COVID-19

Reconoce el Minsap aportes del Instituto de Hematología en la lucha contra la COVID-19

El Ministerio de Salud Pública (Minsap) otorgó ayer 13 de diciembre en esta capital un reconocimiento especial al Instituto de Hematología e Inmunología (IHI), por la consagración de ese colectivo y sus aportes a la salud pública cubana, en particular en el enfrentamiento a la COVID-19.

La doctora Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra de Salud, entregó ese galardón a la doctora Consuelo Macías, directora de la referida institución, en acto efectuado en el Palacio de Convenciones de La Habana, en el marco de la jornada de homenaje a los trabajadores de la Salud y al aniversario 55 del centro de referencia nacional en esa rama.

Resaltó el trabajo desarrollado por el IHI desde su fundación y el prestigio ganado por los resultados en la ciencia, en el desarrollo tecnológico y de las especialidades de Hematología e Inmunología, y dentro de ellas la Medicina Transfusional y la Medicina Regenerativa.

Particularmente la viceministra significó el papel preponderante de esos hombres y mujeres en el enfrentamiento a la pandemia, y señaló: “Este es un instituto que se crece cargado de ciencia y de compromiso”.

Igual reconocimiento concedió el Minsap al grupo empresarial BioCubaFarma, en la ceremonia presidida, además, por Santiago Badía, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Salud, entre otros funcionarios.

El sello “Hombres de Ciencia” lo recibieron 16 trabajadores cuya labor destacada ha sido decisiva en el enfrentamiento a la COVID-19, como líderes en ensayos e investigaciones clínicas y expertos en la introducción sanitaria de productos biotecnológicos en la asistencia médica.

Se incluyen en la lista Dunia de la Caridad Castillo, Sergio Arturo Machín, Vianed Marsán Suárez, Laura Villegas, Adrián Romero, Mariela Forrellat Barrios y Consuelo Macías Abraham, entre otros.

Por su desempeño científico y abnegada labor médica en el Sistema Nacional de Salud, el IHI reconoció a los doctores Eva Svarch, Porfirio Hernández Ramírez, Catalino Ustariz García, Alejandro González Otero, Rinaldo Villaescusa Blanco, Luz Mireya Morera Barrios, María Elena Alfonso Valdés y Andrea Menéndez Veitía.

Mientras, el Sello “Mérito al Humanismo, Sensibilidad y Solidaridad”, instituido por única vez por la Central de Trabajadores de Cuba, lo recibieron 44 trabajadores del Instituto de Hematología e Inmunología que han laborado incansablemente en la atención a pacientes positivos a la COVID-19 en La Habana, otras provincias y en misiones internacionalistas del Contingente “Henry Reeve”.

Por otra parte, 52 médicos especialistas, licenciados y técnicos que apoyaron ensayos clínicos e investigaciones de trascendencia para garantizar la estrategia de enfrentamiento a la pandemia en el país fueron merecedores del “Reconocimiento al Mérito Científico”, que instituyó la CTC por única vez.

De igual forma recibieron ese galardón, representantes del hospital Comandante “Manuel Fajardo” y del Programa Nacional de Sangre, por su decisiva colaboración en los proyectos de investigación de la COVID-19.

La doctora Consuelo Macías recordó el compromiso de esa institución demostrado en la cooperación y solución de situaciones de desastres biológicos o físicos, y en los que aportó resultados decisivos, como en la epidemia de dengue hemorrágico y la neuropatía epidémica en Cuba.

También en la atención a pacientes del accidente nuclear en Goiania, Brasil (1987); la colaboración en la epidemia de Achuapa, en Nicaragua (1995), y el accidente en la planta electronuclear de Chernóbil, en Ucrania (1986), precisó.

Entre las acciones trascendentales en la lucha contra la COVID-19 figuran los ensayos clínicos fase 1 y 2 del candidato vacunal Soberana Plus, que permitió el uso de emergencia y el tratamiento con transfusión de plasma de donantes convalecientes de coronavirus SARS-CoV-2 a pacientes de cuidado y graves con ventilación espontánea, ejemplificó.

El ensayo clínico del tratamiento de lesiones pulmonares con células madre autólogas en pacientes recuperados de la COVID-19; el estudio de la respuesta inmune en convalecientes y la evaluación de la eficacia y seguridad de Biomodulina T para la prevención de infecciones, entre ellas la COVID-19 en ancianos internados en instituciones sanitarias, son otros de los resultados, enfatizó la directora del IHI. [Por: Iris Armas Padrino]

La miniaturización del antígeno y la eficacia del engaño

Por: Daniel García

“Cuando un tal RBD salvó mi vida”. Ese podría ser el título de la historia que algún abuelo cuente a su nieto de aquí a unos años, cuando el SARS-CoV-2 no sea tan peligroso y ya hayamos aprendido a vivir con él como vivimos con otros.

El nieto (de cualquier género igual que el abuelo) preguntará, ¿y quién es ese tal RBD? y el abuelo explicará aquello que escuchó a un científico un día a mediados de 2020: es, querido mío, la llave que abre la cerradura.

