Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 30 de noviembre

Al cierre del día de ayer, 30 de noviembre, Cuba reportó 153 nuevos casos de COVID-19, ningún  fallecido y 199 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte diario.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados para vigilancia clínica epidemiológica 3 mil 257 pacientes, sospechosos 2 mil 455, en vigilancia 102 y confirmados activos 700.

Para la COVID-19 se realizaron un total de 18 mil 275 muestras para la vigilancia en el día, resultando positivas 142. El país acumula 11 millones 116 mil 221 muestras realizadas y 962 mil 628 positivas.

De los 962 mil 628 pacientes diagnosticados con la enfermedad, se encuentran ingresados 700, de ellos 675 con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 8 mil 305 fallecidos (uno en el día), dos evacuados, 55 retornados a sus países y 953 mil 566 pacientes recuperados (99,06%) (229 altas en el día). Se atienden en las terapias intensivas 25 pacientes confirmados, de ellos 11 en estado crítico y 14 en estado grave.

Residencia por provincia y municipios de los casos confirmados:

Pinar del Río: 7 casos

  • Guane: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Los Palacios: 1 (importado).
  • San Juan y Martínez: 1 (contacto de caso confirmado).
  • San Luis: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Viñales: 1 (contacto de caso confirmado).

Artemisa: 4 casos

  • Artemisa: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Güira de Melena: 1 (contacto de caso confirmado).

La Habana: 10 casos

  • Arroyo Naranjo: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Boyeros: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Centro Habana: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Cerro: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Diez de Octubre: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Habana del Este: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Playa: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Plaza de la Revolución: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Regla: 1 (contacto de caso confirmado).

Matanzas: 3 casos

  • Cárdenas: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Matanzas: 1 (contacto de caso confirmado).

Cienfuegos: 4 casos

  • Cienfuegos: 4 (contactos de casos confirmados).

Villa Clara: 16 casos

  • Corralillo: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Encrucijada: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Placetas: 5 (4 contactos de casos confirmados y 1 importado).
  • Quemado de Güines: 4 (contactos de casos confirmados).
  • Ranchuelo: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Santa Clara: 2 (contactos de casos confirmados).

Sancti Spíritus: 9 casos

  • Sancti Spíritus: 4 (contactos de casos confirmados).
  • Taguasco: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Trinidad: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Yaguajay: 3 (contactos de casos confirmados).

Ciego de Ávila: 10 casos

  • Bolivia: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Chambas: 5 (contactos de casos confirmados).
  • Ciego de Ávila: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Florencia: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Morón: 2 (importados).

Camagüey: 23 casos

  • Camagüey: 5 (contactos de casos confirmados).
  • Guáimaro: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Minas: 8 (contactos de casos confirmados).
  • Nuevitas: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Santa Cruz del Sur: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Sibanicú: 1 (contacto de caso confirmado).

Las Tunas: 12 casos

  • Jesús Menéndez: 4 (contactos de casos confirmados).
  • Las Tunas: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Puerto Padre: 5 (contactos de casos confirmados).

Granma: 1 caso

  • Jiguaní: 1 (contacto de caso confirmado).

Holguín: 34 casos

  • Báguanos: 10 (contactos de casos confirmados).
  • Banes: 13 (contactos de casos confirmados).
  • Frank País: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Gibara: 5 (contactos de casos confirmados).
  • Holguín: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Moa: 1 (contacto de caso confirmado).

Santiago de Cuba: 4 casos

  • Songo La Maya: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Santiago de Cuba: 2 (1 contacto de caso confirmado y 1 sin fuente de infección precisada).

Guantánamo: 2 casos

  • Imías: 2 (contactos de casos confirmados).

Municipio Especial Isla de La Juventud: 3 (2 contactos de casos confirmados y 1 sin fuente de infección precisada).

Hasta el 30 noviembre se reportan 191 países y 32 territorios con casos de COVID-19, ascienden a 262 millones 744 mil 36 los casos confirmados (+ 607 mil 390) con 20 millones 270 mil 371 casos activos y 5 millones 229 mil 614 fallecidos (+ 8 mil 109) para una letalidad de 1,99% (=).

En la región de las Américas se reportan 97 millones 975 mil 815 casos confirmados (+ 218 mil 227), el 37,29% del total de casos reportados en el mundo, con 10 millones 721 mil 403 casos activos y 2 millones 373 mil 850 fallecidos (+ 2 mil 557) para una letalidad de 2,42% (-0,01).

