Hasta las 10:00 a. m. del 8 de agosto fueron atendidas 125 personas, de ellas 24 se encuentran hospitalizadas y 101 pacientes recibieron el alta médica.
Se encuentran hospitalizados los 24 pacientes en seis instituciones de salud del paÃs.
Continúa la asistencia médica por nuestros profesionales de la salud, a todas las personas lesionadas, con los recursos necesarios para su atención.
El Ministerio de Salud Pública desde el inicio del siniestro mantiene un monitoreo intensivo de las enfermedades respiratorias, y otras que pudieran estar asociadas a elementos tóxicos en el occidente del paÃs. Hasta este momento no se ha identificado un incremento de estas enfermedades en ninguna de las provincias, incluida Matanzas. Junto al CITMA mantenemos vigilancia de la situación medioambiental, de ser necesario se darán indicaciones al respecto.
Se recomienda usar el nasobuco en población vulnerable, en espacios abiertos donde se observe concentración de humo y evitar la exposición a las lluvias en esta misma zona.
Se mantiene el Ministro de Salud Pública con expertos de vasta experiencia en situaciones de desastre asesorando en la toma de decisiones.
Reiteramos el agradecimiento a todos los organismos, organizaciones y pueblo en general, que ha apoyado las acciones que realizamos con los pacientes y sus familiares, asà como, la preocupación mostrada por los pacientes hospitalizados.
Desde las cuentas oficiales del Ministerio de Salud Pública se publicará un parte dos veces al dÃa, donde informaremos sobre la evolución de los pacientes hospitalizados.

Las manifestaciones neurológicas en la infección por el virus del dengue (DENV) se reconocen cada vez más, algunas de las cuales son potencialmente fatales si no se tratan de inmediato.
La encefalopatÃa y la encefalitis por DENV deben considerarse en el diagnóstico diferencial de otras encefalopatÃas febriles agudas, encefalitis autoinmunes y en casos de encefalopatÃa/encefalitis relacionadas con la infección por SARS-CoV2, especialmente en áreas endémicas de dengue.
Ocasionalmente, se puede encontrar encefalomielitis diseminada aguda (ADEM). Los médicos deben conocer el sÃndrome del dengue expandido caracterizado por el compromiso simultáneo de los sistemas cardÃaco, neurológico, gastrointestinal, renal y hematopoyético. Las parálisis aisladas de los nervios craneales ocurren con bastante poca frecuencia y, a menudo, responden a los esteroides. Estas neuropatÃas pueden resultar de la afectación directa de los núcleos de los nervios craneales o de los nervios, o pueden ser inmunomediadas. Incluso si se confirma el diagnóstico de dengue, es absolutamente imperativo excluir otras causas bien conocidas de parálisis aisladas de los nervios craneales.
Los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos pueden ocurrir después de la fiebre del dengue. La patogenia puede ir más allá de la trombocitopenia comúnmente observada e incluir vasculitis cerebral. La afectación de los vasos sanguÃneos oculares puede causar maculopatÃa o hemorragias retinianas. El sÃndrome de encefalopatÃa posterior reversible (PRES) es poco común y posiblemente esté relacionado con fenómenos de liberación desregulada de citoquinas.
Por último, cualquier paciente que desarrolle debilidad neuromuscular aguda durante el curso o dentro de los quince dÃas posteriores a la remisión de la fiebre del dengue debe ser examinado para detectar polineuropatÃa desmielinizante inflamatoria aguda (AIDP), parálisis hipopotasémica o miositis aguda. En raras ocasiones, se puede desarrollar un sÃndrome similar al de Miller-Fisher con anticuerpos anti-GQ1b negativos.
Lea el artÃculo completo en:

Con el objetivo de reducir la contingencia atribuible a los factores de riesgo cardiovascular en España, las diferentes sociedades médicas, integradas en el Comité Español Interdisciplinar de Prevención Vascular (CEIPV), han elaborado un documento de consenso, en el que adaptan las nuevas guÃas de European Society of Cardiology de 2021 a la práctica clÃnica.
