Científica Informativa

Muteína IL-2 no alfa: una esperanza cubana frente al cáncer

El pasado 18 de abril, el periódico Granma publicó una nota sobre un ensayo clínico en pacientes con tumores sólidos que involucra un nuevo medicamento: la Muteína IL-2 no alfa. El estudio se lleva a cabo en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, en la capital del país. De acuerdo con la Dra. Vilma Fleites Calvo, especialista en oncología de la referida institución, hasta el momento se han obtenido buenos resultados.

La nota de Granma aclara que la investigación en curso tiene como objetivo “comprobar la seguridad y eficacia de un escalado de dosis” del fármaco, obtenido en el Centro de Inmunología Molecular (CIM). Los pacientes que participan en este estudio se encuentran en un estado avanzado de su enfermedad y ya han sido sometidos a otros tratamientos.

¿Qué es la Muteína IL-2 no alfa? ¿Cómo actúa este medicamento? ¿Qué impacto podría tener en pacientes oncológicos? ¿Cuán largo es el camino que aún tiene por delante? Sobre estos temas estaremos hablando en el presente artículo.

Historia de un fármaco

Siempre que hablamos de un nuevo medicamento, me gusta resaltar las décadas de investigación necesarias para alcanzar un logro científico, fruto del trabajo de un equipo de personas extremadamente talentosas y dedicadas. El caso que nos ocupa no es la excepción.

La primera referencia al producto que hoy se estudia en el Hospital Hermanos Ameijeiras es la solicitud de patente presentada en junio de 2011 ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Estuvo a cargo del CIM y de un grupo de investigadores encabezados por el Dr. Kalet León Monzón.

Por supuesto, la patente no se refería al producto terminado, sino a un grupo de polipéptidos con propiedades inmunomoduladoras derivados de la interleucina 2 (IL-2), desarrollados para su uso en el tratamiento del cáncer y las infecciones crónicas. Los polipéptidos son moléculas compuestas por aminoácidos, que son las sustancias que forman las proteínas. Por otro lado, el hecho de que tengan “propiedades inmunomoduladoras” significa que son capaces de actuar sobre el sistema inmunológico, modificando su actividad en beneficio de los pacientes.

Para comprender cabalmente de qué estamos hablando, debemos referirnos a la IL-2. Se trata de una proteína producida por los linfocitos T, que son células defensivas del organismo y tienen como función aumentar la producción y la actividad de este mismo grupo celular.

De acuerdo con un artículo especializado, la IL-2 fue descubierta en 1976 y bautizada con el nombre de “factor de crecimiento de células T”. Esta molécula está compuesta por tres cadenas, nombradas como alfa, beta y gamma. Estas cadenas funcionan como brazos que se conectan con los receptores en la membrana de las células inmunitarias, iniciando un conjunto de mecanismos de respuesta celular de los que depende su funcionamiento.

La IL-2 fue aprobada en 1992 para el tratamiento de carcinomas renales metastásicos, un tipo de cáncer agresivo que afecta a los riñones, y luego, en 1998, para el melanoma metastásico, una enfermedad oncológica de la piel. Sin embargo, sus efectos, aunque positivos en algunos casos, no colmaron las expectativas de la comunidad científica.

Y es que, según un artículo publicado en la revista Anales de la Academia de Ciencias de Cuba, los pacientes con carcinomas renales y epiteliales solo obtienen beneficios en un 15 a 30% de los casos. Esto se explica porque la IL-2, además de potenciar la acción de los linfocitos efectores —que tienen funciones propiamente defensivas—, también activa los linfocitos reguladores, cuya función principal es limitar la actividad de los primeros. Es decir, sería como encender y apagar simultáneamente el sistema inmunológico en un paciente con cáncer.

Adicionalmente, el perfil de seguridad del medicamento no es bueno, pues los efectos adversos son intensos y, en muchos casos, obligan a suspender el tratamiento. Esta fue la motivación del equipo de investigadores cubanos al desarrollar este grupo de sustancias candidatas: lograr un fármaco que reuniera seguridad y efectividad para el tratamiento de distintas patologías oncológicas.

Muteína IL-2 no alfa

Un elemento clave en el funcionamiento de esta molécula es el diferente grado de afinidad de las cadenas alfa, beta y gamma con los distintos tipos de linfocitos T. Se sabe que las cadenas alfa inducen la activación y proliferación de los linfocitos reguladores, mientras que las cadenas beta y gamma actúan preferentemente sobre los linfocitos efectores, es decir, aquellos que actúan directamente contra las células cancerígenas y los agentes infecciosos.

