Trabajo periodístico

¿Cómo un médico encuentra respuestas en la BVS?

Aquella mañana, la consulta estaba llena. El doctor Luis se detuvo ante un caso que no encajaba con los diagnósticos habituales. Los síntomas eran confusos y el tratamiento debía ser preciso. Antes de decidir, necesitaba confirmar: ¿cuál era la mejor opción para su paciente?

«En medicina, la evidencia confiable es nuestra guía», dice mientras abre la historia clínica en su computadora. En segundos, accede a la Biblioteca Virtual de Salud (BVS) en Infomed. Lo que encuentra es justo lo que necesitaba: artículos recientes, revisiones sistemáticas que resumen cientos de investigaciones, y guías clínicas elaboradas por especialistas. Información que permite comparar tratamientos, evaluar riesgos y tomar decisiones más seguras.

«La BVS me acompaña en cada duda, en cada diagnóstico difícil», explica. «Es como tener a un equipo de expertos a tu lado, disponible al instante».

La Biblioteca Virtual de Salud (BVS) no es solo una colección de documentos: es un apoyo silencioso que transforma la práctica médica. Desde artículos y tesis hasta libros y guías, ofrece la evidencia que respalda cada decisión y, al final, protege al paciente. Cuando un médico necesita respuestas rápidas y confiables, la BVS está ahí: organizada, accesible y lista para conectar el conocimiento con la acción.

Si es nueva para usted, esta plataforma cuenta también con una sección de Ayuda al usuario que se acerca por primera vez a sus recursos. Para comenzar, recomendamos: Preguntas frecuentes.

Por: Mylenys Torres Labrada.

Día Mundial de la Salud 2026: ciencia y cooperación desde el enfoque de Una Sola Salud en Cuba

Cada 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, una jornada que este 2026 convoca a trabajar bajo el lema “Juntos por la salud. Defendamos la ciencia”, promovido por la Organización Mundial de la Salud.

En este contexto, el enfoque One Health (Una Sola Salud) adquiere una relevancia especial al integrar la salud humana, animal y ambiental. Sobre este tema, Infomed conversa con la Dra. Odalis Bravo Téllez, representante en Cuba de Una Sola Salud.

¿Qué significado tiene para Cuba el Día Mundial de la Salud 2026, dedicado al lema “Juntos por la salud. Defendamos la ciencia”?
Es una oportunidad para reafirmar el compromiso de Cuba con la ciencia, la prevención y la cooperación intersectorial como pilares del sistema sanitario. El lema de este año nos convoca a fortalecer la confianza en la evidencia científica y a trabajar de manera integrada para enfrentar los desafíos actuales de la salud pública.

¿Cómo se integra el enfoque Una Sola Salud en el sistema sanitario cubano?
En Cuba este enfoque se expresa en la articulación entre la salud pública, la medicina veterinaria, la protección ambiental y la academia, con un fuerte protagonismo de la atención primaria de salud. La vigilancia epidemiológica, la prevención de enfermedades y el trabajo comunitario son ejemplos concretos de esta integración.

¿Cuáles son los principales avances del país en esta línea de trabajo?
Cuba ha desarrollado experiencias en la prevención de enfermedades transmisibles, el control sanitario, la investigación científica y la colaboración entre instituciones, lo que permite avanzar en una visión integral de la salud que incluye el entorno y el bienestar social.

Existe voluntad política y se ha aprobado un mecanismo intersectorial que fortalece la gobernanza del enfoque. Entre los avances destacan la creación de la Secretaría técnica, la elaboración del Plan nacional de Una Sola Salud, la armonización de algoritmos para enfermedades priorizadas, la actualización del Plan nacional de Enfrentamiento a la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM) y la conclusión del I Diplomado de Una Sola Salud impartido por el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), institución científica cubana que lidera investigaciones y procesos de formación en sanidad agropecuaria, inocuidad de los alimentos y cooperación intersectorial desde el enfoque One Health.

¿Qué retos enfrenta hoy el país para fortalecer este enfoque?
Entre los principales retos están consolidar la coordinación intersectorial, ampliar la educación sanitaria, fortalecer la investigación científica y seguir sensibilizando a la población sobre la importancia de la relación entre salud, medio ambiente y desarrollo sostenible.

¿Qué papel deben desempeñar los profesionales de la salud en la defensa de la ciencia?
Los profesionales de la salud son actores clave, porque desde su práctica cotidiana promueven la prevención, la educación sanitaria y el uso responsable de la evidencia científica para la toma de decisiones en beneficio de la población.

¿Qué mensaje compartiría en el Día Mundial de la Salud 2026?
El llamado es a trabajar juntos, desde la ciencia y la cooperación, para proteger la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Defender la ciencia es defender la vida y el bienestar de las actuales y futuras generaciones.

