Científica Informativa

Una alta frecuencia cardiaca en reposo se asocia con riesgo de demencia

Una frecuencia cardiaca en reposo más alta se asocia con un mayor riesgo de demencia y un deterioro cognitivo acelerado en los adultos mayores, independientemente de la presencia de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, muestra una nueva investigación.

«La frecuencia cardiaca en reposo es fácil de medir y podría usarse para identificar a los adultos mayores potencialmente en alto riesgo de demencia y deterioro cognitivo para realizar intervenciones tempranas», comentó a Medscape Noticias Médicas la Dra. Yume Imahori, Ph. D., del Aging Research Center, Karolinska Institutet, en Estocolmo, Suecia.

«Los profesionales de la salud deben ser conscientes de las posibles consecuencias cognitivas asociadas con una frecuencia cardiaca en reposo elevada en las personas mayores y pueden aconsejar a las personas mayores con una frecuencia cardiaca en reposo alta que se sometan a una evaluación de seguimiento de la función cognitiva», indicó la Dra. Imahori.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 3 de diciembre en Alzheimer’s & Dementia.

Conexión corazón-cerebro

Los hallazgos se basan en 2.147 adultos (62 % de sexo femenino) de 60 años o más (edad promedio: 70,6 años) del estudio Swedish National Aging and Care in Kungsholmen (SNAC-K). Todos estaban libres de demencia al inicio del estudio y se les hizo un seguimiento regular de 2001 a 2004 y de 2013 a 2016.

La frecuencia cardiaca en reposo promedio al inicio del estudio fue de 65,7 latidos por minuto. Los individuos en los grupos de frecuencia cardiaca en reposo más altos eran mayores, con menor nivel educativo y tenían más probabilidades de ser fumadores, sedentarios y tener hipertensión. No hubo diferencias entre los grupos de frecuencia cardiaca en reposo en la prevalencia de enfermedad cardiovascular al inicio del estudio.

Durante una mediana de seguimiento de 11,4 años, se diagnosticó demencia a 289 participantes.

En el modelo totalmente ajustado, los participantes con frecuencia cardiaca en reposo de 80 latidos por minuto o más tenían un riesgo 55 % mayor de desarrollar demencia en comparación con sus compañeros con frecuencia cardiaca en reposo más bajo de 60 a 69 latidos por minuto (hazard ratio [HR]: 1,55; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 1,06 a 2,27).

«Esta asociación no se debió a enfermedades cardiovasculares subyacentes como la fibrilación auricular y la insuficiencia cardiaca, que es importante porque la frecuencia cardiaca en reposo elevada a menudo se relaciona con enfermedades cardiacas», comentó la Dra. Imahori a Medscape Noticias Médicas.

Con respecto a la función cognitiva, las puntuaciones del Mini-Examen del Estado Mental (MMSE) disminuyeron con el tiempo durante el periodo de seguimiento en todos los grupos de frecuencia cardiaca en reposo, pero los participantes con frecuencia cardiaca en reposo de 70 a 79 y más de 80 latidos por minuto tuvieron una mayor disminución en comparación con aquellos con frecuencia cardiaca en reposo más baja con 60 a 69 latidos por minuto.

Vea la noticia completa en Medscape.

La miniaturización del antígeno y la eficacia del engaño

Por: Daniel García

“Cuando un tal RBD salvó mi vida”. Ese podría ser el título de la historia que algún abuelo cuente a su nieto de aquí a unos años, cuando el SARS-CoV-2 no sea tan peligroso y ya hayamos aprendido a vivir con él como vivimos con otros.

El nieto (de cualquier género igual que el abuelo) preguntará, ¿y quién es ese tal RBD? y el abuelo explicará aquello que escuchó a un científico un día a mediados de 2020: es, querido mío, la llave que abre la cerradura.

Esa llave es el antígeno que presentan las vacunas cubanas a nuestro sistema inmune para decirle, como COCO, recuérdame, porque la próxima vez que me veas seré el verdadero, y no te gustará todo lo que podré hacerle a tu cuerpo si me dejas abrir la cerradura y entrar.

