Uso precoz de dosis bajas de dexametasona se asocia con menor duración de los síntomas agudos en la infección por el virus Chikungunya: un estudio de cohorte retrospectivo

Síntomas chikungunya

El virus Chikungunya (CHIKV) causa enfermedad febril aguda con artralgia grave; el tratamiento es principalmente de soporte y el uso de corticosteroides sigue siendo polémico. El presente trabajo evalúa si el tratamiento precoz, corto y a dosis bajas de dexametasona se asoció con una menor duración de los síntomas agudos durante el brote de Bangkok de 2019.

Se analiza retrospectivamente a 187 adultos con CHIKV confirmado y artralgia grave. Treinta y nueve recibieron dexametasona 4 mg/día durante 3 días en un plazo de ≤ 48 h desde el inicio de los síntomas, además de la atención estándar; 148 recibieron solo la atención estándar. Los criterios de valoración principales fueron la duración de la fase febril aguda y la duración de las manifestaciones reumáticas, obtenidas de los registros e informes de los pacientes. Los criterios de valoración secundarios incluyeron la proteína C reactiva (PCR) y los eventos adversos. Las pruebas de laboratorio de seguimiento se realizaron a criterio del médico y se resumieron en ventanas tempranas (días 3-5) y tardías (días 6-8).

Se observó que el grupo de pacientes que recibieron dexametasona presentó una fase febril aguda más corta (mediana de 3 frente a 5 días, p < 0,001) y manifestaciones reumáticas (7 frente a 10 días, p < 0,001). En el seguimiento tardío, la mediana de PCR fue menor (20 frente a 35 mg/L, p < 0,001). Los eventos adversos fueron poco frecuentes y similares (molestias gastrointestinales: 5 % frente a 3 %, p = 0,45).

Se concluye que en esta cohorte retrospectiva, el tratamiento precoz, corto y a dosis bajas con dexametasona se asoció con una menor duración de los síntomas agudos y una disminución de los marcadores inflamatorios, sin observarse un aumento de los eventos adversos. Se justifican ensayos aleatorizados para determinar la eficacia, la seguridad y la generalización.

Leer el texto completo del artículo en:

Chancharoenthana, W., Bhunyakarnjanarat, T., Udompornpitak, K. et al. Early low-dose dexamethasone is associated with shorter acute symptom duration in Chikungunya virus infection: a retrospective cohort study. BMC Infect Dis 25, 1559 (2025). https://doi.org/10.1186/s12879-025-12006-x

Inauguran en INHEM laboratorios sanitarios y se refuerzan capacidades de diagnóstico en el país

Laboratorio INHEM

Con la participación del Dr. Francisco Durán García, en representación del Ministerio de Salud Pública; el Excmo. Sr. Jens Urban, embajador de la Unión Europea; el Excmo. Sr. Raphaël Trannoy, embajador de Francia; el Dr. Adolfo Álvarez Pérez, al frente del Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) y en presencia de otros funcionarios nacionales e internacionales de diferentes instituciones, se inauguraron laboratorios sanitarios equipados con alta tecnología y se reafirmó la recepción del equipamiento entregado recientemente a los centros provinciales de higiene de todo el país.

Durante la visita el Dr. Adolfo Álvarez y el Dr. José Carreras, coordinador del proyecto en el enclave, dieron la bienvenida a los visitantes, hicieron una breve panorámica del centro y los resultados alcanzados con esta intervención y agradecieron los aportes de las contrapartes.

Estos trabajos, forman parte de un gran proyecto desarrollado con el acompañamiento de la Unión Europea y la Cooperación Francesa, para fortalecer las capacidades de tres instituciones clave de la salud pública cubana: el Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Bush López, el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y el INHEM; así como sus filiales en todo el territorio nacional.

El fortalecimiento de que se trata este proyecto no solo se dirige a la modernización de equipos, sino que impacta también en las condiciones de trabajo, los conocimientos y los modos de hacer de las personas que día tras día laboran en la red de laboratorios y hospitales para que puedan focalizar su atención, desarrollar la ciencia y mejorar los servicios que prestan a la población, las instituciones y las diferentes formas de gestión económica.

Los laboratorios abiertos en el INHEM, cuentan ahora con nuevas tecnologías para detección de contaminantes (metales pesados, toxinas biológicas, micotoxinas y otros compuestos que pueden afectar la salud) en alimentos, agua, aire y otras muestras ambientales; así como para el diagnóstico rápido de bacterias patógenas de transmisión alimentaria. En estos momentos se garantiza la capacitación del personal en su manejo.

