Recurso de información

Factográfico de salud: Enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. Estadísticas Mundiales

La Biblioteca Médica Nacional pone a su disposición el boletín Factográfico de Salud, el cual brinda información actualizada de salud por países y enfermedades a través de datos estadísticos y gráficos de acuerdo con los objetivos, propósitos y directrices del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

El Número 8 del Volumen 7 del mes de agosto de 2021 tiene como tema: “Enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. Estadísticas Mundiales”.

El alzhéimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas.

En sus primeras etapas, la pérdida de memoria es leve, pero en la etapa final las personas pierden la capacidad de mantener una conversación y responder al entorno. Las personas con alzhéimer viven un promedio de ocho años después de que los síntomas se vuelven evidentes, pero la supervivencia puede oscilar entre cuatro y 20 años, dependiendo de la edad y otras afecciones de salud.

En la actualidad no tiene cura, pero hay tratamientos para los síntomas y se continúa investigando. Si bien estos tratamientos no pueden detener el avance de la enfermedad, pueden ralentizar por un tiempo el empeoramiento de los síntomas y mejorar la calidad de vida de estos pacientes y sus cuidadores.

Cuba presenta un rápido envejecimiento de su población: es el cuarto país más envejecido de Latinoamérica y debe convertirse en el segundo país para el 2025, debido a que el 14,3 % de su población supera los 60 años de edad.

La tasa de mortalidad por enfermedad de Alzheimer y otras demencias en ambos sexos, según el Anuario Estadístico de Salud en su edición 2019, fue de 5 mil 097 defunciones, con una tasa de 45,4 por 100 mil habitantes.

Descargue y vea más datos sobre esta enfermedad en el boletín Factográfico de Salud Vol. 8 No. 7 de agosto 2021 (pdf, 758 Kb).

Obstrucción al flujo de salida de la unión esófago-gástrica: causa poco conocida de disfagia

La obstrucción al flujo de salida de la unión esófago-gástrica es un trastorno motor esofágico poco conocido debido a su reciente identificación con el advenimiento de la manometría de alta resolución.

Desde que hace menos de 30 años se comenzó a aplicar la manometría de alta resolución (MAR) utilizando el análisis de la topografía de presión esofágica (consiste en la interpretación de los resultados ofrecidos por este nuevo equipo de una manera secuencial y jerárquica), todo lo que se conocía hasta ese momento de los trastornos funcionales esofágicos sufrió un cambio significativo.

Fueron introducidos nuevos conceptos, medidas, se identificaron nuevas enfermedades y hasta la fecha se han publicado 3 versiones en un lapso de algo más de dos lustros de lo que se conoce como la Clasificación de Chicago (CC) para los trastornos motores esofágicos.

La obstrucción al flujo de salida de la unión esófago-gástrica (OFSUEG) según la versión 3.0 de dicha clasificación se define como un trastorno motor esofágico caracterizado por una presión de la relajación integrada elevada (IRP) (por sus siglas en inglés), con una peristalsis del cuerpo esofágico débil o intacta que no cumple con ninguno de los criterios de acalasia.

Su desconocimiento hace que frecuentemente no sea advertido en el área clínica. En este trabajo publicado en la revista Finlay Vol. 11, núm. 3 (2021), se presenta el caso de un paciente de sexo masculino, de 34 años de edad, que hacía aproximadamente 5 años comenzó a notar de manera esporádica sensación de atoro de los alimentos sólidos a nivel torácico, asociado en ocasiones a vómitos postpandriales tempranos.

Esta manifestación se hizo más frecuente hacía un año y medio por lo que acudió al facultativo de su provincia sin conseguir diagnóstico ni mejoría clínica, motivo por el cual fue remitido al Instituto de Gastroenterología.

Después de realizar las pruebas rutinarias en el estudio de una disfagia se obtuvo el resultado mediante manometría de alta resolución de una obstrucción al flujo de salida de la unión esófago gástrica.

La presentación de este caso puede aportar a los especialistas de medicina interna, nuevos conocimientos para que tengan en cuenta esta entidad en pacientes con disfagia donde no se demuestre causa orgánica.

Vea la presentación del caso en:

Hernández-Casas Y, Sánchez-García N, Periles-Gordillo U. Obstrucción al flujo de salida de la unión esófago-gástrica: causa poco conocida de disfagia. Revista Finlay [revista en Internet]. 2021 [citado 2021 Ago 26]; 11(3):[aprox. 0 p.].

Preguntas y respuestas sobre la COVID-19, el VIH y los antirretrovirales

Las evidencias acerca del mayor riesgo que corren las personas con VIH de infectarse por el SARS-CoV-2 y/o de presentar complicaciones clínicas de la COVID-19 en comparación con la población general, son cambiantes y contradictorias.