Dra. Odalys Bravo

 

La Dra. Odalis Bravo Téllez subraya que el Día Mundial de la Salud 2026 es una invitación a fortalecer la cooperación, la investigación y la acción conjunta desde el enfoque de Una Sola Salud, como camino imprescindible para garantizar sistemas sanitarios más resilientes, equitativos y sostenibles en Cuba y en el mundo.

 

Por Mylenys Torres Labrada

La felicidad de quedarse donde más duele el mundo

Cerca del 4 de abril, Infomed comparte entrevistas a jóvenes médicos cubanos en Guatemala, quienes desde su labor diaria reflejan la vocación, el compromiso y la solidaridad de la juventud cubana en la cooperación médica internacional.

La doctora Nereida Durán Matos ha dicho que es feliz allí donde está.

Me lo confiesa sin solemnidad, como si hablara de algo sencillo, mientras amanece en Cobán y el día todavía no decide si será de sol o de lluvia. Lo dice antes de subirse al primer autobús, antes de caminar veinte minutos entre veredas húmedas, y transitar en el segundo transporte que la acerca a Chaimál, esa aldea guatemalteca de San Pedro Carchá donde el tiempo parece tener otra forma de avanzar.

Para llegar cada mañana atraviesa distancias que no siempre se pueden medir en kilómetros: a veces una hora y media, otras dos, dependiendo del tráfico o del ánimo del camino. Luego están las aldeas: Tzunutz, Tipulcán, Zacanihá, Chiquic, Chailpec, Sequib… Allí, donde la mayoría habla q’eqchi’ y muchas personas firman con la huella porque no saben escribir su nombre, ella es la única médica.

Organiza sus días como quien reparte el pan: consultas prenatales, niños con fiebre, mujeres que llegan en silencio para un «papanicolau porque tienen molestias del interior», ancianos que arrastran años de hipertensión sin saberlo. La acompaña una certeza: si ella no llega, nadie llega.

Al principio no se entendían. Las palabras se quedaban a medias entre su español y el idioma de ellos, pero con el tiempo aprendió lo esencial: cómo preguntar, cómo consolar, cómo explicar que el cuerpo también necesita equilibrio en un lugar donde se come como se puede y no como se debe. Aprendió que la gastritis tiene sabor a picante, que la anemia crece en la escasez y que la medicina, muchas veces, tiene que dialogar con la fe.

En Cahabón —donde pasó su primer año de misión— la vida era aún más difícil. Se levantaba a las tres de la mañana todos los lunes para viajar cuatro horas y llegar a una aldea donde pasaba la semana entera. Regresaba al pueblito los viernes, al caer la tarde para repetir el ciclo. Allí empezó a ganarse algo más importante que el respeto: la confianza.

Porque quedarse, en esos lugares, es una forma de amor.

Pero antes de Guatemala, hubo otros mapas.

Brasil, en 2018, en el estado de Piauí, donde trabajó hasta que le dijeron que debía irse. Aunque le ofrecieron quedarse, eligió regresar a Cuba el 9 de diciembre, con la serenidad de quien cumple su deber.

Y antes, Venezuela.

Llegó en 2011 al estado de Aragua, con un diplomado en endoscopías, trabajando en CDI como Bella Vista, Tamborito y La Carpiera, moviéndose en autobuses públicos y atendiendo a un pueblo que también hizo suyo el dolor. El día que murió Hugo Chávez, recuerda que muchos lloraron como si perdieran a alguien de la familia, y ella sintió ese duelo como propio.

Pero ninguna partida la marcó tanto como una ausencia: su madre.

A las diez de la noche le avisaron del infarto. A las once ya no estaba. Llegó tres días después, cuando ya la tierra había hecho su trabajo definitivo. No pudo despedirse. Solo pudo aprender que hay dolores que no se curan, solo se cargan.

Antes de todo eso estuvo Baracoa.

Se graduó en 2009 en la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba y comenzó en el policlínico Hermanos Martínez Tamayo, entre Yara, Palmarejo y Paso de Cuba, en consultorios donde la vocación era imprescindible. Desde allí salió hacia su primera misión.

Hoy, cuando regresa al final del día después de desandar buses y caminos, cuando el cansancio se le acumula en los hombros y el silencio le recuerda que su hijo la espera lejos pero bien cuidado, la doctora Nereida repite sin dudar que es feliz.

Y no es una frase.

Es una forma de entender la vida.

Porque hay quienes buscan la felicidad en lo que tienen, y hay quienes, como ella, la encuentran en el lugar exacto donde hacen falta.

Por Mylenys Torres Labrada

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

2 de abril: Autismo en Cuba, comprender para incluir

Cada 2 de abril el mundo se ilumina de azul para llamar la atención sobre el Trastorno del espectro autista (TEA), una condición del neurodesarrollo que nos invita a mirar la salud más allá del diagnóstico y a entender la diversidad humana desde la ciencia, la sensibilidad y la inclusión.