En todas las regiones del país, laboratorios sanitarios de Centros Provinciales de Higiene, Epidemiología y Microbiología, fueron beneficiados también con la adquisición de equipos que ampliarán la gama diagnóstica y mejorarán los sistemas de vigilancia epidemiológica. Con las acciones desarrolladas se pretende colaborar con la protección del medio ambiente y la observación de los efectos del cambio climático, mediante investigaciones y aporte de datos sobre contaminantes detectados en diferentes ecosistemas, mejorar los servicios de análisis de alimentos y agua que se comercializan en el país, ya sean del sector estatal o el particular, y contribuir a la prevención de enfermedades ocasionadas por contaminantes químicos y microbiológicos.

Jens Urban, embajador de la Unión Europea, en su discurso mencionó que: “Hay cosas que nos tocan a todos los humanos, como por ejemplo que haya agua sana y buena, por lo que es importante que laboratorios profesionales como estos, cumplan las normas nacionales e internacionales lo que representa un valor agregado no solamente para los cubanos sino también para todos.”

Por su parte Raphaël Trannoy, embajador de Francia, comentó: “No es solo un laboratorio lo que abrimos hoy, es una puerta a un futuro más seguro, más saludable y lleno de oportunidades para todas las familias cubanas. Permítanme decirles algo: ¡Francia está orgullosa de ser parte de esta historia! Este laboratorio, es el resultado de una colaboración muy cercana con el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Pero más que eso, es el resultado de una amistad profunda entre nuestros dos pueblos, una amistad que se traduce en hechos concretos”.

En el cierre, el Dr. Francisco Durán por la parte cubana, refirió que, sin dudas, este trabajo coloca al país en mejores condiciones para el enfrentamiento futuro a eventos sanitarios y epidemiológicos y agradeció la colaboración de la Unión Europea y la Cooperación Francesa, sin las cuales no hubieran sido posibles tales avances.

Sesionó Estomatología 2025 en el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre

Estomatología 2025

Con las palabras de bienvenida y agradecimiento a los participantes, pronunciadas por la Dr. C. Ileana Grau León, decana de la Facultad de Estomatología de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, quedó inaugurado oficialmente en la mañana del 19 de noviembre en el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre, el Evento internacional “Estomatología 2025” que reúne a más de 200 delegados e invitados de naciones como Ecuador, Ghana y Cuba, con representantes de catorce provincias del país que sesionó hasta el día 21 de noviembre.

Se encontraban presentes en la ceremonia inaugural, entre otras personalidades, la Dr.C Mariela González Jordán, directora nacional de Estomatología del Minsap y la Dra. Yoandra Muro Valle, rectora de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

La también presidenta del Comité organizador del cónclave en su intervención realizó un recorrido por la historia de la institución que arribó a los 125 años de fundada, destacando los avances y logros alcanzados en cada etapa de su desarrollo desde los puntos de vista académico, científico y sobre todo en su impacto en la salud bucal de la población cubana y de otras partes del mundo donde sus especialistas han brindado colaboración.

Felicitó a los profesores, estudiantes y trabajadores del emblemático centro por el acontecimiento, a la vez que les agradeció su incondicional entrega y compromiso con la institución.

Las sesiones científicas comenzaron con la mesa redonda “Didáctica en la formación del estomatólogo: del conocimiento a la práctica humana”. En la sesión de la tarde fue presentado el libro “El envejecimiento desde la perspectiva estomatológica: retos y realidades” de la Dra. C. Denia Morales Navarro.”

Por: Lic. Cosme Moré

Estomatología 2025

Estomatología 2025

Estomatología 2025

Cuba refuerza acciones ante el avance del chikungunya y otros arbovirus

Chikungunya

En el inicio de la Mesa Redonda sobre el impacto de los arbovirus en la salud de la población cubana, la doctora Ileana Morales Suárez, directora Nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica del Ministerio de Salud Pública (Minsap), informó que el chikungunya presenta en 2025 un panorama dinámico con focos muy altos de transmisión en 40 países a nivel mundial.

La directiva señaló que esta enfermedad, al igual que la covid-19, comparte un factor común: un vector que produce “un número importante de casos graves y, en algunos casos, fallecidos”. Explicó que su aparición y propagación en Cuba responden a factores desencadenantes globales.

