Archivos Anuales 2024

Tania, la pediatra que sobrevoló el desastre para salvar vidas

No habían pasado aún 72 horas del paso del huracán Oscar y ya la doctora había ayudado a salvar seis vidas.

El desastre trae consigo muchos historias. La mayoría de ellas desafortunadamente dolorosas; en tanto otras son vivos ejemplos de lo que puede hacerse con la suficiente valentía y espíritu solidario.

Este último fue el caso de la pediatra cardióloga Tania María Bosques Medina, a quien entrevistó el periodista baracoense Miguel Reyes Mendoza al conocer la proeza de la que fue parte cuando salió, en una avión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) para salvar vidas en Imías, territorio todavía incomunicado por vía terrestre después del fuerte impacto del huracán Oscar en sus vías.

En una jornada marcada por la urgencia y la necesidad en el municipio guantanamero Imias, Tania salvó la vida de seis personas a menos de 72 hoŕas del paso del ciclón, devenido tormenta tropical.

«Migue, hoy viví uno de los momentos más interesantes de mi profesión, hice cuatro vuelos de rescates»comentó la doctora.

El primer vuelo, junto a un colega pediatra, fue un desafío que implicó el traslado de tres mujeres con más de 35 semanas de embarazo, dijo.

En el segundo trasladaron un adulto mayor con un accidente cerebrovascular isquémico (ACV); en tanto en el tercer vuelo se trasladó a Yacabo Abajo, donde  rescataron a una anciana de 92 años con una arritmia cardiaca.

Como parte del último vuelo fueron hasta Yacabo Arriba a rescatar a una paciente de 61 años con un ACV también.

«Gracias a Dios todas las misiones se cumplieron, nos salieron bien las cosas», expresó Tania, quien no solo había cumplido con su deber médico, sino que había devuelto la esperanza a seis corazones que latirían con fuerza gracias a su valentía y dedicación.

Para muchos, lo que hizo fue mágico, para otros, simplemente un recordatorio de que siempre hay alguien dispuesto a luchar por la vida de los demás.

BIONAT 2024, más que un Congreso

El Octavo Congreso de la Sociedad Cubana de Medicina Bionergética y Naturalista BIONAT 2024, se desarrolló en su modalidad presencial los días 21 y 22 del presente mes en el Hotel Habana Libre de la capital cubana. Gracias al apoyo de muchas instituciones, y más allá de la contingencia energética que vivió el país o los estragos del Huracán Oscar en la provincia de Guantánamo, se logró reunir en difíciles circunstancias a 130 delegados que apostaron por asistir a la principal cita bianual de los tradicionalistas cubanos. Estuvieron representadas 10 provincias con 120 delegados nacionales, más México y Curazao que aportaron 10 delegados foráneos.

El programa científico original del evento fue ajustado para sesionar solo en un salón, dado el contexto particular que vivió por esos días el país. Se realizaron 23 presentaciones, de ellas siete conferencias, dos paneles, una mesa redonda y 13 temas libres que abordaron diferentes temáticas vinculadas a las modalidades terapéuticas de la Medicina Natural y Tradicional reguladas en Cuba.

Entre los ponentes destacaron profesionales de instituciones como el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kouri” y el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos de Cuba; además de otros colegas procedentes de universidades e instituciones de salud de las diferentes provincias participantes. El profesor Carl Camelia de la Universidad Maharishi de Latino America y el Caribe de Curazao y el doctor Héctor Valenzuela de la Universidad Autónoma de Aguascalientes de México, aportaron su experticia en temas de Ayurveda y Homeopatía, respectivamente.

El día 23 se efectuaron tres cursos poscongreso, con la participación de delegados de todo el país y otros profesionales interesados. Se reprogramaron dos cursos, uno sobre publicaciones científicas y otro acerca del abordaje integrativo del dolor en Pediatría, los que tendrán lugar próximamente.

Al evento virtual, que estará sesionando hasta el día 3 de diciembre del presente año, se suman un grupo de presentaciones originalmente previstas en la modalidad presencial del congreso. De esta forma se estarán incluyendo más de un centenar de trabajos, fundamentalmente en el formato de carteles virtuales. Usted puede acceder al sitio virtual de BIONAT 2024 a través del enlace: https://bionat.sld.cu/index.php/bionat2024/b2024.

