La administración de fármacos antiangiogénicos es en la actualidad el procedimiento oftalmológico más empleado en las consultas de todo el mundo. La administración de intravÃtreas se ha asociado a la producción de un pico hipertensivo transitorio en el momento y a la elevación de la presión intraocular a largo plazo.
Un estrecho intervalo entre inyecciones (< de 8 semanas), un elevado número de pinchazos (> 7 al año), pacientes con cámara estrecha, fáquicos y con diagnóstico previo de glaucoma son los principales factores de riesgo para el desarrollo de una elevación sostenida de presión intraocular tras el tratamiento intravÃtreo con antiangiogénicos.
Identificar a los pacientes con alto riesgo de desarrollar hipertensión ocular tras el uso de inyecciones intravÃtreas y adoptar medidas que reduzcan dicho riesgo, como la administración de hipotensores tópicos antes de la inyección, es fundamental para mejorar su salud visual.
En este artÃculo se presenta el caso de una paciente de 78 años de edad con diagnóstico de glaucoma primario de ángulo abierto de cinco años de evolución en ambos ojos y degeneración macular asociada a la edad con la que se estudió la relación entre la administración de antiangiogénicos intravÃtreos y la elevación de la presión intraocular, a corto y largo plazo.
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