¿Qué hicieron los investigadores cubanos? A partir de técnicas de bioinformática, desarrollaron una serie de candidatos y luego determinaron cuál presentaba mejores condiciones para convertirse en un medicamento.

¿Por qué se llama “muteína”? Porque durante el proceso de producción se indujo una mutación en la cadena de ADN de los genes que codifican la “proteína salvaje”, es decir, la IL-2 que todos tenemos en el organismo. En este caso, se modificó la secuencia de ADN en cuatro localizaciones, obteniéndose una molécula que conservaba la mayor parte de su estructura, pero era suficientemente distinta de la original como para adquirir nuevas propiedades. Así lo explicó un artículo publicado en junio de 2013 en The Journal of Immunology.

Las mutaciones se concentraron en la cadena alfa, lo que resultó en una menor afinidad de los receptores de los linfocitos T reguladores (Treg) por la muteína, en comparación con la IL-2 salvaje (IL-2S), de ahí su nombre de “no alfa”. Por el contrario, en otro experimento, la muteína IL-2 no alfa mostró un comportamiento similar a la IL-2S en la activación de los linfocitos T efectores.

Más adelante, se evaluó el efecto antimetastásico de la muteína en ratones de experimentación, y se encontró que su efecto fue superior al de la IL-2S. Este resultado se repitió en otros modelos experimentales, lo que reforzó la convicción de la utilidad de este medicamento. Finalmente, se comparó la seguridad de la muteína con la IL-2S, observándose que inducía muchos menos efectos adversos en los ratones tratados.

La hipótesis de que este efecto se debía a la capacidad de la muteína no alfa de alterar la proporción entre linfocitos efectores y reguladores fue confirmada en un nuevo estudio publicado en 2022 en la revista Frontiers in Immunology. En este caso, se utilizaron dosis iguales de muteína y de IL-2S, encontrándose que los ratones tratados con muteína presentaron un 23% más de linfocitos T efectores que los tratados con IL-2S. Por el contrario, el nivel de Treg aumentó en los ratones que recibieron IL-2S.

Otros resultados alentadores de este estudio fueron la demostración de que la muteína es capaz de reducir el crecimiento tumoral, disminuir la actividad metastásica y mejorar la supervivencia en ratones con cáncer.

Un largo camino por delante

Con todo lo anterior, las puertas estaban abiertas para la siguiente fase de investigación: probar la muteína en seres humanos. Y en ese punto se encuentra en la actualidad.

Desde un punto de vista racional, parece lógico suponer que este medicamento ofrecerá buenos resultados en cuanto a su capacidad para reducir la actividad tumoral y metastásica. Asimismo, se espera que tenga un perfil de seguridad favorable, con pocas reacciones adversas, lo que permitiría su uso en un gran número de pacientes.

Sin embargo, todo esto está aún por demostrarse. La muteína no alfa todavía tiene un largo camino por recorrer, en el que deberá confirmar si las expectativas depositadas en ella se cumplen. Habrá que esperar a que se publiquen nuevos resultados. Aunque hace más de quince años que se trabaja en este producto, no sería descabellado suponer que en un plazo no menor de cinco años pueda someterse a la aprobación de la agencia reguladora cubana y de los otros 16 países donde el CIM cuenta con su patente. Así funciona la ciencia.

La primera vacuna contra el cáncer de pulmón entra en fase de ensayos

LungVax es la primera vacuna terapéutica destinada a combatir el cáncer de pulmón. Ha comenzado su fase de ensayos clínicos en Europa y América Latina.

Esta vacuna no busca prevenir la enfermedad como lo hacen las tradicionales, sino que estimula al sistema inmunitario de los pacientes para combatir células tumorales activas, en especial, aquellas relacionadas con el cáncer de pulmón de células no pequeñas, uno de los tipos más comunes y letales.

El ensayo clínico de fase III ha comenzado en España, Cuba, Turquía, Malasia, Sudáfrica, Serbia y Venezuela, involucrando a más de 700 pacientes. Se busca confirmar la eficacia de la vacuna como complemento a tratamientos estándar de quimioterapia e inmunoterapia.

Uno de los aspectos más destacados de LungVax es que se basa en el uso de un antígeno llamado EGF (factor de crecimiento epidérmico), que está sobreexpresado en muchos tipos de cáncer. Al inducir la creación de anticuerpos que bloqueen este receptor, se pretende detener el crecimiento de las células malignas.