En realidad, seamos sinceros, la vacunación es un engaño que le hacemos a nuestro sistema inmune, y como hemos explicado antes, lo hacemos para prepararlo para lo que viene, y quizás para salvarnos la vida.

Otras vacunas usan un antígeno muy grande, a veces el virus entero inactivado, otras usan como antígeno las proteínas exteriores del virus completas u otra molécula llamada ARN, mensajero capaz de producir dichas proteínas dentro de nosotros, y engañarnos igual. Pero esas moléculas son muy difíciles de obtener.

Nosotros apostamos por miniaturizar el antígeno, pero sin afectar el engaño, pues reducir el tamaño del antígeno no podía significar reducir la eficacia de la respuesta inmune contra el virus.

Si vamos a quedarnos con una pequeña parte del virus, lo haremos con la parte que más le importa a él, su llave de entrada a nuestro cuerpo, contra esa parte había que dirigir el ataque.

La hipótesis fue: el virus podrá cambiar mucho mutando, pero no puede cambiar totalmente la llave, quizás un poco, lo vemos en las nuevas variantes, pero no podrá cambiar mucho porque no logrará abrir la cerradura. Si no abre no entra, y si bloqueamos la llave con anticuerpos, tampoco entra, así que la llave se convirtió en el antígeno de nuestras vacunas, no el virus completo ni toda su parte externa, solo la llave.

Pero vamos a presentarla como ella merece, su nombre es RBD, del inglés Receptor Binding Domain, o Dominio de Unión al Receptor, en español. Como es extranjera, la llamamos por sus siglas originales.

En realidad, la idea de miniaturizar el antígeno no es nueva ni es de los científicos cubanos, esto se aprendió estudiando muchísimo. Lo que sí fue idea de los científicos cubanos es hasta dónde miniaturizar, y cómo mimiaturizar, ahí está el know-how. En eso se diferencian Abdala, las Soberanas, y todas las otras vacunas de RBD a nivel mundial (son tres o cuatro más).

A veces miniaturizar puede ser perjudicial, pues el sistema inmune no responde igual a antígenos tan pequeños, y es ahí cuando lo manipulamos con métodos biológicos o químicos para presentarlo mejor. Del éxito de su presentación dependía la respuesta inmune, no podíamos fallar.

Un día él (no diré quién) nos dijo, no podemos equivocarnos, porque fallar puede costar miles de vidas. El engaño tiene que funcionar. Lo que hoy llamamos eficacia clínica de las vacunas, de lo que las nuestras tienen más de 90%, es en realidad la eficacia del engaño, de cómo nuestro sistema inmune creyó estar siendo atacado por un patógeno y respondió a él, preparándose así para el ataque real.

La verdad es que la apuesta resultó ser muy buena (reitero, fue basada en estudio no en el azar). Hoy sabemos que el virus seguirá cambiando la llave parcialmente, pero nunca podrá cambiarla totalmente, o tiene que buscar otra forma de entrar. Al final, la cerradura es nuestra, y deberá saber que nos vamos a defender.

Sinceramente, el RBD es una maravillosa miniatura, perdonémosle el engaño.

 

Ante las nuevas variantes, la prioridad más urgente es acelerar el acceso a las vacunas, según afirma la Directora de la OPS

Health worker applies COVID-19 vaccine

Hay 20 países que aún no han alcanzado la meta establecida por la OMS de lograr 40% de cobertura de la vacunación para fines de este año, y la variante ómicron se ha detectado en siete países de la Región. En este contexto, la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, afirmó que acelerar el acceso a las vacunas será fundamental para proteger a la población y, en especial, a las personas más vulnerables.

«La aparición de una nueva variante no significa necesariamente un empeoramiento de la situación, pero sí significa que debemos aumentar las precauciones», dijo en la rueda de prensa de hoy, instando a continuar aplicando las medidas de salud pública y la vacunación.

La semana pasada se notificaron más de 782.655 casos nuevos de COVID-19 y 10.950 muertes conexas en la Región de las Américas, pero solamente 55 % de la población de América Latina y el Caribe está completamente vacunada. En algunos países, como Guatemala, Haití, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, la cobertura de la vacunación sigue siendo mucho menor.

