
Desde sus inicios, las guías alimentarias han recomendado que el consumo de grasa saturada en la dieta no sobrepase el 10 %, con la finalidad de disminuir las enfermedades cardiovasculares. En aquel entonces, la evidencia sobre la cual se tomó dicha recomendación fue sobreestimada. Aún hoy en día se sigue recomendando dicha reducción a pesar de la gran cantidad de estudios que recomiendan que se reconsidere este límite.
La presente revisión tuvo como objetivo demostrar que el consumo de grasas saturadas en la dieta no representa problemas para la salud humana y que las recomendaciones alimentarias respecto a su limitación deben ser reconsideradas.
Se realizó una búsqueda de artículos en Pubmed y Google Académico, con las palabras clave: grasas saturadas, recomendaciones dietéticas, enfermedades cardiovasculares, colesterol, evolución humana.
Los metaanálisis y revisiones sistemáticas presentados en este trabajo evidencian que las grasas saturadas no tienen relación con la enfermedad cardiovascular. Su reducción o sustitución con grasas poliinsaturadas omega 6 no previenen los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Vea el artículo en: Montano Pérez M. Cuestionamiento sobre las recomendaciones dietéticas de eliminación del consumo de grasas saturadas. Rev Cubana Inv Bioméd [Internet]. 2021 [citado 30 Jul 2021];, 40(2):[aprox. 0 p.]. Disponible en: http://www.revibiomedica.sld.cu/index.php/ibi/article/view/733