El sitio web temático ITS-VIH/sida recomienda la información que ofrece un espacio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde se responden las principales inquietudes sobre el tema. Por ejemplo:

¿Es mayor el riesgo de contraer el virus de la COVID-19 para las personas con VIH?

Las personas con VIH que no están tomando tratamiento antirretrovíral (TAR) y presentan un recuento bajo de CD4, particularmente aquellas que se encuentran en un estadio avanzado de la enfermedad por el VIH, tienen un mayor riesgo de contraer infecciones oportunistas y presentar complicaciones relacionadas con el sida.

Sin embargo, las evidencias acerca del mayor riesgo que corren las personas con VIH de infectarse por el SARS-CoV-2 y/o de presentar complicaciones clínicas de la COVID-19 en comparación con la población general no están bien claras.

Las personas con VIH pueden tener una mayor prevalencia de los factores de riesgo conocidos para contraer la COVID-19 y desarrollar complicaciones conexas, como cardiopatías, hepatopatías, enfermedad pulmonar crónica, obesidad y otras comorbilidades y coinfecciones como la tuberculosis.

Varias series de informes de casos y pequeños estudios de cohortes entre personas con VIH hospitalizadas a causa de la COVID-19 han mostrado unos resultados clínicos comparables y un riesgo similar de infección por SARS-CoV-2 respecto a la población general, particularmente en aquellos casos en que la infección por VIH se encuentra bien controlada (toman TAR y presentan un recuento de CD4 > 200 células/mm3 y carga vírica suprimida).

Estos datos clínicos limitados sugieren que el riesgo de mortalidad entre las personas con VIH está asociado a factores conocidos para la COVID-19, como la edad avanzada y la presencia de comorbilidades, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas y obesidad.

Se han llevado a cabo varias revisiones sistemáticas y no sistemáticas dirigidas a evaluar la evolución de la COVID-19 en las personas con VIH; en la mayoría de ellas se han constatado resultados comparables de mortalidad y morbilidad en comparación con los pacientes VIH-negativos. Aunque, los métodos no siempre incluían en la evaluación de los resultados un control de los factores de riesgo conocidos para la COVID-19 [4].

También hay datos limitados acerca de pacientes con enfermedad avanzada por el VIH (es decir, con recuento bajo de CD4).

En una revisión sistemática, en concreto una que se encuentra publicada como preimpresión, se constató que entre 144 795 pacientes de COVID-19 hospitalizados en América del Norte, Europa y Asia, la prevalencia conjunta del VIH era del 1,22% [95% (IC): 0,61%-2,43%)], lo que representa el doble de la prevalencia conjunta respectiva del VIH a nivel local en la población general, que era del 0,65% (IC del 95%: 0,48%-0,89%), y en consecuencia daba a entender una posible propensión entre las personas con VIH.

Varios estudios de cohortes realizados en Sudáfrica, los Estados Unidos de América y el Reino Unido ofrecen datos adicionales sobre esta cuestión que apuntan hacia un aumento moderado del riesgo de muerte directamente atribuido a la infección por el VIH, una vez realizados los ajustes por edad, sexo, origen étnico y presencia de comorbilidades.

En un metanálisis inédito que incluye estos estudios se concluyó que el riesgo de muerte era casi el doble que en el caso de los pacientes VIH-negativos; sin embargo, no se puede descartar una posible confusión debida a comorbilidades asociadas con un mayor riesgo de padecer una forma grave de COVID-19.

Es esencial proteger a las personas con VIH durante la pandemia de COVID-19 y asegurar que puedan mantener el tratamiento. Los investigadores están estudiando actualmente si las personas con VIH tienen un mayor riesgo de presentar malos resultados con la COVID-19.

Las pruebas preliminares que apuntan hacia un aumento moderado de la vulnerabilidad de las personas con VIH hacen que sea aún más urgente que estas personas tengan acceso a antirretrovirales y a tratamientos para las comorbilidades, como la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades pulmonares crónicas, la diabetes, la tuberculosis y el mantenimiento de un peso corporal saludable.

Se requiere un conjunto de datos mayor y procedente a un ámbito geográfico más amplio para mejorar la comprensión de la repercusión que tiene la coinfección por el SARS-CoV-2 y el VIH en la gravedad de la COVID-19, su progresión y los resultados de la hospitalización.

Con ese fin, la OMS ha establecido una Plataforma Clínica Mundial sobre la COVID-19. Hasta el 4 de noviembre de 2020, la OMS ha recibido datos clínicos de 79 000 pacientes hospitalizados con COVID-19 confirmada o presunta, entre ellos 5291 pacientes hospitalizados con VIH, comunicados por más de 30 países de todo el mundo.

