Archivos Anuales 2025

En memoria de Helena Domech Quevedo

Con profundo dolor, pero con el corazón lleno de gratos recuerdos, despedimos el pasado 21 de septiembre a nuestra querida Helena Domech Quevedo, Helenita, como cariñosamente la llamamos quienes la conocimos.

Su camino, marcado por la curiosidad intelectual y una calidez humana excepcional, comenzó en las aulas de nuestro Vedado habanero. Fue una joven achinada y risueña, de voz baja, cuya sonrisa formó parte del paisaje de aquellos institutos preuniversitarios “Antonio Guiteras” y “Saúl Delgado”, donde compartió esas tardes lindas y traviesas que forjan la amistad y definen la adolescencia.

Esa vocación por entender la sociedad la llevó a estudiar Sociología en la Universidad de La Habana. Fueron esos estudios los que pulieron sus innatas dotes para el saber hacer y el saber decir; fue la sociología la que le proporcionó las herramientas para comprender las dinámicas humanas, una comprensión que aplicaría con maestría a lo largo de su vida profesional.

Muchos tuvieron el privilegio de conocerla en el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM). En la etapa de florecer y crecer de aquella institución pionera, Helenita fue una protagonista esencial. Supo dirigir y, sobre todo, enseñar con el ejemplo, inculcando el amor por el trabajo bien hecho, la ética inquebrantable y el buen trato hacia todos.

Su brillantez y experiencia trascendieron fronteras en su etapa en la UNESCO, para luego regresar y enriquecer de nuevo el quehacer científico en la Editorial de Ciencias Médicas (ECIMED). En cada uno de estos espacios, dejó la huella imborrable de su profesionalismo y su humanidad.

Sus compañeras, amigas y todos los que la conocieron a lo largo de estos años, lamentan enormemente su partida. La recordamos como la amiga discreta, siempre responsable, ética, de saber enseñar, de saber decir la palabra justa y de respetar a todos sin excepción.

Tomado del perfil de facebook de la Biblioteca Médica Nacional.

Aumenta por segundo año consecutivo el número de defunciones debidas al cólera, pese a la disponibilidad de tratamientos y medidas de prevención

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado sus estadísticas mundiales relativas al cólera correspondientes a 2024, que muestran un aumento tanto en el número de personas que enfermaron de cólera como en el de las que murieron a causa de la enfermedad.

En comparación con las cifras de 2023, los casos de cólera notificados aumentaron en 2024 en un 5 % y las defunciones, en un 50 %, y más de 6000 personas fallecieron a causa de una enfermedad que es prevenible y tratable. Si bien estas cifras son alarmantes por sí mismas, son estimaciones a la baja de la verdadera carga de la enfermedad.

Los conflictos, el cambio climático, los desplazamientos de población y las deficiencias a largo plazo en la infraestructura de agua, saneamiento e higiene siguen contribuyendo al aumento del cólera, una enfermedad causada por la bacteria Vibrio cholerae que se propaga rápidamente a través de agua con contaminación fecal.

Sesenta países notificaron casos en 2024, es decir, 45 más que en 2023. La carga de la enfermedad continuó concentrándose en África, Oriente Medio y Asia, que en conjunto representaron el 98 % de todos los casos notificados.

El alcance de los brotes de cólera siguió ampliándose en 2024, y 12 países notificaron cada uno de ellos más de 10 000 casos; de estos países, siete vivieron grandes brotes por primera vez en el año. La reaparición del cólera en las Comoras después de más de 15 años sin notificar brotes pone de relieve que la transmisión a escala mundial sigue siendo una amenaza.

La tasa de letalidad en África pasó del 1,4 % en 2023 al 1,9 % en 2024, lo que revela la existencia de deficiencias de envergadura en la prestación de atención vital y muestra la fragilidad de muchos sistemas de salud, así como desafíos en cuanto al acceso a servicios básicos de salud.

Una cuarta parte de las defunciones ocurrieron en el seno de la comunidad, fuera de los establecimientos de salud, lo que pone de manifiesto que existen brechas graves en cuanto al acceso al tratamiento y que es necesario fortalecer el trabajo con las comunidades.

A fin de combatir el cólera, los gobiernos, los donantes y las comunidades deben garantizar que las personas tengan acceso a agua potable e instalaciones de higiene, posean información precisa sobre cómo protegerse y tengan acceso rápido a tratamientos e inmunización cuando haya brotes. Una vigilancia y unos medios de diagnóstico robustos ayudarán a orientar las respuestas. También se necesitan inversiones adicionales en la producción de vacunas.