Comités Organizador y Científico de BIONAT 2024.

Historias de bata blanca II – Dra. Damalys: «Mis pacientes son muy educados y respetuosos»

Ahora que tenemos fresca en la mente y en el alma la contingencia energética vivida este octubre en Cuba, Infomed conversa con una joven doctora que se mantuvo atendiendo a la población aún en esas difíciles circunstancias.

Se llama Damalys Martínez López, tiene 30 años y su posición es la del Consultorio 14 del Policlínico “Abelardo Ramírez Márquez”, de 15 y 18 en el Vedado capitalino.

– Cómo han sido estos días para usted?

– Difíciles, pero sin dejar de atender a la población. Lo mismo con velas que con lámparas de los propios pacientes o con linternas de celulares como fuente de luz. Los servicios básicos en el cuerpo de guardia se mantuvieron. El cubano siempre encuentra alguna solución ante las dificultades. A mí me tocó guardia el sábado, y los pacientes no dejaban de ir con su lucecita en mano, porque se sentían mal y necesitaban atención médica. Y al menos en orientarlos en el diagnóstico y aliviarles el dolor les podíamos ayudar.

– A cuatro años de graduada, ¿cuál ha sido su trayectoria laboral?

– Después de graduada trabajé en una residencia estudiantil en la Facultad “Julio Trigo” en Arroyo Naranjo, en centros de aislamiento durante la COVID, y luego en un consultorio médico perteneciente al policlínico Los Pinos, también en Arroyo Naranjo. Hace aproximadamente un año me trasladé para el consultorio del policlínico donde me desempeño actualmente.

– ¿Cómo describe a su población?

– Mi población es relativamente pequeña, alrededor de 700 pacientes. En su mayoría son adultos mayores, pero muy educados, considerados y respetuosos siempre. Creo que tratarlos con cariño es una buena clave, todo nos va de maravillas. Hay un déficit importante de medicamentos y de otras tantas cosas necesarias también, pero el hecho de estar presente para ellos y conversar, extenderles la mano, quizás no cura la enfermedad pero les alivia el alma, por decirlo de alguna manera, y eso también es importante. Hay algunos que por la frecuencia con que asisten a consulta o visito, son como mi familia.

– ¿Y la suya propia qué dice de su trabajo?

– Mi familia ha sido mi apoyo y mi guía siempre, mis padres están orgullosos. Somos seis hermanos, cuatro somos médicos: uno está de misión en Venezuela y otra de contrato de trabajo en Angola. El resto en Cuba, todos nos queremos y nos apoyamos mucho. Mi esposo me ayuda y me impulsa a superarme cada día, y mi niño aunque pequeñito ya casi sabe cómo usar un estetoscopio.

– ¿Cómo influye en la Dra. Damalys su colectivo laboral de hoy?

– Desde que comencé las doctoras Liz Caballero y Sandra Mullen, que son las responsables del Departamento Docente del policlínico, me han guiado y apoyado muchísimo porque cuando uno se incorpora a un centro de trabajo sin conocer a nadie resulta un poco difícil y ellas lo hicieron más fácil. Tenemos además a la Dra. María, que es la jefa de mi Grupo Básico de Trabajo y que nunca nos deja solos en nada, y el director del centro Dr. José Luis, quien es un excelente ser humano y cuida muchísimo a sus trabajadores. A quien más cerca tengo es a la Dra. Karla Mariolys porque los consultorios son dobles y hemos logrado una buena dupla, con excelentes relaciones de trabajo y personales también. No me viene a la mente un único nombre, pues creo que que me incorporé a un buen colectivo. Los amigos y los buenos compañeros de trabajo son un apoyo vital para mí.

Esta historia de bata blanca es solo otra entre las tantas que nos llevan a seguir admirando a nuestros profesionales de la salud. Es una historia hermosa, como Damalys.

Por: Mylenys Torres Labrada.

La 11ª Asamblea Ordinaria de la RILAA define las estrategias a implementar para fortalecer la capacidad de los laboratorios de análisis de alimentos de las Américas en 2025-2026

La décimo primera Asamblea ordinaria de la Red Interamericana de Laboratorios de Análisis de Alimentos, realizada en Asunción, Paraguay, del 21 al 25 de octubre, discutió los desafíos actuales y futuros en la inocuidad de los alimentos.

