Las emergencias neurológicas son comunes en el Departamento de Emergencias (DE) y el control de la presión arterial es fundamental para el tratamiento inmediato. Este análisis recomendado por la red Intramed, profundiza en los objetivos de presión arterial y la farmacoterapia preferida para los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos no traumáticos.
El accidente cerebrovascular isquémico se caracteriza por la obstrucción de un vaso sanguÃneo en el cerebro. El manejo de la presión arterial (PA) en el accidente cerebrovascular isquémico requiere lograr un delicado equilibrio entre mantener una presión suficiente para la perfusión cerebral y minimizar el riesgo de transformación hemorrágica, que aumenta significativamente con la presión arterial alta.
Los objetivos de PA para pacientes con ictus isquémicos dependen de las opciones terapéuticas disponibles. La American Heart Association/American Stroke Association (AHA/ASA) recomienda mantener la PA por debajo de 185/110 mmHg en pacientes elegibles sometidos a terapia trombolÃtica o intervención endovascular. Después de la trombólisis o la terapia endovascular, el objetivo de presión arterial recomendado es inferior a 180/105 mmHg para prevenir complicaciones hemorrágicas.
Para los pacientes con accidentes cerebrovasculares isquémicos que no son candidatos a terapia trombolÃtica o endovascular, los objetivos no están tan claramente definidos. Las guÃas actuales no recomiendan el tratamiento agudo de la hipertensión en estos pacientes a menos que sea extrema (PAS > 220 mmHg o PAD > 120 mmHg), o esté presente otra indicación (p. ej., emergencia hipertensiva, necesidad de administración trombolÃtica).
El análisis aborda un caso clÃnico presentado en Emergency Medicine Education, un hombre de 39 años que llega a servicios de emergencias médicas con un fuerte dolor de cabeza repentino que comenzó poco antes de su arribo. Dice que es el peor dolor de cabeza que jamás haya experimentado y reporta dolor de cuello asociado. Su score de Glasgow (GCS) es de 15 y su examen neurológico no presenta anomalÃas focales. Una tomografÃa computarizada (TC) craneal sin contraste demuestra una hiperdensidad difusa compatible con hemorragia subaracnoidea (HSA). Su presión arterial (PA) es de 220/120 mmHg.
Vea el análisis completo en: Manejo de la presión arterial en emergencias neurológicas. Intramed. ArtÃculos – 17 junio 2024 (debe registrarse en el sitio web).



