
En este mes de mayo, el Hospital Pediátrico Universitario «William Soler» cumple su 66 aniversario de vida, consolidado como una de las principales instituciones pediátricas del país y referencia nacional en la atención especializada a niños y adolescentes.
En medio de las complejidades y carencias que atraviesa hoy el sistema de salud cubano, el hospital sostiene una labor marcada por la entrega, la sensibilidad y el compromiso de su personal médico, paramédico y de apoyo. Hoy conversamos con su directora, la doctora pediatra Alena Fontané Valdés sobre los desafíos actuales, la esencia humana de la institución y la responsabilidad de dirigir un centro que recibe pacientes de toda Cuba.
Infomed: ¿Qué ha sido clave para mantener la atención y la esencia del William Soler en tiempos tan complejos?
Dra. Alena: “Estamos viviendo épocas muy duras, en las que por supuesto se nos dificulta en gran medida garantizar muchos recursos. Pero con la ayuda de nuestro gobierno, de nuestra gente que se ha mantenido aquí a pesar de todas las dificultades, y también con la ayuda de pueblos hermanos que han decidido estar a nuestro lado en estos momentos, de alguna manera estamos logrando resolver algunas cosas desde el punto de vista de materiales, alimentos e insumos que necesitamos”.
Infomed: ¿Qué valores del hospital considera que siguen siendo innegociables en su funcionamiento diario?
Dra. Alena: “El compromiso humano con nuestros niños y sus familias. Este es un hospital donde la sensibilidad tiene que estar presente en cada decisión. Aquí trabajamos para proteger lo más valioso que tiene una familia cubana: sus hijos”.
Infomed: Dirigir un hospital pediátrico de referencia implica alta exigencia y, a la vez, una enorme sensibilidad. ¿Cómo logra equilibrar ambos retos en su liderazgo?
Dra. Alena: “Es complicado porque es necesario exigir para que las cosas funcionen de manera adecuada, pero a la vez debe hacerse con mucha sensibilidad por la calidad de los trabajadores que tenemos y por el tipo de paciente que atendemos. Al ser niños, la labor es extremadamente sensible por lo que significa un niño para la familia cubana y para el pueblo de Cuba.
Además, el funcionamiento del hospital no depende solamente de nuestra gestión interna; depende también, en gran medida, de la disciplina de la población. Es muy importante que las familias cumplan las indicaciones que les damos para poder llevar a buen puerto la salud de nuestros niños”.
Infomed: ¿Qué momento cotidiano dentro del hospital cree que mejor define la esencia del William Soler?
Dra. Alena: “No hay momento definido, sino estar todos los días aquí con mis trabajadores, con los niños y con las familias cubanas que en este minuto necesitan de nuestra atención y nuestro apoyo incondicional para su tesoro más preciado”.
Infomed: Una responsabilidad tan grande también exige sacrificios personales. ¿Quiénes han sido su principal sostén en este camino?
Dra. Alena: “Mucho. Agradezco profundamente a mi familia, a mi mamá que ha estado ahí firme siempre, en la retaguardia; a mi papá y, por supuesto, a mi esposo, que es un pilar fundamental para que yo pueda dedicar gran parte de mi tiempo a las labores relacionadas con el hospital. Sin ellos sería imposible”.
A 66 años de su fundación, Cuba también agradece a la Dra. Alena y a todo el colectivo del Hospital Pediátrico Universitario «William Soler» por seguir ahí, acompañando a generaciones de niños y familias cubanas con sensibilidad, entrega y vocación de servicio, incluso en los tiempos más difíciles.
Por Mylenys Torres Labrada




