Archivos Anuales 2024

Descubren la causa de la reaparición del tumor linfático y su resistencia terapéutica

El glutatión es uno de los antioxidantes más abundantes en las células, un equipo de investigadores ha descubierto ahora que esta molécula es responsable de la reaparición de los tumores linfáticoscuando parecía que ya se habían eliminado y de la resistencia a las terapias convencionales.

Investigadores del Centro de Biología Molecular, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM),han revelado una de las causas de esa recidiva y han publicado los resultados de su trabajo en la revista Cell Death and Disease.

El estudio ha sidodirigido por Miguel Ramón Campanero, investigador del CSIC del CBM-CSIC-UAM y del Centro de investigación biomédica en red (CIBER) de Enfermedades Cardiovasculares y financiado principalmente por la Asociación española contra el cáncer.

Los investigadores han identificado un aumento significativo del antioxidante glutatión en las llamadas «células iniciadoras de tumores (CITs)», una pequeña fracción de las células presentes en los tumores que sobreviven a las terapias convencionales, como la quimioterapia y la radioterapia, y que generan un nuevo tumor más resistente y agresivo que el tumor inicial.

«Aunque la mayoría de las terapias antitumorales convencionales inhiben eficientemente el crecimiento de la mayoría de las células tumorales presentes en un linfoma o una leucemia linfoide, no eliminan eficientemente las CITs, lo que permite las recidivas», ha señalado Campanero.

En este sentido, Alberto Hernández, primer autor del artículo y también científico del CBM-CSIC-UAM, ha precisado que las terapias convencionales aumentan la oxidación de las células, lo que induce su muerte. «La resistencia de las CITs a las terapias actuales se debe, precisamente, a la acumulación de agentes antioxidantes como el glutatión».

El hallazgo, ha informado el CSIC en una nota difundida, subraya laimportancia esencial del glutatión en la supervivencia de las CITs frente a estímulos inductores de estrés celular.

Los resultados de este trabajo demuestran que la inactivación genética de un gen esencial en la producción celular de glutatión, el «GCLC», aumenta el grado de oxidación de las CITs e induce su muerte; en cambio, el tratamiento con sustancias antioxidantesfavorece la supervivencia y el crecimiento no solo de las CITs sino también del resto de células tumorales.

«Estos resultados cuestionan la creencia generalizada de que los antioxidantes son necesariamente beneficiosos para la salud; es posible que ni la carencia ni el exceso de antioxidantes sean beneficiosos para nuestra salud», ha observado Campanero.

Los resultados de este estudio demuestran además que el uso de un fármaco inhibidor de una de las proteínas esenciales para la síntesis celular de glutatión también aumenta el grado de oxidación de las CITs e induce su muerte.

«Este descubrimiento nos animó a comprobar la eficacia de este fármaco en un modelo animalen el que se producen de forma espontánea tumores linfáticos agresivos», ha detallado Hernández.

Los investigadores han comprobado que este fármacoinhibe notablemente el crecimiento de los linfomas en las hembras de este modelo animal, pero «sorprendentemente» no funciona en los machos.

El hallazgo de que las células tumorales de pacientes con diversos tipos de tumores linfáticos también contienen niveles anormalmente elevados de glutatión, sugiere que este fármaco podría ser de utilidad para el tratamiento de este tipo de pacientes.

Los investigadores concluyen que estos descubrimientos podrían dar pie al desarrollo de terapias más eficaces que las que se emplean en la actualidad para los tumores que afectan al sistema linfático.

Leer el texto completo del artículo en:

H.-Alcántara, A., Kourani, O., Marcos-Jiménez, A. et al. Glutathione overproduction mediates lymphoma initiating cells survival and has a sex-dependent effect on lymphomagenesis. Cell Death Dis 15, 534 (2024). https://doi.org/10.1038/s41419-024-06923-z

Nuevo estudio confirma el poder antidepresivo de la música clásica

Está ampliamente documentado que la música influye en el estado de ánimo. Ahora, un nuevo estudio ha ido más allá y ha demostrado que la música clásica tiene efectos positivos en el cerebro, un hallazgo que podría servir para ayudar a los pacientes con depresión resistente al tratamiento.