A principios de 2024 se precalificó una vacuna anticolérica oral nueva e innovadora, Euvichol-S®, que se ha incorporado a la reserva mundial. La inclusión de esta nueva vacuna ayudó a mantener los niveles promedio de reservas por encima del umbral de emergencia, a saber, cinco millones de dosis para los primeros seis meses de 2025. Sin embargo, en vista de la alta demanda continua de vacunas anticoléricas orales, el cambio temporal de un régimen de dos dosis a uno de una sola dosis siguió vigente a lo largo de 2024 y en 2025. En 2024, se solicitaron a la reserva mundial 61 millones de dosis de vacunas anticoléricas orales, y se aprobó una cifra récord de 40 millones para uso de emergencia en campañas reactivas de administración de una sola dosis en 16 países. Sin embargo, las limitaciones desde el punto de vista de la oferta siguieron superando la demanda en 2024 y en 2025.

Los datos preliminares muestran que la crisis mundial de cólera continúa en 2025, y 31 países han notificado brotes desde principios de año.

La OMS considera que el riesgo mundial de cólera es muy alto y está respondiendo con urgencia para reducir las muertes y contener los brotes en países de todo el mundo. La OMS sigue apoyando a los países fortaleciendo la vigilancia de la salud pública, la gestión de casos y las medidas de prevención, proporcionando suministros médicos esenciales, coordinando con los asociados los despliegues sobre el terreno y prestando apoyo en materia de comunicación de riesgos y participación de la comunidad.

Día Mundial del Alzheimer 2025

Como cada 21 de septiembre, celebramos hoy en Cuba el Día Mundial del Alzhéimer. Este evento fue instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciado por Alzheimer’s Disease International (ADI) en 1994, con el propósito de llamar la atención sobre esta la enfermedad, divulgar información sobre la misma y conseguir apoyo a las investigaciones sobre sus causas, su impacto en la sociedad y su tratamiento.

ADI aboga por la aplicación del Plan de Acción Mundial Sobre la Respuesta de Salud Pública a la Demencia 2017-2031, adoptado universalmente por los Estados miembros de la OMS en mayo de 2017. Los 194 Estados miembros de la OMS se han comprometido con siete áreas de acción: hacer de la demencia una prioridad de salud pública; aumentar el conocimiento y la concienciación sobre la demencia; reducir el riesgo de demencia; diagnosticar, tratar y gestionar la demencia; apoyar a los cuidadores; sistemas de información; e investigación e innovación.

Qué dicen los números
  • Hay más de 55 millones de personas en todo el mundo que viven con demencia.
  • Cada 3 segundos, alguien desarrolla una demencia.
  • Se prevé que el número de personas con demencia aumente drásticamente: hasta 78 millones en 2030 y 139 millones en 2050.
  • La demencia será la tercera causa de muerte en el mundo en 2040.
  • La carga económica de la demencia asciende a 1,3 billones de dólares anuales, cifra que se duplicará con creces de aquí a 2030.
  • El 88 % de las personas que viven con demencia afirman sufrir discriminación.
  • Más del 90 % de los cuidadores y del público en general afirman que se animarían a obtener un diagnóstico si existiera un tratamiento modificador de la enfermedad.
  • Más del 80 % del público cree que puede cambiar el apoyo prestado a las personas con demencia a través de su voto.
  • Más del 58 % del público considera que la demencia está causada por un estilo de vida poco saludable.
  • Más del 50 % de los cuidadores en todo el mundo afirman que su salud se ha resentido como consecuencia de sus responsabilidades, aunque expresen sentimientos positivos sobre su rol.
  • El 50 % de los costes de la demencia están relacionados con los cuidados informales.
  • A nivel mundial, el número anual de horas de cuidados informales prestados a personas con demencia que viven en el hogar equivale a 67 millones de trabajadores a tiempo completo.
  • Las mujeres son más propensas a proporcionar cuidados a las personas con demencia, tanto profesional como informalmente: alrededor de dos tercios de los cuidadores primarios son mujeres. Esta proporción es significativamente mayor en los países de ingresos bajos y medios (PIBM), regiones que representarán el 71 % de la prevalencia mundial de la demencia en 2050. Dos tercios de las personas que viven con demencia también son mujeres.
  • En los PIB y los PIM, el 90 % del cuidado a las personas con demencia se brinda en el hogar.

