En el contexto de la pandemia de la COVID-19 y la sobrecarga de información, la evaluación de la producción científica se ha convertido en un factor crucial para el desarrollo de políticas científicas efectivas. En este contexto, un estudio bibliométrico realizado en Cuba ha utilizado métodos cuantitativos para examinar el perfil temático de la producción científica relacionada con la COVID-19 en revistas médicas cubanas durante los primeros 90 días de la pandemia.
El objetivo del estudio fue analizar el contenido y la interdisciplinariedad de los artículos científicos publicados en revistas cubanas sobre la COVID-19. Para ello, se recopilaron un total de 106 documentos publicados en revistas cubanas, con los cuales se conformó una base de datos “ad hoc” en el gestor bibliográfico EndNote X.
El análisis reveló un total de 184 palabras clave relacionadas con la COVID-19 en los documentos recopilados. Mediante la aplicación de medidas de centralidad, se identificaron 43 nodos y 286 relaciones en la red de co-palabras obtenida. Además, se utilizaron medidas de centralidad grado nodal e intermediación para obtener una comprensión más completa de la estructura temática de la producción científica cubana sobre la COVID-19.
Como resultado del análisis, se identificaron nueve clústeres de palabras clave agrupados por frecuencia de aparición conjunta, lo que revela la diversidad de temas abordados en los artículos científicos cubanos sobre la COVID-19. Entre las palabras clave más frecuentes se encuentran COVID-19, coronavirus, infección por coronavirus, SARS-CoV-2 y pandemia, lo que refleja el enfoque y la relevancia de los estudios realizados.
Estos hallazgos demuestran la interdisciplinariedad de las investigaciones científicas cubanas sobre la COVID-19 y respaldan el éxito que ha tenido Cuba en el enfrentamiento a la pandemia. La colaboración entre diferentes disciplinas científicas y la publicación de resultados en revistas médicas cubanas contribuyen al conocimiento y a la adopción de estrategias eficaces para combatir la propagación del virus.
El análisis bibliométrico realizado en Cuba proporciona una visión integral del perfil temático de la producción científica sobre la COVID-19 en revistas médicas cubanas durante los primeros 90 días de la pandemia. Estos resultados ofrecen una valiosa base de conocimientos para futuras investigaciones y el desarrollo de políticas científicas y de salud pública efectivas para hacer frente a epidemias y pandemias.
Vea el artículo completo:
Madero-Durán S, Zayas-Mujica R, Alfonso-Manzanet J. Análisis de perfil temático sobre la COVID-19 en revistas médicas cubanas durante los primeros 90 días de la pandemia. Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud [Internet]. 2023 [citado 7 Jun 2023]; 34.
El plural de la sigla TIC (tecnologías de la información y de la comunicación) se indica con el artículo u otro determinante que la acompañe (las TIC, algunas TIC…), y no añadiendo una ese mayúscula (TICS) ni minúscula (TICs).
Sin embargo, en la prensa es habitual encontrar frases como «El sector de las TICs en España», «Las TIC’s en el diseño de publicaciones y edición» o «La importancia de las TICS en la educación».
Aunque sí es adecuado pronunciar el plural de la siglas, según las recomendaciones de la Ortografía académica no resulta oportuno escribirlo, puesto que, si se añade una ese mayúscula (TICS), podría darse a entender que se trata de otra sigla, y añadir una ese minúscula (TICs o TIC‘s) se considera un anglicismo. El plural se indica entonces a través de los determinantes que acompañan a las siglas: las TIC.
No obstante, cuando una sigla ya se ha lexicalizado, es decir, se ha convertido en una palabra plena, como es el caso de pyme o uci, forma el plural de manera regular (pymes, ucis…). Probablemente TIC no se ha lexicalizado porque su uso en minúscula confluye con el sustantivo tic (plural tics), que hace referencia al ‘movimiento convulsivo que se repite con frecuencia, producido por la contracción involuntaria de uno o varios músculos’.
Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «El sector de las TIC en España», «Las TIC en el diseño de publicaciones y edición» o «La importancia de las TIC en la educación».
Este informe presenta los antecedentes, los logros y los retos del sistema regional de vacunación segura en las Américas y muestra, de manera cronológica, los pasos que se dieron para su conformación.
Asimismo, describe el proceso de implementación de la herramienta DHIS2, que facilita la interoperabilidad de los datos sobre los eventos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización, y la instauración de la vigilancia regional activa a través de la red de hospitales centinela.
El informe se elaboró como preámbulo a la Primera Reunión Regional de Vacunación Segura —que se celebró en Bogotá (Colombia) los días 12, 13 y 14 de abril— y da inicio a una serie de informes que se publicarán como material de consulta y capacitación sobre el sistema de vacunación segura.
Cada 7 de junio se celebra el Día del Bibliotecario Cubano, instituido en homenaje al natalicio de Antonio Bachiller y Morales, prolífico periodista, historiador, abogado, considerado el primer bibliógrafo cubano.
Esta conmemoración surge en 1950, por iniciativa del periodista César García Expósito. La fecha quedó instaurada como efeméride nacional por el Gobierno Revolucionario mediante el Decreto No. 86 del año 1981. Se comenzó a celebrar en Cuba el 7 de junio de 1981.
En el contexto de esta jornada, se reconoce la labor de los que hoy contribuyen a conservar, investigar o promover la memoria de una sociedad tenaz y en continuo desarrollo, a favor del proceso cultural y científico de la nación.
Precisamos de profesionales comprometidos con el acceso libre y equitativo a la información y al conocimiento, enfocados en el servicio a las comunidades, líderes en la alfabetización digital e informacional, en el aprendizaje y la lectura.
El Sistema Nacional de Información en Ciencias de la Salud apuesta hoy por alcanzar estos objetivos e identificar oportunidades, en aras de desarrollar nuevas metas en función de la información, la educación y la cultura, alineadas con el avance de nuestra sociedad y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Felicitamos a todos los trabajadores de las ciencias de la información que, con su labor, preservan el patrimonio bibliográfico, difunden y conservan la cultura y la ciencia médica cubana.
Dr.C Ileana R. Alfonso Sánchez
Directora CNICM-Infomed
El Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos (DMIA) se celebra cada 7 de junio y en 2023 conmemora su quinta edición.
El objetivo de esta conmemoración es sensibilizar a la población sobre la importancia de la prevención, detección y gestión de riesgos a través de la inocuidad alimentaria. Cada año, 600 millones de personas se enferman debido a los 200 tipos diferentes de enfermedades que pueden ser transmitidas por los alimentos. La población con menos recursos y los jóvenes están entre los más afectados. Las enfermedades transmitidas por los alimentos causan 420.000 muertes evitables al año.
El lema elegido para el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos 2023 es «Las normas alimentarias salvan vidas». Las normas no solo ofrecen a los agricultores y elaboradores, orientaciones sobre la manipulación higiénica de los alimentos, sino que definen también los niveles máximos de aditivos y contaminantes, entre otros componentes, que pueden ser consumidos con seguridad.
Gobiernos, organizaciones y órganos regionales o intergubernamentales son los encargados de establecer dichas normas. La Comisión del Codex Alimentarius, que este año celebra su 60 aniversario, es uno de los órganos responsables en el establecimiento de normas internacionales de inocuidad y calidad de los alimentos.
«La inocuidad de los alimentos es un asunto de todos» es el eslogan del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, e insta a la responsabilidad de cada uno de nosotros para preservar los alimentos inocuos a lo largo de la cadena de suministro, desde el campo a la mesa. En cada parte de esa cadena, existen peligros que pueden causar contaminación. Por lo tanto, es importante seguir las normas alimentarias y trabajar juntos para mejorar la inocuidad de los alimentos.
Con información de OPS, OMS y FAO.