Estas guÃas, que sustituyen a las de 2016 con una actualización de 2020 y que han sido elaboradas por trece sociedades cientÃfica europeas, son más complejas que las anteriores, ya que se centran en un abordaje individual de la prevención cardiovascular para adaptarse a la diversidad fenotÃpica de los pacientes atendidos en la práctica clÃnica, focalizándose además en la estrategia poblacional y la salud pública.
A continuación un resumen de las principales novedades de estas guÃas realizado por el Dr. Antonio Miguel Hernández MartÃnez, representante de la Sociedad Española de Diabetes en el CEIPV y también coautor de estas guÃas.
- Se apuesta por el abordaje del riesgo cardiovascular individual. Para ello, se requiere hacer el cálculo del riesgo cardiovascular de forma sistemática en los adultos. Se indica que hay que alcanzar objetivos de forma escalonada, salvo en los casos de alto o muy alto riesgo en los que se debe intensificar de entrada valorando siempre el riesgo, el beneficio del tratamiento, las comorbilidades, la fragilidad o las preferencias del paciente.
- Se emplean por primera vez herramientas para el cálculo del riesgo cardiovascular como son el Systematic Coronary Risk Evaluation-2 (SCORE 2) y el Systematic Coronary Risk Evaluation-2 Old Person (SCORE OP), calibrados para cuatro regiones de Europa según las tasas de mortalidad vascular. España está incluida entre los paÃses de bajo riesgo.
- Se marcan umbrales de riesgo cardiovascular en función de la edad, dividiendo a la población en < 50 años, 50 a 69 años y > 70 años.
- Se aconseja el uso de algoritmos de riesgo cardiovascular según sean personas (aparentemente) sanas, con diabetes o con enfermedad cardiovascular activa.
- Se establecen estrategias de prevención del riesgo cardiovascular para la población.
- Se recomienda calcular sistemáticamente el riesgo cardiovascular en todas las personas con algún factor de riesgo cardiovascular e incluso en adultos varones de más de 40 años o mujeres de más de 50 años.
- También se aconseja «evaluar cada cinco años este riesgo cardiovascular, evitando la falsa seguridad que da el que estés etiquetado ʹde bajo riesgoʹ por la edad o por no presentar un factor de riesgo cardiovascular», añadió el Dr. Hernández.
- Se indica que se deben alcanzar los objetivos óptimos que se marcan para cada uno de estos factores de riesgo cardiovasculares, lo antes posible.
- Otra de las novedades son las nuevas directrices para tratar el riesgo relacionado con la enfermedad renal crónica. En este sentido, el especialista destaca que se definen y categorizan en función del filtrado glomerular y la excreción de albúmina. «En las frecuentes categorÃas de alto y muy alto riesgo por esta enfermedad renal crónica, los objetivos (de tensión arterial, colesterol de lipoproteÃnas de baja densidad [LDL]…) han de ser estrictos». También se incluyen en el tratamiento con los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2), también conocidos como gliflozinas, que están indicados en diabetes mellitus tipo 2 para mejorar el control glucémico, han demostrado además un claro efecto nefroprotector.
- Se considera fundamental la promoción de estilos de vida saludables en toda la población. En el concepto de vida saludable se incluyen recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de las estrategias del Ministerio de Sanidad para la actividad fÃsica y la alimentación saludable. Se recomienda realizar actividad fÃsica moderada de 150 a 300 minutos a la semana (o la mitad si es vigorosa), además de hacer dos dÃas una actividad de fortalecimiento muscular, masa ósea o flexibilidad, junto a una reducción de los periodos de sedentarismo. Se aconseja buscar espacios ambientalmente saludables, por lo que se pide a las autoridades competentes la puesta en marcha de medidas urbanÃsticas que fomenten la movilidad en un entorno saludable.
En cuanto a la alimentación, se apuesta por la sostenibilidad, y se recomienda tomar productos frescos de temporada y proximidad, incluyendo abundante frutas y verduras, pescado, legumbres y evitando carnes rojas y alimentos procesados. También se indica limitar el consumo de alcohol y «por supuesto, no tener hábito tabáquico», señaló el Dr. Hernández.