La vacuna contiene EGF humano recombinante unido a una proteína transportadora (generalmente P64K del Haemophilus influenzae), más un adyuvante, como el montanide ISA 51, para mejorar la respuesta. Los ensayos de fase II registraron una mejora en la mediana de supervivencia global (de hasta 11-12 meses en ciertos grupos) y una mejora en la calidad de vida. Aunque esta etapa será crucial para obtener la aprobación final por parte de agencias regulatorias, como la EMA (Agencia Europea del Medicamento).

Un proyecto que viene de Cuba

El proyecto ha despertado gran interés internacional, en parte por su enfoque único, y además, por haber sido concebido en Cuba. Pese a las limitaciones económicas del país del Caribe, ha sido históricamente reconocido por sus avances en biotecnología y medicina preventiva.

LungVax es un derivado mejorado de la vacuna CIMAvax-EGF, que ya se usaba en el sistema de salud cubano desde hace años.

CIMAvax-EGF ha sido utilizada en Cuba desde 2011 como tratamiento complementario en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas. Su mecanismo consiste en inducir una respuesta inmune contra el EGF, bloqueando la proliferación tumoral. Según estudios publicados en Journal of Clinical Oncology, los pacientes tratados con esta vacuna mostraban una supervivencia media prolongada, especialmente en aquellos con bajos niveles de EGF en sangre al inicio del protocolo.

En 2016, Roswell Park Comprehensive Cancer Center (de Estados Unidos) firmó un convenio con Cuba para investigar el potencial de la vacuna en América del Norte, siendo la primera colaboración biomédica de este tipo tras el deshielo de relaciones diplomáticas.

Siguientes pasos

Los científicos enfatizan que no se trata de una cura milagrosa, sino de una herramienta que puede ampliar el arsenal médico contra el cáncer. De aprobarse, se convertiría en la primera vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón aprobada en Occidente, abriendo el camino para futuras vacunas dirigidas a otros tipos de cáncer.

Además de sus beneficios médicos, podría tener un impacto económico y social relevante, reduciendo costos de hospitalización y tratamientos intensivos, y mejorando la calidad de vida de miles de pacientes que hoy enfrentan diagnósticos con pronósticos reservados.

El siguiente paso en este camino será la publicación de resultados preliminares de esta fase III, que podrían darse a conocer entre finales de 2025 e inicios de 2026. Si los datos confirman su eficacia, se podría iniciar el proceso de autorización para su uso comercial.

Lea el texto completo y participe del debate en: La primera vacuna contra el cáncer de pulmón entra en fase de ensayos. Intramed. Noticias – 8 de mayo de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

Semana de Acción contra los Mosquitos: Director de la OPS insta a fortalecer la vigilancia y el control de vectores

Al iniciarse la Semana de Acción contra los Mosquitos en las Américas, el Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), doctor Jarbas Barbosa, ha hecho un llamado a los Ministerios de Salud de la Región para que aumenten la vigilancia y lideren la campaña hacia la eliminación de los criaderos de mosquitos, en un esfuerzo por reducir los virus transmitidos por mosquitos como el dengue, el zika y el chikungunya.

«El cambio climático ha contribuido a un aumento de las áreas propicias para la propagación del mosquito Aedes aegypti y, en consecuencia, al incremento de las enfermedades arbovirales en la Región de las Américas», afirmó el Director de la OPS. El crecimiento acelerado de las áreas urbanas, el almacenamiento de agua debido al suministro inadecuado de agua corriente y la mala gestión de los residuos sólidos son también factores que aumentan los criaderos.

El dengue es actualmente una de las principales amenazas para la salud pública en las Américas, con un aumento drástico de casos en los últimos años. En 2024, los países de la Región notificaron más de 13 millones de casos sospechosos, un aumento del 283 % en comparación con 2023 y un 356 % más que el promedio de casos notificados en los últimos 5 años.

Los casos de chikungunya también están en aumento, con 431.223 casos notificados durante 2024, en comparación con los 411.560 casos de 2023.

Si bien no ha habido brotes recientes de zika, el virus continúa circulando, con 44.242 casos notificados en 2024, en comparación con los 37.659 casos de 2023.

Estos virus afectan directamente la calidad de vida de las personas, causando fiebre alta, dolor intenso, malestar general y, en casos graves, complicaciones potencialmente mortales. Las enfermedades pueden ser especialmente peligrosas para los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades preexistentes.

Pero el impacto de estas enfermedades «no se limita solo a los síntomas físicos y las muertes», agregó el doctor Barbosa. «También afecta la productividad y el bienestar general de las personas debido a su ausencia del trabajo y la escuela, y puede generar una carga económica significativa tanto para las familias como para los sistemas de salud pública».

