Los niños sanos pueden verse gravemente afectados por VRS, especialmente en los primeros 3 meses de vida

Virus sincitial respiratorio

El virus respiratorio sincitial (VRS) es la principal causa de infecciones respiratorias graves en lactantes y niños pequeños, y representa un importante problema de salud pública en Europa y a nivel mundial. Cada año, el VRS provoca aproximadamente 245.000 hospitalizaciones en niños menores de cinco años en el continente europeo, la mayoría de ellas en menores de un año.

Tradicionalmente, se consideraba que los bebés prematuros o aquellos con enfermedades crónicas subyacentes eran los más vulnerables a sufrir complicaciones graves por VRS. Sin embargo, un estudio reciente del Instituto Karolinska, publicado en The Lancet Regional Health – Europe, y respaldado por datos nacionales suecos de más de 2,3 millones de niños nacidos entre 2001 y 2022, muestra que incluso los lactantes sanos a término, especialmente menores de tres meses, tienen un riesgo significativo de hospitalización prolongada o ingreso en cuidados intensivos por infección por VRS.

El análisis identificó que solo un 1,7 % de los niños del estudio fueron diagnosticados con VRS, pero de ellos casi el 12 % desarrolló enfermedad grave. La mediana de edad de los niños que necesitaron cuidados intensivos fue inferior a dos meses, y la mayoría carecía de comorbilidades conocidas.

Además, varios factores de riesgo se asociaron con una mayor probabilidad de desenlaces graves, entre ellos nacer en invierno, tener hermanos de entre 0 y 3 años, ser parte de un parto múltiple o tener bajo peso al nacer. Los niños con afecciones médicas subyacentes presentaron un riesgo más de cuatro veces superior de enfermedad grave o muerte, consolidando la evidencia de que las comorbilidades siguen siendo determinantes importantes.

Factores de riesgo

El estudio también distinguió entre factores que aumentan la probabilidad de infección y aquellos que influyen en la gravedad de la enfermedad. Mientras que los factores sociodemográficos, como la presencia de hermanos pequeños o antecedentes familiares de asma, se asociaron con un mayor riesgo de exposición, las características intrínsecas del niño —prematuridad, nacimiento pequeño para la edad gestacional (PEG) y comorbilidades— determinaron de manera más clara la severidad de la infección una vez contraída.

En particular, los lactantes menores de tres meses fueron los más afectados, con casi el 60 % de los que requirieron cuidados intensivos y el 67 % de los hospitalizados durante más de una semana perteneciendo a este grupo y sin antecedentes de enfermedad crónica.

Estos hallazgos tienen implicaciones directas para la prevención del VRS. En el caso de Suecia han decidido implementar un programa nacional de inmunoprofilaxis para todos los recién nacidos a partir del 10 de septiembre de 2025, durante la temporada de VRS. El tratamiento preventivo, que actúa de manera similar a una vacuna, proporciona protección durante aproximadamente seis meses y representa un cambio significativo respecto a las políticas anteriores, en las que solo se ofrecía profilaxis a un número limitado de niños de alto riesgo mediante palivizumab. Las nuevas directrices también contemplan la administración de nirsevimab a bebés menores de tres meses y a niños menores de 12 meses con factores de riesgo, extendiéndose a niños de hasta 24 meses que continúen en situación de vulnerabilidad.

Ampliar la estrategia de prevención

Los investigadores destacan que una estrategia de prevención basada únicamente en la presencia de comorbilidades podría ser insuficiente para reducir la incidencia de resultados graves. Factores como el parto múltiple, el nacimiento PEG y tener hermanos pequeños, actualmente no incluidos en las políticas de inmunización, podrían aumentar la vulnerabilidad de los lactantes y deberían considerarse en futuras estrategias de salud pública. Una intervención integral que combine la ampliación de criterios de elegibilidad con medidas de educación dirigidas a los padres podría ser clave para proteger a los bebés más vulnerables.

