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Diagnóstico de la alergia IgE y otras pruebas relevantes en alergia, un documento de posición de la Organización Mundial de Alergia

Las pruebas de sensibilización a la inmunoglobulina E (IgE) son en la actualidad la piedra angular de la evaluación diagnóstica en casos de sospecha de alergia. Esta revisión proporciona una evaluación crítica completa y actualizada de las pruebas de diagnóstico más utilizadas, tanto in vivo como in vitro. Discute las pruebas cutáneas, los desafíos y las pruebas serológicas y celulares in vitro, y proporciona una descripción general de las indicaciones, ventajas y desventajas de cada una en afecciones como alergias respiratorias, alimentarias, a veneno de insectos, a medicamentos  y en las alergias ocupacionales.

La prueba de punción cutánea sigue siendo el enfoque de primera línea en la mayoría de los casos. Se evalúa el valor añadido de la IgE específica en suero a los extractos o componentes alergénicos completos, así como el papel de las pruebas de activación de basófilos. También se discuten las pruebas de diagnóstico no comprobadas y no validadas. A lo largo de la revisión, el lector debe tener en cuenta la relevancia de diferenciar entre sensibilización y alergia; esto último implica no solo sensibilización alérgica, sino también síntomas clínicamente relevantes desencadenados por el alérgeno culpable.

Vea el artículo completo en: Ansotegui IJ,  Melioli G,  Canonica GW,  Valenta R,  Wood RA, Zuberbier T, y col. IgE allergy diagnostics and other relevant tests in allergy, a World Allergy Organization position paper.  World Allergy Organization 2020; 13 (2), February 01, 2020. DOI: https://doi.org/10.1016/j.waojou.2019.100080

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Diez preguntas sobre las alergias en Cuba

De acuerco con un estimado conservador de valores de prevalencia mundial, en Cuba existen más de dos millones de alérgicos, lo cual representa aproximadamente el 20 por ciento de los habitantes del país.

Estudios en el territorio, que incluyen a los niños y adolescentes, confirman elevados valores de estas afecciones, y esto se intensificaría si se cumplen los pronósticos de que para el año 2050 la mitad de la población mundial tendrá alguna enfermedad alérgica.

Por ello se celebra hoy en diferentes regiones el día mundial de la alergia, y tras haberse realizado la semana mundial de la alergia el pasado mes de junio, la Sociedad Cubana de Alergia y Asma ofreció más detalles sobre esta cuestión.

¿Cuáles son las alergias más frecuentes en Cuba? ¿Por qué?

La rinitis y el asma resultan las afecciones alérgicas más frecuentes, y los agentes causales más comunes son los ácaros, además de otros como los hongos ambientales, los alimentos, los epitelios de animales, los insectos, y los pólenes, así como el uso de medicamentos.

El número de enfermos aumenta de manera constante en el mundo, al igual que la diversidad de alérgenos -sustancia capaz de inducir una reacción de hipersensibilidad en personas y animales susceptibles- y la complejidad de estos padecimientos.

Factores como el crecimiento poblacional, la rápida urbanización, la destrucción de áreas verdes, la deforestación, los cambios en los estilos de vida, en la nutrición y el agua de consumo, inciden en la aparición de estas enfermedades, pues son de etiología multicausal, donde el ambiente juega un rol fundamental.

¿Cómo se asegura la atención a esas afecciones en el país?

Los alergólogos, quienes se especializan en las enfermedades alérgicas, su diagnóstico diferencial y sus mecanismos fisiopatogénicos, se encuentran en los niveles de Atención Primaria y Secundaria del Sistema Nacional de Salud, lo cual garantiza los servicios a todos los pacientes sin importar su lugar de residencia.

Estas afecciones pueden comenzar en los primeros meses de vida, y muchas tienen una evolución crónica si no se interviene de manera temprana, incluso con posibles influencias psicológicas negativas en quienes las padecen y sus familiares.

Por esa razón, en Cuba se prioriza el diagnóstico temprano, la prevención y el tratamiento de las enfermedades respiratorias crónicas en los niños y adultos jóvenes, para ayudarlos a tener una vida normal y un envejecimiento más saludable.

¿Cuál es la estrategia de prevención?

La prevención primaria para evitar la aparición de la enfermedad incluye recomendaciones como evitar el tabaquismo, mantener una alimentación sana y balanceada, no abusar de antibióticos, tener un mayor contacto con la naturaleza, y otros aspectos asociados al periodo de lactancia materna, el control ambiental y el proceso del parto.

