
La red médica Intramed cubrió las actividades del 58 Congreso Argentino de la Sociedad Argentina de ReumatologÃa. Claudia Nicolini nos invita al debate y la reflexión.
Empecemos por el final. Si recordamos que las enfermedades reumáticas son muchas, que en ellas confluyen la genética individual y ciertos gatillos ambientales, y que (como en otras autoinmunes) la microbiota suele estar desequilibrada, la pregunta que se proponÃa en el encuentro, que tuvo lugar entre el 8 y el 11 de octubre en Tucumán (en el Noroeste Argentino), no era menor. La respuesta fue contundente: impacta, y mucho, pero no de la misma manera en todas.
Hay diferencias importantes, aunque parezcan sutiles, pero podemos decir, en sÃntesis, que estas enfermedades generan disbiosis, y que intervenir sobre esa disbiosis puede modificar el curso de la enfermedad. Pero –casi siempre lo hay- intervenir eficazmente no es tan sencillo…
«Está demostrada la disbiosis en las enfermedades reumáticas; pero también sabemos que son diferentes los perfiles de disbiosis de enfermedad a enfermedad», explicó a Intramed Edson Velozo, jefe de servicio de ReumatologÃa del Sanatorio Adventista del Plata y profesor titular de ClÃnica Médica II, de la Universidad Adventista del Plata de Entre RÃos. «Y también es cierto que en realidad sabemos muy poco sobre la microbiota de nuestros pacientes, porque los diagnósticos se basan en la secuenciación del gen 16 S, limitada a bacterias y arqueas a nivel de género o especie –explicó–. Eso nos da poquÃsima información, porque deja por fuera virus, hongos y otros microorganismos».
Spoiler alert: esos perfiles son claves, y existe una solución para este problema, pero no es médica: es económica.
Velozo fue el tercer orador de la la mesa, que estuvo integrada además por Vanesa Cosentino, directora del Centro Universitario de Espondiloartritis y Enfermedad Psoriasica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, y Guillermo Pons Estel, del Centro Regional de Enfermedades Autoinmunes y Reumáticas (CREAR) de Rosario y director de la Unidad de Investigación de la Sociedad Argentina de ReumatologÃa (UNISAR). Entre los tres brindaron una panorámica de la situación concreta de tres enfermedades diferentes: psoriasis, lupus y artritis reumatoidea (AR). Entre los tres, también, fueron dejando claros varios principios comunes.
«La composición microbiana a lo largo del tubo digestivo está formada por siete grupos principales de organismos, pero debemos quedarnos con dos: los firmicutes y los bacteroides», señaló Cosentino, y destacó que es clave buscar el equilibrio entre ambos grupos: «En psoriasis, la disbiosis puede gatillar una artritis psoriásica», advirtió. Indicó que al equilibrio hay que sumarle diversidad, tanto de organismos como de metabolitos que producen de esos organismos: «Por ejemplo: el consumo de fibra aumenta los ácidos grasos de cadena corta, y estos son inmunoreguladores de los linfocitos T-reg», resaltó.
Lea el texto completo en: ¿Cómo impacta la microbiota en las enfermedades reumáticas? Intramed. ArtÃculos – 24 de octubre de 2025.