El estudio sueco también señala fortalezas metodológicas significativas. La utilización de registros nacionales de salud y población durante 23 años permitió un análisis exhaustivo y representativo de la población pediátrica, incluyendo resultados poco frecuentes como ingreso en UCI y muerte. Esta aproximación a gran escala permite superar limitaciones de estudios más pequeños, donde la potencia estadística dificulta evaluar desenlaces graves.

Además, el análisis diferenció entre factores de riesgo para hospitalización y para enfermedad grave, aportando información valiosa para la formulación de políticas de inmunización y asignación de recursos sanitarios.

Por otro lado, entre las limitaciones del estudio se incluyen posibles variaciones en las prácticas de diagnóstico del VRS a lo largo del tiempo y entre regiones, así como la ausencia de datos clínicos detallados sobre los pacientes, que podrían haber influido en la caracterización precisa de la gravedad de la enfermedad. No obstante, los registros utilizados capturaron de manera confiable los eventos más críticos, como ingresos prolongados y en UCI, garantizando la relevancia de los hallazgos para la planificación sanitaria.

En pocas palabras, el VRS no solo afecta a los niños con enfermedades crónicas o prematuros, sino que también puede provocar enfermedad grave en lactantes sanos, especialmente en los primeros meses de vida. La introducción de profilaxis para todos los recién nacidos en Suecia representa un avance importante en la prevención de los desenlaces más graves y subraya la necesidad de estrategias de inmunización amplias que consideren tanto las comorbilidades como otros factores de riesgo clave.

Este enfoque integral tiene el potencial de reducir significativamente la carga hospitalaria y la mortalidad asociadas al VRS, protegiendo de manera más efectiva a los niños más vulnerables durante la temporada de mayor circulación del virus.

Leer el texto completo del artículo en:

Risk factors for severe outcomes of respiratory syncytial virus infection in children: a nationwide cohort study in Sweden. Dallagiacoma, Giulia et al. The Lancet Regional Health – Europe, Volume 0, Issue 0, 101447

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Mapeo paramétrico estadístico y neurometría: un diálogo de 30 años

Cerebral cortex

Este comentario refleja tres décadas de interacción entre la tradición neuroinformática cubana y el marco del mapeo paramétrico estadístico (SPM).

Desde el desarrollo inicial de la neurometría en Cuba hasta las iniciativas globales como el Consorcio Global del Cerebro, su trayectoria ha coincidido y se ha cruzado con la del SPM.

Se destacan los compromisos compartidos con el modelado generativo, la inferencia bayesiana y el mapeo cerebral a nivel poblacional, forjados a través de colaboraciones, talleres y trabajo teórico conjunto con Karl Friston y su grupo. Esta convergencia continúa guiando los esfuerzos hacia una neurociencia global, abierta y explicable.

Leer el texto completo del artículo en:

Pedro Antonio Valdes-Sosa, Alan C Evans, Maria L Bringas-Vega, Ronaldo Garcia-Reyes, Mitchell J Valdes-Sosa, Statistical parametric mapping and neurometrics—a 30-year dialogue, Cerebral Cortex, Volume 35, Issue 8, August 2025, bhaf249https://doi.org/10.1093/cercor/bhaf249

El Sistema Nacional de Salud y su quehacer por la vida

Ministerio de Salud Pública

El arribo al 50 aniversario de la prestigiosa Revista Cubana de Salud Pública, en cuyas páginas se han reflejado muchas de las transformaciones sanitarias de las últimas seis décadas en nuestro país, motiva a hacer algunas reflexiones en torno a algunos aspectos históricos asociados al Sistema Nacional de Salud y su evolución a la luz de la situación que viven Cuba y el mundo en la actualidad.

Extremadamente complejo es el escenario que atraviesa el planeta y como parte de él, la salud no ha dejado de ser un valor primordial para la supervivencia de la humanidad. Así lo hemos asumido en Cuba desde hace más de 60 años, donde consideramos el de-sarrollo de la salud como un elemento vital.

Ello tiene total respaldo en la concepción dada a nuestro Sistema de Salud, conformado por una amplia red de instituciones sanitarias, con base en la Atención Primaria de Salud, y organizado en tres niveles de atención que benefician a todo nuestro pueblo.