Mientras, la secundaria y terciaria incorporan respectivamente acciones orientadas a impedir el desarrollo de enfermedades alérgicas adicionales y alcanzar un control óptimo del padecimiento, así como disminuir el riesgo de deterioro de la condición de los pacientes y complicaciones.

En estas últimas se promueve la realización de ejercicio físico, el empleo de medicación de control o de mantenimiento, se indican planes de autocuidado y la utilización de vacunas para la alergia o inmunoterapia alérgeno específica.

¿Cómo se organizan el diagnóstico y el tratamiento?

La historia clínica exhaustiva constituye la clave para un buen diagnóstico, y la complementarían, cuando sea posible, pruebas diagnósticas o estudios complementarios.

No obstante, resulta necesario fortalecer la investigación en los mecanismos de diagnóstico, desarrollo y progresión de estas afecciones para el control y prevención de los síntomas.

En cuanto al tratamiento, la mayoría de los casos pueden ser diagnosticados y tratados en la atención primaria, donde se facilita que las personas alérgicas y sus familias tengan acceso a conocimiento relevante, actualizado y sólido sobre la enfermedad.

La evasión de agentes con potencial para producir síntomas graves debe ser exhaustivamente investigada, como parte del arsenal terapéutico de un alergólogo.

¿Qué medicamentos se han desarrollado en Cuba para estas enfermedades?

Las vacunas Valergén, elaboradas a partir de ácaros domésticos y producidas en el Centro Nacional de Biopreparados, de la provincia de Mayabeque, integran el cuadro básico de los medicamentos del país para las afecciones alérgicas.

En estos momentos la inmunoterapia con vacunas de alérgenos representa el único tratamiento capaz de modificar el curso de esas enfermedades, y evitar en muchos casos su aparición.

Además, en contraste con los medicamentos, los efectos de estos inmunógenos para la alergia persisten tras terminarla, e incluyen la prevención de nuevas sensibilizaciones o de la progresión a asma.

También las vacunas mejoran significativamente los síntomas, el uso de medicamentos, y la calidad de vida, y resultan costo-efectivas en comparación con el tratamiento medicamentoso.

Las dos vías de aplicación más usadas son la subcutánea y la sublingual, con eficacia similar, siendo superior la seguridad en la segunda variante.

¿Cómo se ha comportado la atención a los alérgicos durante la pandemia?

Las consultas de alergia en los hospitales se limitaron ante la COVID-19, y solo se atienden las urgencias o agudizaciones de los cuadros de la enfermedad.

También se interrumpieron las pruebas de alergia y otros procederes diagnósticos, y prosigue la vacunación de los enfermos en tratamiento.

En esta situación los pacientes han sido remitidos y atendidos en las consultas en la atención primaria en policlínicos determinados, y quienes lo han solicitado reciben atención vía telefónica y por Whatsapp.

¿Son más propensos a contagiarse con el nuevo coronavirus?

La COVID-19 puede cursar como una afectación respiratoria con variada sintomatología, que en ocasiones pudiera confundirse con alergias, no obstante, los alérgicos no tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad y deben seguir las mismas precauciones que el resto de la población.

En el caso de los asmáticos también deben mantener su tratamiento habitual y sí deben extremar las precauciones, pues de contraer una infección respiratoria podrían presentar crisis de broncoespasmo u otras dificultades.

¿Pueden vacunarse con los candidatos anti-SARS-CoV-2?

Las enfermedades alérgicas no contraindican las vacunas contra la COVID-19, al contrario, se recomienda su administración al igual que el cumplimiento de las medidas higiénicas y sanitarias establecidas.

Actualmente la única contraindicación resulta la alergia al timerosal, para lo cual se fabrican unas variantes de las formulaciones sin ese componente.

De igual forma, ante cualquier duda los pacientes pueden consultar a su médico alergólogo, pero hasta la fecha la mayoría de los consultados se han vacunado sin manifestación de efectos adversos.

¿Cuáles son las recomendaciones para estos pacientes en la actual etapa veraniega?

Para este verano no se esperan variaciones en las alergias respiratorias respecto a años anteriores, aunque sí se verá limitada por la pandemia la indicación de baños de mar y de actividades al aire libre, usualmente indicadas en estos meses.

Aquellos con afecciones dermatológicas alérgicas deben cuidar la piel de la exposición prolongada al sol, usar ropas frescas y de algodón, tomar mucha agua, optar por una alimentación sana y variada, y realizar ejercicios físicos.

De manera general, el reto en estos momentos en cuanto a las alergias en Cuba, está en alcanzar un nivel mayor de investigaciones epidemiológicas y en el campo de la terapéutica con productos biológicos, donde el país es potencia regional, así como perfeccionar la calidad de los servicios para el cuidado ante la enfermedad.