Si bien la Región está «trabajando contra reloj para proteger a las personas de este virus», la Directora de la OPS pidió una estrategia a largo plazo que tenga en cuenta cuánto dura la protección brindada por las vacunas, su impacto en diferentes grupos etarios y el comportamiento de las nuevas variantes.

Con la entrega de 1,6 millones de dosis de las vacunas contra la COVID-19 a la Región esta semana, y más dosis en camino, la doctora Etienne afirmó que «los primeros en recibir una vacuna contra la COVID-19 deben ser los grupos de población vulnerables, como los pueblos indígenas, las personas mayores y las personas con afecciones de salud subyacentes que aumentan el riesgo de enfermar gravemente por la COVID-19.»

Sin embargo, en países donde la cobertura general de la vacunación es alta, la cobertura en las personas mayores de 60 años es más baja que en otros grupos. Y en países donde la vacunación está más rezagada, también se está protegiendo antes a las personas sanas.

«Esta falta de priorización es peligrosa porque hace que nuestras personas mayores sigan siendo vulnerables y pone en riesgo nuestros sistemas de salud», agregó la Directora.

La doctora Etienne también destacó la importancia de garantizar un acceso a las vacunas sostenible a largo plazo, y subrayó el papel fundamental que tiene el Fondo Rotatorio de la OPS, un mecanismo de compra de vacunas que este año ya ha adquirido para la Región vacunas de rutina y de COVID-19 por un valor de 1.000 millones de dólares.

«Al utilizar nuestro Fondo Rotatorio, los países tienen asegurado el acceso a vacunas de calidad garantizada y a precios justos, por medio de un mecanismo transparente», agregó la Directora.

A medida que el año llega a su fin y los países despliegan más dosis para alcanzar las metas de cobertura de la vacunación establecidas por la OMS, la Directora hizo un llamamiento a la equidad y la preparación.

«Necesitamos un suministro confiable de dosis para que nuestras campañas de vacunación contra la COVID-19 no amplíen las inequidades que han dividido a nuestra Región durante tanto tiempo», afirmó.

La semana pasada, el número de casos de COVID-19 aumentó en Canadá y algunas zonas de México, así como en algunos países de América del Sur como Bolivia, Perú y Colombia. En el Caribe, el número de casos, hospitalizaciones y muertes sigue aumentando en Trinidad y Tabago. En otras islas más pequeñas, como las Islas Caimán, también está aumentando el número de casos nuevos.

En Centroamérica, el número de casos de COVID-19 está disminuyendo significativamente en todos los países a excepción de Panamá, y también está disminuyendo en Ecuador, Chile y Argentina.

Las microhemorragias y la edad contribuyen al riesgo de anomalías en las imágenes relacionadas con el amiloide con aducanumab

Aunque los resultados de eficacia principales aún no se han publicado, los nuevos hallazgos de seguridad de dos grandes ensayos aleatorizados de aducanumab ofrecen detalles sobre qué pacientes tienen más probabilidades de experimentar complicaciones asociadas con el controvertido fármaco para la enfermedad de Alzheimer.[1]

Las anormalidades por imagen relacionadas con amiloide (ARIA), se han relacionado con una variedad de tratamientos experimentales para reducir el amiloide para la enfermedad de Alzheimer. Las anormalidades incluyen hemorragia cerebral (ARIA-H) y edema cerebral (ARIA-E), detectados en imágenes de resonancia magnética.

Hallazgos de seguridad

En un estudio publicado el 22 de noviembre en JAMA Neurology, el Dr. Stephen Salloway, director de Neurología y el programa de Memoria y envejecimiento en el Butler Hospital en Providence, Estados Unidos, catedrático Martin M. Zucker de psiquiatría y comportamiento humano, y profesor de neurología en la Warren Alpert Medical School of Brown University, en Providence, Estados Unidos, y sus colaboradores, informaron que 41 % de 1.029 pacientes en los grupos de tratamiento de dosis alta (10 mg/kg) de aducanumab desarrolló anormalidades por imagen relacionadas con amiloide.

