Humanizar el quirófano: una entrevista con el Dr. Misiel Hernández Peraza

Responsable: Mirta Núñez Gudás

Dpto. Servicios Especiales de Información

Dr. Misiel Hernández Peraza

Hay imágenes que hablan sin palabras. La Sociedad mexicana de Anestesiología pediátrica compartió en Facebook una de esas fotografías, la del Dr. Misiel Hernández Peraza, especialista cubano en Anestesiología y reanimación. En la imagen, titulada “No estás solo”, se refleja la profunda conexión entre el anestesiólogo y su paciente, que transmite una poderosa sensación de acompañamiento y confianza. Infomed quiso entrevistar al autor de esta foto: el Dr. Hernández Peraza.

Y él accedió, muy cortésmente a nuestro reclamo:

¿Cómo surgió la idea de esta imagen?
La imagen no fue concebida inicialmente con fines artísticos, sino como parte de nuestro quehacer cotidiano en la atención anestésico-quirúrgica en el Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana.

Al decidir enviarla a un concurso fotográfico promovido por una Sociedad científica internacional, surgió una reflexión más profunda acerca de lo que ese momento representaba: una niña enfrentándose a un entorno altamente tecnológico y potencialmente intimidante como el salón de operaciones, el acto técnico de monitorizar signos vitales o ajustar parámetros anestésicos, y que coloca en primer plano la responsabilidad del acompañamiento emocional.

En este caso se trataba de una pequeña que había sido sometida previamente a múltiples cirugías de columna en otras instituciones hospitalarias del país. La acumulación de estas experiencias le generó temores comprensibles y una marcada ansiedad ante el escenario quirúrgico, por lo que fue imprescindible ganar su confianza desde el primer contacto, particularmente durante la consulta de evaluación preoperatoria, la cual constituye un espacio esencial para escuchar, explicar y establecer un vínculo que permita disminuir el miedo y brindar seguridad tanto al paciente como a sus familiares.

La imagen captura ese momento del proceso en el que la confianza construida se materializa en el quirófano, cuando el anestesiólogo se convierte en el principal referente humano del paciente.

¿Qué le gustaría que comprendiera el público no médico al verla?
Que el salón de operaciones, aunque pueda percibirse como un espacio frío, nunca es un lugar despersonalizado, sino todo lo contrario.

Pienso que, si la imagen logra despertar en el espectador sentimientos de empatía y solidaridad hacia las niñas y los niños que se ven obligados a transitar por el complejo momento de ingresar a un salón de operaciones, así como respeto y consideración hacia los profesionales cuya labor trasciende lo técnico y asumen el deber ético de proteger y humanizar cada etapa del proceso quirúrgico, entonces esta fotografía habrá cumplido un propósito verdaderamente noble.

Desde su experiencia, ¿qué rasgos diferencian la anestesia pediátrica de otras áreas de la especialidad?
Es una subespecialidad dentro de la Anestesiología, diferenciándose de otras áreas por sustentarse en un principio reconocido: “el niño no es un adulto pequeño”. Se enfrenta a pacientes en pleno proceso de desarrollo, con particularidades anatómicas, fisiológicas y farmacológicas propias, lo cual obliga a un abordaje específico, riguroso y altamente individualizado.

Un sistema nervioso inmaduro y vulnerable se convierte, simultáneamente, en el órgano diana tanto para el neurocirujano como para el neuroanestesiólogo, lo cual demanda de ambos profesionales una formación estricta, un trabajo en equipo altamente coordinado y una mirada ética que conjugue excelencia técnica con sensibilidad.

¿Cómo se expresa el componente humano del anestesiólogo en situaciones de alta vulnerabilidad, especialmente en niños?
La forma de hablarle, el contacto respetuoso y la presencia serena transmiten seguridad y confianza, incluso cuando el niño no puede expresarlo verbalmente o recordar conscientemente ese instante. Estos gestos, aparentemente simples, forman parte indisoluble del cuidado integral y ejercen un impacto real en la vivencia del proceso quirúrgico.

Somos, con frecuencia, de los primeros profesionales en establecer un contacto cercano previo a la cirugía y, al mismo tiempo, de los últimos en ofrecer información y tranquilidad inmediata tras el procedimiento.

Este acompañamiento posee, además, una profunda dimensión ética: se respeta la dignidad de la familia y se contribuye a disminuir el sufrimiento asociado al proceso quirúrgico. De este modo, más allá de administrar anestesia, el anestesiólogo asume un rol de cuidado integral, en el que la palabra, la escucha y la actitud se convierten en herramientas tan valiosas como cualquier recurso técnico.