La Organización Mundial de Alergia y la Sociedad Latinoamericana de Alergia, Asma e Inmunología, a través de la participación en eventos en el territorio nacional, han podido conocer del trabajo de los alergólogos cubanos desde la Atención Primaria de Salud, y el desarrollo de vacunas contra esos padecimientos.

Este 8 de julio la nación se suma una vez más a las celebraciones del Día Mundial de la Alergia, en aras de elevar la toma de conciencia sobre estas afecciones y aumentar el conocimiento en su diagnóstico, tratamiento y prevención.

COVID-19 y disminución en el diagnóstico de cáncer

En el editorial del número 1, volumen 19 (enero-abril) de la Revista Cubana de Oncología, el Dr. Elías A. Gracia Medina comenta sobre los efectos que ha tenido la pandemia de COVID-19 sobre los pacientes que padecen cáncer.

El especialista explica que desde los inicios se identificó a la población de pacientes enfermos de cáncer como un grupo vulnerable, no solo debido a su mayor riesgo de enfermar y a la posibilidad de padecer complicaciones por la enfermedad, sino también por las modificaciones realizadas en el flujo de estos pacientes para su evaluación, diagnóstico y tratamiento dentro de los sistemas sanitarios, que pudiera producir demoras en la atención médica.

En un artículo publicado en la Revista Cubana de Oncología, los autores llaman la atención sobre la disminución de más de un 50 % observada en el número de reportes recibidos en el 2020 de acuerdo a lo esperado y plantean que esto sugiere como posibles causas la demora en la notificación al Registro Nacional de Cáncer (RNC), la reorganización de los servicios de oncología a lo largo del país, así como el retraso o no asistencia de los enfermos a los servicios sanitarios por temor a sufrir contagio.

Lo anterior no constituye un fenómeno aislado. Existen estadísticas a nivel mundial que evidencian la disminución en el diagnóstico de cáncer durante el 2020.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) en su documento “Las cifras de Cáncer en España 2021” hacen notar que en el año 2020 uno de cada cinco pacientes con cáncer había dejado de ser diagnosticado.

Por su parte, un estudio realizado por el Servicio Nacional de Salud (NHS por siglas en inglés) en Reino Unido, estimó que un 45 % de individuos con síntomas potenciales de cáncer no contactó a su médico durante la primera ola de la pandemia, estos mencionaron razones tales como miedo al contagio o evitar asistir a instituciones sanitarias. Así también las remisiones por sospecha de cáncer disminuyeron en 350 mil 000 al ser comparadas con igual periodo del 2019.

Incluso, en países como Australia, elogiado por su manejo de la pandemia, un estudio realizado en el estado de Victoria, muestra que cerca de 2 mil 500 diagnósticos de cáncer fueron omitidos durante los primeros seis meses de la pandemia.

En Estados Unidos de Norteamérica un estudio conducido por Patt y otros incluyó a más de 6 millones de beneficiarios del MediCare, describió los cambios en la atención de paciente con cáncer y el impacto de la COVID-19 en la población de este país.

El estudio evidencia disminución de las visitas para pesquisa, consultas, tratamientos y cirugías. Además, una disminución importante en la pesquisa para cáncer de mama, colon próstata y pulmón que osciló entre el 56 % y el 85 % en dependencia de la patología, así también las consultas de evaluación de nuevos pacientes se redujeron en el 70 %.

Los autores concluyen que la demora y disminución del diagnóstico, así como en el inicio de los tratamientos, de mantenerse, provocará a largo plazo un incremento en la morbilidad y la mortalidad por tumores malignos.

Ante esta realidad los sistemas sanitarios deben estar preparados para las consecuencias producidas por este fenómeno.

En consecuencia, el editorial de la Revista Cubana de Oncología resalta como muy oportuna la llamada de atención realizada por los especialistas del RNC. Es relevante identificar las causas de esta disminución en el reporte de casos a nivel de cada territorio.

También de cara al futuro es necesario realizar análisis comparativos, no solo del volumen de pacientes de manera global, sino también hacerlo por patología, valorando la etapa al diagnóstico, al esperar que se incremente el número de pacientes diagnosticados en estadios avanzados.

En un editorial publicada recientemente por Greene en Annals of Surgical Oncology, la autora resalta la importancia de que la información relevante que surja sea recogida ahora de forma prospectiva y que de otro modo podrían perderse datos cruciales para estrategias en el abordaje clínico y epidemiológico en este grupo de pacientes.

