A unos 17 mil kilómetros de distancia de la patria, donde se vive 14 horas por delante con respecto a Cuba, en el sudeste de Asia, cerca de Australia… laboran hoy 160 cooperantes cubanos de la salud.
La historia
Menos de 30 médicos quedaron en Timor Leste cuando, finalmente, alcanzó su emancipación en el año 2002. Niños huérfanos, mujeres que perdían la vida apenas alumbraban otra, malnutrición, tuberculosis, malaria, muertes masivas en campos de concentración y migraciones forzadas conformaban el panorama que vivía la nación, después de 25 años bajo la dominación de
Indonesia.
En ese contexto, el entonces Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba Fidel Castro Ruz, se reunió durante la XIII Cumbre de Países No Alineados, celebrada en febrero de 2003 en Malasia, con Xanana Gusmão, Primer Presidente de Timor (2002-2007) y con el Ministro de Negocios Extranjeros, en ese momento, el Dr. Ramos Horta, Premio Nobel de la Paz. El líder de la Revolución Cubana propuso ayudar con una brigada médica cubana a la recuperación de la nación que durante 25 años estuvo ocupada por Indonesia, y que antes había pertenecido a Portugal. Se comprometió además a formar 1000 médicos timorenses.
Fue así como el 3 de abril del 2004 llegaron a Timor Leste los primeros 15 médicos cubanos y en julio de ese año viajaron los primeros jóvenes timorenses a estudiar medicina en Cuba.
El presente
«En Dili (la capital) se encuentran la Escuela Superior de Medicina, la brigada de Atención Primaria de Salud (APS) y la brigada del Hospital Nacional “Guido Valadares”. El resto de la brigada está formada por los cooperantes que se ubican en todos los municipios del país», le comenta a Infomed la Dra. Alis Cantalapiedra Luque, directora de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional de Timor Leste, donde la temperatura ambiente es similar a la nuestra, pero no el idioma, ni las costumbres, ni la idiosincrasia.
No obstante «las muestras de satisfacción y de gratitud por nuestro trabajo son recurrentes por parte de las autoridades del país. Eso, y el cariño de los pacientes, nos comprometen todos los días a cumplir nuestra encomienda de la mejor manera posible», -nos dice el jefe de la Misión Dr. Sergio Rabel.
Y en ese empeño de elevar la calidad de vida del pueblo timorense, al que la BMC le brinda una asistencia médica de calidad, sobre la base del altruismo y la solidaridad, está el especialista en Endocrinología Dr. Rogelio Garcés Barbán. «Estoy de director por la parte cubana del Hospital Nacional “Guido Valadares”. Es la principal institución de salud de Timor. Aquí laboramos una brigada médica, integrada sobre todo por médicos especialistas, enfermeras, electromédicos y farmacéuticas. Actualmente compartimos el trabajo con una brigada de médicos chinos y los médicos especialistas timorenses. No solo trabajamos en lo asistencial, pues también tenemos una escuela cubana de medicina y nosotros mismos somos los profesores. Ya hemos graduado a más de 1100 médicos timorenses».
Así transcurre el día a día de una de nuestras brigadas médicas que trabaja más lejos de la patria, pero donde no falta la ética ni el compromiso de servir al prójimo que caracterizan a la solidaridad cubana.
Por: Mylenys Torres Labrada.




Hoy Infomed pone su punto de mira en Jovellanos, en la provincia de Matanzas. De haber venido en los primeros días de noviembre la hubiésemos encontrado atendiendo centros de evacuación por el paso del Huracán Rafael.


Crecí trabajando codo a codo, con médicos insignes de batas rasgadas, que se batían como verdaderos gladiadores para salvar una vida, aliviar un dolor o prevenir algún mal. Mis maestros me enseñaron no solo protocolos médicos y procederes terapéuticos, entre otros saberes. De ellos aprendí, que más allá de las circunstancias difíciles, ser médico era una decisión para toda la vida. ¡Y eso soy!».
Ni los vientos del huracán Rafael ni las difíciles condiciones de vida por la falta de electricidad que dejó a su paso por la capital cubana, impidieron que