El estudio, liderado por investigadores chinos y publicado en la revista Cell Reports, ha analizado el efecto neurológico de la música compuesta por autores occidentales como Bach, Beethoven o Mozart y han demostrado a través de mediciones de las ondas cerebrales y técnicas de imagen neuronal que estas composiciones tienen efectos positivos en el cerebro.

«Nuestra investigación integra los campos de la neurociencia, la psiquiatría y la neurocirugía, proporcionando una base para cualquier investigación dirigida a la interacción entre la música y la emoción», explica el autor principal Bomin Sun, director y profesor del Centro de Neurocirugía Funcional de la Universidad Jiao Tong de Shanghai.

«En última instancia, esperamos trasladar los resultados de nuestra investigación a la práctica clínica, desarrollando herramientas y aplicaciones de musicoterapia cómodas y eficaces».

UN ESTUDIO CON TRECE PACIENTES

El estudio se realizó con trece pacientes con depresión resistente al tratamiento a los que ya se habían implantado electrodos en el cerebro con fines de estimulación cerebral profunda.

Estos implantes se colocan en un circuito que conecta dos zonas del cerebro anterior: el núcleo del lecho de la estría terminal (BNST) y el núcleo accumbens (NAc).

Utilizando estos implantes, el equipo descubrió que la música genera sus efectos antidepresivos sincronizando las oscilaciones neuronales entre el córtex auditivo (responsable de procesar la información sensorial) y el circuito de recompensa (procesa la información emocional).

«Este estudio revela que la música induce el triple bloqueo temporal de las oscilaciones neuronales en el circuito cortical-BNST-NAc a través de la sincronización auditiva».

En el estudio se utilizaron varias piezas de música clásica occidental –un tipo de música con el que la mayoría de los participantes no estaban familiarizados– para evitar cualquier interferencia que pudiera surgir de la familiaridad subjetiva.

«Llegamos a la conclusión de que las elecciones musicales durante el proceso de escucha formal eran individualizadas y no estaban relacionadas con el trasfondo emocional de la música», afirma Sun.

SALUD DIGITAL BASADOS EN LA MUSICOTERAPIA

A partir de ahora, «en colaboración con clínicos, musicoterapeutas, informáticos e ingenieros, los autores planean desarrollar una serie de productos de salud digital basados en la musicoterapia, como aplicaciones para teléfonos inteligentes y dispositivos para llevar puestos», avanza Sun.

«Estos productos integrarán recomendaciones musicales personalizadas, monitorización y retroalimentación emocional en tiempo real y experiencias multisensoriales de realidad virtual para proporcionar herramientas de autoayuda cómodas y eficaces para gestionar las emociones y mejorar los síntomas en la vida cotidiana».

Leer texto completo del artículo en:

Xin Lv, Yuhan Wang, Yingying Zhang, Yunhao Wu, Valerie Voon, Bomin Sun. Auditory entrainment coordinates cortical-BNST-NAc triple time locking to alleviate the depressive disorder. Cell. Published: August 9,2024 DOI:https://doi.org/10.1016/j.celrep.2024.114474

 

Control excepcional y natural del virus de la inmunodeficiencia humana

En cualquier proceso infeccioso, la interacción que se establezca entre el patógeno y el hospedero determinará el proceso de la enfermedad y su gravedad clínica. La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) no es una excepción. La gran mayoría de los casos con la infección por este lentivirus progresarán inexorablemente a lo largo de un curso estándar de la enfermedad hacia una inmunodeficiencia profunda.

El sitio Higiene y epidemiología de la red Infomed, recomienda una revisión científica titulada Exceptional, naturally occurring HIV-1 control: Insight into a functional cure, publicada en la revista Med en julio del año 2024, donde los autores exponen las características genéticas, virológicas e inmunológicas únicas de los diferentes casos que han sido reportados en la literatura científica que mantienen bajo control la infección por este virus durante décadas de forma natural, sin ayuda de los fármacos antirretrovirales y su relevancia como el mejor modelo para la cura funcional del VIH-1.

