Archivos Anuales 2025

Tasa mundial de vacunación infantil se ha estancado desde 2010, según estudio

La tasa de vacunación infantil fue en aumento durante décadas, pero desde 2010 se ha estancado o revertido en muchos países, también entre los de rentas altas, lo que deja a millones de niños de todo el mundo expuestos a enfermedades prevenibles e incluso mortales.

Una investigación que publica The Lancet, firmada por el grupo Colaboradores del estudio sobre la carga mundial de morbilidad de cobertura vacunal, hace esta advertencia y señala que entre 2010 y 2019, por ejemplo, la vacunación del sarampión disminuyó en 100 de 204 países.

En ese caso, la mayor disminución observada fue en América Latina y el Caribe, donde la cobertura cayó de alrededor del 90% en 2010 al 87% en 2019, casi un millón de niños menos vacunados contra el sarampión en ese último año.

Además, 21 de 36 países de ingresos altos experimentaron descensos en la cobertura de al menos una dosis contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, el sarampión, la poliomielitis o la tuberculosis.

La pandemia de covid-19 agravó aún más los problemas, se agrega en el estudio, que advierte de que los objetivos mundiales de inmunización para 2030 no se alcanzarán sin estrategias “específicas y equitativas».

También hará falta fortalecer la atención primaria de salud y los esfuerzos para hacer frente a la desinformación y las dudas sobre las vacunas.

La investigación señala que, en números globales, la tasa de vacunación entre 1980 y 2023 se duplicó en enfermedades como la difteria, el tétanos, la tos ferina, el sarampión, la poliomielitis y la tuberculosis.

Además, hubo un descenso global del 75 % en el número de niños que nunca habían recibido una vacuna infantil sistemática (niños de dosis cero), pasando de 58.8 millones en 1980 a 14.7 millones en 2019.

Tras la pandemia, en 2023, se calcula que había 15.7 millones de niños que no habían recibido ninguna dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina en su primer año de vida.

Más de la mitad vivían en ocho países: Nigeria (2.48 millones), India (1.44 millones), República Democrática del Congo (882 000), Etiopía (782 000), Somalia (710 000), Sudán (627 000), Indonesia (538 000) y Brasil (452 000).

El estudio se publica justo antes del inicio de la cumbre de alto nivel sobre financiación de la Alianza para la Vacunación, GAVI (Global Alliance for Vaccines and Immunisation), que empieza el miércoles.

“A pesar de los monumentales esfuerzos de los últimos 50 años, los avances distan mucho de ser universales. Un gran número de niños siguen sin vacunarse o no lo hacen suficientemente», destacó el autor principal del estudio, Jonathan Mosser, de la Universidad de Washington (EE.UU.).

En 2019, la OMS estableció objetivos para mejorar la cobertura vacunal a través de la Agenda de Inmunización 2030 (AI2030), incluida la reducción a la mitad del número de niños con dosis cero.

Sin embargo, los brotes de enfermedades prevenibles con vacunas persisten, “lo que refleja las desigualdades de larga data en la cobertura vacunal en todo el mundo, y supone un riesgo mundial cada vez mayor», se señala en la publicación en The Lancet.

Así, se ha notificado un número creciente de casos de poliomielitis en Pakistán y Afganistán, y hay un brote en Papúa Nueva Guinea, donde menos de la mitad de la población está inmunizada.

En 2024, las infecciones por sarampión se multiplicaron casi por 10 en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo. Mientras, el brote en EE.UU. alcanzó más de 1 000 casos confirmados en 30 estados en mayo de 2025, superando el número total de casos de 2024.

El análisis predice que solo la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina alcanzará probablemente el objetivo del 90% de cobertura mundial para 2030, y solo en un escenario optimista.

Desde 1974, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el Programa Ampliado de Inmunización (PAI), el mundo había logrado avances sin precedentes en la vacunación.

El PAI se centró inicialmente en tuberculosis, difteria, tos ferina, tétanos, poliomielitis y sarampión. Después, se amplió a otras vacunas tanto en la infancia como a lo largo de la vida, como la hepatitis B, la rubéola o el rotavirus.

En 50 años, ese programa ha vacunado a más de 4 000 millones de niños, evitando la muerte de unos 154 millones y proporcionando 10 200 millones de años de plena salud, según recopila el estudio.