Entre estos factores identificó, en primer lugar, el cambio climático. “Las altas temperaturas influyen directamente con el vector. Mientras más calor, por supuesto… el calor, la humedad”, precisó. En segundo lugar, mencionó el alto nivel de urbanización existente tanto en el mundo como en Cuba. Como tercer elemento, destacó la gran movilidad poblacional, para lo cual citó el ejemplo de la covid-19: “empezó en un lugar en China y en días y después meses estuvo en el mundo entero”. El cuarto factor lo constituye la presencia de “un vector competente para transmitir la enfermedad con presencia elevada en muchos países”.

Factores que propiciaron la colisión epidemiológica en Cuba

La doctora Morales Suárez explicó que a los factores globales se suman condiciones específicas de Cuba. El país presentaba “un alto nivel de susceptibles. Todos éramos susceptibles porque no nos habíamos enfrentado al vector”. Detalló que la epidemia se produce por una “coalición” donde confluyen el vector y una población particularmente vulnerable.

Esta vulnerabilidad, añadió, está dada por “un envejecimiento poblacional elevado, donde prácticamente ya de cada cuatro cubanos, uno tiene 60 años y más. Generalmente, los adultos mayores tienen una, dos y tres enfermedades”. A esto se une, afirmó, problemáticas ambientales que facilitan la reproducción del vector: “la falta de higiene… la basura acumulada, el agua recogida… y otras prácticas”.

“Cuando esos cuatro factores se unen producen una colisión”, resumió. “Entonces, aquí se encontró esa población tan susceptible y evidentemente… son los números elevados que tenemos de incidencia de la enfermedad”.

No obstante, señaló que se enfrentan a una patología conocida para la cual existe un protocolo de actuación, similar a la estrategia seguida con la covid-19.

Activación del sistema científico y primeras intervenciones sanitarias

Siguiendo el modelo de trabajo implementado durante la pandemia de covid-19, se reactivó el Comité de Innovación.

“A partir de aquí se activa el comité… con una frecuencia tremenda y con una velocidad tremenda, al igual que con la covid”, afirmó la directiva. Este mecanismo garantiza “racionalidad científica” para las propuestas de intervención y estudio, respetando siempre los componentes éticos y regulatorios.

Mostrando un registro, informó que “esta semana se aprobaron cinco nuevas investigaciones y tenemos nuevas investigaciones en preparación”. Entre ellas se incluyen “desarrollo de nuevos productos, estudios clínicos, ensayos clínicos ya propuestos, intervenciones sanitarias complejas” e investigaciones para caracterizar mejor el comportamiento del virus en Cuba.

Las primeras intervenciones sanitarias se centrarán en los adultos mayores y comenzarán en La Habana, estratificando por la situación epidemiológica de cada municipio. Una intervención inmediata será “la aplicación de la Biomodulina T a adultos mayores entre 70 y 74 años”.

Paralelamente, se iniciará la vacunación antigripal para los mayores de 75 años en la capital, así como para residentes en instituciones sociales y de salud. “Decidimos que ese fragmento de 70 a 74 lo cubriéramos con Biomodulina”, explicó.

Otra intervención planificada es con el producto Curmeric, el cual “se va a entregar a un grupo poblacional de La Habana… de 60 a 69 años”.

Todas estas intervenciones irán acompañadas de estudios para recopilar datos sobre su efectividad.

Llamado a la responsabilidad ciudadana y actualización de protocolos

La doctora Morales Suárez hizo un llamado a la población para que evite la automedicación y acuda a los servicios de salud. “La evaluación médica es insustituible”, recalcó. “Usted puede leer una lámina, una información médica, pero los ojos del médico, el examen del médico… no todos los pacientes son iguales. Entonces, no todos tienen el mismo riesgo”.

Alertó sobre los peligros de la automedicación basada en información de redes sociales: «Eso tiene su riesgo y tiene riesgo incluso para la vida… hay personas con mucho riesgo que se está quedando en su casa y su vida corre peligro”.

Respecto a los protocolos de actuación, informó que ya se cuenta con una versión mejorada (protocolo 1.2) que incorpora el conocimiento acumulado en estos meses, incluyendo secciones robustecidas para la atención pediátrica y neonatal. El trabajo actual se centra en reforzar el manejo de la fase crónica de la enfermedad. “La sección de la rehabilitación, la parte crónica, es la que más cambio va a sufrir. Porque es donde nos estamos centrando con más fuerza en qué podemos hacer para el número de pacientes que pueda llegar a esa fase”, concluyó.