Esa llave es el antígeno que presentan las vacunas cubanas a nuestro sistema inmune para decirle, como COCO, recuérdame, porque la próxima vez que me veas seré el verdadero, y no te gustará todo lo que podré hacerle a tu cuerpo si me dejas abrir la cerradura y entrar.

En realidad, seamos sinceros, la vacunación es un engaño que le hacemos a nuestro sistema inmune, y como hemos explicado antes, lo hacemos para prepararlo para lo que viene, y quizás para salvarnos la vida.

Otras vacunas usan un antígeno muy grande, a veces el virus entero inactivado, otras usan como antígeno las proteínas exteriores del virus completas u otra molécula llamada ARN, mensajero capaz de producir dichas proteínas dentro de nosotros, y engañarnos igual. Pero esas moléculas son muy difíciles de obtener.

Nosotros apostamos por miniaturizar el antígeno, pero sin afectar el engaño, pues reducir el tamaño del antígeno no podía significar reducir la eficacia de la respuesta inmune contra el virus.

Si vamos a quedarnos con una pequeña parte del virus, lo haremos con la parte que más le importa a él, su llave de entrada a nuestro cuerpo, contra esa parte había que dirigir el ataque.

La hipótesis fue: el virus podrá cambiar mucho mutando, pero no puede cambiar totalmente la llave, quizás un poco, lo vemos en las nuevas variantes, pero no podrá cambiar mucho porque no logrará abrir la cerradura. Si no abre no entra, y si bloqueamos la llave con anticuerpos, tampoco entra, así que la llave se convirtió en el antígeno de nuestras vacunas, no el virus completo ni toda su parte externa, solo la llave.

Pero vamos a presentarla como ella merece, su nombre es RBD, del inglés Receptor Binding Domain, o Dominio de Unión al Receptor, en español. Como es extranjera, la llamamos por sus siglas originales.

En realidad, la idea de miniaturizar el antígeno no es nueva ni es de los científicos cubanos, esto se aprendió estudiando muchísimo. Lo que sí fue idea de los científicos cubanos es hasta dónde miniaturizar, y cómo mimiaturizar, ahí está el know-how. En eso se diferencian Abdala, las Soberanas, y todas las otras vacunas de RBD a nivel mundial (son tres o cuatro más).

A veces miniaturizar puede ser perjudicial, pues el sistema inmune no responde igual a antígenos tan pequeños, y es ahí cuando lo manipulamos con métodos biológicos o químicos para presentarlo mejor. Del éxito de su presentación dependía la respuesta inmune, no podíamos fallar.

Un día él (no diré quién) nos dijo, no podemos equivocarnos, porque fallar puede costar miles de vidas. El engaño tiene que funcionar. Lo que hoy llamamos eficacia clínica de las vacunas, de lo que las nuestras tienen más de 90%, es en realidad la eficacia del engaño, de cómo nuestro sistema inmune creyó estar siendo atacado por un patógeno y respondió a él, preparándose así para el ataque real.

La verdad es que la apuesta resultó ser muy buena (reitero, fue basada en estudio no en el azar). Hoy sabemos que el virus seguirá cambiando la llave parcialmente, pero nunca podrá cambiarla totalmente, o tiene que buscar otra forma de entrar. Al final, la cerradura es nuestra, y deberá saber que nos vamos a defender.

Sinceramente, el RBD es una maravillosa miniatura, perdonémosle el engaño.

 

Ante las nuevas variantes, la prioridad más urgente es acelerar el acceso a las vacunas, según afirma la Directora de la OPS

Health worker applies COVID-19 vaccine

Hay 20 países que aún no han alcanzado la meta establecida por la OMS de lograr 40% de cobertura de la vacunación para fines de este año, y la variante ómicron se ha detectado en siete países de la Región. En este contexto, la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, afirmó que acelerar el acceso a las vacunas será fundamental para proteger a la población y, en especial, a las personas más vulnerables.

«La aparición de una nueva variante no significa necesariamente un empeoramiento de la situación, pero sí significa que debemos aumentar las precauciones», dijo en la rueda de prensa de hoy, instando a continuar aplicando las medidas de salud pública y la vacunación.

La semana pasada se notificaron más de 782.655 casos nuevos de COVID-19 y 10.950 muertes conexas en la Región de las Américas, pero solamente 55 % de la población de América Latina y el Caribe está completamente vacunada. En algunos países, como Guatemala, Haití, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, la cobertura de la vacunación sigue siendo mucho menor.

Si bien la Región está «trabajando contra reloj para proteger a las personas de este virus», la Directora de la OPS pidió una estrategia a largo plazo que tenga en cuenta cuánto dura la protección brindada por las vacunas, su impacto en diferentes grupos etarios y el comportamiento de las nuevas variantes.