Justamente en la Atención Primaria de Salud están las esencias de los resultados que en nuestro sector distinguen a Cuba: es allí, en el espacio comunitario, donde confluyen y se implementan en primer lugar los principales programas sanitarios, cuyos efectos se reflejan en varios indicadores prioritarios que elevan la calidad de vida de la población cubana.

A nuestro Sistema se integran, igualmente, las 13 universidades de Ciencias Médicas, incluidas las 29 facultades y 11 filiales que existen en el país, encargadas de la formación de los recursos humanos y que, de conjunto con la Escuela Nacional de Salud Pública y los centros de investigación en salud, respaldan el desarrollo del sector.

Leer el texto completo del artículo en:

Portal Miranda JA. El Sistema Nacional de Salud y su quehacer por la vida. Rev Cubana Salud Pública [Internet]. 10 de septiembre de 2025 [citado 15 de septiembre de 2025];51. Disponible en: https://revsaludpublica.sld.cu/index.php/spu/article/view/40986

Voces del Henry Reeve (II): La Dra. Zabyly también le pertenece al mundo

Zabyly Hernández Blanco nació en la provincia cubana de Sancti Spíritus y ahora trabaja en el Hospital “Comandante Manuel Piti Fajardo” de la capital, pero ha salvado vidas más allá de sus fronteras y por eso también le pertenece al mundo.

Cuando terminó con notas sobresalientes sus estudios de medicina optó por un diplomado en terapia intensiva que la puso un día frente a frente a una decisión crucial: integrar el Contingente Internacional para Situaciones de Desastres y grandes epidemias “Henry Reeve”.

Fue así como llegó aquel 19 de septiembre a estar en el palacio de convenciones de La Habana, en una sala que se rendía ante la voz de Fidel Castro, como si cada frase suya encontrara un silencio reverente y denso, de esos que no pesan, sino que abrazan lo que se dice.

– ¿Qué recuerda de ese día de constitución del contingente?

– Todos estábamos con nuestras batas blancas y nuestras mochilas cargadas con agua, medicamentos y todo lo indispensable para afrontar las primeras horas en campaña de una misión. La idea de ver por vez primera al comandante nos sobrecogía, habíamos dado nuestra disposición de asistir a los afectados por el huracán Katrina en los Estados Unidos. Estábamos conscientes de la alta responsabilidad que habíamos asumido, y mucho más al escuchar a Fidel dándonos la tarea personalmente.

– ¿Qué pasó después?

– Como se sabe el presidente de los Estados Unidos se negó a recibir la ayuda cubana, pero ya estábamos organizados (se nos había impartido incluso un curso de enfrentamiento a desastres) y con la voluntad de ir a cualquier parte. Y por eso, en octubre de ese propio 2005, partí a Pakistán tras el terremoto que azotó a ese país, y a Indonesia por un desastre similar en 2006.

– Por obra y gracia de la dinámica del Contingente, se encontró un día en el grupo de logística que organizaba los hospitales de campaña de las brigadas que partían. ¿Cómo era?

– Era complejo, porque no sólo era garantizar que cada Brigada “Henry Reeve” contara con las casas de campaña, sino también con los equipos, los insumos médicos y todo lo necesario. Fidel estaba al tanto, y eso elevaba aún más el rigor de nuestro trabajo. Yo participé en la logística para el montaje y funcionamiento de los hospitales de campaña en Pakistán e Indonesia, y en la de las brigadas que luego fueron a Nicaragua y Perú. Eso me preparó para cuando me desempeñé como Logística de la misión médica cubana en Argelia, durante 3 años y medio.

– ¿De lo más difícil que recuerde?

– Una gran nevada en Pakistán que nos sorprendió en la madrugada y tumbó muchos mástiles y tiendas de campaña. Hubo que enseguida preparar lo necesario para reponer lo que habíamos perdido en el terreno. Los hombres fueron los que más trabajaron y se arriesgaron para poder llevar todo desde nuestros almacenes que radicaban en la capital Islamabad, por esas carreteras con curvas enormes, deslaves y resbaladizas por el hielo, para poder arreglar lo que había sufrido daños.