Por lo tanto, es crucial que los Ministerios de Salud «promuevan y fortalezcan el trabajo intersectorial en la lucha contra los mosquitos», dijo el Director de la OPS, involucrando tanto a instituciones públicas como privadas e integrando esfuerzos en áreas más allá del sector salud, como educación, saneamiento, desarrollo urbano y comunicación.

«Cuando unimos fuerzas para combatir los mosquitos de manera oportuna y coordinada, podemos prevenir brotes, salvar vidas y mejorar las condiciones de vida de las personas», concluyó.

La Semana de Acción contra los Mosquitos, que este año se celebra del 5 al 9 de mayo, es un esfuerzo liderado por los países y territorios de la Región de las Américas. Su objetivo es crear conciencia sobre la conexión entre los mosquitos y las enfermedades que transmiten, y trabajar con la comunidad para prevenir los criaderos. El tema de este año es «Unidos por la Salud».

Galápagos: inauguraron un sistema de salud integral de fauna silvestre con enfoque “One Health”

Los hechos parecen demostrar que los humanos nos hemos creído a pies juntillas eso de que somos “los reyes de la Creación”. Pero también demuestran que nuestra “monarquía” no le ha hecho precisamente un bien a la naturaleza. ¿Hace falta ejemplificar el efecto antrópico sobre el planeta?

De lo que quizá no somos conscientes del todo, es de que la naturaleza, a la larga, es más fuerte que nosotros. Ya lo señalaba Sigmund Freud, en su obra “El malestar en la Cultura”, que arranca con la pregunta sobre las causas del sufrimiento humano. “La supremacía de la naturaleza, la caducidad de nuestro propio cuerpo y la insuficiencia de nuestros métodos para regular las relaciones humanas”, se responde. Corría 1929 y nada parece haber cambiado; al contrario.

Noventa y tres años después, la pandemia de covid-19 pegó un sacudón tan fuerte que no fue posible mirar para otro lado, como se había hecho ya tantas veces antes (ni la rabia, ni la malaria, ni el ébola ni el VIH nos pusieron tanto en alerta). El hito del covid lo señala con claridad la OMS cuando describe la necesidad de pensar la salud como una sola: «La pandemia de covid-19 puso de relieve la necesidad de establecer un marco mundial destinado a mejorar la vigilancia y un sistema más holístico e integral. Las lagunas en los conocimientos, la prevención y los enfoques integrales de ‘Una sola salud’ se consideraron factores clave de la pandemia. Al abordar los vínculos entre la salud humana, animal y ambiental, ‘Una sola salud’ se concibe como un planteamiento transformador encaminado a mejorar la salud mundial», señalaba el documento en octubre de 2023.

«‘Una sola salud’ es un enfoque para optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas mediante la integración de estos campos, en lugar de tratarlos por separado», agregaba y destacaba que cerca del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes proceden de los animales, tanto salvajes como domésticos”.

Manos a la obra

Hay un lugar en el mundo, el archipiélago de las Galápagos, cuyas características únicas hicieron de él un laboratorio a cielo abierto: en 1835 Charles Darwin observó allí que en los picos de unas aves conocidas como pinzones se producían variaciones según vivieran en las distintas islas del archipiélago: se adaptaban a esas condiciones. Seis años después ya estaba publicada su obra más conocida: “El origen de las especies”.

En la actualidad Galápagos sigue siendo un laboratorio a cielo abierto: ya hace casi cinco años, un taller en el que un grupo de expertos buscó desarrollar una agenda de investigación orientada a la adaptación y mitigación del cambio climático en la Reserva Marina de Galápagos, y en el que se abordaron temas como oceanografía, climatología, ecología marina, ciencia de pesquerías, impactos socioeconómicos y políticas, dio como resultado, además, un paper que lleva por título “Evolución de las Galápagos en el Antropoceno”.

El resumen del trabajo publicado destaca: «Las Islas Galápagos inspiraron la teoría de la evolución por medio de la selección natural; ahora en el Antropoceno, las Galápagos representan un importante laboratorio natural para comprender la resiliencia de los ecosistemas frente a los extremos climáticos y permitir una coevolución socioecológica efectiva bajo el cambio climático».

En la publicación, el equipo, conducido por Pelayo Salinas de León, científico senior de la Fundación Charles Darwin (FCD) y del programa Pristine Seas, de la National Geographic Society, se destaca: «Así como las Islas Galápagos capturaron la atención del mundo después de la visita de Charles Darwin hace más de 180 años, pueden de nuevo inspirar e informar la respuesta de la comunidad global al incremento de los extremos ambientales. El enfoque Darwiniano de los procesos evolutivos naturales, tiene que ser expandido para promover una co-evolución consciente de los socio-ecosistemas resilientes».

