
La regulación nocturna de los niveles de glucosa es un factor determinante en la glucosa en ayunas del dÃa siguiente, un indicador que muestra la cantidad de azúcar en la sangre en el momento en que deberÃa presentar los niveles mÃnimos. Este dato es particularmente importante en las personas que sufren disglucemia, es decir, que tienen alteraciones en los niveles de glucosa.
A pesar de la importancia de este indicador, no se ha investigado demasiado sobre ello. Ahora, un estudio, en el que ha participado la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha demostrado la importancia que tiene la última comida del dÃa en la regulación del nivel de glucosa de la mañana siguiente, especialmente en personas con prediabetes, y que puede ser determinante para prevenir esta enfermedad crónica.
El estudio Biological vs. Chronological Overnight Fasting: Influence of Last Evening Meal on Morning Glucose in Dysglycemia, publicado en abierto en la revista Nutrients, ha analizado el rol de los niveles de glucosa en ayunas después de la última comida del dÃa y ha demostrado la influencia que tiene el consumo de carbohidratos, asà como la sensibilidad del individuo a la insulina.
Este descubrimiento puede tener implicaciones en las recomendaciones de hábitos alimentarios en los individuos en prediabetes, para evitar que desarrollen la enfermedad en un futuro. «Se podrÃa recomendar que la distribución de los carbohidratos y de las calorÃas en la última ingesta del dÃa sea optimizada según la sensibilidad a la insulina del paciente. Y que se monitorice el nivel de glucosa en sangre después de la comida nocturna (respuesta glucémica posprandial) para ajustar el tratamiento dietético o farmacológico.
Esto permitirÃa gestionar de forma más personalizada y dinámica los niveles de glucosa en sangre», explica Diana DÃaz-Rizzolo, profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC e investigadora del grupo de investigación de Nutrición, Alimentación, Salud y Sostenibilidad (NUTRALiSS), adscrito a la unidad de investigación sobre salud digital, salud y bienestar. Rizzolo es también investigadora posdoctoral en la Columbia University, que ha participado en el estudio.
La hora de la comida y el cronotipo también importan
En el estudio han participado, además de la UOC, instituciones de investigación de los Estados Unidos y han tomado parte 33 individuos —hombres y mujeres— de entre 50 y 75 años, con sobrepeso u obesidad y prediabetes, es decir, que tenÃan niveles de glucosa en la sangre más elevados de lo deseable, sin llegar a ser diabéticos. Después de consumir una dieta que se les entregaba controlada en horarios y composición durante el dÃa, al dÃa siguiente se les medÃan los niveles de glucosa tras 10 horas en ayunas durante la noche. Los pacientes llevaban un monitor continuo de glucosa para controlar constantemente los niveles de azúcar en sangre.
Los resultados de la investigación muestran que las recomendaciones dietéticas no se tienen que limitar a la cantidad de carbohidratos que pueden ingerir los pacientes —como se hace habitualmente—, y que la hora de la última ingesta —cuanto más tarde se coma, más dificultades para regular la glucosa, como ya habÃan demostrado los mismos investigadores previamente— y el contenido nutricional de la comida también son claves para ayudar a controlar los niveles nocturnos de glucosa. Asimismo, los investigadores han hecho patente cómo la sensibilidad del individuo a la insulina influye en la regulación de la glucosa.
DÃaz-Rizzolo cree que el cronotipo, es decir, si somos personas mañaneras o nocturnas, también puede tener un rol importante: «El reloj biológico interno puede ejercer un papel clave en el metabolismo nocturno de la glucosa y en los niveles de glucosa en ayunas. Esta información podrÃa ser fundamental para personalizar aún más las recomendaciones, no solo según la sensibilidad a la insulina, sino también según el perfil circadiano de cada individuo (personas mañaneras versus vespertinas). Entender cómo interaccionan el cronotipo y la respuesta glucémica podrÃa mejorar la precisión en las estrategias de prevención y manejo de la diabetes», explica la investigadora.
Para Diana DÃaz-Rizzolo, las recomendaciones dietéticas para pacientes con prediabetes o resistencia a la insulina deberÃan basarse en:
– Controlar la composición y la carga glucémica de la última ingesta del dÃa, evitando una cantidad excesiva de carbohidratos.
– Ajustar la cantidad de carbohidratos según la sensibilidad a la insulina del individuo, dado que pacientes con menor sensibilidad pueden presentar una peor respuesta glucémica.
– Considerar el momento de la ingesta para evitar picos glucémicos nocturnos que pueden interferir en el metabolismo y la glucosa en ayunas.
Las nuevas tecnologÃas: un punto y aparte en el manejo de la diabetes
Los monitores continuos de glucosa, las aplicaciones móviles para controlar la dieta y las plataformas de inteligencia artificial están cambiando el paradigma del manejo de la diabetes entre los pacientes, porque permiten un control más detallado y en tiempo real de la glucosa. «Estas herramientas —asegura DÃaz-Rizzolo— pueden mejorar mucho la calidad de vida y el control metabólico de los enfermos. Por un lado, ayudan a detectar de forma precoz los desajustes glucémicos y permiten modificar la dieta, la medicación y la actividad fÃsica de acuerdo con datos objetivos. Por otro lado, son una herramienta mediante la cual los pacientes pueden participar activamente y de manera informada en su tratamiento».
Justamente, DÃaz-Rizzolo y el resto de los investigadores del estudio anterior han presentado hace poco una nueva metodologÃa basada en algoritmos de inteligencia artificial para medir el BOF (Biological Overnight Fast), es decir, el tiempo real que se pasa en ayunas, de forma más automática y fiable. Este método innovador, presentado en el Congreso de la Asociación Norteamericana de Diabetes en Chicago, permite ver cómo el ayuno nocturno impacta en los niveles de glicemia en pacientes con prediabetes y diabetes tipo 2.
«El uso de los monitores continuos de glucosa, junto con estos algoritmos, pueden ayudar a la persona a saber cómo la hora o el tipo de comida que hace por la noche determinan sus niveles de glucosa, asà como el BOF, que podrÃa ser un marcador de salud metabólica», explica la investigadora de la UOC y de la Columbia University. Con estas herramientas, además, se podrán identificar subtipos metabólicos y patrones de respuesta posprandial que no pueden determinarse con los métodos convencionales, lo que permitirá personalizar el tratamiento a partir de entender mejor el metabolismo del paciente.
«El mundo de la inteligencia artificial en medicina nos abre puertas que no nos podÃamos ni imaginar. En las enfermedades metabólicas, nos podrá facilitar la predicción precoz del riesgo de desarrollo de diabetes y complicaciones. También puede ser útil para analizar de manera conjunta factores de riesgo genéticos y epigenéticos, metabolómicos y de composición de la microbiota intestinal, lo cual nos ayudará todavÃa más a personalizar los tratamientos», explica la investigadora.
Leer el texto completo del articulo:
Diaz-Rizzolo, D. A., Yao, H., Santos-Báez, L. S., Popp, C. J., Borhan, R., Sordi-Guth, A., DeBonis, D., Manoogian, E. N. C., Panda, S., Cheng, B., & Laferrère, B. (2025). Biological vs. Chronological Overnight Fasting: Influence of Last Evening Meal on Morning Glucose in Dysglycemia. Nutrients, 17(12), 2026. https://doi.org/10.3390/nu17122026