– ¿Les cuenta a sus niños de esta parte de su vida?

– Bryan y Jennifer disfrutan mucho cuando les hago mis historias, a lo mejor les atrae el enfoque “aventurero” que supone haber tenido el valor de ir a lugares desconocidos y difíciles y de dejar atrás la seguridad de la familia y la casa, pero cuando sus edades se lo permitan estoy segura de que entenderán que, en cada una de nuestras misiones asumimos los riesgos con un propósito digno, y sacarán de ellas muchas lecciones de humildad y de entrega.  Yo les cuento mis recuerdos con la ilusión de que me vean como una de las médicas cubanas que es parte de un contingente que ha salvado vidas en diferentes partes del mundo.

Por: Mylenys Torres Labrada.

Un análisis de sangre detecta cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH hasta diez años antes de los síntomas

Laboratorio de investigación

Un equipo de investigadores del Hospital General Brigham de Massachusetts, afiliado a la Universidad de Harvard, ha dado un paso decisivo en la detección temprana del cáncer de cabeza y cuello vinculado al virus del papiloma humano (VPH). Según un estudio publicado en el Journal of the National Cancer Institute, una novedosa herramienta de biopsia líquida denominada HPV-DeepSeek puede identificar la presencia de este tipo de tumores hasta una década antes de que aparezcan los primeros síntomas clínicos.

El hallazgo, publicado en Journal of the National Cancer Institute, abre la puerta a la primera estrategia de cribado eficaz para un grupo de cánceres que, a pesar de estar en aumento, carecían hasta ahora de métodos preventivos similares a los que existen frente al cáncer de cuello uterino, también causado por el VPH.

Un problema creciente y sin pruebas de cribado

En Estados Unidos, se estima que el 70 % de los cánceres de cabeza y cuello están relacionados con el VPH, lo que convierte a este virus en el principal factor de riesgo de este grupo de tumores. El más común es el cáncer orofaríngeo asociado al VPH (VPH+OPSCC, por sus siglas en inglés), cuya incidencia ha aumentado de forma sostenida en las últimas décadas, especialmente en varones de mediana edad.

A diferencia del cáncer de cuello uterino —donde las pruebas de Papanicolaou y la detección del ADN del VPH han demostrado gran eficacia en la prevención—, los cánceres orofaríngeos asociados al VPH no disponen de ninguna herramienta de cribado. En la mayoría de los casos, los pacientes llegan al hospital cuando los síntomas ya se manifiestan, lo que obliga a aplicar tratamientos agresivos con efectos secundarios de por vida.

“Cuando los pacientes ingresan a nuestras clínicas con síntomas de cáncer, requieren tratamientos que causan efectos secundarios significativos de por vida”, explicó Daniel L. Faden, autor principal del estudio e investigador del Centro de Investigación de Cáncer de Cabeza y Cuello Mike Toth en el Mass Eye and Ear. “Esperamos que herramientas como HPV-DeepSeek nos permitan detectar estos cánceres en sus etapas más tempranas, lo que, en última instancia, puede mejorar los resultados y la calidad de vida de los pacientes”.

Una biopsia líquida de alta precisión

HPV-DeepSeek se basa en la secuenciación completa del genoma del ADN del VPH presente en tumores que liberan fragmentos microscópicos al torrente sanguíneo, conocidos como ADN tumoral circulante (ctHPVDNA). Estos fragmentos pueden ser detectados incluso cuando la enfermedad aún no ha provocado síntomas.

La prueba había demostrado previamente una sensibilidad y especificidad del 99 % en el momento del diagnóstico, superando con creces a los métodos disponibles. Sin embargo, la incógnita era si podía detectar el cáncer años antes de que apareciera.

Para comprobarlo, los investigadores analizaron 56 muestras de plasma almacenadas en el biobanco Mass General Brigham: 28 procedentes de personas que años más tarde desarrollaron cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH y 28 controles sanos emparejados por edad y sexo.

Los resultados fueron concluyentes: HPV-DeepSeek detectó ADN tumoral del VPH en 22 de 28 muestras de pacientes que posteriormente desarrollaron cáncer, mientras que ninguno de los controles dio positivo. La especificidad alcanzó así el 100%. La primera detección positiva se registró en una muestra de sangre tomada 7,8 años antes del diagnóstico clínico.