Leer el texto completo del artículo en:

Haeuser, Emily et al. Global, regional, and national trends in routine childhood vaccination coverage from 1980 to 2023 with forecasts to 2030: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2023. The Lancet, Volume 0, Issue 0

El envejecimiento celular podría propagarse sistémicamente a través del torrente sanguíneo

Se sabe que la senescencia celular se propaga sistémicamente a través de la circulación sanguínea, aunque sus mecanismos aún no están claros. Se cree que es impulsado por diversos mecanismos, incluyendo disfunción telomérica, respuestas al daño del ADN, señalización inflamatoria y agresiones oncogénicas.

De lo que hay evidencia es de que las células senescentes secretan factores proinflamatorios y moléculas de señalización -conocidas colectivamente como SASP- que inducen la senescencia paracrina en las células circundantes. Con el tiempo, estas células senescentes se acumulan en diversos tejidos, lo que afecta la capacidad regenerativa y contribuye a la disfunción tisular. Sin embargo, el mecanismo por el cual la senescencia se propaga sistémicamente aún no está claro

En este terreno, un equipo de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea descubrió cómo el envejecimiento celular puede propagarse sistémicamente a través del torrente sanguíneo, según lo publicado en ‘Metabolism – Clinical and Experimental‘. Dicho equipo de investigación proporciona, de esta forma,  la primera evidencia de que la HMGB1 reducida (ReHMGB1), una isoforma redox-sensible de HMGB1, circula por el torrente sanguíneo e induce senescencia en tejidos remotos.

Utilizando modelos in vitro e in vivo, los investigadores demostraron que la ReHMGB1 extracelular, pero no su forma oxidada (OxHMGB1), induce de forma consistente características similares a la senescencia en múltiples tipos de células humanas, como fibroblastos, células epiteliales renales y células del músculo esquelético. Los ratones tratados sistémicamente con ReHMGB1 mostraron marcadores de senescencia elevados (p21, p16), mayor expresión del factor SASP y deterioro de la función muscular.

Además, en un modelo de lesión muscular en ratones de mediana edad, la administración de anticuerpos anti-HMGB1 no solo redujo los marcadores de senescencia, sino que también mejoró la regeneración muscular y el rendimiento físico. Estos hallazgos resaltan el potencial terapéutico de dirigirse a la HMGB1 extracelular para revertir o mitigar la disfunción tisular relacionada con la edad.

«Este estudio revela que las señales de envejecimiento no se limitan a células individuales, sino que pueden transmitirse sistémicamente a través de la sangre, siendo ReHMGB1 un factor clave», afirmó el prof. Ok Hee Jeon, del Departamento de Medicina de Convergencia, Facultad de Medicina de la Universidad de Corea, «Al bloquear esta vía, logramos restaurar la capacidad regenerativa de los tejidos, lo que sugiere una estrategia

Leer el texto completo del artículo en:

Nuevo informe de la OMS, las iniciativas en materia de control del tabaco protegen a 6100 millones de personas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó el informe sobre la epidemia mundial de tabaquismo correspondiente a 2025 durante la Conferencia Mundial sobre el Control del Tabaco, que se está celebrando en Dublín, y alertó de la necesidad de tomar medidas para mantener y acelerar los avances en materia de control del tabaco al tiempo que la interferencia cada vez mayor de la industria pone en peligro las políticas antitabáquicas y las iniciativas sobre control del tabaco.

El informe se centra en las seis medidas para el control del tabaco previstas en el plan MPOWER de la OMS que han demostrado su eficacia a la hora de reducir el consumo de tabaco, que cada año se cobra más de 7 millones de vidas:

  • vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención,
  • proteger a la población del humo de tabaco con legislación que regule los ambientes sin humo,
  • ofrecer ayuda para abandonar el consumo de tabaco,
  • alertar sobre los peligros del tabaco mediante etiquetas en los paquetes y a través de los medios de comunicación masiva,
  • hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio del tabaco y
  • aumentar los impuestos a los productos de tabaco.

Desde 2007, 155 países han implementado al menos una de las medidas para el control del tabaco previstas en el plan MPOWER de la OMS a fin de reducir el consumo de tabaco hasta el nivel considerado como una mejor práctica. Actualmente, más de 6100 millones de personas, es decir, tres cuartas partes de la población del planeta están protegidas por al menos una de esas políticas, a diferencia de la situación en 2007, cuando solo lo estaban 1000 millones. Cuatro países han implementado todas las medidas previstas en el plan MPOWER: Brasil, Mauricio, Países Bajos (Reino de los) y Türkiye. Siete países están a solo una medida de aplicar íntegramente el plan MPOWER, lo que equivale al nivel más elevado de control del tabaco: Eslovenia, España, Etiopía, Irlanda, Jordania, México y Nueva Zelandia.