Treinta y cinco por ciento de los pacientes que recibieron dosis altas (n = 362) desarrollaron anormalidades por imagen relacionadas con amiloide de tipo edema, y 94 tuvieron síntomas, más frecuentemente dolor de cabeza, seguido de confusión. Las anormalidades por imagen relacionadas con amiloide de tipo edema ocurrieron solo esporádicamente en los grupos de placebo, mientras que las anormalidades por imagen relacionadas con amiloide de tipo microhemorragias fueron más comunes. Se observaron microhemorragias en 19% de los pacientes con dosis alta, en comparación con 6,6 % en el grupo de placebo, mientras que se produjo siderosis superficial en aproximadamente 15 %, frente a 2,2 % con placebo.

La mayoría de los eventos de anormalidades relacionadas con amiloide de tipo edema ocurrió durante las primeras ocho dosis del tratamiento de infusión. Las personas con una o más copias de la variante genética del alelo E4 de la apolipoproteína vieron un mayor riesgo de anormalidades relacionadas con amiloide de tipo edema asociado con el tratamiento, en comparación con los no portadores (hazard ratio [HR]: 2,5; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 1,90 a 3,20). La evidencia de microhemorragias cerebrales al inicio del estudio se asoció con un mayor riesgo de presentar anormalidades de tipo edema (HR: 1,7; IC 95%: 1,31 a 2,27), en comparación con los pacientes sin evidencia de hemorragias cerebrales por resonancia magnética en el año anterior al inicio del tratamiento.

La edad avanzada aumentó de forma independiente el riesgo de anormalidades por imagen relacionadas con amiloide de tipo microhemorragias, con un riesgo que se observó que aumentaba un 6% con cada año adicional de edad.

Los ensayos EMERGE y ENGAGE de idéntico diseño de aducanumab inscribieron a casi 3.300 pacientes en todo el mundo (edad media: 70,4; 52% integrado por mujeres). Los participantes fueron evaluados para incluir solo aquellos con deterioro cognitivo leve positivo para amiloide (81% de la cohorte) o demencia leve de enfermedad de Alzheimer. Ambos ensayos se detuvieron pronto después de que un análisis de futilidad concluyera que era poco probable que el tratamiento produjera beneficios.

Posteriormente, un análisis post hoc determinó que los pacientes de un ensayo, EMERGE, mostraron un leve beneficio clínico en el seguimiento solo en el grupo de dosis alta. La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó el fármaco en julio de 2021 sobre la base de ese hallazgo, anulando el consenso de su comité asesor independiente, que no fue persuadido. Desde entonces el fármaco se ha convertido en sinónimo de controversia, sin la ayuda de su alto precio de lista de más de 50.000 dólares por año, con muchas aseguradoras y grandes sistemas de atención médica que se niegan a entregarlo. El reciente fallecimiento reportado de una mujer que participaba en un ensayo de extensión de etiqueta abierta de aducanumab, que fue ingresada en el hospital con inflamación cerebral, se ha sumado a las preocupaciones de seguridad.[2]

Las hemorragias cerebrales y la edad afectan el riesgo

En una entrevista con MDEdge Neurology, el Dr. Madhav Thambisetty, Ph. D., neurólogo investigador principal del National Institute on Aging, en Baltimore, Estados Unidos, y miembro del comité asesor de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, que recomendó no aprobar aducanumab, dijo que si bien los médicos saben que el alelo E4 de la apolipoproteína, los portadores enfrentan mayores riesgos de complicaciones relacionadas con el tratamiento, los nuevos hallazgos de seguridad ofrecen una guía adicional sobre la selección de pacientes.

«Cuanto mayor sea mayor será su riesgo de anormalidades por imagen relacionadas con amiloide y cuantas más microhemorragias tenga al inicio, mayor será su riesgo. Esos son hallazgos importantes que antes no se habían informado bien», destacó el Dr. Thambisetty.

En los ensayos EMERGE y ENGAGE, señaló el Dr. Thambisetty, se excluyeron los pacientes con cuatro o más microhemorragias al inicio del estudio. Los nuevos hallazgos revelan que incluso una pequeña cantidad de hemorragias al inicio del estudio pueden contribuir al riesgo de anormalidades por imagen relacionadas con amiloide.