Estos individuos, denominados controladores de élite excepcionales, representan un grupo extremadamente raro de personas con VIH-1 que presentan un control espontáneo y de alto nivel sobre la replicación de este virus que mantiene la carga viral por debajo de los límites de detección en los ensayos clínicos de monitorización sensibles y frenan la progresión de la enfermedad, en ausencia de la terapia antirretroviral, durante periodos prolongados, que con frecuencia superan los 25 años.

Son casos muy puntuales, pero la ciencia intenta desgranar esta capacidad innata para trasladar esos hallazgos a la investigación global y erradicar esta pandemia.

Los investigadores plantean que los controladores de élite excepcionales albergan una reserva del ácido nucleico viral notablemente baja, aparentemente defectuosa e incompetente para la replicación, con una evolución genética viral prácticamente nula y una complejidad extremadamente baja de las poblaciones virales.

El pequeño tamaño de la población y de la diversidad viral se asocian con una baja aptitud viral, lo que sería consistente con la ausencia de replicación del VIH durante períodos que podrían superar los 25 años.

La contribución adicional de los factores genéticos del huésped y las respuestas inmunitarias adaptativas específicas del VIH también podrían haber desempeñado un papel en el resultado de este fenotipo clínico.

Respecto a esto, la revisión científica señala también el papel clave del sistema inmunitario de estos controladores de élite. Algunos pacientes, por ejemplo, tienen una mutación en el gen CCR5, necesario para que el virus penetre en las células.

También profundiza en las características de los reservorios virales, que son los depósitos silentes de virus que no se eliminan y que tienen el potencial de despertar y replicarse en cuanto se deje de tomar la terapia antirretroviral, por ejemplo. En los controladores de élite excepcionales son mucho más pequeños que en las personas que toman antirretrovirales.

Los reservorios provirales difíciles de detectar, la falta de evolución de estos y los perfiles de respuesta débilmente reactiva de los anticuerpos específicos contra el VIH, que prácticamente no se modifica, sugieren que la replicación del virus se restringió muy temprano después de la infección en estos los controladores de élite excepcionales.

Las características mencionadas anteriormente, junto con unos niveles muy bajos de activación inmunitaria, respaldarían la idea de que los controladores de élite excepcionales proporcionan evidencia de que la supresión casi completa de la replicación del VIH es posible en humanos y, como tal, representa el mejor modelo para una cura funcional.

Tras la publicación de algunos de los estudios recogidos en este artículo y las presentaciones en congresos internacionales, se ha comunicado a los autores de nuevos casos de controladores de élite excepcionales procedentes de varias clínicas de distintos países, algunos de los que ya superan los 30 años desde el diagnóstico, y probablemente más desde la infección primaria. La ampliación de los casos actualmente estudiados podría ayudar a definir mejor el fenotipo inmunitario-virológico de estos individuos.

Si se combinan las observaciones en los controladores de élite excepcionales con el amplio corpus de investigación sobre los controladores de élite, resulta tentador plantear la hipótesis de que la infección primaria en estos podría haberse producido con una cepa viral de baja aptitud o que las respuestas inmunitarias intrínsecas iniciales podrían haber dado lugar a la selección de una cepa no apta.

Probablemente sea demasiado prematuro especular si, en vista de estos controladores excepcionales de élite, sería posible diseñar una intervención médica para inducir un control permanente de la patogénesis del VIH.

No obstante, el control a muy largo plazo del VIH en ausencia de la terapia antirretroviral convierte a este grupo de personas con VIH en ejemplos destacados de las interacciones excepcionales entre el virus y el hospedero que podrían proporcionar una visión más amplia y relevante para comprender la inmunopatogenia de otros retrovirus, coronavirus y otros patógenos actuales o futuros con una amplia diversidad genética y formidables propiedades inmunoevasivas.

Vea el artículo completo en:

María Salgado, Stephen A. Migueles, Xu G. Yu, Javier Martinez-Picado. Exceptional, naturally occurring HIV-1 control: Insight into a functional cure. Med, 2024. ISSN 2666-6340.