Más información:

– Infomed. Infecciones por coronavirus. COVID-19

Pongamos fin a las desigualdades, el sida y las pandemias

Cada año, el 1 de diciembre, se conmemora el Día Mundial del Sida. En esa fecha, gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

Cada Día Mundial del Sida gira en torno a un tema diferente. Este año el lema será: Poner fin a las desigualdades. Poner fin al sida. Poner fin a las pandemias.

Sin poner remedio a las desigualdades mediante acciones audaces, corremos el riesgo de no alcanzar el objetivo de acabar con el sida, además de sufrir la prolongada pandemia de la COVID-19 y una crisis socioeconómica en aumento.

Justo cuando han pasado cuatro décadas desde que se dieron a conocer los primeros casos de sida, el VIH sigue amenazando al mundo. Estamos lejos de cumplir el compromiso compartido de acabar con el sida, pero no por la falta de conocimientos o medios, sino por las grandes desigualdades estructurales que dificultan que se apliquen soluciones efectivas para la prevención y el tratamiento del VIH.

Acabar con el sida requiere poner fin a las desigualdades económicas, sociales, culturales y legales. Aunque exista la percepción de que un momento de crisis no es el más adecuado para priorizar el tratamiento de las injusticias sociales subyacentes, ha quedado claro que no superaremos la crisis hasta que no abordemos las desigualdades.

El mundo se comprometió en 2015 a acabar con las desigualdades y la urgencia no ha dejado de aumentar. Los países prometieron reducir la desigualdad, dentro y fuera de sus fronteras, mediante la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La “Estrategia Mundial contra el Sida 2021-2026: Poner Fin a las Desigualdades y al Sida” y la “Declaración Política sobre el Sida” tienen como objetivo acabar con las desigualdades.

Establecido en 1988, el Día Mundial del Sida fue el primer día dedicado a la salud en todo el mundo. Desde entonces las agencias de las Naciones Unidas, los Gobiernos y la sociedad civil se reúnen cada año para luchar en determinadas áreas relacionadas con el VIH.

  • En todo el mundo se llevan a cabo actividades de concienciación.
  • También mucha gente decide llevar un lazo rojo, que es el símbolo universal que muestra el apoyo y la solidaridad para con las personas que viven con el VIH.
  • Mucha gente que vive con el VIH escoge ese día para alzar la voz y hacerse oír sobre temas importantes en sus vidas.
  • Muchos grupos de personas que viven con el VIH y otras muchas organizaciones de la sociedad civil implicadas en la respuesta al sida se movilizan en apoyo de las comunidades a las que representan y para recaudar fondos.
  • Las actividades que se realizan ponen de manifiesto el estado actual de la epidemia.

El Día Mundial del Sida sigue siendo tan importante hoy como cuando empezó, y continúa recordando a la sociedad y a los Gobiernos que el VIH no ha desaparecido. A día de hoy es fundamental aumentar la financiación para la respuesta al sida. También es esencial que la sociedad en su conjunto tome conciencia de cómo el VIH afecta la vida de las personas, para que de este modo podamos poner fin al estigma y la discriminación, y consigamos mejorar la calidad de vida de las personas que viven con el VIH.

Vea además:

 

Cronicidad de la herida, inmunidad deteriorada e infección en pacientes diabéticos: una revisión bibliográfica

Las úlceras del pie diabético son una complicación común que genera cifras alarmantes de amputación, discapacidad y mortalidad temprana. El entorno glucooxidativo diabético perjudica la respuesta de curación, promoviendo la aparición de un «fenotipo de cronicidad de la herida». En el 50 % de las úlceras, estas heridas que no cicatrizan actúan como una puerta abierta para el desarrollo de infecciones, un proceso facilitado por la disinmunidad de los pacientes diabéticos. La infección puede provocar la formación de biopelículas que empeoran el pronóstico de la herida. La forma en que esta comunidad de microorganismos puede aprovechar las condiciones diabéticas subyacentes y prosperar tanto dentro de la herida como en el huésped diabético es un campo de investigación en expansión.

Este trabajo de revisión, publicado en Medicc Review, tuvo como objetivos: 1) Ofrecer una descripción general de los principales trastornos celulares y moleculares del proceso de curación de la diabetes frente a las cascadas fisiológicas en un huésped no diabético. 2) Describir los principales aspectos inmunopatológicos de la respuesta inmune de los diabéticos y explorar cómo estos contribuyen a la susceptibilidad a infecciones de heridas. 3) Conceptualizar la infección y el biofilim en las úlceras del pie diabético y analizar sus interacciones dinámicas con las células y matrices del lecho de la herida y sus efectos sistémicos a nivel del organismo. 4) Ofrecer un marco conceptual integrador de herida-disinmunidad-infección-daño al organismo.

