La salud infantil en Cuba ha sido un gran logro de la revolución cubana. La mortalidad infantil llegó a ser en nuestro paÃs menor que en los paÃses vecinos y la educación ha sido universal y gratuita. Sin embargo, recientemente, las tasas de mortalidad infantil han ido en aumento. La tasa de mortalidad en menores de 5 años ha aumentado de 6,0 a 8,3 por cada 1000 nacidos vivos en la última década. La mortalidad infantil también ha aumentado de 4,0 a 9,9 por cada 1000 nacidos vivos. Es necesario comprender por qué ha sucedido esto.
Estados Unidos ha impuesto sanciones económicas a Cuba desde 1962, las sanciones más prolongadas contra cualquier paÃs. La Asamblea General y el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) han pedido reiteradamente el levantamiento de las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense a Cuba.
Estados Unidos impone sanciones a más paÃses que el propio Consejo de Seguridad de la ONU o cualquier otro paÃs. Actualmente impone sanciones contra 16 paÃses, con un considerable impacto socioeconómico sobre esas naciones.
El impacto de las sanciones estadounidenses sobre Cuba ha sido destacado en un informe del Relator Especial de la ONU. Este informe destaca la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo en enero de 2021 por parte del gobierno estadounidense y la aplicación de la jurisdicción extraterritorial a empresas no estadounidenses, al amparo de la cual ha impuesto multas a bancos internacionales (3 millones de dólares estadounidenses para el banco suizo EFG International en 2024).
Esto ha provocado que 200 bancos e instituciones financieras extranjeras hayan dejado de operar con Cuba desde esa fecha y ha generado reticencias entre las empresas extranjeras a invertir en nuestro paÃs dificultando el comercio con otros paÃses.
A pesar de esta situación, Cuba ha logrado mantener su sistema de salud en funcionamiento y gratuito para todo el pueblo. Sin embargo, la destrucción deliberada del sistema de salud en un pequeño paÃs de ingresos medios por parte de una superpotencia vecina deberÃa ser considerada inaceptable por los profesionales de la salud en todo el mundo. La última orden ejecutiva estadounidense, que declara a Cuba una amenaza para la seguridad estadounidense e impone aranceles a cualquier paÃs que le suministre petróleo, equivale a imponer un asedio a un paÃs. Es obvio que ningún sistema de salud puede sobrevivir sin electricidad, y Cuba sigue dependiendo del petróleo internacional para dar sus servicios.
Durante una guerra, es inaceptable atacar a civiles inocentes. Sin embargo, no existen controles sobre el impacto de las sanciones económicas que afectan directamente a los más vulnerables. Las instituciones internacionales, como la ONU y la Cruz Roja, deben evitar que este tipo de acciones unilaterales e injustificadas destruyan la atención médica de nuestro paÃs.
Vea el texto completo en:



