Gen FMS-liketyrosinekinase3 (FLT3): de la biogénesis a la práctica médica

El gen FMS-like tyrosine kinase 3 (FLT3) codifica para un receptor indispensable en el desarrollo, proliferación y supervivencia de las células hematopoyéticas.

En este trabajo se describen las características biológicas del gen, el funcionamiento normal y patológico de la proteína y las principales mutaciones de interés en la práctica médica.

El FLT3 se localiza en el cromosoma 13 y está constituido por 24 exones. La síntesis de la proteína y la activación posterior dependen de diferentes procesos celulares y del FLT3 ligando. Entre las alteraciones más importantes del gen destacan por su frecuencia e implicación en el pronóstico de las enfermedades, la duplicación interna en tándem en la región codificante del dominio yuxtamembrana (FLT3-ITD) y las mutaciones puntuales en el dominio tirosina cinasa (FLT3-TKD). Estas mutaciones son de especial interés para la toma de decisiones terapéuticas en la leucemia mieloide aguda. La alteración FLT3-ITD está descrita hasta en un 25% de los pacientes con leucemia mieloide aguda y constituye un predictor independiente de mal pronóstico y mayor riesgo de recaída. El cociente alélico (AR) FLT3-ITD, que refleja la carga leucémica, tiene un papel significativo, donde el AR < 0.5 o ≥ 0.5 define categorías de pronóstico.

En lo referente a los esquemas terapéuticos, los ensayos clínicos con inhibidores de la proteína FLT3, dirigidos a las mutaciones FLT3-ITD y a las FLT3-TKD, han abierto una puerta a la medicina de precisión en la leucemia mieloide aguda; sin embargo, aún quedan obstáculos por superar, como la toxicidad, especificidad y la resistencia en el paciente.

Vea el artículo completo en:*

Garrote-Santana H. Gen FMS-liketyrosinekinase3 (FLT3): de la biogénesis a la práctica médica. Hematol Méx 2021; 22 (3): 162-174.

*debe registrarse de forma gratuita en el sitio para acceder al texto completo.

Tema de salud: Cáncer

Datos y cifras

» Cerca del 70 % de las muertes por cáncer se registran en países de ingresos bajos y medianos.
» Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se deben al consumo de tabaco, a un elevado índice de masa corporal, al consumo de alcohol, a una baja ingesta de frutas y verduras y a la falta de actividad física.
» Las infecciones oncogénicas, entre ellas las causadas por virus de las hepatitis o por papilomavirus humanos, ocasionan el 30 % de los casos de cáncer en los países de ingresos medios y bajos.
» La detección del cáncer en una fase avanzada y la falta de acceso a medios de diagnóstico y tratamientos es algo común, particularmente en los países de ingresos bajos y medianos. Según diversos informes, el tratamiento integral de esta enfermedad está disponible en más del 90% de los países de ingresos altos, pero en menos del 15 % de los países de ingresos bajos.
» El impacto económico del cáncer es sustancial y va en aumento. Según las estimaciones, el costo total atribuible a la enfermedad en 2010 ascendió a US$ 1,16 billones.

«Cáncer» es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también se habla de «tumores malignos» o «neoplasias malignas». Una característica definitoria del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, un proceso que se denomina «metástasis». Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer.

La magnitud del problema

El cáncer es una de las causas principales de muerte en todo el mundo: casi 10 millones de fallecimientos en 2020.(1) Ese año, los más comunes (en términos de nuevos casos de cáncer) fueron:

  • de mama (2,26 millones de casos);
  • pulmonar (2,21 millones de defunciones)
  • colorrectal (1,93 millones de casos);
  • de próstata (1,41 millones de casos);
  • de piel (no melanoma) (1,20 millones de casos); y
  • gástrico (1,09 millones de casos)

Los tipos de cáncer que causaron un mayor número de fallecimientos en 2020 fueron los siguientes:

  • pulmonar (1,8 millones de defunciones)
  • colorrectal (935 000 muertes);
  • hepático (830 000 defunciones);
  • gástrico (769 000 defunciones) y
  • de mama (685 000 defunciones)

 ¿Cuáles son las causas del cáncer?

El cáncer se produce por la transformación de células normales en células tumorales en un proceso en varias etapas que suele consistir en la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Esas alteraciones son el resultado de la interacción entre factores genéticos del paciente y tres categorías de agentes externos, a saber:

  • carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioletas e ionizantes;
  • carcinógenos químicos, como el amianto, los componentes del humo de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) y el arsénico (contaminante del agua de bebida), y
  • carcinógenos biológicos, como determinados virus, bacterias y parásitos. La OMS mantiene una clasificación de los agentes cancerígenos a través de un órgano especializado, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).

La incidencia de esta enfermedad aumenta muchísimo con la edad, muy probablemente porque se van acumulando factores de riesgo de determinados tipos de cáncer. La acumulación general de factores de riesgo se combina con la pérdida de eficacia de los mecanismos de reparación celular que suele ocurrir con la edad.

Factores de riesgo de cáncer

El consumo de tabaco, el consumo de alcohol, una dieta poco saludable, la inactividad física y la contaminación del aire son factores de riesgo de cáncer (y de otras enfermedades no transmisibles).

Algunas infecciones crónicas también son factores de riesgo de cáncer; esto es especialmente problemático en los países de ingresos bajos y medianos. En el mundo, cerca del 13 % de los casos de cáncer diagnosticados en 2018 se atribuyeron a infecciones, especialmente las causadas por la Helicobacter pylori, los papilomavirus humanos, los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr.(3)

Los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y algunos tipos de papilomavirus humanos aumentan el riesgo de contraer cáncer de hígado y cáncer de cuello uterino, respectivamente. Asimismo, la infección por el VIH aumenta considerablemente el riesgo de contraer determinados tipos de cáncer, como el cervicouterino.

¿Cómo se puede reducir la carga de morbilidad por cáncer?

Entre el 30 % y el 50 % de los cánceres se pueden evitar. Para ello es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias preventivas de base científica. La prevención abarca también la detección precoz de la enfermedad y el tratamiento y cuidado adecuados de los pacientes. Si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes.

Prevenir el cáncer

El riesgo de cáncer puede reducirse:

  • evitando consumir tabaco;
  • manteniendo un peso corporal saludable;
  • comiendo una dieta saludable en la que se incluyan frutas y verduras;
  • realizando actividad física de forma regular;
  • evitando el consumo nocivo del alcohol.
  • vacunándose contra el VPH y la hepatitis B en caso de pertenecer a un grupo para el que se recomienda la vacunación;
  • evitando la radiación ultravioleta (que resulta principalmente de la exposición al sol);
  • reduciendo (en la medida de lo posible) la exposición a la radiaciones ionizantes (por motivos profesionales o durante la realización de pruebas de diagnóstico por la imagen).
  • reduciendo la exposición a la contaminación del aire exterior e interior, incluida la exposición al radón (un gas radiactivo que se produce al desintegrase de forma natural el uranio). La exposición al radón puede producirse en hogares y edificios).

Detección temprana

La mortalidad por cáncer se puede reducir si los casos se detectan y se tratan a tiempo. Las actividades de detección temprana tienen dos componentes:

El diagnóstico temprano

Si el cáncer se diagnostica de forma temprana, es más probable que el tratamiento sea eficaz. La probabilidad de supervivencia aumenta, la morbilidad se reduce y el tratamiento es más barato. Realizar un diagnóstico precoz y evitar retrasos mejora notablemente la vida de los pacientes.

El diagnóstico precoz consta de tres componentes:

  • conocer los síntomas de diferentes formas de cáncer y ser consciente de la importancia de buscar asesoramiento médico si hay motivos de preocupación;
  • acceder a servicios de diagnóstico y evaluación clínica, y
  • realizar una derivación oportuna del paciente a servicios de tratamiento.

El diagnóstico temprano de los cánceres sintomáticos es útil en todas las situaciones para la mayoría de tipos de cáncer. Los programas oncológicos deben diseñarse para reducir los retrasos y los obstáculos que dificultan el acceso a los servicios de diagnóstico, tratamiento y cuidados.

Cribado

El cribado tiene como objetivo seleccionar a las personas que puedan tener un cáncer o una lesión precancerosa en concreto a partir de resultados que indiquen esa condición, antes de que se desarrollen los síntomas. Cuando se encuentran anomalías durante el cribado, deberán realizarse más pruebas para establecer (o no) un diagnóstico y derivar al paciente a tratamiento, si fuera necesario. Los programas de cribado son eficaces para algunos tipos de cáncer, pero no para todos, y en general son mucho más complejos y requieren muchos más recursos que el diagnóstico precoz, ya que necesitan equipos especiales y personal específico.

Para los programas de cribado se selecciona a los pacientes en función del riesgo y la edad con miras a evitar la realización de excesivos estudios que conduzcan a falsos positivos. Ejemplos de métodos de cribado son:

  • la prueba del VPH para el cáncer de cuello uterino;
  • la citología vaginal para el cáncer de cuello uterino;
  • la inspección visual con ácido acético para detectar el cáncer cervicouterino, y
  • la mamografía para el cribado del cáncer de mama en entornos con sistemas de salud robustos o relativamente robustos.

Se requiere el aseguramiento de la calidad en los programas de cribado y el diagnóstico precoz.

Tratamiento

Un diagnóstico correcto de cáncer es esencial para un tratamiento adecuado y eficaz, ya que cada cáncer requiere un tratamiento concreto. Por lo general, el tratamiento consiste en radioterapia, quimioterapia y/o cirugía. Definir los objetivos del tratamiento es un primer paso importante. El objetivo principal es generalmente curar el cáncer o prolongar la vida de forma considerable. Mejorar la calidad de vida del paciente también es un objetivo importante. Esto se puede lograr apoyando el bienestar físico, psicosocial y espiritual del paciente y mediante cuidados paliativos en las etapas terminales.

Algunos de los cánceres más frecuentes, como el de mama, el cervicouterino, el bucal o el colorrectal, tienen tasas de curación elevadas cuando se detectan pronto y se tratan de acuerdo con prácticas correctas.

Otros, como el seminoma y diferentes tipos de leucemias y linfomas en niños, también tienen altas tasas de curación si se proporciona un tratamiento adecuado, incluso cuando las células cancerosas están presentes en otras áreas del cuerpo.

Cuidados paliativos

La finalidad de los cuidados paliativos no es curar el cáncer, sino aliviar los síntomas que causa y mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus familias. Los cuidados paliativos pueden ayudar a las personas a vivir más cómodamente. Son particularmente necesarios en lugares con una alta proporción de pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad y con pocas posibilidades de curación.

El alivio de los problemas físicos, psicosociales y espirituales que se obtiene gracias a los cuidados paliativos es posible en más del 90 % de los pacientes que se encuentran en una de esas etapas.

Las estrategias eficaces de salud pública que abarcan la atención fuera de los establecimientos de salud y en el propio hogar son esenciales para ofrecer servicios de cuidados paliativos y de alivio del dolor que puedan ayudar a los enfermos y a sus familias.

Se recomienda encarecidamente mejorar el acceso al tratamiento con morfina por vía oral para el tratamiento del dolor moderado a intenso causado por el cáncer, que aqueja a más del 80% de los enfermos oncológicos en fase terminal.

Referencias

1) Ferlay J, Ervik M, Lam F, Colombet M, Mery L, Piñeros M, et al. Global Cancer Observatory: Cancer Today. Lyon: Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer; 2020, consultado en febrero de 2021.

2) Herramienta de resultados de la carga mundial de morbilidad. Seattle (WA): Institute for Health Metrics, Universidad de Washington; 2020, consultado en febrero de 2021.

3) De Martel C, Georges D, Bray F, Ferlay J, Clifford GM. Global burden of cancer attributable to infections in 2018: a worldwide incidence analysis. Lancet Glob Health. 2020;8(2):e180-e190.