Para la adquisición de la evidencia, los autores recuperaron 683 artículos indexados en Medline/PubMed, SciELO, Bioline International y Google Scholar. Seleccionaron 280 artículos para discusión bajo cuatro subtítulos principales: 1) procesos de curación normales, 2) procesos de curación alterados en la población diabética, 3) disinmunidad diabética y 4) infección del pie diabético y su interacción con el huésped.

El análisis de la información muestra que la respuesta de curación diabética es heterogénea, tórpida y asincrónica, lo que lleva a la cronicidad de la herida. La acumulación de células senescentes y un perfil inflamatorio prolongado con equilibrio pro-catabólico dificultan la respuesta proliferativa y retrasan la reepitelización. La diabetes reduce la capacidad del sistema inmunológico para orquestar una respuesta antimicrobiana adecuada y ofrece las condiciones ideales para el establecimiento de la microbiota y la formación de biopelículas. El atrincheramiento microbiano de biopelícula obstaculiza la eficacia de la terapia antimicrobiana, amplifica la inmunodepresión preexistente del huésped, detiene la fase proliferativa de la herida, aumenta el catabolismo localizado, prolonga la inflamación patógena y perpetúa la cronicidad de la herida. En tales circunstancias, la herida infectada puede actuar como un órgano proinflamatorio y prooxidante superpuesto al huésped, lo que eventualmente intensifica la resistencia a la insulina periférica y altera la homeostasis.

En conclusión, el número de amputaciones de miembros inferiores sigue siendo elevado en todo el mundo a pesar de los continuos esfuerzos de investigación sobre las úlceras del pie diabético. La identificación y manipulación de los impulsores moleculares que subyacen al fracaso de la cicatrización de las heridas de los diabéticos y la susceptibilidad a la infección impulsada por la disinmunidad ofrecerán herramientas terapéuticas más eficaces para la población diabética.

Vea el artículo completo en:

Rodríguez N, Martínez I, García A, Mendoza Y, Guillén G, Armstrong DG, et al. Wound Chronicity, Impaired Immunity and Infection in Diabetic Patients. Medicc Review, s.

Nuevo informe de la ONU: el hambre en América Latina y el Caribe aumentó en 13,8 millones de personas en solo un año

Familia campesina

El hambre en América Latina y el Caribe está en su punto más alto desde 2000, después de un aumento del 30 por ciento en el número de personas que padecen hambre entre 2019 y 2020, según un nuevo informe de la ONU.

De acuerdo con el Panorama regional de la seguridad alimentaria y nutricional 2021, en tan solo un año—y en el contexto de la pandemia de COVID-19—el número de personas que viven con hambre aumentó en 13,8 millones, alcanzando un total de 59,7 millones de personas.

La prevalencia del hambre en América Latina y el Caribe se sitúa actualmente en 9,1 por ciento, la más alta de los últimos 15 años, aunque ligeramente por debajo del promedio mundial de 9,9 por ciento. Solamente entre 2019 y 2020 la prevalencia del hambre aumentó en 2 puntos porcentuales.

“Debemos decirlo fuerte y claro: América Latina y el Caribe enfrenta una situación crítica en términos de su seguridad alimentaria. Ha habido un aumento de casi el 79 por ciento en el número de personas con hambre entre 2014 y 2020 ”, dijo Julio Berdegué, Representante Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

“Aunque la pandemia ha agravado la situación, el hambre ha ido en aumento desde 2014. Debemos corregir las vulnerabilidades profundas de nuestros sistemas alimentarios, hacerlos más inclusivos y sostenibles y asegurarnos de que brinden bienestar a las personas que alimentan a nuestras sociedades”, indicó Rossana Polastri, Directora del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para América Latina y el Caribe.

Entre 2019 y 2020, Mesoamérica experimentó el mayor aumento ––2,5 puntos porcentuales–– alcanzando su valor más alto en los últimos 20 años: 10,6 por ciento, o 19 millones de personas. El Caribe tiene la prevalencia más alta a nivel regional (16,1 por ciento, 7 millones de personas), mientras que en América del Sur el hambre afecta a 33,7 millones de personas, el 7,8 por ciento de la población.

