Revelan claves del microbioma en el asma severa

Un reciente estudio publicado en la revista Allergy ha evaluado el microbioma de las vías respiratorias y las respuestas inmuno-inflamatorias en pacientes con asma severa, con el objetivo de identificar aspectos tratables de esta enfermedad.

El asma se caracteriza por la constricción reversible de las vías aéreas. En casos de asma severa, es fundamental distinguir subtipos para aplicar tratamientos eficaces. El subtipo «tipo 2 alto» presenta altos niveles de eosinófilos en esputo y sangre, respondiendo bien a corticosteroides y agentes anti-IL-5. Sin embargo, el subtipo «tipo 2 bajo», que afecta al 30-50 % de los pacientes, muestra una pobre respuesta a estos tratamientos.

Los investigadores descubrieron que en el subtipo «tipo 2 bajo», la dominancia de ciertos microorganismos en el microbioma de las vías respiratorias, especialmente Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis, se asocia con inflamación neutrofílica y resistencia al tratamiento. Esto podría explicar la eficacia de los antibióticos macrólidos, como la azitromicina, en este grupo de pacientes.

El estudio también reveló diferencias significativas entre el microbioma de las vías respiratorias superiores e inferiores, desafiando el concepto de «una vía aérea, una enfermedad». Además, demostró la viabilidad de la secuenciación Nanopore para identificar la dominancia de patógenos, lo que podría guiar tratamientos antibióticos más precisos.

Estos hallazgos sugieren que abordar el microbioma pulmonar podría ser clave en el manejo del asma severa, permitiendo terapias más personalizadas y eficaces en el futuro.

Vea el artículo en:

Jabeen MF, Sanderson ND, Tinè M, et al. Species-level, metagenomic and proteomic analysis of microbe-immune interactions in severe asthma. Allergy. 2024; 00: 1-15. doi:10.1111/all.16269

Priorizar la salud mental en el lugar de trabajo

Con el tema este año de: Es tiempo de priorizar la salud mental en el lugar de trabajo, también en Cuba se realizan acciones para celebrar el Día Mundial de la Salud Mental, como cada 10 de octubre.

Los entornos de trabajo seguros y sanos no solo son un derecho fundamental, sino que también tienen más probabilidades de minimizar la tensión y los conflictos en ese ámbito y mejorar la fidelización del personal, así como el rendimiento y la productividad laborales. Por el contrario, la falta de estructuras efectivas y apoyo en el trabajo, especialmente para quienes viven con trastornos mentales, puede afectar la capacidad de las personas para ser eficaces y disfrutar con su trabajo, menoscabar la asistencia de las personas al trabajo e incluso impedir que, para empezar, obtengan un trabajo.

Se impone pues, elevar la conciencia sobre los problemas de salud mental, movilizar esfuerzos en función de ella y reforzar la visibilidad y capacidad transformadora de la atención primaria, a través de los centros comunitarios de salud mental que son los centros rectores para la atención de todos los problemas relacionados con la salud mental de la población y la rehabilitación del enfermo mental, así como también la prevención de los problemas relacionados con la pérdida del bienestar y la promoción de estilos de vida saludables y mejor calidad de vida de la población en la propia comunidad donde reside.

Según datos ofrecidos por especialistas de la Sección de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, en Cuba se dispone de una red de servicios con 175 departamentos de Salud Mental, 18 hospitales psiquiátricos y 17 servicios de Psiquiatría en hospitales pediátricos, 17 servicios en hospitales clínico-quirúrgicos y generales, dos Centros de Deshabituación para Adolescentes en La Habana y Santiago de Cuba.

Aún así siguen siendo retos mejorar la disponibilidad, la accesibilidad y la calidad de los servicios comunitarios dirigidos a la salud mental (SM), así como impulsar estrategias y actividades de prevención y promoción de la salud mental a lo largo del curso de vida.

La SM ocupa un lugar poco priorizado en las agendas de políticas públicas y sanitarias de los países del mundo y de la región de las Américas. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, los suicidios en la primera década del siglo XXI aumentaron especialmente en los países de la región más que en cualquier otra del planeta.

Se estima que para 2030 el costo generado por los problemas de salud mental será más de la mitad del que corresponde a las enfermedades crónicas no transmisibles (que incluyen problemas cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas).

Por: Mylenys Torres Labrada.