4) Assessing national capacity for the prevention and control of noncommunicable diseases: report of the 2019 global survey. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2020.

5) Wild CP, Weiderpass E, Stewart BW, editores. World Cancer Report: Cancer Research for Cancer Prevention. Lyon: Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer; 2020.

6) Global Initiative for Cancer Registry Development. Lyon: Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer; 2020, consultado en febrero de 2021.

Parámetros diagnósticos en los lactantes con sospecha de infección del tracto urinario

examen físico lactante

La sintomatología de la infección del tracto urinario es variable en la edad pediátrica, por ende, se presentan cuadros clínicos típicos y atípicos diversos debido a múltiples factores estudiados y definidos, que ofrecen dificultad para la confirmación diagnóstica.

Este trabajo, publicado en el Suplemento Especial «Enfermedades Infecciosas» de la Revista Cubana de Pediatría, tuvo como objetivo identificar la utilidad de los parámetros diagnósticos de la infección urinaria.

Se realizó un estudio observacional, analítico, de caso y controles, en lactantes ingresados con sospecha de infección urinaria en el Hospital Pediátrico Universitario «Octavio de la Concepción y de la Pedraja» admitidos en el servicio de clínicas pediátricas. El universo fueron los lactantes con sospecha de infección del tracto urinario y la muestra fue de 191 pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión. Las variables utilizadas fueron la edad, el sexo, signos y síntomas, factores clínicos, formas clínicas, parámetros microbiológicos, parámetros clínicos según presencia de criterios de Rochester y escalas de evaluación para infección bacteriana y los parámetros de laboratorio.

Las variables clínicas más importantes asociadas a una infección urinaria fueron la edad menor de tres meses, la fiebre y el no disfrute de la lactancia materna, mientras que las de laboratorio fueron anemia, leucocitosis, neutrofilia y eritrosedimentación elevada.

Se identifica un conjunto de parámetros clínicos y estudios de laboratorio útiles en la atención médica del niño con infección urinaria. La forma de presentación febril es la característica especial de la enfermedad y las investigaciones hematológicas y del sedimento urinario son fuentes de apoyo diagnóstico.

Vea el artículo completo en:

Tortosa Pérez, T., Pérez Martín, P., Hidalgo Silva, L., & Rivas Carralero, R. (2021). Parámetros diagnósticos en los lactantes con sospecha de infección del tracto urinario. Revista Cubana de Pediatría, 93.

Enfermedad de Alzheimer y su diagnóstico temprano

Alzhéimer

En la LXXIII Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología (SEN), a través del seminario Enfermedad de Alzheimer y su diagnóstico temprano los expertos en alzhéimer, la Dra. Mercé Boada, del ACE Alzheimer Center de Barcelona, el Dr. Juan Fortea, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y el Dr. Pablo Martínez, de la Fundación CITA Alzheimer de San Sebastián, hicieron un recorrido a través de diversos aspectos relacionados con la detección temprana de esta demencia.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia según los datos del último informe de la Alzheimer’s Disease International, que estima que actualmente en el mundo hay 50 millones de personas con demencia, de los que dos de cada tres padecen alzhéimer. El tratamiento de esta enfermedad supone múltiples retos, siendo uno de los más importantes su detección temprana, ya que esto permitiría el inicio del tratamiento lo antes posible y, quizás, ralentizar el desarrollo de la enfermedad.

La importancia de un diagnóstico temprano

La Dra. Mercé Boada, en su presentación Hacia un diagnóstico temprano: su relevancia en la enfermedad de Alzheimer, explicó la importancia del diagnóstico temprano de esta demencia, así como algunos estudios llevados a cabo para conseguirlo.