La plataforma está abierta a todos los Estados Miembros y centros de salud para que aporten datos, los cuales contribuirán a fundamentar las futuras orientaciones sobre la mejor manera de garantizar una adecuada protección de las personas con VIH durante la pandemia de COVID-19.

Se aconseja a las personas con VIH que tomen las mismas precauciones frente a la COVID-19 que se recomiendan para la población general: lavarse las manos con frecuencia; tomar precauciones al toser; mantener el distanciamiento físico; usar mascarilla cuando sea apropiado y de acuerdo con las normas locales; solicitar atención medica si aparecen síntomas; autoaislarse si se desarrollan síntomas o se tiene contacto con un caso positivo de COVID-19; y otras medidas en función de la respuesta local y gubernamental.

Es importante garantizar que las personas con VIH tengan acceso a medicamentos antirretrovirales durante periodos más largos (suministros suficientes para 3 a 6 meses) y que los programas los dispensen para varios meses. Lo mismo debería hacerse con otros medicamentos necesarios, como la terapia de sustitución con opiodides, la terapia preventiva contra la tuberculosis y los tratamientos de las comorbilidades.

Vea otras respuestas a las dudas más frecuentes en:

OMS. Preguntas y respuestas sobre la COVID-19, el VIH y los antirretrovirales

Consejos médicos a mamá y papá. Segunda edición

La Editorial Ciencias Médicas presenta Consejos médicos a mamá y papá. Segunda edición, libro que brinda a los padres de manera clara y sencilla, información para promover, conocer, entender y manejar problemas que pudieran afectar a sus hijos pequeños. También es un objetivo de los autores educar a los padres sobre cuál es el momento preciso para buscar ayuda médica. En esta segunda edición, se amplían e incorporan temas como el lenguaje, audición y visión de los recién nacidos, la relación entre mascotas y niños, así como de las lesiones no intencionales y la conducta a seguir cuando se producen.

En el Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas, usted puede acceder a la presentación del libro, los formatos en que se encuentra publicado, así como a la información de cómo citar la obra.

El texto completo en formato PDF (13,21 MB) está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

–   Página Legal

–   Autores

–   Otros autores

–   Agradecimientos

–   Prólogo

–   Prefacio

–   Contenido

–   El recién nacido en el hogar

–   Alimentación

–   Cuna, cuarto y ropa

–   Postura

–   Luz, ruido y silencio

–   Sueño

–   Chupete (tete)

–   Higiene y baño

–   Pelo y uñas

–   Ombligo

–   Deposiciones

–   Estreñimiento infantil

–   Temperatura corporal y fiebre

–   Llanto

–   Cólicos

–   Vómitos y regurgitaciones

–   Hipo

–   Pujos

–   Estornudo, tos y ronquidos

–   Testículos no descendidos o criptorquidia

–   Fimosis o niño “cerradito”

–   Alimentación complementaria

–   Evolución nutricional

–   Dentición infantil

–   Falta de apetito o anorexia

–   Inmunidad e inmunizaciones

–   Desarrollo psicomotor

–   Audición infantil

–   Lenguaje infantil

–   Visión infantil

–   Control de las necesidades

–   Sexualidad infantil

–   Estrés

–   Juegos y entretenimientos infantiles

–   Mascotas y niños

–   Accidentes o lesiones no intencionales

–   Bibliografía

El índice predictivo de asma tiene casi 85% de precisión diagnóstica para la enfermedad en preescolares

Una investigación publicada en Pediatric Pulmonology sugiere que el índice predictivo de asma podría usarse no solo como una herramienta pronóstica, sino también diagnóstica para niños menores de edad preescolar.

El estudio, de cohorte longitudinal, dio seguimiento a 307 recién nacidos en Santiago de Chile durante 30 meses y halló que un índice predictivo de asma positivo fue asociado con una posibilidad casi seis veces mayor de un diagnóstico de asma. De los participantes, 14,3% (44) tuvo un índice predictivo de asma positivo.

A pesar de que hasta 80% de los niños con asma presenta los primeros síntomas antes de los 5 años, existen dificultades para diagnosticar la enfermedad a esa edad y el objetivo del estudio consistió en evaluar si el índice predictivo de asma puede ayudar a esto

«El objetivo fue alcanzado. Las críticas al índice predictivo de asma indicaban que era un método pronóstico, no diagnóstico. Con esta cohorte vimos que lo podíamos usar como herramienta diagnóstica por los valores hallados en sensibilidad, especificidad, valor predictivo y precisión diagnóstica, que llegó aproximadamente a 85%», comentó a Medscape en español el Dr. José A. Castro-Rodríguez, Ph. D., neumólogo pediatra de la Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile y autor principal de la investigación.