Así, de esta manera es vital recolectar datos que anteriormente no se compilaba, tales como el antecedente de haber enfermado por la COVID-19, tiempo entre la enfermedad por SARS-CoV-2 y la aparición de los síntomas de cáncer, tiempo de aparición de los primeros síntomas de cáncer y causas de la demora para asistir al sistema de salud, demora en el diagnóstico de cáncer, en el inicio del tratamiento para el cáncer o interrupciones del tratamiento a causa de enfermar por COVID-19, secuelas de la COVID-19 en pacientes con cáncer, entre otras muchas.

Esta información y su análisis posterior serán relevantes para conocer el impacto de la pandemia en este grupo de pacientes, evaluar la validez de las estrategias utilizadas durante los períodos de mayor crisis, diseñar abordajes para tratar las consecuencias generadas por la situación epidemiológica, así como diseñar mejores aproximaciones ante amenazas similares en el futuro.

Vea el artículo en: Gracia Medina EA. COVID-19 y disminución en el diagnóstico de cáncer. Rev Cub Oncol [revista en Internet]. 2021 [citado 5 Jul 2021];, 19(1):[aprox. 0 p.].

Resistencia de Mycobacterium tuberculosis a quinolonas y fármacos inyectables en el departamento del Atlántico, 2013-2016

En el departamento del Atlántico los estudios de resistencia del Mycobacterium tuberculosis se han limitado a drogas de segunda línea.

El objetivo del presente trabajo fue determinar prevalencia de resistencia a amikacina, kanamicina, capreomicina y ofloxacina en casos de tuberculosis resistente a isoniacida, rifampicina o a ambas drogas, en el periodo 2013 a 2016 en el departamento del Atlántico.

Se llevó a cabo un estudio transversal de 194 aislamientos resistentes a isoniacida, rifampicina o ambas, por metodología Genotype MTBDR plus versión 2, enviados al Instituto Nacional de Salud en el periodo 2013 al 2016 para ser confirmados y procesados para drogas de segunda línea. La proporción de resistencia, se hizo según variables sociodemográficas, clínica y de vigilancia en salud pública.

Las comorbilidades frecuentes encontradas fueron desnutrición con el 18,56 %, seguido de infección concomitante VIH-tuberculosis con el 13,40 %. La ofloxacina en casos no tratados obtuvo la mayor resistencia global con el 1,50 % (IC 95 % 0,18-5,33). En los que fueron previamente tratados la resistencia global a capreomicina fue del 8,10 % (IC 95 % 2,7-17,8). En los resistentes a rifampicina, un caso fue extensivamente resistente y dos casos resistentes en los multidrogorresistente.

Se encontró baja resistencia a fluoroquinolonas y fármacos inyectables en pacientes no tratados resistentes a isoniacida, rifampicina o ambas, que muestra que todavía no constituye un problema mayor en el departamento del Atlántico. Se debe complementar su seguimiento con buen manejo tanto físico como psicológico y un equipo de salud fortalecido que actúe prontamente y ayude a la adherencia del paciente a los tratamientos.

Vea el artículo completo: Ruíz Martín Leyes FJ, Arzuza Ortega L, Guerra Sarmiento M, Parga Lozano CH, Calonge Solano CD. Resistencia de Mycobacterium tuberculosis a quinolonas y fármacos inyectables en el departamento del Atlántico, 2013-2016. Rev Cubana Salud Pública [Internet]. 2021 [citado 5 Jul 2021];, 47(2):[aprox. 0 p.]. Disponible en: http://www.revsaludpublica.sld.cu/index.php/spu/article/view/2101

Manejo de la infección por Helicobacter pylori en la edad pediátrica

El manejo de la infección por Helicobacter pylori en los niños es un dilema permanente en la práctica clínica. A lo largo de los años se han ido creando multitud de interrogantes respecto a los síntomas ligados a la infección, los métodos diagnósticos y los modos de tratamiento, siendo la más controvertida la indicación diagnóstica.

En los últimos 10 años el colectivo pediátrico ha dispuesto de una guía elaborada por expertos de las Sociedades de Gastroenterología Pediátrica de Europa (ESPGHAN) y Estados Unidos (NASPGHAN) publicada en 2011 y actualizada en 2017 que nos ha orientado en el manejo de la infección por H.pylori en la edad pediátrica.

El presente documento pretende unificar los criterios de indicación de estudio así como las pautas de diagnóstico y tratamiento de la infección por H.pylori en los niños y adolescentes para que puedan ser utilizadas tanto en atención primaria como en la clínica hospitalaria.

Descargue el artículo completo (español, pdf, 873 kb) 

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