En Cuba, la atención a las personas con autismo se sustenta en un modelo de salud comunitario que integra al médico y la enfermera de la familia, especialistas en psiquiatría infantil, psicólogos, logopedas, educadores y familias, en un trabajo conjunto que busca el diagnóstico temprano, la atención integral y la integración social.

Especialistas cubanos coinciden en que el autismo no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo, que requiere acompañamiento, comprensión y políticas de inclusión. En jornadas científicas y espacios académicos desarrollados en el país se ha insistido en la necesidad de fortalecer la atención temprana, el apoyo a las familias y la eliminación de estigmas, promoviendo una mirada humanista hacia las personas con TEA.

La especialista en programas de discapacidad del Ministerio de Salud Pública, Dra. Osmara Delgado, explica que en Cuba existen miles de personas dentro del espectro autista y que las cifras pueden estar subestimadas debido a las dificultades en los sistemas de registro y diagnóstico, lo que refuerza la necesidad de continuar perfeccionando la vigilancia y la atención integral.

En la práctica cotidiana del sistema de salud cubano, el trabajo con niños, adolescentes y adultos con autismo se construye desde la comunidad, donde cada historia es única y cada avance, por pequeño que parezca, representa una victoria para la familia, la escuela y los profesionales de la salud.

El Día mundial de concienciación sobre el autismo es, por tanto, una oportunidad para reafirmar el compromiso con una sociedad más inclusiva, donde la información científica, la sensibilidad humana y la cooperación entre instituciones permitan acompañar a cada persona en su desarrollo y garantizar su derecho a una vida plena.

Comprender el autismo es comprender la diversidad humana.

Más información:

Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, 2 de abril

Por Mylenys Torres Labrada

El trabajo silencioso. Arelys y la paciencia de cuidar el conocimiento en la Biblioteca Virtual de Salud

Cuando un médico encuentra un artículo científico o una tesis en la Biblioteca Virtual de Salud, pocas veces piensa en el trabajo que existe detrás de esa información. Un enlace que abre, un documento que aparece en segundos, una búsqueda que ofrece resultados precisos… parecen procesos automáticos, pero no lo son.

Detrás de esa organización silenciosa está Arelys Borrell Saburit, editora principal de la Biblioteca Virtual de Salud, la mujer que cuida, revisa y ordena el conocimiento para que otros puedan encontrarlo.

¿Desde cuándo trabaja en la Biblioteca Virtual de Salud?

«Hace ya casi 20 años. Recuerdo que en los inicios quien realizaba este trabajo era nuestra compañera Tania Izquierdo. Después fui asumiendo esta responsabilidad y aprendiendo cada detalle. Con el tiempo, la BVS se volvió parte de mi vida cotidiana.»

¿Cómo acceder a la Biblioteca Virtual de Salud desde el Portal Infomed? Hay dos accesos: desde el cintillo superior y desde un área propia más abajo.

¿Cómo es su trabajo diario?

«Los recursos de información tienen URL que muchas veces se rompen, y entonces hay que actualizar esos enlaces constantemente. También hay que incluir nuevos recursos de acuerdo con los principios establecidos, eliminar los que ya no cumplen los requisitos y editar la información para que esté organizada correctamente. Es un trabajo de revisión permanente, de mucha paciencia. A veces parece sencillo, pero en realidad es un proceso cuidadoso, casi artesanal, porque cada recurso debe estar bien colocado para que el usuario lo encuentre sin dificultad.»

¿Qué siente al realizar este trabajo?

«Me gusta mucho el trabajo que realizo y me hace sentir muy útil. Saber que alguien encuentra lo que necesita gracias a lo que uno hace, aunque no se vea, es una gran satisfacción. Es como acompañar a los profesionales de la salud sin estar físicamente con ellos, pero ayudándolos desde la información.»

¿Qué significa enseñar la BVS?

«Es una de las cosas que más disfruto. Soy docente y enseño todo lo relacionado con la Biblioteca Virtual de Salud, y eso es una retroalimentación muy bonita. Los estudiantes, que generalmente son de posgrado, maestrías o doctorados, se quedan asombrados cuando descubren la cantidad de información que existe de todas las especialidades y que muchas veces no sabían buscar. Ver esa sorpresa, esa emoción, me hace feliz, porque siento que realmente estoy ayudando.»

¿Qué valor tiene la BVS en tiempos de tanta información en Internet?

«Siempre decimos que en Internet está todo, pero muchas veces no son fuentes confiables. Lo que se encuentra en la Biblioteca Virtual de Salud y en Infomed está certificado, es información científica, confiable, validada. Y eso marca la diferencia, porque en salud no se puede trabajar con información dudosa.»

¿Cómo definiría su trabajo en una palabra?

«Silencioso. Porque casi nadie ve lo que hacemos, pero está ahí, sosteniendo el acceso al conocimiento.»

Y en ese gesto —actualizar un enlace, organizar un recurso, enseñar a buscar mejor— hay también una forma profunda de servir a la salud.

Por: Mylenys Torres Labrada.

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