Conmemoran 40 años de la Unidad Central de Colaboración Médica

En acto dedicado a Ernesto Che Guevara, guerrillero de América, y profesional de la Salud, ejemplo de amor y solidaridad para el planeta, se conmemoraron el pasado 8 octubre las cuatro décadas de la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM).

La jornada fue presidida por Susely Morfa González, Miembro del Comité Central del Partido y jefa de su Departamento de Atención al sector social; José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública; y Santiago Badía González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Salud.

«La profesionalidad, experticia y humanismo del ejército de las batas blancas, forjado en la Unidad Central de Cooperación Médica, centra la labor de cuatro décadas de tan imprescindible institución del Ministerio de Salud Pública en Cuba», afirmó en el acto central por la efeméride la doctora Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera del sector.

«Se cumplen ya 40 años de su creación y su encargo social continúa siendo el mismo: apoyar a los pueblos del mundo bajo el principio de solidaridad, y ante desafíos sanitarios en coherencia a las políticas del Ministerio de Salud Pública y del Gobierno cubano; además de gestionar capital humano especializado, con elevadas competencias y un alto desarrollo científico-técnico; fomentar valores y principios éticos comprometidos con la Patria socialista», subrayó.

Para el líder histórico de la Revolución, dedicó la viceministra primera palabras especiales «porque Fidel fue y continúa siendo, a través de su legado, el artífice, promotor y estratega, de esta obra inmensa de internacionalismo en Salud, como parte de un inquebrantable sueño en nuestro país, de ayudar a los más necesitados».

Agregó que en estas cuatro décadas, llega también el homenaje para las direcciones provinciales de Salud, en la selección de destacados profesionales del organismo que permitan poner bien en alto el nombre de Cuba por lejanas regiones del planeta. Asimismo, se refirió a la valía de las brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias Henry Reeve; a la creación de la Misión Barrio Adentro en Venezuela; al envío de más de 11 mil médicos a Brasil, y a la batalla de los nuestros ante el Ébola en África Occidental.

Una jornada de merecidos agasajos para quienes en estas cuatro décadas de presencia altruista, han demostrado su consagración y entrega, y que recibieron también distinciones del Minsap y del Sindicato de Trabajadores de la Salud.

En nombre de los fundadores de la Unidad Central de Colaboración Médica, el doctor Ricardo Bagarotti Yturriaga evocó las difíciles misiones protagonizadas por el ejército de batas blancas, representando a una prestigiosa institución «que siembra solidaridad sin barreras, por ejemplo las 58 brigadas que combatieron la Covid-19 en 42 países, con una cifra superior a los 5 mil colaboradores».

Solo los profesionales médicos formados por la Revolución – dijo-   regalan ese amor y esperanza por el mundo, porque el humanismo, la solidaridad y el internacionalismo, son parte indisoluble de la nacionalidad cubana.

Concluyó expresando: «la Unidad Central de Colaboración Médica no le ha fallado, ni le fallará jamás a la Patria  y a Fidel».

Por: Isabel González Pérez

Premio Nobel de Física a John Hopfield y Geoffrey Hinton por su trabajo en inteligencia artificial

Premio Nobel de Física 2024

El Premio Nobel de Física 2024 ha sido concedido a los científicos John Hopfield y Geoffrey Hinton “por descubrimientos e invenciones fundacionales que permiten el aprendizaje automático con redes neuronales artificiales”.

Inspirándose en nociones de la física y la biología, Hopfield y Hinton desarrollaron sistemas informáticos capaces de memorizar y aprender de patrones en los datos. Aunque nunca colaboraron directamente, se basaron en el trabajo del otro para desarrollar las bases del actual auge del aprendizaje automático y la inteligencia artificial (IA).

¿Qué son las redes neuronales?

Las redes neuronales artificiales están detrás de gran parte de la tecnología de IA que utilizamos hoy en día.

De la misma manera que nuestro cerebro tiene células neuronales unidas por sinapsis, las redes neuronales artificiales tienen neuronas digitales conectadas en varias configuraciones. Cada neurona individual no hace gran cosa. La magia reside en el patrón y la fuerza de las conexiones entre ellas.

Las neuronas de una red neuronal artificial se “activan” mediante señales de entrada. Estas activaciones se transmiten en cascada de una neurona a otra de forma que pueden transformar y procesar la información de entrada. Como resultado, la red puede llevar a cabo tareas computacionales como la clasificación, la predicción y la toma de decisiones.