Su desempeño depende de un trabajo en equipo como eje central: ¿cómo se articula en el Instituto de Neurología y Neurocirugía?
En el Instituto de Neurología y Neurocirugía, el trabajo en equipo resulta un proceso armónico y colaborativo, particularmente en escenarios de alta complejidad y tensión, como lo constituye el abordaje neuroquirúrgico de pacientes pediátricos.

La toma de decisiones es compartida y se construye a partir de un intercambio constante y multidisciplinario entre anestesiólogos, neurocirujanos, neuropediatras, personal de enfermería y personal técnico.

Desde la evaluación preoperatoria, los casos se analizan de manera integral, considerando no solo los aspectos clínicos y quirúrgicos, sino también las condiciones neurológicas, emocionales y sociales del paciente y su familia. Esta articulación se sostiene durante todo el acto quirúrgico, donde la comunicación clara y el respeto por los roles profesionales de cada integrante del equipo, resultan determinantes para garantizar la seguridad y la calidad de la atención.

Es precisamente en este modelo de trabajo donde se refleja la visión de nuestro Sistema Nacional de Salud y del Programa de Atención Materno Infantil, orientados al abordaje colectivo de escenarios complejos, sustentado en la responsabilidad compartida, el compromiso ético y un profundo sentido de vocación de servicio.

¿Qué aprendizajes le impregna trabajar en un entorno de alta complejidad como este?
Trabajar en el Instituto de Neurología y Neurocirugía me reafirma la necesidad de una preparación constante, el rigor en la toma de decisiones y la capacidad de anticiparse a escenarios críticos, especialmente cuando se trata de pacientes pediátricos con patologías neurológicas complejas.

En el plano humano, este contexto fomenta la humildad profesional y un profundo respeto por el trabajo colectivo. Todo resultado es consecuencia de la coordinación, el esfuerzo, la confianza mutua y el compromiso compartido entre los distintos miembros del equipo.

Aquí aprendes a escuchar, a compartir responsabilidades y a reconocer el valor del conocimiento y la experiencia del otro.

¿Qué significa para Ud. que una sociedad científica internacional reconozca este tipo de mirada humana en la anestesia?
Que la Sociedad Mexicana de Anestesia Pediátrica haya aceptado y difundido esta imagen en su página oficial de Facebook, como parte del concurso “Humanidad y atención en la Anestesia pediátrica”, evidencia que la mirada humana y ética que muestra la fotografía trasciende las fronteras de nuestro país y encuentra resonancia en otros contextos científicos y culturales.

Es la confirmación de que los valores que distinguen a la medicina cubana son apreciados y reconocidos a nivel internacional.

¿Qué mensaje le daría a los jóvenes médicos que hoy se forman en especialidades tan exigentes como la anestesiología?
Les transmitiría exactamente el mismo mensaje que, durante mi etapa formativa, me inculcaron mis profesores: nunca perder de vista la dimensión humana de su labor profesional.

La excelencia técnica resulta indispensable; sin embargo, solo adquiere su auténtico valor cuando va acompañada de sensibilidad, ética y un compromiso genuino con el bienestar integral del paciente.

No existe nada más importante que la vida humana. Por ello, les recordaría que cada niño, cada familia y cada situación clínica constituyen una realidad única, y que la capacidad de humanizar el acto anestésico es tan relevante como el dominio de la vía aérea o el adecuado control de las variables hemodinámicas.

Si tuviera que resumir su vocación en una frase, ¿cuál sería?
“Tratar humanamente al paciente, es tan importante como cualquier procedimiento técnico. Pero hay ocasiones en las que incluso, es hasta más importante.”

Le damos las gracias a este joven anestesiólogo cubano por sus respuestas, que nos han permitido conocer y desde hoy, admirar más sus valores.

Y a ustedes les instamos a que apoyen esta noble causa, dándole like a la fotografía de Misiel Hernández Peraza en la página oficial de Facebook de la Sociedad Mexicana de Anestesiología Pediátrica. Su apoyo no solo reconocerá su trabajo, sino que también ayudará a que esta imagen cargada de humanidad sea premiada.

Esta es la dirección:
https://www.facebook.com/share/p/1KVx89qU3C/

Dr. Misiel Hernández Peraza

Dr. Misiel Hernández Peraza

Por: Mylenys Torres Labrada

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