El Panorama regional de la seguridad alimentaria y nutricional 2021 es una publicación conjunta de la FAO, el FIDA, la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

La inseguridad alimentaria afecta al 41 por ciento de la población

Cuatro de cada diez personas en la región ––267 millones–– experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2020, 60 millones más que en 2019, un aumento de 9 puntos porcentuales, el incremento más pronunciado en relación con las demás regiones del mundo.

En América del Sur, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó en 20,5 puntos porcentuales entre 2014 y 2020, mientras que en Mesoamérica hubo un aumento de 7,3 puntos porcentuales durante el mismo período.

Peor aún, en la región la prevalencia de la inseguridad alimentaria grave (personas que se han quedado sin alimentos o han pasado un día o más sin comer) alcanzó el 14 por ciento en 2020, un total de 92,8 millones de personas, un enorme aumento en comparación a 2014, cuando afectaba a 47,6 millones de personas.

La inseguridad alimentaria no afectó por igual a hombres y mujeres: en 2020, el 41,8 por ciento de las mujeres de la región experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, en comparación con el 32,2 por ciento de los hombres. Esta disparidad ha ido en aumento en los últimos 6 años y aumentó drásticamente, del 6,4 por ciento en 2019 al 9,6 por ciento en 2020.

«Este informe nos muestra una cruda realidad que debemos enfrentar de lleno para mitigar la situación de la población más vulnerable. Al expandir los sistemas nacionales de protección social, por ejemplo, los gobiernos pueden llegar a los más necesitados con asistencia para ayudarlos a superar estos tiempos difíciles”, dijo Lola Castro, Directora Regional del PMA para América Latina y el Caribe.

El sobrepeso y la obesidad siguen aumentando

El Panorama regional de la seguridad alimentaria y nutricional 2021 advierte que la región también está perdiendo la batalla contra otras formas de malnutrición: 106 millones de personas —uno de cada cuatro adultos— padecen obesidad en América Latina y el Caribe.

Hubo aumentos significativos en la prevalencia de la obesidad entre 2000 y 2016: un aumento de 9,5 puntos porcentuales en el Caribe, 8,2 puntos porcentuales en Mesoamérica, y 7,2 puntos porcentuales en América del Sur.

“Seguimos perdiendo la batalla contra todas las formas de malnutrición y estamos lejos de poder garantizar una alimentación saludable para toda la población”, afirmó la doctora Carissa F. Etienne, Directora de OPS/OMS. “Si queremos acabar con el hambre y brindar bienestar y vidas saludables a las personas de las Américas, tenemos que transformar nuestros sistemas agrícolas y alimentarios para ofrecer dietas saludables para todos y no dejar a nadie atrás”, destacó.

El sobrepeso infantil también ha ido en aumento desde hace 20 años en la región, y en 2020, 3,9 millones de niños y niñas —el 7,5 por ciento de los menores de cinco años— tenían sobrepeso, casi 2 puntos porcentuales por encima del promedio mundial. América del Sur muestra la mayor prevalencia de sobrepeso en niños y niñas (8,2 por ciento), seguida por el Caribe con 6,6 por ciento y Mesoamérica con 6,3 por ciento.

Aunque América Latina y el Caribe ha mostrado importantes avances en la reducción del retraso del crecimiento en los niños y niñas, habiendo disminuido la prevalencia del 18 por ciento al 11,3 por ciento en 20 años, sin embargo, entre 2012 y 2020 la tasa de disminución se desaceleró. La prevalencia regional de emaciación (desnutrición aguda) en niños es del 1,3 por ciento, significativamente más baja que el promedio mundial del 6,7 por ciento.

“En América Latina y el Caribe, la COVID-19 ha empeorado una crisis de malnutrición preexistente. Con los servicios interrumpidos y los medios de vida devastados, las familias tienen más dificultades para poner alimentos saludables en la mesa, lo que deja a muchos niños y niñas con hambre y a otros con sobrepeso. Para que crezcan sanos, debemos asegurarnos de que todas las familias tengan acceso a alimentos nutritivos y asequibles”, dijo Jean Gough, Directora Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

El informe conjunto de las Naciones Unidas pide acciones urgentes para detener el aumento del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas, instando a los países de la región a tomar medidas rápidamente para transformar sus sistemas agroalimentarios y hacerlos más eficientes, resilientes, inclusivos y sostenibles, para proporcionar dietas saludables para todos.