Durante esta nueva edición se presentaron también los logros alcanzados y los desafíos enfrentados por los grupos técnicos durante el período de 2023-2024 y se definieron los planes de acción para fortalecer la capacidad de los laboratorios miembros para el bienio 2025-2026.

El evento contó, en su apertura, con la participación del Viceministro de Ganadería, Marcelo González; el Presidente de Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), José Carlos Martin Camperchioli; el Presidente de SENAVE, Pastor Emilio Soria Melo; la Directora General de INAN, Elsi Carolina Overlar Fernández; la Presidencia de la RILAA, Ana Ochoa Terreros; y el Representante de OPS en Paraguay, Marcelo Kork.

La Asamblea fue declarada evento de Interés Turístico Nacional por la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay, a solicitud del Presidente del SENACSA.

El seminario técnico “Desafíos actuales en la Inocuidad Alimentaria: Genómica, Fraude y Cambio Climático”, realizado en la primera jornada, abordó asuntos como la autenticidad y fraude alimentario; los peligros biológicos asociados a nuevos alimentos y el impacto de la contaminación ambiental en la inocuidad de los alimentos.

La Asamblea contó con 65 participantes de laboratorios miembros de 15 países, entre ellos Nicaragua que fue elegida país sede para recibir la próxima edición en 2026.

La RILAA fue creada en 1997 por representantes de 24 países y seis organismos internacionales que reconocieron el trabajo en red como un mecanismo efectivo para mejorar las capacidades de los laboratorios de análisis de alimentos basados en los principios de la cooperación Sur-Sur.

Actualmente, la Red está constituida por más de 177 laboratorios de 25 países de las Américas que se reúnen regularmente a través de plataformas web, seminarios, talleres, asambleas y otras actividades promovidas dentro de la RILAA.

La Red permite mantener un sistema de información compartido para todos los estados miembros; promueve los ensayos de aptitud e interlaboratorios, incentiva el uso de metodologías de referencia debidamente validadas y promueve programas de capacitación y educación continua, fomentando el intercambio de experiencias, además de fortalecer la cooperación técnico-científica entre países y brinda asistencia técnica para la creación de redes nacionales de laboratorios de alimentos.

Los laboratorios de análisis son esenciales dentro de un sistema de control de alimentos en la generación de evidencia científica para la toma de decisiones. Es indispensable que los laboratorios garanticen la veracidad y fiabilidad de sus mediciones mediante la consecución de la norma ISO/IEC 17025:2017.

Durante más de 25 años, los laboratorios que integran la RILAA han trabajado de manera coordinada hacia un fortalecimiento de los sistemas de calidad, creando un ambiente de confianza y colaboración entre las entidades de los distintos países.

Por 30 años más, libres de polio salvaje en las Américas. Por 30 años más de compromiso y dedicación

Cada 24 de octubre, el Día Mundial contra la Polio destaca los esfuerzos mundiales para eliminar la poliomielitis y la importancia de la vacunación para proteger a los niños de esta enfermedad. Representa también una oportunidad para visibilizar la importancia de todas las madres, padres, cuidadores, personal de salud y voluntarios, quienes tienen un rol fundamental para que las vacunas contra la polio lleguen a los niños y sus comunidades.

El último caso de poliovirus salvaje se detectó en septiembre de 1991 en Perú. Hace 30 años, en agosto de 1994, la Región de las Américas fue certificada como libre de polio salvaje. Desde entonces, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha invitado a los países a sostener altas las coberturas de vacunación y fortalecer la vigilancia para mantener a las comunidades seguras ante el riesgo de un posible evento o brote.

«Lograr un hito como este no es sencillo. Implica mucho trabajo, compromiso y tenacidad de miles de trabajadores de la salud, investigadores, socios y de todas las personas responsables que vacunan a sus niños y niñas», destacó el Director de la OPS, Jarbas Barbosa.