El gran aporte de Finlay a la ciencia mundial

El 14 de agosto de 1881, el doctor Carlos Juan Finlay subió al estrado para presentar, ante los miembros de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, reunidos en sesión, su trabajo titulado «El mosquito hipotéticamente considerado como agente de transmisión de la fiebre amarilla».

Cuentan estudiosos de la obra del sabio cubano que leyó el texto sin hacer ningún énfasis especial, esbozando con naturalidad cada una de las condiciones que consideraba necesarias para la propagación de la enfermedad.

Al igual que hizo el 18 de febrero de ese propio año, en la Conferencia Sanitaria Internacional, efectuada en Washington, expuso su revolucionaria teoría acerca del probable contagio de la fiebre amarilla mediante un vector biológico, sin reparar en las miradas de incredulidad que primaban en el auditorio.

Sin embargo, en esta ocasión fue más allá de ese enunciado, al identificar a la hembra del mosquito denominado hoy Aedes aegypti, como el sujeto intermedio capaz de pasar la agresiva dolencia de un individuo enfermo a uno sano.

Así, el noble galeno nacido en la ciudad de Puerto Príncipe, actual Camagüey, el 3 de diciembre de 1833, completó su genial descubrimiento, que mostró por primera vez ante el mundo una nueva forma de contagio de las enfermedades epidémicas.

Ese hallazgo marcó una ruptura con las concepciones prevalecientes hasta entonces en la medicina internacional, según las cuales estas solo podían diseminarse por contacto directo entre las personas, o debido a la influencia de un factor ambiental.

Como describe el fallecido doctor José López Sánchez, reconocido biógrafo de Finlay y estudioso de la historia de las ciencias, cuando el sabio cubano terminó de hablar, permaneció en el podio, a la espera de alguna opinión o cuestionamiento. Pero reinaron el silencio y la suspicacia en los rostros de la mayoría de los académicos allí reunidos.

PRECURSOR DE LA LUCHA ANTIVECTORIAL

Pasaron casi 20 años para que su postulado de prevenir la fiebre amarilla con la destrucción del agente transmisor fuera sometido, finalmente, a prueba por el Gobierno interventor estadounidense.

Basadas en las recomendaciones de Finlay, en 1901 La Habana fue escenario de una masiva batida contra el mosquito. Para el sabio cubano, la clave del éxito radicaba en destruir las larvas en los propios criaderos, con énfasis en las acumulaciones de agua estancada.

La certeza de lo planteado por Carlos J. Finlay quedó plenamente demostrada, y la temible enfermedad muestra una marcada disminución. Un informe sanitario de la época declara que esta ha sido vencida gracias a la campaña de saneamiento propugnada por el sabio cubano.

Con la toma de posesión del presidente To­más Estrada Palma, el 20 de mayo de 1902, es nombrado Jefe Superior de Sa­nidad. Al frente de ese mandato, confecciona el primer código sanitario que hubo en Cuba.

Entre sus primeras medidas, estableció de manera obligatoria la vacunación contra la viruela en todo el país, abogó por crear mecanismos que garantizaran el saneamiento sistemático, y prohibió los baños en determinadas áreas del litoral norte habanero, al considerar que las aguas estaban contaminadas.

Igualmente, dispuso no echar basura en la vía pública, y dedicó notables esfuerzos a los controles epizoóticos, para prevenir enfermedades transmitidas por animales domésticos.

Los planteamientos del más universal de los científicos cubanos destinados a la eliminación del mosquito permitieron erradicar la fiebre amarilla, una de las dolencias más mortíferas que padeció la humanidad durante siglos, en Panamá, Río de Janeiro, Veracruz, Nueva Orleans y en otros lugares del hemisferio occidental, donde los reiterados brotes ocasionaron un incalculable número de fallecidos.

EL NOBEL QUE PUDO SER

Carlos Juan Finlay también ejerció la oftalmología, incluso publicó un artículo en el que expuso algunas consideraciones generales sobre la extracción de cataratas, describiendo un nuevo método quirúrgico.