«Los pacientes en la práctica clínica del mundo real serán muy diferentes de los participantes estrictamente controlados y bien evaluados que se inscribieron en estos ensayos. Las microhemorragias son muy comunes en los pacientes con enfermedad de Alzheimer y ocurren en 18 a 32%.[3] Ahora que estos hallazgos están disponibles, es importante que un médico en ejercicio obtenga una resonancia magnética de referencia y realmente preste atención a las microhemorragias, porque eso afectará las decisiones de tratamiento».

Preocupaciones adicionales

El Dr. Thambisetty advirtió que los nuevos resultados no mencionaban otro resultado de seguridad importante: la pérdida de volumen cerebral asociada con el tratamiento.

Se han observado cambios en el volumen cerebral asociados con otros tratamientos para reducir el amiloide, aunque no se conocen bien las razones de esto. Los participantes en EMERGE y ENGAGE «recibieron numerosas resonancias magnéticas. Esta fue una de las fortalezas de los ensayos. Gracias a una extensión de etiqueta abierta, ahora tenemos más de 2 años de datos de resonancia magnética de pacientes monitoreados meticulosamente y no se han mencionado cambios en el volumen cerebral a pesar de ser un resultado preespecificado. Esto, para mí, es una de las omisiones flagrantes de este artículo y el hecho de que ni siquiera se mencione es realmente preocupante», comentó el Dr. Thambisetty.

El patrocinador de los ensayos de aducanumab, Biogen, aún no ha publicado los hallazgos de eficacia en una revista revisada por pares, sino que los presenta por partes en congresos médicos.

«El artículo actual fue un análisis secundario. Los autores dicen que el análisis principal se publicará en otro lugar. Creo que es importante reflexionar sobre el hecho de que estos ensayos clínicos inscribieron a más de 3.000 participantes en más de 300 centros de ensayos en 20 países. Ahora tenemos un fármaco aprobado que está disponible comercialmente. Y sin embargo, no tenemos una sola publicación revisada por pares que discuta los datos de eficacia. Nada de esto redunda en el interés de nuestros pacientes ni en el avance de la ciencia», agregó.

Referencias

  1. Salloway S, Chalkias S, Barkhof F, Butkett P, y cols. Amyloid-Related Imaging Abnormalities in 2 Phase 3 Studies Evaluating Aducanumab in Patients With Early Alzheimer Disease. JAMA Neurol. 22 Nov 2021. doi: 10.1001/jamaneurol.2021.4161. PMID: 34807243.
  2. Belluck P. Concerns Grow Over Safety of Aduhelm After Death of Patient Who Got the Drug. The New York Times. Publicado el 22 de noviembre de 2021. Consultado en versión electrónica.
  3. Akoudad S, Wolters FJ, Viswanarhan A, y cols. Association of Cerebral Microbleeds With Cognitive Decline and Dementia. JAMA Neurol. 1 Ago 2016;73(8):934-43. doi: 10.1001/jamaneurol.2016.1017. PMID: 27271785.

Aprueban autorizo de uso en emergencia de Soberana Plus, para población pediátrica mayor de dos años convaleciente de COVID-19

Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate.
Foto: Karina Rodríguez Martínez/ Cubadebate

El Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) decidió en el día de hoy, aprobar la Autorización de Uso en Emergencia (AUE) a la vacuna cubana Soberana Plus, cuyo titular es el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), para ampliar su indicación a la población pediátrica convaleciente de COVID-19 con dos meses o más de su alta médica hospitalaria o domiciliaria, por lo que la vacuna podrá ser administrada a todos los convalecientes a partir de los dos años de edad, conforme a lo dispuesto en las regulaciones y disposiciones vigentes, una vez que se ha demostrado que cumple con los requisitos exigidos en cuanto a calidad, seguridad e inmunogenicidad para este grupo poblacional.

Esta aprobación está sustentada sobre la base de los resultados parciales de un ensayo clínico Fase I/II con SOBERANA® PLUS en niños y adolescentes convalecientes de COVID-19 que mostraron que la administración de una sola dosis es segura, y aportaron elementos del beneficio potencial en términos inmunológicos contra el riesgo potencial de reinfección por el SARS-CoV-2.

El CECMED realizó inspecciones a los sitios donde se realizó el ensayo clínico, verificando el cumplimiento de las Buenas Prácticas Clínicas durante la ejecución del ensayo.

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