Sin embargo, el doctor Barbosa advirtió sobre la persistencia del poliovirus en otras partes del mundo. «Hasta que no erradiquemos el virus de la polio a nivel global, debemos mantener altas las coberturas de vacunación y una vigilancia adecuada para detectar cualquier importación del poliovirus salvaje», enfatizó.

La polio es una enfermedad altamente contagiosa que afecta el sistema nervioso central, provocando parálisis fláccida aguda. Aunque la mayoría de las infecciones no presentan síntomas, en 1 de cada 200 casos, el virus puede causar parálisis permanente en piernas o brazos.

A nivel mundial, los casos de polio han disminuido en más de un 99 % desde 1988, cuando se estimaban 350.000 casos en más de 125 países endémicos, a solo dos países: Pakistán y Afganistán. No obstante, el poliovirus no respeta fronteras y puede encontrar grupos de niños no vacunados o insuficientemente inmunizados, lo que podría dar lugar a brotes.

El doctor Barbosa subrayó el impacto de los programas de inmunización en el control y eliminación de enfermedades prevenibles por vacunación y destacó el apoyo continuo de gobiernos y socios, como Rotary Internacional y el Centro de Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), en el funcionamiento de estos programas.

A pesar de los avances, el Director de la OPS mencionó que la desinformación y la desconfianza, junto con los efectos de la pandemia de COVID-19, «continúan afectando la cobertura de vacunación en algunas áreas y poblaciones» de la región.

En 2023, el 87 % de los niños y niñas de las Américas habían recibido la tercera dosis de la vacuna contra la polio necesaria para la inmunización completa, una recuperación respecto del 83 % de 2022, pero aun inferior a la tasa de cobertura recomendada. Para prevenir la reintroducción del virus, «es esencial seguir trabajando para lograr una cobertura sostenida superior al 95 % de manera uniforme en cada país», remarcó el doctor Barbosa.

A medida que el mundo avanza hacia la erradicación total de la poliomielitis salvaje, los esfuerzos también se centran cada vez más en mitigar el riesgo de casos derivados de la vacuna. En raras ocasiones, en poblaciones insuficientemente inmunizadas, el virus vivo atenuado originalmente contenido en la vacuna oral contra la polio puede mutar y convertirse en un poliovirus circulante derivado de la vacuna.

Este virus, al replicarse en el tracto gastrointestinal, puede propagarse a través de las heces y las aguas residuales, circulando en el medio ambiente y exponiendo a personas no vacunadas, quienes son susceptibles a contraer la polio.

El Director de la OPS hizo un llamado a todos los líderes comunitarios, trabajadores de la salud y educadores, entre otros, para que se unan en el esfuerzo por erradicar la polio y otras enfermedades prevenibles. «Unámonos hoy para celebrar 30 años más libres de polio salvaje en las Américas y reafirmar nuestro compromiso con un mundo libre de polio», concluyó.

La eliminación de la poliomielitis en Cuba

La poliomielitis fue introducida en Cuba a finales del siglo XIX por norteamericanos residentes en Isla de Pinos. Las primeras epidemias ocurrieron en 1906 y 1909, aumentaron en intensidad entre 1930-1958. En 1909 se reportaron tres casos de parálisis, producto de la poliomielitis, de los cuales dos eran de La Habana y uno de Calabazar. Ese mismo año se notificó la primera epidemia en la otrora provincia de Las Villas, que afectó principalmente a la ciudad de Santa Clara y algunos municipios con una incidencia de doscientos casos, 8 % de mortalidad y 140 casos distribuidos en diez municipios. En el informe de la época constaba también que afectaba fundamentalmente a la población infantil menor de 4 años.

Esta fue la primera epidemia que ocurrió en una población tropical, ya que las anteriores habían ocurrido en regiones no tropicales, como Europa y los EE.UU.

En los años anteriores a la Revolución (1959) no existió en Cuba una política sanitaria que tuviera en cuenta medidas de profilaxis contra la poliomielitis, ni control alguno sobre la enfermedad. Esta tenía un gran impacto social, además de ser un problema epidemiológico entre la población infantil cubana. Eran muy dramáticas las secuelas paralíticas y de deformidades neurolocomotoras que producía, además de su elevada mortalidad.