Dotado de un espíritu innovador, diseñó un dispositivo para atenuar la brillantez de la luz natural y disminuir las molestias en los operados, así como un efectivo vendaje ocular.

En 1864 escribió un artículo en la Revista Anales, la más notoria publicación de corte científico editada en la Isla, titulado Bocio exoftalmológico-observación, en el cual, para algunos historiadores, describe el primer caso de hipotiroidismo en Cuba.

Igualmente, prestó particular atención a prevenir la aparición del tétano en el recién nacido, orientando la desinfección obligada de las manos y los instrumentos que empleaban, por las personas encargadas de cortar y retirar el cordón umbilical.

Reportó, asimismo, el primer caso de filaria en sangre observado en América, e hizo importantes estudios sobre el cólera en La Habana, a partir de la severa epidemia desatada en la ciudad, en 1868.

Propuesto en siete ocasiones al Premio Nobel de Fisiología y Medicina entre 1905 y 1915, Finlay recibió en 1907 la Medalla Mary Kingsley, conferida por el Instituto de Medicina Tropical de Liverpool, la más importante institución del mundo en Infectología de la época, y un año más tarde, la Orden de la Legión de Honor, otorgada por el Gobierno de Francia.

La Unesco lo ubica entre los seis más grandes microbiólogos de la historia. En 1872 resultó elegido Miembro de Número de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, y en 1895, Miembro de Mérito.

Si bien hubo intentos de silenciar su monumental obra, y hasta de arrebatarle la paternidad de la teoría del mosquito como transmisor de la fiebre amarilla, el xii Congreso de Historia de la Medicina celebrado en Roma, en 1954, ratificó que solo a Carlos Juan Finlay le corresponde el mérito de haber logrado tan extraordinario descubrimiento.

Hombre modesto, altruista y perseverante, falleció a las 5:45 de la tarde del 20 de agosto de 1915, según el certificado de defunción expedido por su médico de cabecera, el doctor Alberto Díaz Albertini.

Más información:

Alerta epidemiológica – SARS-CoV-2, influenza y otros virus respiratorios en la Región de las Américas – 5 de agosto del 2024

Ante la circulación concurrente o de forma consecutiva de diferentes virus respiratorios, como el SARS-CoV-2, la influenza y el virus sincitial respiratorio (VSR), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) recomienda a los Estados Miembros mantener una vigilancia constante, contribuir con la vigilancia genómica regional para detectar precozmente la circulación de variantes de preocupación y al mismo tiempo mantener actualizados los planes de preparación y respuesta del sistema de atención de salud a todos los niveles para responder a un posible incremento de casos ambulatorios, hospitalizaciones y defunciones, así como continuar con los esfuerzos para aumentar la proporción de personas vacunadas, principalmente en poblaciones vulnerables y de alto riesgo.

Con la introducción del SARS-CoV-2, se han observado patrones en la actividad de las enfermedades respiratorias virales agudas de mayor intensidad cuando hay circulación concurrente de diferentes virus respiratorios o actividad fuera de los periodos estacionales típicos para estos virus.

La circulación concurrente o de forma consecutiva de diferentes virus respiratorios, como el SARS-CoV-2, la influenza y el virus sincitial respiratorio (VSR), puede aumentar la presión sobre la actividad asistencial, especialmente cuando la circulación de alguno de estos virus se suma a la ocurrencia estacional de otras enfermedades.

A partir de los datos de vigilancia de virus respiratorios reportados por los países de la Región de las
Américas a la Organización Panamericano de Salud / Organización Mundial de la Salud
(OPS/OMS), se ha observado un incremento progresivo de la actividad del SARS-CoV-2 desde la
semana epidemiológica (SE) 17 hasta la SE 28 del 2024. Este incremento se ha observado en
particular en las subregiones1 del Caribe desde la SE 17, Norte América desde la SE 18, Andina
desde la SE 20 y América Central desde la SE 23.

Descargar Alerta epidemiológica: SARS-CoV-2, influenza y otros virus respiratorios en la Región de las Américas.  pdf

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