El Instituto de Métricas y Evaluación Sanitarias ha publicado cifras de prevalencia estimadas para la mayoría de los países ahora y en 2050. Haga clic aquí para ver las predicciones por países.

Informe Mundial sobre el Alzheimer 2025

Según el Informe Mundial sobre el Alzheimer 2025 (inglés), se estima que unos 55 millones de personas padecían demencia en todo el mundo en 2019, una cifra que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pronosticado que aumentará a 139 millones para 2050. El coste anual de la demencia se estimó en 1,3 billones de dólares estadounidenses en 2019, una cifra que se prevé que se duplicará para 2030, alcanzando los 2,8 billones de dólares.

Cada tres segundos, alguien, en algún lugar, desarrolla demencia. A medida que avanza nuestra comprensión de la enfermedad y las herramientas de diagnóstico se vuelven más avanzadas, más personas recibirán un diagnóstico a una edad mucho más temprana que antes y en las primeras etapas.

A pesar de los conceptos erróneos persistentes y las creencias erróneas, la demencia está cambiando. Ahora sabemos qué se puede hacer mucho antes y después de un diagnóstico para reducir el riesgo de desarrollar demencia o ralentizar la progresión de la enfermedad.

El informe combina ensayos de expertos y estudios de casos reales de varios países del mundo, y muestra cómo los planes de rehabilitación colaborativos centrados en la persona pueden ponerse en práctica en el hogar, en la comunidad y en la atención a largo plazo.

Pero la rehabilitación solo es efectiva si la persona establece sus propios objetivos de mejora y tiene la motivación y la perseverancia para alcanzarlos a largo plazo, donde una red de apoyo de familiares, amigos y profesionales de la salud que se preocupan y apoyan es clave para el éxito.

Los temas clave del informe incluyen:

La evidencia de que la rehabilitación personalizada mejora el funcionamiento diario específico de las personas con demencia y puede retrasar la pérdida de independencia

Existe una brecha mundial en el acceso al servicio de rehabilitación, especialmente en entornos de bajos recursos.

Se hace necesario integrar la rehabilitación en los planes nacionales, la capacitación laboral y los paquetes de beneficios como una cuestión de derechos.

La rehabilitación es un enfoque colaborativo y centrado en la persona que permite a los pacientes con demencia mantener o recuperar habilidades, desde preparar comidas y hacer la compra hasta la movilidad, el habla y el autocuidado. Al centrarse en lo que más le importa a cada persona, les permite mantener su independencia durante más tiempo, fortalece los vínculos familiares y alivia la presión sobre los sistemas de salud y asistencia social.

El 65 % de los planes nacionales de demencia existentes mencionan la rehabilitación, pero el 75 % de los Estados Miembros de la OMS aún no cuentan con un plan nacional de demencia.

Las personas con demencia rara vez tienen acceso a la rehabilitación, a pesar de la evidencia de que pueden beneficiarse de ella.

Los objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos definidos) forman parte de un enfoque de rehabilitación eficaz para las personas con demencia.

Los estudios han demostrado que las personas que participaron en rehabilitación cognitiva individualizada y personalizada presentaron niveles de discapacidad más bajos que quienes recibieron únicamente atención estándar y permanecieron en sus hogares seis meses más que el promedio antes de ingresar a una residencia.

Al menos una de cada tres personas en el mundo necesitará rehabilitación por una afección de salud en algún momento de su vida; en los países de ingresos bajos y medios, más de la mitad de quienes necesitan rehabilitación no la reciben.

La iniciativa Rehabilitación 2030 de la OMS ha apoyado el trabajo para fortalecer este servicio en aproximadamente 80 países desde 2017, con el objetivo de alcanzar los 100 para 2030.

Se sabe que las convulsiones son hasta siete veces más frecuentes en personas con demencia en comparación con personas de la misma edad, mientras que las caídas que causan lesiones son entre dos y tres veces más frecuentes en personas con demencia, lo que podría reducir la movilidad y la calidad de vida. Por ello, las modificaciones en el entorno vital pueden reducir ciertos riesgos y empoderar a las personas con demencia para que tengan más confianza en sí mismas y puedan continuar realizando actividades de la vida diaria.

La atención informal representa aproximadamente la mitad de los costos globales de la demencia, lo que subraya el valor de los enfoques que preservan la independencia.