La investigación mostró que tener índice predictivo de asma positivo fue asociado con una probabilidad casi seis veces mayor de diagnóstico de asma (OR: 5,7; IC 95%: 2,6 a 12,3), sensibilidad: 48%; especificidad: 92%; ventilación con presión positiva (VPP): 61%; valor predictivo negativo (VPN): 88%.

Respecto de estos resultados, el Dr. Juan José Bosch, jefe del Servicio de Neumología Infantil del Hospital Universitario Austral de Buenos Aires, Argentina, que no participó de la investigación, indicó a Medscape en español: «Este índice debe tomarse como una herramienta de ayuda al médico clínico para realizar el diagnóstico de asma y no como una prueba aislada. Los médicos clínicos debemos valernos de esta herramienta para lograr un abordaje más completo del paciente y poder aproximarnos al diagnóstico de asma, que es clínico».

En los últimos 20 años aumentó la incidencia de la enfermedad en niños menores de 3 años debido a factores como la contaminación ambiental. La principal caída de la función pulmonar del asmático ocurre durante los primeros 3 años de vida y los síntomas de la enfermedad (limitación de la actividad, problemas para dormir, visitas a la sala de emergencias) son más graves en niños pequeños que en niños mayores y adolescentes.

«Actualmente el diagnóstico de asma en preescolares es muy complejo, ya que a esas edades se superponen distintas entidades transitorias con una presentación clínica similar al asma. Además, los estudios de función pulmonar son muy limitados en este grupo y se reservan para investigación de patologías puntuales», agregó el Dr. Bosch.

El índice predictivo de asma es de amplia utilización en todo el mundo, validado en poblaciones diferentes y se aplica a los 3 años para predecir diagnóstico de asma a los 6. Es un algoritmo formado por dos criterios mayores y tres menores, fue creado por el Dr. Castro-Rodríguez en el año 2000, contribución que le valió el Premio Mundial a la Investigación Científica de la International Union Against Tuberculosis and Lung Disease.

¿Podrá el índice predictivo de asma convertirse en el gold standard de los métodos diagnósticos de asma durante los 3 primeros años de vida?

«Creo que las cosas caen por su propio peso. En medicina siempre se necesita que otros investigadores puedan replicar los resultados. La comunidad científica podrá ver que es útil, práctico, fácil, barato de usar y muy poco invasivo, porque solo se necesita un hemograma y el resto son valores clínicos. A esa edad es el momento clave para intervenir, pero no podemos hacerlo si no tenemos un diagnóstico. Asimismo, en Latinoamérica es un problema frecuente que se usen eufemismos: bronquitis recurrente, bronquiolitis recurrente, bronquitis sibilante. El problema es que cuando los padres no escuchan el diagnóstico de ʹasmaʹ no tendrán tanto cumplimiento terapéutico ni considerarán la importancia que tiene esta enfermedad crónica», indicó el Dr. Castro-Rodríguez.

Vea el análisis completo en:

El índice predictivo de asma tiene casi 85% de precisión diagnóstica para la enfermedad en preescolares – Medscape – 17 de agosto de 2021

Vea también:

  1. Castro‐Rodriguez JA, Forno E, Padilla O, Casanello P, y cols. The asthma predictive index as a surrogate diagnostic tool in preschoolers: Analysis of a longitudinal birth cohort. Pediatr Pulmonol. 28 Jul 2021. doi: 10.1002/ppul.25592. PMID: 34320686. Fuente
  2. Haahtela T, Tuomisto LE, Pietinalho A, Klaukka T, y cols. A 10 year asthma programme in Finland: major change for the better. Thorax. Ago 2006;61(8):663-70. doi: 10.1136/thx.2005.055699. PMID: 16877690. Fuente
  3. Radhakrishnan DK, Dell SD, Guttmann A, Shariff SZ, y cols. Trends in the age of diagnosis of childhood asthma. J Allergy Clin Immunol. Nov 2014;134(5):1057-62.e5. doi: 10.1016/j.jaci.2014.05.012. PMID: 24985402. Fuente
  4. Spycher BD, Silverman M, Kuehni CE. Phenotypes of childhood asthma: are they real? Clin Exp Allergy. Ago 2010;40(8):1130‐41. doi: 10.1111/j.1365-2222.2010.03541.x. PMID: 20545704. Fuente
  5. Castro‐Rodriguez JA, Cifuentes L, Martinez FD. Predicting asthma using clinical indexes. Front Pediatr. 31 Jul 2019;7:320. doi: 10.3389/fped.2019.00320. PMID: 31463300. Fuente
  6. McNicol KN, Williams HB. Spectrum of asthma in children. I. Clinical and physiological components. Br Med J. 6 Oct 1973;4(5883):7-11. doi: 10.1136/bmj.4.5883.7. PMID: 4755232. Fuente
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