Sin embargo, hay importantes lagunas. En 40 países ni una sola de las medidas previstas en el plan MPOWER está al nivel considerado como una mejor práctica, y más de 30 países permiten la venta de cigarrillos sin las advertencias sanitarias obligatorias.

«Veinte años después de la adopción del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, hay mucho que celebrar, pero la industria tabacalera sigue evolucionando y nosotros también debemos hacerlo», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. «La unión de la ciencia, las políticas y la voluntad política puede ayudarnos a crear un mundo en el que el tabaco ya no se cobre vidas, dañe a las economías o robe el futuro de la población. Juntos, podemos poner fin a la epidemia de tabaquismo».

El informe de la OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo correspondiente a 2025, elaborado con el apoyo de Bloomberg Philanthropies, se presentó durante la edición de 2025 de los premios sobre el control del tabaco a escala mundial que concede esta institución. En los galardones se rindió homenaje a distintos gobiernos y organizaciones no gubernamentales (ONG) que están realizando avances en la reducción del consumo de tabaco.

«Desde que, en 2007, Bloomberg Philanthropies comenzó a apoyar las iniciativas mundiales en la esfera del control del tabaco, se ha producido un cambio radical en la forma en que los países previenen el consumo de tabaco, pero todavía queda mucho camino por delante», afirmó Michael R. Bloomberg, fundador de Bloomberg LP y de Bloomberg Philanthropies y Embajador Mundial de la OMS para las Enfermedades No Transmisibles y los Traumatismos. «Bloomberg Philanthropies mantiene su compromiso total con la labor urgente de la OMS, y con el objetivo de salvar juntos millones de vidas más».

El informe de la OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo correspondiente a 2025 revela que los avances más sorprendentes se han producido en las advertencias sanitarias gráficas, una de las medidas clave del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) y gracias a las cuales es imposible pasar por alto las consecuencias dañinas del tabaco:

  • actualmente, estas advertencias son obligatorias en 110 países —en 2007 solo lo eran en 9—, de modo que protegen al 62 % de la población mundial, y
  • 25 países han adoptado el empaquetado neutro.

No obstante, la OMS advierte de incoherencias en el cumplimiento de estas medidas y que, en el caso del tabaco sin humo, el empaquetado sigue estando insuficientemente regulado. El nuevo informe se acompaña de un nuevo portal de datos que hace un seguimiento de los progresos realizados entre 2007 y 2025 en cada país.

A pesar de su eficacia, 110 países no han llevado a cabo ninguna campaña antitabaco desde 2022. Sin embargo, el 36 % de la población mundial vive hoy en países que han efectuado campañas para dar a conocer las mejores prácticas, frente a solo el 19 % en 2022. La OMS insta a los países a que inviertan en campañas basadas en mensajes que hayan sido probados y evaluados.

Los impuestos, los servicios para dejar de fumar y las prohibiciones de la publicidad han ido en aumento, pero se requieren muchas mejoras:

  • En materia de fiscalidad, 134 países no han logrado hacer que los cigarrillos sean menos asequibles. Desde 2022, solo tres han aumentado los impuestos hasta el nivel considerado como una mejor práctica.
  • En cuanto al abandono del tabaco, solamente el 33 % de las personas en todo el mundo tienen acceso a servicios para dejar de fumar cuyo costo está cubierto.
  • En lo que respecta a la prohibición de la publicidad, 68 países, que abarcan a más del 25 % de la población mundial, cuentan con prohibiciones al nivel considerado como una mejor práctica.

Alrededor de 1,3 millones de personas mueren cada año a causa del humo de tabaco ajeno. En la actualidad, 79 países, que abarcan a un tercio de la población mundial, se han dotado de manera generalizada de espacios sin humo. Desde 2022, seis países más (Eslovenia, Indonesia, Islas Cook, Malasia, Sierra Leona y Uzbekistán) han adoptado leyes estrictas sobre entornos sin humo, pese a la resistencia de la industria, especialmente en los establecimientos de hostelería.

Ha habido una tendencia al alza en lo que respecta a regular el uso de cigarrillos electrónicos, o sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN). El número de países que han regulado o prohibido estos sistemas ha pasado de 122 en 2022 a 133 en 2024, una señal evidente de que se está prestando más atención a estos productos. Con todo, más de 60 países aún carecen de regulación a propósito de los SEAN.