Las nuevas guÃas europeas también establecen diferentes umbrales de riesgo dependiendo de la edad con el objetivo de mejorar el habitual infratratamiento que suele haber en jóvenes. Como explicó el Dr. Hernández, «hay una cantidad considerable de eventos cardiovasculares en pacientes considerados de bajo riesgo. Con estos umbrales se evitarÃa el que estén fuera del foco y, por tanto, infratratados. De igual forma se evitarÃa un ʹexcesoʹ de carga de riesgo que se atribuye a las personas de edad y que lleva a veces al fenómeno contrario de sobretratamiento».

Los carcinomas de células renales constituyen el 90 % de todas las neoplasias malignas renales. Los pacientes con este diagnóstico presentan dolor en flancos, hematuria y masa abdominal palpable. Sin embargo, la mayorÃa de los diagnósticos se dan por hallazgos incidentales de imagenologÃa.
Presentación de caso: Se reporta el caso de un hombre de 53 años quien presentó parestesias de miembros inferiores. Se encontró por imagen radiológica una tumoración intramedular y de manera incidental un tumor pulmonar y una imagen quÃstica renal. Se realizó una biopsia pulmonar inicial y posteriormente se le realizó estudio histopatológico del quiste renal mediante histoquÃmica, el cual mostró una pobre diferenciación del tejido analizado. También se determinaron los marcadores inmunohistoquÃmicos CK7, AMARC, RCC, CD10, EMA, CK20, TTF1 y CD117.
Las evidencias de la inmunohistoquÃmica permitieron definir el diagnóstico como un carcinoma de células renales papilar tipo 2 con metástasis a pulmón.
Vea el texto completo en:
MartÃnez-Luna B, Roche-Albernas C, Arteaga-Hernández E. Diagnóstico histopatológico de un carcinoma papilar de células renales con metástasis pulmonar: Reporte de caso. Acta Médica [revista en Internet]. 2022; 23 (2)

El texto Estado actual de la aplicación de los componentes básicos de prevención y control de infecciones en la Región de las Américas, publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el año 2022, muestra un panorama de la aplicación de los programas de control de las infecciones en los últimos años y, principalmente, su evolución como respuesta a la pandemia de la COVID-19.
La pandemia por el SARS-CoV-2 ha puesto de manifiesto las brechas presentes en este ámbito a nivel nacional y en los establecimientos de salud. Si se logra eliminarlas, la Región de las Américas garantizará no solo la seguridad de los usuarios de los servicios de salud sino también de quienes proveen su cuidado. Este informe forma parte del empeño continuo de la OPS para fortalecer la prevención y control de las infecciones (PCI) en los paÃses y facilitará la reflexión sobre las medidas requeridas para construir sistemas de salud más resilientes.
Como parte del ejercicio de mapeo, se analizaron 299 iniciativas de la PCI validadas de manera oficial por 30 paÃses y territorios de las Américas. Entre ellas se incluyen programas de PCI, directrices de PCI, polÃticas o programas de formación y capacitación del personal de salud, y directrices para la vigilancia y la contención de las infecciones asociadas a la atención de salud.
La búsqueda se realizó hasta diciembre del 2020 a través de las diferentes fuentes de información y en los sitios web oficiales de las autoridades normativas competentes, que validaron las iniciativas durante el primer cuatrimestre del 2021.
Aunque se considera que la función principal de la PCI es reducir el riesgo de contraer infecciones asociadas a la atención de salud y a la resistencia a los antimicrobianos, los desafÃos mundiales que en la actualidad plantean las enfermedades prevenibles por vacunación y las que han resurgido recientemente, como el sarampión y la fiebre amarilla; las pandemias, como la de gripe A (H1N1) en el 2009 y el brote de ébola en el 2014; y los organismos multirresistentes, como las enterobacterias resistentes a los carbapenémicos y los brotes de Candida auris en el contexto de la pandemia de la COVID-19; han puesto de manifiesto que el cumplimiento de las prácticas de la PCI son más pertinentes que nunca.