anda mal.

«Estoy viendo eso».

«Doy de alta al menos a dos pacientes a la semana de mi clínica porque se han cambiado de residencia y ya no tienen síntomas», dijo la Dra. Ikramuddin.

En una historia de Kaiser Health News publicada el mes pasado en Medscape, la reportera de salud de WHYY, Nina Feldman, escribió: «Lo que he llegado a pensar como mi «COVID-19 intermedia» afectó mi vida. No podía socializar mucho, beber o quedarme despierta más allá de las 9:30 p. m. Me tomó 10 semanas hacer mi primera carrera, tenía demasiado miedo de intentarlo».

Ella describió una cena con un amigo después de terminar los protocolos iniciales de aislamiento: «Una copa de vino me dejó sintiéndome como si hubiera bebido una botella entera. Estaba exhausta hasta los huesos, pero no podía dormir».

Misterio médico

La Dra. Ikramuddin señaló que el mecanismo detrás de los síntomas persistentes de la COVID-19 sigue siendo un misterio médico.

«En un escenario, se pregunta si el virus permanece latente, de forma similar al herpes zoster o al virus de inmunodeficiencia humana».

«En este momento, en lugar de obtener más respuestas, estamos recibiendo más preguntas», agregó la Dra. Ikramuddin.

El Dr. Mouhib Naddour, especialista pulmonar de Sharp HealthCare en San Diego, Estados Unidos, dijo que está viendo que a algunos pacientes que han tenido COVID-19 les está tomando más tiempo recuperarse que con otras infecciones virales.

Algunos pacientes se encuentran entre los que se recuperan en 2 o 3 semanas y los que tienen COVID-19 persistente. Esos pacientes en el umbral podrían agruparse en una COVID-19 de rango intermedio, dijo a Medscape Noticias Médicas.

«Tratamos de poner las cosas en mesas y cajas, pero es difícil con esta enfermedad», expresó el Dr. Naddour.

El especialista concuerda sobre la ausencia de una definición médica para COVID-19 «intermedia», pero dijo que la idea debería traer esperanza para que los pacientes sepan que si sus síntomas persisten, no necesariamente tienen COVID-19 persistente, y sus síntomas aún pueden desaparecer.

«Esta es una enfermedad de la que puede llevar más tiempo recuperarse por completo», dijo. «La mayoría de los pacientes que estamos viendo en este grupo podrían ser pacientes jóvenes sanos que desarrollan COVID-19, luego de 2 a 3 semanas después de que dan negativo, todavía tienen síntomas persistentes».

Síntomas comunes

Algunos síntomas comúnmente informados de aquellos con una enfermedad duradera, que a menudo se superponen con otras etapas de COVID-19, son dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos seca, dolor en el pecho, dolor muscular y articular, fatiga, dificultad para dormir y cambios de humor, explicó el Dr. Naddour.

«Necesitamos hacer una evaluación exhaustiva para asegurarnos de que no haya otro problema que cause estos síntomas», dijo.

Aun así, no hay un cronograma establecido para el rango intermedio de COVID-19, anotó, por lo que es importante consultar con un médico de atención primaria para las personas que experimentan síntomas.

Es un continuo, no una categoría

El Dr. Fernando Carnavali, coordinador del Centro de Atención Pos-COVID-19 de Mount Sinai en Nueva York, Estados Unidos, comentó que no está listo para reconocer una categoría separada para una COVID-19 «intermedia».

Señaló que la ciencia ni siquiera puede ponerse de acuerdo sobre un nombre para los síntomas prolongados pos-COVID-19, ya sea «COVID-19 persistente» o «COVID-19 prolongado», «síndrome pos-COVID-19» o «secuelas posagudas de COVID-19 (PASC)». No hay una fisiopatología o biomarcador acordado.

«Eso crea estas brechas de comprensión sobre dónde estamos», explicó el Dr. Carnavali a Medscape Noticias Médicas.

Dijo que entiende la necesidad de las personas de categorizar los síntomas, pero en lugar de un término intermedio, ve un continuo.

No significa que no exista lo que otros pueden llamar el término intermedio de COVID-19, dijo el Dr. Carnavali: «Estamos al principio para definir esto. Tratar de clasificarlos puede crear más ansiedad».