La razón primordial que hace que sea de gran interés para la comunidad médica el poder diagnosticar esta patología neurodegenerativa en los primeros estadios de su desarrollo es conseguir aplicar tratamientos que modifiquen el desarrollo de la enfermedad. «Para ello hemos de intentar comprender perfectamente el continuo de la enfermedad de Alzheimer a nivel de fenotipo y a nivel de cómo vamos a incorporar los datos que nos marca la biología, los biomarcadores, para conseguir un diagnóstico preciso y certero en cada una de las fases evolutivas de la enfermedad. Para ello, hemos de focalizarnos en dos elementos, uno en el estadio prodrómico con deterioro cognitivo leve debido, o no, al alzhéimer, que nos lo confirmará los biomarcadores, y en la detección de los estadios asintomáticos, centrándonos en las quejas subjetivas de memoria en personas aparentemente sanas» explicó a modo de introducción la directora del ACE Alzheimer.

¿Y qué es la queja subjetiva de memoria? Es la sensación de pérdida de memoria que experimenta una persona, pero que obtiene resultados normales al realizar los tests cognitivos para ver si padece algún tipo de deterioro. «Por lo tanto, sería una población normal que tiene la percepción de que su memoria ha empeorado. Pero, tal y como ha mostrado un metanálisis realizado en 2014, en donde se analizaron 28 estudios que involucraron a 29.723 individuos, no se debe desestimar sin más a estas personas, sino que hay que hacerles un seguimiento porque tienen una mayor probabilidad de evolucionar a deterioro cognitivo leve o a demencia en el plazo de un año que aquellas que no tienen esta percepción de que su memoria ha ido a peor», expuso la Dra. M. Boada.

A continuación, la Dra. Boada presentó los resultados del estudio Models Of Patient Engagement for Alzheimer’s Disease (MOPEAD), una iniciativa europea que busca otorgar al ciudadano un rol activo en la detección precoz del alzhéimer y, para ello, estudió la eficacia de diferentes mecanismos participativos con ciudadanos con deterioro cognitivo leve o quejas subjetivas de memoria:  un cuestionario online, las Jornadas de Puertas Abiertas de Fundación ACE, un test de 10 minutos conducido por los médicos de atención primaria y una prueba neuropsicológica a pacientes diagnosticados de diabetes tipo 2, considerada un factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer. De esta manera se pretendía identificar e instaurar, a nivel europeo, el modelo más adecuado para facilitar el acceso a un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer en una fase muy temprana, que demostró ser el cuestionario en línea.

Vea la noticia completa en Medscape.

Abdala y Soberana Plus pueden ser utilizadas como dosis de refuerzo independientemente del esquema primario de inmunización

Independientemente del esquema primario de inmunización que se haya recibido, tanto la vacuna Abdala, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), como Soberana Plus, del Instituto Finlay de Vacunas (IFV) son intercambiables para su uso como dosis de refuerzo y pueden ser utilizadas con este propósito, señaló en su cuenta de Twitter el Dr. Gerardo Guillén, director de investigaciones biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

Los dos inmunógenos  están desarrollados sobre la plataforma de vacunas de subunidades y se basan en la proteína RBD producida en levaduras y células de mamífero respectivamente, lo cual les ofrece ventajas respecto a su seguridad e inmunogenicidad.

En días recientes el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) evaluó los informes presentados por el Instituto Finlay de Vacunas y el CIGB, sobre Soberana® Plus y Abdala 50 µg, los cuales mostraron evidencias de la necesidad de la administración de una dosis de refuerzo, a partir de los 6 meses de completado el esquema de inmunización contra la COVID-19 aprobado en nuestro país.

Ambas instituciones presentaron los datos disponibles sobre la seguridad y capacidad de las vacunas para reactivar la respuesta inmune, por lo que la autoridad reguladora emitió un dictamen positivo a favor de su uso como dosis de refuerzo.

Este lunes 6 de diciembre inicia en cuatro municipios de La Habana la vacunación de refuerzo de la población general con una dosis de Abdala, de acuerdo con información ofrecida por las autoridades sanitarias.

Se trata de Guanabacoa, Regla, La Habana del Este y San Miguel del Padrón, los cuales fueron los primeros en comenzar la campaña de inmunización en el mes de mayo y ya acumulan los seis meses necesarios de haber finalizado el esquema primario de inmunización.

Tomado de Cubadebate

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