La OMS hace un llamamiento para que se adopten medidas urgentes en aquellas zonas en las que el impulso es insuficiente. «Los gobiernos deben actuar con audacia para poner remedio a las deficiencias que persisten, fortalecer la aplicación de la ley e invertir en aquellas herramientas que se ha demostrado que salvan vidas. La OMS hace un llamamiento a todos los países para que aceleren los avances en lo que respecta al plan de medidas MPOWER y garanticen que nadie se quede atrás en la lucha contra el tabaco», declaró el Dr. Ruediger Krech, director de Promoción de la Salud.

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Novedades en el tratamiento de la fractura supracondílea pediátrica de húmero

La fractura supracondílea de húmero en el niño constituye una de las afecciones más frecuentes en la traumatología pediátrica y una de las más controversiales con respecto a su manejo. En este trabajo se hace una revisión de la evidencia científica y la utilidad práctica en el manejo de estas fracturas.

Los autores recopilaron artículos novedosos de los últimos cinco años sobre el tema a partir de búsquedas en Google Scholar y PubMed. Se incluyeron los resultados de seis estudios que brindaban importantes contribuciones en la clasificación y el tratamiento de estas lesiones: proponían la mejor configuración de pines para garantizar una fijación estable y, a la vez, una baja probabilidad de lesionar el nervio cubital.

El tratamiento conservador en las fractura supracondílea de húmero tipo III de Gartland trae consigo, por lo general, resultados funcionales pobres. Las de tipo IV se identifican en las radiografías cuando se observa un desplazamiento amplio en el plano coronal, pero no en el sagital.

La configuración de tres pines cruzados de 2,0 mm resulta la más estable, y debe usarse en las fracturas supracondílea de húmero tipo III de Gartland con trazo oblicuo alto y cuando el test de estrés en rotación interna muestre desplazamiento de la columna medial. El pin medial se coloca a través de un abordaje mínimo-invasivo.

Descargue y lea el artículo completo en:

Pita Gonzalez A, Ramírez Bateca JE, Marrero Riverón LO, Cabrera Álvarez CR. Novedades en el tratamiento de la fractura supracondílea pediátrica de húmero (I). Revista Cubana de Ortopedia y Traumatologí­a [Internet]. 24 de junio de 2025; 39.

EPOC y asma: Cribado por factores de riesgo

Hasta el 70 % de las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o asma no tienen diagnóstico y presentan peor calidad de vida, mayor uso de atención sanitaria y menor productividad laboral que los controles sanos de la misma edad.

La detección temprana de la EPOC o el asma no diagnosticados puede lograrse mediante la detección selectiva de casos entre personas en riesgo que tienen síntomas respiratorios inexplicables. La detección de casos es una estrategia en la que se evalúan subgrupos de personas con mayor riesgo de tener una enfermedad para hacer un diagnóstico antes de lo que ocurriría de otro modo.

Este enfoque es diferente del cribado, que consiste en pruebas a un gran número de personas aparentemente sanas para detectar enfermedades no reconocidas.

Tanto el asma como la EPOC presentan síntomas respiratorios similares, comparten la obstrucción del flujo aéreo espiratorio como un deterioro fisiológico común y pueden detectarse mediante la misma prueba diagnóstica (espirometría). Debido a que ambas enfermedades son altamente prevalentes en adultos, es razonable realizar la búsqueda de casos de EPOC y asma simultáneamente para identificar a los no diagnosticados.

Para este estudio se utilizó un método de búsqueda de casos para identificar en la comunidad a adultos con síntomas respiratorios sin enfermedad pulmonar diagnosticada. Los participantes fueron asignados a recibir la intervención (evaluación por un neumólogo y un educador en asma y EPOC, a quienes se les indicó que iniciaran la atención basada en guías) o la atención habitual por parte de su médico de atención primaria.

El resultado primario fue la tasa analizada de uso de la atención médica iniciada por el participante para enfermedades respiratorias.

Los resultados secundarios incluyeron cambios desde el inicio hasta el año en la calidad de vida específica de la enfermedad, evaluados con el Cuestionario Respiratorio de St. George (siglas en inglés, SGRQ; las puntuaciones varían de 0 a 100, donde las puntuaciones más bajas indican un mejor estado de salud); carga sintomática, evaluada con la Prueba de Evaluación de la EPOC (siglas en inglés, CAT; las puntuaciones varían de 0 a 40, donde las puntuaciones más bajas indican un mejor estado de salud); y el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) en la espirometría.