Las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19 han de servir para reforzar la seguridad en el trabajo

La pandemia del COVID-19 ha demostrado que una colaboración efectiva entre empleadores, trabajadores y gobiernos es la mejor manera de reforzar la seguridad y la salud en el trabajo, afirma un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo.

Coincidiendo con en el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, celebrado el pasado 28 de abril, el organismo de la ONU alertó que anualmente unos tres millones de trabajadores mueren a causa de accidentes y enfermedades profesionales, y que cientos de millones más sufren lesiones no mortales en su lugar de trabajo.

Por ello, el estudio destaca que aprender de las lecciones logradas durante pandemia podría ayudar a prevenir millones de muertes y accidentes laborales.

La colaboración como herramienta para pasar a la acción

“Durante la pandemia, los gobiernos que priorizaron la participación de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en la gobernanza de las medidas de Seguridad y Salud en el Trabajo pudieron desarrollar y aplicar leyes, políticas e intervenciones de emergencia”, destaca el informe.

La cooperación entre los diferentes actores del ámbito laboral resultó fundamental para garantizar la aceptación de esas medidas y que contaran tanto con el apoyo de los empleadores como de los trabajadores.

Como resultado, muchos países han adoptado medidas legales que cubren ámbitos como las medidas de prevención y la atención de los casos de COVID-19 en el lugar de trabajo, o los acuerdos de teletrabajo.

A modo de ejemplo, los cambios en las normas de vacunación en Singapur se produjeron tras consultas y debates entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores, mientras que, en Sudáfrica, se celebraron diálogos tripartitos con los mismos actores para modificar las medidas dirigidas a la propagación de la COVID-19 en los lugares de trabajo.

El valor del diálogo tripartito

Sin embargo, en algunos países, estas negociaciones a tres bandas continuaron con nuevas consultas a nivel regional o sectorial, para poder adaptarlas al contexto específico.

Así, los sindicatos y las patronales finlandesas colaboraron con el Gobierno en la elaboración de medidas específicas para los sectores del turismo y la restauración, mientras que los interlocutores sociales del sector bancario en Italia crearon normas específicas sobre el teletrabajo en las que se contempló el derecho a la intimidad y a la desconexión laboral.

Los organismos tripartitos nacionales de medidas de Seguridad y Salud en el Trabajo también han desempeñado un papel importante en la lucha contra el COVID-19.

Durante la pandemia, muchos participaron en el proceso de toma de decisiones a nivel nacional. También han participado en la definición de medidas de cierre y restricción, estrategias de retorno al trabajo y otras instrucciones u orientaciones destinadas a mitigar los impactos.

El informe cita el ejemplo de países como Guatemala donde la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo se reunió virtualmente durante los primeros meses de 2020 para proponer mecanismos de medidas de Seguridad y Salud en el Trabajo.

“Las lecciones aprendidas de esta crisis sobre la importancia del diálogo social para reforzar la seguridad y la salud a nivel nacional y en el lugar de trabajo deben aplicarse a otros contextos. Esto ayudaría a reducir el nivel inaceptable de muertes y enfermedades laborales que se producen cada año”, afirmó el director general de la OIT, Guy Ryder.

Tomado de: ONU Noticias – 28 abril 2022

AIDS 2022. 24ta Conferencia Internacional sobre SIDA, del 29 de julio al 2 de agosto de 2022 en Montreal, Canadá

La 24ta Conferencia Internacional sobre SIDA, AIDS 2022, tendrá lugar del 29 de julio al 2 de agosto de 2022, y las reuniones previas al evento comenzarán el 27 de julio de 2022. Por primera vez, la conferencia más grande del mundo sobre el VIH y el SIDA se realizará de manera presenciañ -en Montreal, Canadá- así como virtualmente, para hacerla accesible a tantas personas como sea posible.

AIDS 2022 exhortará al mundo a unirse para re-involucrarse y seguir lo que señala la ciencia. La conferencia definirá las agendas de investigaciones futuras, pondrá en acción las últimas evidencias, y trazará un nuevo consenso respecto a cómo superar la epidemia del VIH como una amenaza a la salud pública y el bienestar individual.

El encuentro contará con una emocionante alineación de expertos globales que destacarán los últimos progresos dirigidos al fin de la epidemia de VIH, desde investigación sobre la cura y vacunas hasta respuestas indígenas.

Además puede seguir virtualmente a miles de científicos, formuladores de políticas y activistas líderes mundiales sobre el VIH.

Vea el sitio del evento

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