La rehabilitación no es una varita mágica que borre todos los síntomas de la demencia. Sin embargo, sí proporciona herramientas para desarrollar las fortalezas existentes y manejar los síntomas con un grado de autonomía y dignidad que con demasiada frecuencia se les niega a quienes viven con esta enfermedad.

Vivir bien, con propósito y dignidad, no debería ser un lujo para las personas con demencia, sino un derecho fundamental. Ante la continua ausencia de una cura, la rehabilitación es una vía que tenemos el deber colectivo de perseguir, concluye el informe.

Alzheimer en Las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y ADI han desarrollado una iniciativa conjunta para crear conciencia sobre la demencia y abordar el estigma que rodea a esta condición en la región de las Américas.

La enfermedad de Alzheimer y los trastornos relacionados afectan aproximadamente a 10,3 millones de personas en las Américas y se encuentran entre las principales causas de muerte en individuos de 60 años o más. Lamentablemente, las personas que viven con estas enfermedades son a menudo objeto de estigmatización y discriminación, y dado que el número de personas que viven con demencia casi se triplicará en 2050, ahora es el momento de promover una mejor comprensión de esta enfermedad.

Una publicación de la revista Lancet muestra que hasta el 45 % de todas las demencias podrían retrasarse, ralentizarse o incluso prevenirse. “Los nuevos tratamientos representan un rayo de esperanza, pero también debemos cambiar la percepción de la demencia”, declaró Paola Barbarino, directora general de ADI. “Esto es válido tanto para los profesionales sanitarios como para el público en general. Muchos siguen creyendo erróneamente que la demencia es una parte normal del envejecimiento, lo que niega a las personas el acceso a un diagnóstico, tratamiento, atención y apoyo oportunos. Aumentando la concienciación y combatiendo el estigma, podemos ofrecer soluciones terapéuticas y asistenciales mucho más eficaces y combinadas a quienes más las necesitan,” añadió.

La Organización Panamericana de la Saldu (OPS) reconoce la demencia como una prioridad de salud pública. La Organización y los Estados Miembros adoptaron la Estrategia y Plan de Acción de Demencias en las Personas Mayores para el período 2015-2019, que proporcionó un plan de acción, priorizando la inclusión de la demencia en las políticas, desarrollando estrategias para la educación y promoviendo el diagnóstico precoz para asegurar el acceso oportuno a los servicios de salud. Los éxitos y desafíos de la salud pública regional del Plan fueron presentados al 58º Consejo Directivo en 2020, para establecer nuevas estrategias.

En la actualidad, la OPS, basándose en el Plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025 proporciona cooperación técnica a los estados miembros en las siguientes áreas: el abordaje de la demencia como una prioridad de salud pública; aumento de la concienciación sobre la demencia y establecimiento de iniciativas amigables con la demencia; reducción del riesgo de demencia; diagnóstico, tratamiento y atención; sistemas de información para la demencia; apoyo a los cuidadores de la demencia; e investigación e innovación.

Semana de la Enfermería Neonatal honró el compromiso y la entrega de los profesionales de la salud pública cubana

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Un amplio programa de actividades acompañó en Cuba la jornada dedicada al Día Mundial de la Enfermería Neonatal.“Se trata de una semana intensa para visibilizar, fortalecer y reconocer el trabajo de los profesionales que cuidan a los recién nacidos”, explicó la licenciada Noemí Rodríguez Rubio, jefa del Grupo Nacional de Enfermería Neonatal y Pediátrica.

Detalló que, hasta el 19 de septiembre, se desarrollaron talleres virtuales, intercambios académicos y actos de homenaje que colocaron en el centro el valor humano y técnico de esta especialidad. Al respecto, consideró que la semana inició con espacios formativos donde expertos en pediatría y neonatología compartieron conocimientos sobre cuidados seguros, atención emocional y procedimientos clínicos especializados.

“Las temáticas abordan desde la observación de signos clínicos y el intercambio de experiencias, hasta el acompañamiento a familias en situaciones críticas. Es una jornada donde la participación multidisciplinaria garantizará un enfoque integral en nuestro ámbito”, manifestó.

Uno de los momentos más significativos, a decir de la jefa del Grupo Nacional de Enfermería Neonatal y Pediátrica, fue el reconocimiento en todo el país a profesionales con trayectorias destacadas. “Son homenajes que no solo exaltan méritos individuales, sino que refuerzan el sentido colectivo de pertenencia y compromiso de la salud pública cubana.”