La mayor parte de la historia del aprendizaje automático ha consistido en encontrar formas cada vez más sofisticadas de formar y actualizar estas conexiones entre neuronas artificiales.

Mientras que la idea de enlazar sistemas de nodos para almacenar y procesar información procede de la biología, las matemáticas utilizadas para formar y actualizar estos enlaces proceden de la física.

Redes que recuerdan

John Hopfield (nacido en 1933) es un físico teórico estadounidense que realizó importantes contribuciones a lo largo de su carrera en el campo de la física biológica. Sin embargo, el premio Nobel de Física le ha sido concedido por su trabajo en el desarrollo de las redes de Hopfield en 1982.

Las redes de Hopfield fueron uno de los primeros tipos de redes neuronales artificiales. Inspirados en principios de la neurobiología y la física molecular, estos sistemas demostraron por primera vez cómo un ordenador podía utilizar una “red” de nodos para recordar y recuperar información.

Las redes desarrolladas por Hopfield podían memorizar datos (como una colección de imágenes en blanco y negro). Estas imágenes podían “recordarse” por asociación cuando se le pedía a la red una imagen similar.

Aunque de uso práctico limitado, las redes de Hopfield demostraron que este tipo de redes neuronales artificiales podían almacenar y recuperar datos de formas novedosas. Sentaron las bases para los trabajos posteriores de Hinton

Máquinas que pueden aprender

Geoff Hinton (nacido en 1947), a veces considerado uno de los padrinos de la IA, es un informático británico-canadiense que ha realizado una serie de importantes contribuciones a este campo. En 2018, junto con Yoshua Bengio y Yann LeCun, fue galardonado con el Premio Turing (el más alto honor en ciencias de la computación) por sus esfuerzos para avanzar en el aprendizaje automático en general y, específicamente, en una rama del mismo llamada aprendizaje profundo.

El Premio Nobel de Física, sin embargo, se le concede concretamente por su trabajo con Terrence Sejnowski y otros colegas en 1984, desarrollando máquinas de Boltzmann.

Se trata de una extensión de la red de Hopfield que demostró la idea del aprendizaje automático: un sistema que permite a un ordenador aprender no de un programador, sino de ejemplos de datos. Basándose en ideas de la dinámica energética de la física estadística, Hinton demostró cómo este primer modelo de ordenador generativo podía aprender a almacenar datos a lo largo del tiempo si se le mostraban ejemplos de cosas que recordar.La máquina de Boltzmann, al igual que la red de Hopfield, no tuvo aplicaciones prácticas inmediatas. Sin embargo, una forma modificada (llamada máquina de Boltzmann restringida) resultó útil en algunos problemas aplicados.

Más importante fue el avance conceptual de que una red neuronal artificial podía aprender de los datos. Hinton siguió desarrollando esta idea. Más tarde publicó influyentes artículos sobre retro propagación (el proceso de aprendizaje utilizado en los modernos sistemas de aprendizaje automático) y redes neuronales convolucionales (el principal tipo de red neuronal utilizado hoy en día para los sistemas de IA que trabajan con datos de imagen y vídeo).

¿Por qué este premio, ahora?

Las redes de Hopfield y las máquinas de Boltzmann parecen poca cosa si las comparamos con las proezas actuales de la IA. La red de Hopfield contenía sólo 30 neuronas (intentó hacer una con 100 nodos, pero era demasiado para los recursos informáticos de la época), mientras que sistemas modernos como ChatGPT pueden tener millones. Sin embargo, el Nobel subraya lo importantes que fueron estas primeras contribuciones al campo.

Aunque el rápido progreso reciente de la IA –que la mayoría conocemos por sistemas de IA generativa como ChatGPT– podría parecer una reivindicación de los primeros defensores de las redes neuronales, Hinton al menos ha expresado su preocupación. En 2023, tras abandonar su puesto de una década en la división de IA de Google, dijo que estaba asustado por el ritmo de desarrollo y se unió a la creciente multitud de voces que piden una regulación más proactiva de la IA.

Tras recibir el premio Nobel, Hinton aseguró que la IA será “como la Revolución Industrial, pero en lugar de nuestras capacidades físicas, va a superar nuestras capacidades intelectuales”. También señaló que aún le preocupa que las consecuencias de su trabajo puedan ser “sistemas más inteligentes que nosotros que acaben tomando el control”.