Hoy, cuando en el mundo arrasan las catástrofes ambientales; se expande la fiebre amarilla por al cambio climático; la resistencia antibacteriana es cada vez más problemática; lenta, pero insistente, la gripe aviar pasó de las aves a los mamíferos, y ya se va cobrando vidas humanas (la última, una niña en México, el 8 de abril, según informó la Secretaría de Salud), entre otras tragedias, podemos dar una buena noticia: en febrero se ha dado un paso más en el camino hacia “Una sola salud”: la Universidad de San Francisco de Quito (USFQ) y su hub académico en España, GAIAS Europa, junto con el Oceanogràfic de Valencia (España)  y la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) han creado el Laboratorio de Salud Animal, con el objetivo de llevar a cabo investigaciones, análisis y pruebas relacionadas con la salud y con el bienestar de los animales.

Continúe la lectura en: Galápagos: inauguraron un sistema de salud integral de fauna silvestre con enfoque “One Health”. Intramed. Noticias médicas – 30 de abril de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

6 de mayo, Día Mundial de la Osteogénesis Imperfecta

La osteogénesis imperfecta (OI), también llamada “enfermedad de los huesos de cristal” es una rara condición genética hereditaria (herencia autosómica dominante) que se caracteriza por excesiva fragilidad de los huesos con la consiguiente aparición de fracturas que pueden presentarse por traumatismos leves e incluso, espontáneamente. Estas fracturas pueden estar presentes desde el nacimiento o surgir a lo largo de la infancia o adolescencia y en muchos casos provocan deformidades en los huesos y afectación de la talla y la capacidad física de las personas.

La formación imperfecta de los huesos es provocada por la mutación de un gen encargado de producir una proteína esencial (colágeno tipo I) responsable de dar rigidez a los huesos. Como consecuencia, los huesos se fracturan sin un motivo aparente. La OI también puede causar músculos débiles, dientes quebradizos, una columna desviada y pérdida del sentido del oído.

Existen 4 variantes de osteogénesis imperfecta según su gravedad; algunos individuos afectados por OI pueden llevar una vida bastante normal, pero otros muchos necesitan de apoyo constante y algunos no logran nunca caminar.

En el año 2008 la Asociación Australiana de Osteogénesis Imperfecta  propuso  celebrar el 6 de mayo como Día Mundial de la OI. Desde ese momento, cada año las comunidades de personas con OI en muchas partes del mundo celebran su día con diversas actividades, que incluyen caminatas, fiestas, emisiones radiales especiales, actos culturales diversos, tómbolas para recaudar fondos para la investigación y para ayuda a las personas afectadas.

Esta campaña de salud se conoce como Día del Hueso de la Suerte (Wishbone day en inglés) y se representa por un esqueleto formado a partir de una fúrcula de aves utilizando los colores negro y amarillo, y se apoya en la frase de «Mi deseo es…» que utilizamos al partir el hueso de la suerte.

La celebración de un día en el calendario para recordar a las personas con OI no es un evento arbitrario. Por el contrario, responde a la necesidad de darle mayor visibilidad a esta condición genética, ayudar a la divulgación y conocimiento de la misma, dar a conocer al mundo que hay personas con capacidades diferentes que sufren dolores, inmovilizaciones largas, limitaciones físicas, pero que se alzan cada día por encima de estas limitaciones para  seguir adelante y labrar su camino en la vida. El objetivo también es luchar por eliminar cada vez más las barreras arquitectónicas y por una sociedad verdaderamente inclusiva.

Desde el año 2013, nuestro país se hizo eco de esta propuesta y cada año celebramos el Día Mundial de la Osteogénesis Imperfecta con una actividad festiva y cultural para niños, adolescentes y adultos afectados. En el contexto de esta fiesta las personas con OI se conocen entre sí, comparten experiencias, anécdotas, historias de vida y sobre todo, aprenden que no están solos, que existen otras personas con su misma condición y que hay personas que velan por darles a ellos una mejor calidad de vida y un espacio importante en nuestra sociedad.

El Hospital Pediátrico Universitario “William Soler” ha sido el Centro de Referencia Nacional para la atención integral  a los niños con OI. Desde el año 2002 se evalúan por un equipo multidisciplinario de especialistas y se aplican tratamientos personalizados que incluyen correcciones de fracturas y deformidades, terapia con bifosfonatos, atención estomatológica, terapia con estimulantes de las células madre, recomendaciones de fisioterapia y otras acciones encaminadas a mejorar la calidad de vida de estos niños.

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