Aunque existía un trabajo sanitario dirigido por el Departamento Nacional de Sanidad y un médico sanitarista en los principales municipios de la nación, su trabajo era más localizado hacia las epidemias puntuales que se presentaban que a la profilaxis de las enfermedades.

Después de 1959, una de las transformaciones fundamentales en el aspecto sanitario, introducidas por la Revolución, fue el cambio de orientación, de todo el sistema, hacia la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud, lo que conllevó el diseño de una nueva estrategia sanitaria a nivel nacional y la transición de las mentalidades de los profesionales de la salud, acompañada de un cambio cualitativo del enfoque de los estudios de medicina en la única universidad en que ésta se enseñaba en esos momentos: la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana.

Con la nueva estrategia de trabajo adoptada por la salud pública cubana y la situación existente en relación a la poliomielitis y la sensibilidad social que sus afectaciones provocaban, sumado a la posibilidad que brindaba la existencia de una vacuna eficaz, segura y fácil de aplicar motivó que las autoridades sanitarias del país tomaran la decisión de controlar la enfermedad mediante una campaña de vacunación.

En la segunda mitad del año 1961, la Dirección Nacional de Epidemiología contó con la asesoría científico técnica del doctor Karel Sacek, jefe de Epidemiología y Microbiología de Checoslovaquia y miembro del comité de expertos en virología de la OMS, quién realizó estudios epidemiológicos sobre el comportamiento de la poliomielitis en Cuba, la época del año en que se presentaba con mayor frecuencia y los grupos de edades más vulnerables.

Los resultados arrojaron que la incidencia de casos era mayor en los meses de verano, entre junio y agosto, y atacaba, fundamentalmente, a niños menores de 4 años, aunque estaban en riesgo todos los menores de 15. De acuerdo a estos resultados, se decidió vacunar en los meses previos al inicio del verano y en las edades comprendidas desde un mes del nacimiento hasta los 15 años.

La incidencia de la enfermedad se redujo a cero desde el año 1963 (solo se reportó un caso aislado en los años 1963, 1964, 1970, 1971 y 1972) y no hubo más mortalidad por la misma desde 1962. Este resultado fue un orgullo para el Sistema Nacional de Salud y sus profesionales, además de un modelo para los países del área y los organismos internacionales pusieron de ejemplo el desarrollo de la campaña cubana y su impacto.

Los resultados de la campaña inicial de vacunación antipoliomielítica y su posterior desarrollo anual se reflejaron en el informe que el Ministerio de Salud Pública sometió a la OMS/OPS para solicitar la certificación de enfermedad eliminada del país, hecho este que se declaró oficialmente desde el 7 de noviembre de 1994, por dichos organismos internacionales.

Chaple EB. Una batalla ganada: la eliminación de la poliomielitis en Cuba. Hist cienc saude-Manguinhos [Internet]. 2015Jul;22(3):961–83.

Precisamente el 22 de abril de este año, se realizó en nuestro país la 63 Campaña Nacional de Vacunación Antipoliomielítica Oral Bivalente, que se extiendió hasta el viernes 26 de abril.

El proceso coincidió con la 22 Semana de Vacunación de las Américas y la 13a Semana Mundial de Inmunización, bajo el lema “Las vacunas para una vida plena”, y con la máxima prioridad de los profesionales sanitarios en la Isla caribeña.

Esta nueva etapa del plan de inmunización, un proceso ya conocido por los padres cubanos, se realizó en esta ocasión con dos dosis de vacuna antipoliomielítica oral bivalente en dos etapas, a todos los niños que el día 22 de abril tuviesen más de un mes de nacido y no hubiesen cumplido los tres años, con una semana de recuperación del 29 de abril al 3 de mayo.

En el mes de junio, entre el 17 y el 21 de junio específicamente, se realizó la segunda etapa de la Campaña, en la cual se administró la segunda dosis a quienes recibieron la primera, y se suministró además, una dosis reactiva a los pequeños de 9 años de edad, con recuperación entre el 24 y el 28 de junio.

La Campaña de vacunación antipoliomielítica, impulsada como una conquista revolucionaria desde 1962, se desarrolla cada año para proteger a la población menor de edad, siendo Cuba el primer estado de América Latina en ser declarado territorio libre de esta enfermedad infecto-contagiosa que afecta el sistema nervioso central.

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