La licenciada Noemí Rodríguez Rubio subrayó que esta semana fue también una oportunidad para renovar el compromiso ético de la profesión, pues la enfermería cubana constituye un pilar esencial para garantizar la calidad de vida de los neonatos. Sirvió de plataforma, además, para el crecimiento profesional, el intercambio de saberes y el reconocimiento de una labor que, día tras día, transforma el comienzo de muchas vidas.

Las motivaciones que impulsan esta etapa especial se enraízan en la necesidad de visibilizar una especialidad que, desde el silencio y la entrega cotidiana, sostiene la vida en sus momentos más frágiles. Por ello, redes sociales e instituciones médicas se inundaron de agasajos a la resiliencia, la vocación y la entrega de quienes ejercen una misión profundamente humana en la Mayor de las Antillas.

Voces del Henry Reeve (III). El doctor Julio Guerra Izquierdo: un líder en primera línea de la vida

Este 19 de septiembre de 2025, el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, creado por nuestro comandante en jefe Fidel Castro Ruz, cumple 20 años.

Dándole continuidad a la serie de entrevistas a integrantes del Contingente, en reconocimiento a su labor solidaria y compromiso con la salud global, nos acercamos hoy a la experiencia del doctor Julio Guerra Izquierdo, nefrólogo de formación.

Mirándole de cerca, en la complicidad de una entrevista, percibes que no le teme a nada. Apenas gesticula ni levanta la voz: la serenidad con que responde revela a un hombre que ha enfrentado, sin titubeos, pruebas contundentes de la medicina internacionalista.

Con apenas 26 años ya conocía lo que significa salvar vidas lejos de casa: Guatemala, Venezuela, Djibuti… y, cuando el mundo se estremecía bajo la sombra de la COVID-19, asumió una de las responsabilidades más desafiantes: fue jefe de la brigada médica cubana del Contingente Internacional “Henry Reeve” en Turín, Italia, y más tarde, de la segunda brigada enviada a México.

Nefrólogo y Especialista de segundo grado en administración de salud, formado en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas, (CIMEQ), trabajó en Cienfuegos, fue Director de Salud en Santiago de Cuba, Director nacional de hospitales y hoy dirige el área de estadísticas del MINSAP. Pero ninguna hoja de vida —por brillante que sea— alcanza a contener la hondura de lo que vivió con el “Henry Reeve”. Así piensa el Julio Guerra Izquierdo que tenemos frente:

«Éramos 38 colaboradores cubanos, que llegábamos a Turín, en aquel inolvidable 2020 respondiendo a una solicitud del gobierno italiano para escribir una página inédita. Por primera vez, la solidaridad médica de Cuba se hacía presente en Europa. Allí, donde los noticieros mostraban columnas de carros trasladando ataúdes en Lombardía, ante una COVID 19 implacable, desgarradora… Ha sido, quizás, una de las misiones más difíciles que hayamos tenido que enfrentar».

– ¿Cuáles eran los más grandes retos?

«Llegábamos a un primer mundo, dotado de la más moderna tecnología. Nosotros, más acostumbrados a usar el método clínico, pero poco a poco fuimos demostrando nuestras capacidades y  los médicos italianos empezaron a reconocer la solidez de nuestros conocimientos. Es bueno decir que en las discusiones de casos siempre había un especialista cubano y en las decisiones que se adoptaban,  pesaba en un 70 u 80 por ciento su criterio.

De ese intercambio nacieron amistades entrañables, investigaciones conjuntas y tres libros que recogen experiencias y protocolos científicos que luego se aplicaron en Cuba.

En la responsabilidad de cuidarnos tuvieron que ver mucho los epidemiólogos de la brigada, y la experiencia con que ya contaban en el enfrentamiento al ébola, en África en 2014. En cuanto al idioma fueron estudiantes voluntarios los que nos ayudaron a vencer la barrera».

– Y poco después de regresar al patria con la misión cumplida, ocurre otro llamado del “Henry Reeve”…

«México fue otra historia intensa. Llegamos cuando el país vivía también un pico de la epidemia de COVID. Nuestra estancia allí estuvo marcada por cartas, flores y lágrimas de gratitud de un pueblo que no podía creer cuántas horas pasabamos junto a los pacientes».

Cada misión dejó huellas profundas y mil historias por contar, pero también la certeza de que donde otros retroceden, los médicos del “Henry Reeve” avanzan. Y en ese camino, el nombre del Dr. Julio Guerra Izquierdo ya ha quedado escrito.

Por: Mylenys Torres Labrada

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