¿Cómo se comporta la enfermedad?

En otro momento de la Mesa Redonda, el doctor Osvaldo Castro Peraza, experto del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK), explicó que el chikungunya presenta una sintomatología más visible y extendida que otras arbovirosis. “Por cada 10 o 15 casos infectados con dengue, uno tiene síntomas; en el chikungunya, por cada 10 casos infestados, nueve manifiestan la enfermedad”, señaló. Esa diferencia, insistió, provoca “un número de casos significativos” y eleva la magnitud de los brotes, que pueden presentarse en múltiples formas, incluidas las graves.

El especialista subrayó que no se trata de una enfermedad que concluye en siete o quince días, sino que continúa su curso inflamatorio, con afectación de las articulaciones y compromiso potencial de múltiples órganos.

Entre los síntomas característicos, mencionó que la fiebre del chikungunya “es de las más elevadas entre las arbovirosis”, puede estar precedida por dolores articulares y se acompaña de una artritis incapacitante “que afecta de manera simétrica prácticamente todas las articulaciones”. A ello se suman erupciones cutáneas, conjuntivitis y linfoadenopatías en algunos casos.

Como parte de las manifestaciones más graves, el doctor advirtió que también pueden aparecer problemas neurológicos como meningoencefalitis, mielitis y síndrome de Guillain-Barré, así como complicaciones cardiovasculares.

“Un enfermo de chikungunya debe hacer reposo porque sus órganos están dañados. Si realiza actividad física corre riesgo de sufrir una arritmia u otro evento cardiovascular”, afirmó.

Otras posibles complicaciones incluyen afectación hepática, renal, episodios hemorrágicos y lesiones dermatológicas severas.

Castro Peraza insistió en que el autocuidado comienza por la responsabilidad individual: acudir al médico y evitar actividades físicas durante la fase aguda. “Cuando los síntomas articulares incapacitan menos, tendemos a ser más atrevidos con las actividades. Y no debe ser así”, alertó.

Sobre la evolución clínica, detalló que la fase aguda se extiende desde el primer día hasta la tercera semana. Es un período en el que la inflamación es activa, por lo que el paciente requiere vigilancia estrecha y, en muchos casos, ingreso domiciliario.

Deben ser hospitalizados los adultos mayores solos o con comorbilidades, los infantes menores de un año, las embarazadas y quienes presenten fiebre elevada persistente por más de tres días, deshidratación moderada o severa, descompensación de comorbilidades, trastornos de la conducta, desorientación o imposibilidad de valerse por sí mismos.

La etapa subaguda, de tres semanas a tres meses, mantiene los fenómenos inflamatorios articulares sin criterios de gravedad. “La mayoría de las personas mejorará en un período de tres meses”, aseguró el doctor, aunque reconoció que un pequeño grupo puede pasar a la cronicidad, con dolores persistentes o derrames de líquido sinovial.

En cuanto al tratamiento, precisó que la fase aguda exige reposo absoluto, hidratación y alivio de la fiebre y el dolor. El paracetamol y la dipirona constituyen la primera línea analgésica, mientras que el tramadol se reserva para segunda línea. Señaló que la aspirina está contraindicada y que no se recomiendan ibuprofeno u otros similares durante esta etapa.

En la fase subaguda pueden emplearse antiinflamatorios no esteroideos —como el ibuprofeno— por un período de siete a diez días. La prednisona puede indicarse durante cinco días a bajas dosis, aunque “no todos los pacientes la necesitan”.

Para la etapa crónica, apuntó que la atención debe corresponder a equipos multidisciplinarios y especialistas en reumatología, centrados en el manejo del dolor persistente. Añadió que el virus compromete los nervios periféricos, por lo que “las vitaminas del complejo B ayudan a aliviar estos fenómenos”.

Alta vigilancia en la población pediátrica

La doctora Lissette López González, jefa del Grupo Nacional de Pediatría, advirtió sobre la necesidad de permanecer alertas ante cualquier síntoma en los menores de cinco años, calificando a la enfermedad como «muy sintomática». Explicó que el protocolo actual establece el ingreso hospitalario obligatorio para todos los pacientes menores de dos años.

Para los niños mayores de esa edad, la decisión de ingresar se basa en la «evaluación pediátrica», una herramienta clínica que permite detectar signos de alarma. «Estas son prácticas médicas cotidianas que no requieren ningún insumo ni tecnología sanitaria, solamente el examen físico», afirmó la especialista.