Marcadores en sangre predicen la mortalidad a largo plazo de pacientes con EPOC

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Los estudios revelan que los pacientes fallecidos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) presentaban años antes un patrón en sangre de una treintena de proteínas que la diferenciaba del resto de personas con esta enfermedad. Esto les convierte en un buen predictor de mortalidad a largo plazo.

Estas proteínas están relacionadas con el sistema inflamatorio y con la coagulación y permiten hacer una predicción con un nivel de precisión por encima del 90 %, según revela un estudio piloto liderado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar en el que han participado varios grupos del área de Enfermedades Respiratorias del CIBER (CIBERES), y que ha publicado la revista Cells.

Se trata del primer trabajo que analiza la capacidad de predecir la mortalidad en estas personas a través de un análisis de las proteínas presentes en la sangre. Hay que recordar que la EPOC es la tercera causa de mortalidad en el mundo.

El estudio es un trabajo multicéntrico, en el cual han participado el Hospital del Mar y el Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital Parc Taulí de Sabadell, el Hospital 12 de Octubre y la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, la Clínica Universitaria de Navarra y el Hospital Son Espases de Palma de Mallorca. Se han analizado muestras de 34 pacientes, de los cuales el 32 % murieron al cabo de cuatro años del inicio del trabajo.

Las muestras analizadas pertenecían a pacientes con EPOC en situación de estabilidad. Un tercio eran mujeres y la media de edad era de 69 años. Sus principales comorbilidades eran las patologías cardiovasculares, la apnea del sueño y la diabetes, y las causas de muerte cuatro años después fueron complicaciones respiratorias y cardiovasculares.

Se analizaron muestras de sangre, identificando hasta 363 proteínas y péptidos, de los cuales solo 31 mostraron variaciones significativas. Estaban principalmente relacionadas con el sistema inflamatorio-inmunitario y con marcadores de coagulación.

Con estos datos se desarrollaron diversos modelos para predecir la mortalidad de los pacientes con EPOC. Con estos datos se desarrollaron diversos modelos para intentar predecir la mortalidad de los pacientes con EPOC, con ayuda de un programa asistido por inteligencia artificial (IA) desarrollado por el Grupo de Investigación en Informática Biomédica (GRIB) de la UPF y del Instituto de Investigación del Hospital del Mar.

Así, las 31 proteínas diferenciales detectadas permitieron predecir la mortalidad a 4 años con una precisión del 90%. A la vez, se utilizó un modelo con 10 proteínas seleccionadas por IA, que permitió lograr una precisión más elevada, del 95%. Como explica el Joaquim Gea, jefe emérito del Servicio de Neumología del Hospital del Mar e investigador del CIBERES “hemos obtenido una precisión de la predicción de mortalidad a largo plazo muy alta, que todavía se ve mejorada cuando utilizamos la inteligencia artificial”.

En un análisis más detallado, cuando se intentó hacer el modelo solo con las proteínas relacionadas con la coagulación, se llegó al 95 % de precisión, y con solo las que tienen relación con la inflamación, el 89 %. César Jessé Enríquez, investigador del CIBERES y autor del estudio, explica que “el estudio pone un mayor foco en el riesgo cardiovascular de los pacientes EPOC y va en línea con otros estudios que hemos realizado con otros perfiles de pacientes EPOC como los exacerbadores frecuentes y el perfil biológico de las exacerbaciones”.

Disponer de estos biomarcadores es relevante a la hora de hacer el seguimiento de estos pacientes, así como el riesgo de mortalidad a largo plazo. Gea destaca que “el estudio permite disponer de marcadores de mal pronóstico, que facilitan identificar a pacientes que, aparentemente están en buen estado, pero a los cuales se debería hacer un seguimiento más cuidadoso, teniendo en cuenta no solo la patología respiratoria, sino, sobre todo, también la cardiovascular”.

También puede ayudar a entender los mecanismos biológicos involucrados en la muerte de los pacientes con EPOC. El trabajo continúa con un nuevo estudio con una cohorte de pacientes más grande, con más de 200 individuos, entre casos y controles.

Lea el texto completo del artículo en:

Enríquez-Rodríguez, C.J.; Casadevall, C.; Faner, R.; Pascual-Guardia, S.; Castro-Acosta, A.; López-Campos, J.L.; Peces-Barba, G.; Seijo, L.; Caguana-Vélez, O.A.; Monsó, E.; et al. A Pilot Study on Proteomic Predictors of Mortality in Stable COPD. Cells 2024, 13, 1351.

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