Con la entrega de 1,6 millones de dosis de las vacunas contra la COVID-19 a la Región esta semana, y más dosis en camino, la doctora Etienne afirmó que «los primeros en recibir una vacuna contra la COVID-19 deben ser los grupos de población vulnerables, como los pueblos indígenas, las personas mayores y las personas con afecciones de salud subyacentes que aumentan el riesgo de enfermar gravemente por la COVID-19.»

Sin embargo, en países donde la cobertura general de la vacunación es alta, la cobertura en las personas mayores de 60 años es más baja que en otros grupos. Y en países donde la vacunación está más rezagada, también se está protegiendo antes a las personas sanas.

«Esta falta de priorización es peligrosa porque hace que nuestras personas mayores sigan siendo vulnerables y pone en riesgo nuestros sistemas de salud», agregó la Directora.

La doctora Etienne también destacó la importancia de garantizar un acceso a las vacunas sostenible a largo plazo, y subrayó el papel fundamental que tiene el Fondo Rotatorio de la OPS, un mecanismo de compra de vacunas que este año ya ha adquirido para la Región vacunas de rutina y de COVID-19 por un valor de 1.000 millones de dólares.

«Al utilizar nuestro Fondo Rotatorio, los países tienen asegurado el acceso a vacunas de calidad garantizada y a precios justos, por medio de un mecanismo transparente», agregó la Directora.

A medida que el año llega a su fin y los países despliegan más dosis para alcanzar las metas de cobertura de la vacunación establecidas por la OMS, la Directora hizo un llamamiento a la equidad y la preparación.

«Necesitamos un suministro confiable de dosis para que nuestras campañas de vacunación contra la COVID-19 no amplíen las inequidades que han dividido a nuestra Región durante tanto tiempo», afirmó.

La semana pasada, el número de casos de COVID-19 aumentó en Canadá y algunas zonas de México, así como en algunos países de América del Sur como Bolivia, Perú y Colombia. En el Caribe, el número de casos, hospitalizaciones y muertes sigue aumentando en Trinidad y Tabago. En otras islas más pequeñas, como las Islas Caimán, también está aumentando el número de casos nuevos.

En Centroamérica, el número de casos de COVID-19 está disminuyendo significativamente en todos los países a excepción de Panamá, y también está disminuyendo en Ecuador, Chile y Argentina.

Confirman presencia en Cuba de la variante ómicron del SARS-CoV-2

Como se ha estado informando a la población, a partir de la aparición de la variante ómicron del virus SARS-CoV-2, se incrementaron las medidas de vigilancia epidemiológica en nuestro país sobre los viajeros internacionales, con énfasis en aquellos procedentes de los países que han reportado casos de esta variante.

El pasado 27 de noviembre arribó al país un viajero, colaborador de la Salud, procedente de Mozambique, asintomático, trasladándose hacia Pinar del Río, provincia donde reside. El 28 de noviembre presentó febrícula y dolor de garganta, acudiendo inmediatamente al área de Salud, realizándole test de antígeno que resulta positivo e ingresando, acorde al protocolo establecido, en el Hospital León Cuervo Rubio. Ese mismo día se realiza PCR-RT resultando positivo al SARS-CoV-2, y se envía la muestra al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí para su secuenciación. Luego de cinco días de evolución del paciente en el hospital, se realiza PCR-RT evolutivo que resulta negativo y es dado de alta asintomático.

En el día de hoy concluye la secuenciación de la muestra positiva, confirmándose la variante ómicron del SARS-COV-2.

Como resultado del estudio epidemiológico se identificaron 16 contactos extradomiciliarios y dos intradomiciliarios, los cuales se encuentran asintomáticos y negativos al PCR-RT realizado.

Se mantiene la vigilancia epidemiológica sobre los contactos, la comunidad y el reforzamiento de las medidas de control sanitario internacional.

Aprueban autorizo de uso en emergencia de Soberana Plus, para población pediátrica mayor de dos años convaleciente de COVID-19

Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate.
Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate

El Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) decidió en el día de hoy, aprobar la Autorización de Uso en Emergencia (AUE) a la vacuna cubana Soberana Plus, cuyo titular es el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), para ampliar su indicación a la población pediátrica convaleciente de COVID-19 con dos meses o más de su alta médica hospitalaria o domiciliaria, por lo que la vacuna podrá ser administrada a todos los convalecientes a partir de los dos años de edad, conforme a lo dispuesto en las regulaciones y disposiciones vigentes, una vez que se ha demostrado que cumple con los requisitos exigidos en cuanto a calidad, seguridad e inmunogenicidad para este grupo poblacional.

Esta aprobación está sustentada sobre la base de los resultados parciales de un ensayo clínico Fase I/II con SOBERANA® PLUS en niños y adolescentes convalecientes de COVID-19 que mostraron que la administración de una sola dosis es segura, y aportaron elementos del beneficio potencial en términos inmunológicos contra el riesgo potencial de reinfección por el SARS-CoV-2.

El CECMED realizó inspecciones a los sitios donde se realizó el ensayo clínico, verificando el cumplimiento de las Buenas Prácticas Clínicas durante la ejecución del ensayo.

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