El refuerzo del aprendizaje automático

El equipo dio un paso más incorporando técnicas de aprendizaje automático para refinar la interpretación de los datos. Con esta estrategia, aplicada sobre una cohorte independiente de 306 casos y controles, la sensibilidad aumentó hasta el 96 %, permitiendo identificar 27 de los 28 casos y extendiendo el tiempo máximo de detección anticipada hasta 10,3 años.

El estudio también comparó esta técnica con otros biomarcadores, como los anticuerpos frente al VPH, utilizados en algunos ensayos previos de detección. Los resultados mostraron que la biopsia líquida basada en ctHPVDNA fue claramente superior, con diferencias estadísticamente significativas en los cuatro años previos al diagnóstico.

“Nuestro estudio demuestra por primera vez que podemos detectar con precisión los cánceres asociados al VPH en personas asintomáticas muchos años antes de que se les diagnostique la enfermedad”, señaló Faden.

Implicaciones clínicas y de salud pública

La detección temprana no solo aumenta las probabilidades de curación, sino que también reduce la necesidad de tratamientos agresivos, como la radioterapia y la quimioterapia intensiva, que suelen dejar secuelas permanentes en la deglución, la voz o la calidad de vida general de los pacientes.

Si estos hallazgos se confirman en estudios más amplios, HPV-DeepSeek podría convertirse en la primera herramienta de cribado poblacional para cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH, de forma similar a lo que ocurrió con la introducción de la citología en el cribado de cáncer cervical.

Además, el hallazgo se produce en un contexto en el que la vacunación frente al VPH ya está mostrando beneficios en la prevención de infecciones y lesiones precancerosas en hombres y mujeres. Una prueba como HPV-DeepSeek podría complementar la estrategia preventiva, ofreciendo una vía para reducir de manera significativa la carga de cánceres relacionados con el virus en las próximas décadas.

Próximos pasos

Actualmente, los autores están validando sus resultados en un segundo estudio ciego financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH). Para ello emplean cientos de muestras recogidas en el marco del ensayo de detección de cáncer de próstata, pulmón, colorrectal y ovario del Instituto Nacional del Cáncer.

Si los resultados se replican, el desarrollo comercial y la aplicación clínica de HPV-DeepSeek podrían estar más cerca, aunque aún será necesario definir cuestiones clave:

  • ¿A qué población debería dirigirse el cribado? Principalmente hombres de mediana edad con factores de riesgo, aunque podrían ampliarse los criterios.
  • ¿Con qué frecuencia debería realizarse la prueba? La durabilidad de los resultados positivos y el tiempo de anticipación detectado (hasta 10 años) serán determinantes.
  • ¿Cómo se integraría con la vacunación? El cribado podría complementarse con la inmunización para maximizar la prevención.

Los investigadores son prudentes, pero optimistas. La posibilidad de detectar el cáncer de cabeza y cuello asociado al VPH hasta una década antes de los síntomas representa un avance sin precedentes en oncología preventiva.

De confirmarse, la introducción de esta prueba supondría un cambio de paradigma: de una estrategia basada en el tratamiento de tumores avanzados a una prevención activa mediante cribado. Un cambio que, en palabras de Faden, “puede mejorar los resultados y la calidad de vida de los pacientes”.

Leer el texto completo del artículo en:

Dipon Das, Shun Hirayama, Ling Aye, Michael E Bryan, Saskia Naegele, Brian Zhao, Vasileios Efthymiou, Julia Mendel, Adam S Fisch, Zoe Guan, Lea Kröller, Birgitta E Michels, Tim Waterboer, Jeremy D Richmon, Viktor Adalsteinsson, Michael S Lawrence, Matthew G Crowson, A John Iafrate, Daniel L Faden, Circulating tumor human papillomavirus DNA whole genome sequencing enables human papillomavirus-associated oropharynx cancer early detection, JNCI: Journal of the National Cancer Institute, 2025;, djaf249,

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