Participantes. Desde junio de 2017 hasta enero de 2023, un total de 508 de 595 participantes elegibles (85 %) con EPOC o asma no diagnosticados fueron asignados al azar; 253 al grupo de intervención y 255 al grupo de atención habitual. Las características demográficas y clínicas basales fueron similares en ambos grupos.

Conducta del ensayo. Durante el período de 12 meses, el 92 % de los participantes en el grupo de intervención y el 60 % en el grupo de atención habitual comenzaron un nuevo tratamiento para el asma o la EPOC. De los 253 participantes en el grupo de intervención, al 35 % se les proporcionó planes de acción, al 61 % consejos sobre actividad física, al 61 % consejos sobre pérdida de peso y el 8 % se derivó a un programa de rehabilitación pulmonar. De los fumadores del grupo de intervención, 53 % recibieron tratamiento farmacológico para dejar de fumar.

Resultados. La tasa anualizada de uso de atención de salud por enfermedades respiratorias (resultado primario) fue más baja en el grupo de intervención. Las tasas de consultas al servicio de urgencias, atención primaria, especialistas y hospitalización fue menor en el grupo de intervención.

A los 12 meses, los cuestionarios (SGRQ y CAT) indicaron una mejor salud en el grupo de intervención. El FEV1 prebroncodilatador aumentó desde el inicio hasta los 12 meses en 119 ml en el grupo de intervención y en 22 ml en el grupo de atención habitual.

De los 64 fumadores en el grupo de intervención y de los 69 en el grupo de atención habitual, 14 % y 7 %, respectivamente, dejaron de fumar a los 12 meses.

Seguridad. Se produjeron dos muertes en cada uno de los grupos durante el período de seguimiento de 12 meses. Un participante de cada grupo murió de un paro cardíaco y hubo una muerte por cáncer pulmonar en el grupo de intervención y una muerte por insuficiencia hepática en el grupo de atención habitual. En el grupo de intervención se notificaron un total de 5 eventos adversos graves que requirieron hospitalización y 7 en el grupo de atención habitual. Los eventos adversos a menudo se relacionaron con mareos o síncope (provocados por la espirometría) o calambres musculares (posiblemente provocados por medicamentos prescriptos).

Este ensayo utilizó la búsqueda de casos específicos para identificar adultos sintomáticos con EPOC o asma no diagnosticados. Los resultados mostraron que las personas sintomáticas con EPOC o asma no diagnosticadas que recibieron tratamiento por un neumólogo y un educador, tuvieron menos uso de atención médica por enfermedad respiratoria durante el período de estudio que aquellas que recibieron la atención habitual por su médico de atención primaria.

Ambos grupos mostraron reducciones clínicamente importantes en los síntomas y mejoras en la calidad de vida específica a 1 año. Los resultados sugieren que la atención clínica de las personas con asma o EPOC no diagnosticada se asoció con beneficios, tanto si la atención fue prestada por un especialista como por un profesional de atención primaria.

En un ensayo como el presente, un diseño más riguroso hubiera mantenido al grupo de atención habitual sin conocer su diagnóstico durante 12 meses. Esto hubiera permitido una comparación de los resultados entre un grupo de intervención y un grupo control en los que las afecciones hubieran permanecido sin diagnosticar y en gran medida sin tratar.

Sin embargo, debido a que todos los participantes eran sintomáticos, el diseño no hubiera sido ético. Por lo tanto, se proporcionó una copia del informe de espirometría y el diagnóstico a todos los participantes aleatorizados, así como a sus médicos de atención primaria. Después de recibir un diagnóstico de EPOC o asma, muchos participantes en el grupo de atención habitual buscaron tratamiento, lo que probablemente contribuyó a mejorar los resultados en este grupo. Además, el conocimiento del diagnóstico puede haber cambiado el comportamiento de los participantes.

Este estudio tuvo como limitación la falta de poder estadístico suficiente para detectar diferencias en los resultados secundarios o dentro de los subgrupos. También, el ensayo se restringió al sistema de salud canadiense, por lo que los resultados no se pueden generalizar.

Lea el texto completo y participe en el debate en: Enfoque de subgrupos para el diagnóstico temprano de la EPOC y el asma. Intramed. Artículos – 15 de junio de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

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