La doctora López González señaló que los neonatos y, dentro de ellos, los menores de tres meses, cargan con un «peso importante» en la morbilidad y gravedad de la enfermedad, debido a su inmadurez inmunológica, su fisiología y anatomía. «Este es un virus que toca todos los órganos y sistemas, muy sintomático y muy largo en el tiempo su expresión», recalcó.

Entre los casos atípicos más frecuentes en salas neonatales y pediátricas, identificó las convulsiones de difícil manejo y las infecciones del sistema nervioso central. Ante esto, la doctora Lissette López González hizo un llamado urgente a no automedicar a los niños y a priorizar la hidratación, ya que esta «influye sobre el control de la temperatura» y «tiene un impacto importante en disminuir la inflamación y lubricar las articulaciones».

Asimismo, aclaró que «no existe evidencia documentada de que la lactancia materna sea una vía de transmisión del virus», por lo que aconsejó no abandonarla.

Reacalcó que la edad pediátrica es desde el nacimiento hasta los 18 años de edad, y «eso nos da un diapazón amplio de variables clínicas. Los adolescentes tienen muchas similitudes con los adultos, pero los niños pequeños hemos visto que han tenido características muy peculiares».

«La regla de oro en la pediatría radica en poder definir bien entre cuáles son los síntomas habituales descritos en la mayoría de los pacientes y aquellos pacientes que tienen riesgos, signos de alarma o de gravedad», subrayó la especialista.

Por qué los neonatos son un grupo de tanta preocupación. «Pues lógicamente por su inmadurez, por sus pocas herramientas a la hora de enfrentarse a una enfermedad viral que tiene una repercusión sistemica importante», dijo.

Jusvinza: Un fármaco cubano en estudio para el chikungunya

Por su parte, la doctora María del Carmen Domínguez Horta, investigadora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), explicó las potencialidades del Jusvinza, un fármaco creado originalmente para la artritis reumatoide y utilizado luego en más de 15 000 pacientes con covid-19, con una recuperación superior al 85 %.

Domínguez Horta indicó que, dado que el chikungunya se caracteriza por fuertes dolores articulares, el Jusvinza —cuyo principio activo es un péptido inmunomodulador— podría ser de utilidad. No obstante, enfatizó en la responsabilidad ética de no emplear un medicamento sin previos estudios para esa indicación específica.

«Actualmente se realizan ensayos clínicos y estudios con este medicamento […] en el hospital Faustino Pérez de Matanzas», confirmó. «Como científicos consideramos que Jusvinza puede ayudar a reducir el dolor, pero es una hipótesis que tiene que corroborarse con los estudios. Si es así, el Jusvinza se incorpora a los protocolos».

Protocolo integral y lucha antivectorial

Al cierre del programa, la doctora Ileana Morales Suárez, directora Nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica del Minsap, precisó que el protocolo nacional para enfrentar esta arbovirosis se estructura en tres escenarios, al igual que se hizo con la covid-19: preventivo, terapéutico y de rehabilitación.

Se recalcó también que la lucha antivectorial, mediante el saneamiento extradomiciliario y la responsabilidad familiar, es un pilar fundamental de la prevención primaria, especialmente para proteger a los lactantes, identificados como un grupo de alta vulnerabilidad.

Más información

Trabajar desde todos los ámbitos para hacer frente a la situación epidemiológica del país

Mesa Redonda: Directivos del Minsap y expertos en arbovirosis actualizan sobre situación epidemiológica

 

El mundo lo llama, Calimete lo espera: la vida del Dr. Jorge del Monte

Brigada de colaboración médica

Jorge del Monte tiene 38 años, pero habla como si cargara siglos de historias. Nació en un pequeño pueblo de la provincia cubana de Matanzas que no es un sitio que se visite: es un sitio que se recuerda, aunque uno nunca haya estado allí. Las casas parecen mirar con paciencia infinita el paso de los días. Hay gallos que cantan fuera de hora, perros que se creen filósofos y niños que corren detrás de un balón desinflado como si persiguieran el porvenir.

Pero desde que se graduó en 2012, no ha dormido siempre en Calimete. Tenía apenas veintiséis años cuando se montó en un avión rumbo a Venezuela y fue a parar a una comunidad llamada Cantaura, en el estado de Anzoátegui.