Cuba: Situación epidemiológica, la variante ómicron y la campaña de vacunación de refuerzo

 

Cuba diseña vacunas específicas para la nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2 denominada ómicron, informó este martes en Twitter el Dr. Eduardo Martínez Díaz, presidente del Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba (BioCubaFarma).

En su cuenta oficial en esa red social, Martínez Díaz precisó que estudian con detenimiento el comportamiento de la nueva variante, detectada hace solo días en Sudáfrica y ya reportada en varios países, y enfatizó que, de ser necesario, se desarrollará en poco tiempo un nuevo inmunógeno contra ella.

Para informar sobre el proceso de vacunación contra la COVID-19 en el país, las medidas sanitarias en la nueva etapa y la continuidad en la investigación y desarrollo de vacunas, comparecieron este martes en la Mesa Redonda la directora de Ciencia e Innovación Tecnológica y el director de Epidemiología del Minsap, el director general del Instituto Finlay de Vacunas (IFV) y la directora de Investigaciones Clínicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

¿Cuál es la situación epidemiológica de Cuba al cierre de noviembre?

“Lo que ha acontecido en Cuba en relación con los indicadores de transmisión de la covid-19 es la mejor demostración de la eficacia y eficiencia de las vacunas”, dijo el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Minsap, en el inicio del espacio televisivo.

Al referirse a cómo ha ido disminuyendo el número de casos, el epidemiólogo recordó lo que representaron los meses de julio, agosto y septiembre en términos de incidencia de la enfermedad en Cuba por la presencia de la variante delta, muy contagiosa, y cómo ha ido disminuyendo posteriormente hasta llegar a los indicadores actuales.

“Si se analiza este comportamiento por semanas, se puede apreciar una reducción importante, incluso la semana que concluyó el pasado sábado 27 de noviembre, cerró con 1 418 casos, con un promedio de 203 casos, lo cual demuestra una disminución significativa de los contagios”, destacó Durán García.

Pero –añadió–, “si importante es la reducción en el número total de casos, es útil diferenciar los casos que obedecen a la transmisión propia de nuestro territorio, los casos autóctonos, en los cuales también se evidencia una marcada disminución por semanas”.

Asimismo, los casos importados también bajan, aunque el peso mayor en la transmisión lo han tenido siempre los casos autóctonos, que han representado más del 99% del total. En la última semana, los importados han tenido un discreto aumento.

Sobre los casos activos, aquellas personas que se mantienen ingresadas en los centros asistenciales, el doctor Durán García mostró la notable reducción de los números, y enfatizó que ello determina que el 99% de todos los casos que se han diagnosticado en el país desde marzo de 2020 se han recuperado, un indicador muy favorable para el resultado del control de la epidemia en el país en comparación con los indicadores en otras naciones del mundo.

Esta disminución –sostuvo el especialista– es consecuencia, “indiscutiblemente, del efecto de la vacunación, pues a pesar de toda la información, aún no se ha logrado que toda la población cumpla disciplinadamente con las medidas de autorresponsabilidad”.

Recordó que la pasada semana fue la primera vez, en todo 2021, en que se logró bajar de los 1 000 casos activos en un día. Ello significa holgura para el sistema de salud, mejor atención y condiciones para el seguimiento de los pacientes, y menos tensión.

“Los casos pediátricos, que representaron una gran preocupación, llegando a diagnosticarse hasta cinco o siete recién nacidos en un solo día, también han ido disminuyendo”, resaltó.

Señaló que en esta reducción se aprecia cómo coincide exactamente el inicio en la caída del número de casos con el efecto de la vacunación en este grupo poblacional.

Comentó que, además de las bondades de la vacuna, fue enorme la satisfacción que sintieron todos los cubanos el día en que los niños comenzaron el curso escolar, y destacó que no ha habido ningún incidente hasta ahora.

Hasta este lunes, la tasa de incidencia de covid-19 en Cuba es de 30.4 por cada 1000 000 habitantes. “No podemos olvidar que tuvimos tasas de hasta 4 000, y hoy estamos hablando, en los últimos 15 días, de una tasa de 30.4”, dijo Durán García.

Precisó que Camagüey, Sancti Spíritus y Holguín son las provincias con las tasas más elevadas; le siguen Las Tunas, Villa Clara, Pinar del Río y Ciego de Ávila, pero con tasas inferiores a 50, que es un indicador muy favorable. Con tasas inferiores a 30 está el resto de los territorios del país.

Vea la noticia completa.

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