“Allí la gente nos prefería porque los cubanos los escuchábamos”, recuerda. “Nos quedábamos después del diagnóstico, compartíamos el café, la historia, la vida.”

De esos años guarda en la memoria el olor de los caminos polvorientos rumbo a atender a la población indígena en los lugares más alejados de la ciudad. Fue también donde conoció los primeros brotes de Zika y Chikungunya, cuando la enfermedad se metía por las rendijas del miedo y había que salir a pelear con más voluntad que recursos.

Luego de recibir los cursos básicos y superiores de cuadros, asumió como Coordinador del Área de Salud Integral Comunitaria (ASIC) en la zona roja de San José, en la ciudad de “El Tigre”, Municipio Simón Rodríguez, y luego como asesor docente asistencial del ASIC Antiguo Hospital.

Después vino la COVID, ese monstruo invisible que cambió el planeta. Cuando nadie sabía muy bien qué hacer, Jorge fue uno de los primeros en recibir a los pacientes que regresaban del extranjero. “Eran quince días de incertidumbre”, cuenta, “pero cada noche, a las nueve, los enfermos salían a aplaudirnos. No había vacuna ni cura, pero había gratitud, y eso también sana.”

El centro donde trabajaba estaba a menos de ochocientos metros del sitio donde el Héroe Nacional de Cuba José Martí, siendo un niño, escribió su primera carta a su madre. “Allí, entre mascarillas y aislamiento, sentíamos que hacíamos historia.” Y tal vez era verdad.

Ese mismo año, el nombre de Jorge del Monte Azcuy apareció en una lista: Contingente Henry Reeve, destino México. Esta vez trabajaría con las Fuerzas Armadas Mexicanas en sus hospitales habilitados para los casos positivos. Su localización fue en el Distrito Federal, en el Campo 1, Naucalpan de Juárez. “Vi morir personas, pero también vi a muchas volver a respirar”, dice con la serenidad de quien ya no necesita adornos para la verdad. Una noche, un anciano con la saturación en ochenta y seis le apretó la mano durante dos horas. “No quería que se sintiera solo”, recuerda. “Y sobrevivió.”

Cuando una doctora mexicana le dijo que los cubanos eran “los mejores médicos del mundo”, Jorge no lo tomó como un halago, sino como una responsabilidad.

Regresó a Cuba en 2021, cuando el virus aún rugía. Fue enviado a Pinar del Río, al municipio de Mantua, donde la pandemia parecía no tener fin. Su brigada logró reducir la morbilidad en apenas un mes. “El pueblo nos premiaba con su cariño”, dice.

Pero su voluntad de curar por el mundo hizo una nueva alianza con ese viejo conspirador que es el destino. En octubre de 2023 le encomendaron otra misión: Haití, el país de los contrastes y las cicatrices. Cuenta que allí el Dr. Efrén Acosta Damas (jefe de la misión médica cubana) le dio la tarea de inaugurar el primer Consultorio Comunitario del país, con acceso gratuito y pesquisa profunda y continuada de la población atendida.

Y es en él donde Jorge ha levantado su pequeño bastión de esperanza, en medio de una tierra donde una persona no ve riesgos en irse a su faena aun teniendo solo nueve gramos de hemoglobina, o donde la malaria o el cólera son vecinos cotidianos.

“Una vez atendí a un hombre que llevaba semanas con fiebre tifoidea”, cuenta. “No quería dejar de trabajar porque, de lo contrario, su familia no comía.” Historias así le enseñaron que curar en Haití es un acto de resistencia. Los consultorios cubanos comenzaron a multiplicarse por el país, mapeando enfermedades, previniendo brotes y enseñando que la salud también puede ser un acto colectivo. “Es un esfuerzo grande”, sentencia, “no solo trabajo, sino conocimiento y corazón.”

A los 38 años, con tres misiones internacionales y una medalla que guarda más silencio que brillo, Jorge del Monte sigue dispuesto a partir cuando lo llamen.

Si le preguntan de dónde viene tanta fuerza, Jorge sonríe. Quizás todo lo que ha hecho —en Venezuela, en México, en Cuba, en Haití— no sea más que una manera de devolverle al mundo la ternura con que aquel pequeño pueblo lo vio crecer y donde le espera hoy el cariño de sus padres y su hija. Y por eso nunca va a dejar de ser el médico que acude al llamado del mundo, cura y regresa a Calimete.

Por: Milenys Torres Labrada

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