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OPS: América Latina y el Caribe podrían enfrentar una «avalancha de problemas de salud» si continúa interrupción de servicios de salud

La pandemia por la COVID-19 ha interrumpido los servicios de salud esenciales en la mayoría de los países y territorios de América Latina y el Caribe, lo cual representa una amenaza para la inmunización de los niños y la atención de las mujeres embarazadas y de las personas con enfermedades crónicas, advirtió la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne.

«Por lo tanto, llamamos a los países a que aseguren que sus respuestas a la COVID-19 no dejen atrás otros servicios de salud esenciales, como las inmunizaciones de rutina», afirmó la doctora Etienne en la sesión informativa semanal de la OPS. «Estos servicios no son opcionales», indicó, y añadió que la OPS está ayudando a los países a «ajustar y repensar cómo se presta la atención esencial en el primer nivel».

La directora de la OPS detalló que más de 300 mil niños, sobre todo en México y Brasil, no han recibido vacunas de rutina, «dejándolos vulnerables a infecciones mortales que son prevenibles».

«La cobertura de la primera dosis de las vacunas contra el sarampión se redujo un 10% en ocho países de las Américas, incluyendo Venezuela, Panamá y Brasil, y cayó hasta un 20% en Surinam», continuó. «Si no revertimos estas tendencias, nos arriesgamos a una avalancha de problemas de salud peores».

Agregó que, en una encuesta reciente sobre los servicios de salud esenciales en la región, el 97% de los países y territorios participantes informaron sobre interrupciones, mientras que el 45% informó de interrupciones en al menos la mitad de ellos.

«En poco tiempo, la COVID-19 no será la única crisis sanitaria que demande la atención de los países», advirtió Etienne.

La OPS apoya a los países de la región en la búsqueda de alternativas para la prestación de servicios de salud. Muchos sistemas de salud, incluidos los de Chile y Perú, han adoptado la telemedicina, refirió, mientras que otros han puesto en marcha programas de extensión comunitaria para que los pacientes puedan recibir atención médica mientras están en sus casas.

La directora de la OPS aconsejó a los países que contraten y capaciten a más personal para que todos los trabajadores salud dispongan de las herramientas y los recursos necesarios para prestar una atención segura. Afirmando que los trabajadores de la salud deben ser «justamente compensados por sus extraordinarios esfuerzos», subrayó que Chile aprobó recientemente un aumento de salario para los prestadores de servicios de salud quienes han sido fundamentales en la respuesta a la COVID-19.

«Sabemos que las consecuencias económicas de esta pandemia están obligando a los países a tomar decisiones difíciles sobre las prioridades de la inversión pública, pero no podemos permitirnos recortar recursos en salud», enfatizó.

En ese sentido, consideró que «invertir ahora en el primer nivel de atención es una opción inteligente para poder revertir las tendencias de forma más eficiente y equitativa que esperar a que surjan las crisis sanitarias». Y destacó: «como dice el refrán, ‘una onza de prevención vale más que una libra de cura».

Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 31 de julio

Al cierre del día de ayer, 30 de julio, Cuba reportó 8 mil 875 nuevos casos de COVID-19, 65 fallecidos y 9 mil 157 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte diario.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados para vigilancia clínica epidemiológica 90 mil 472 pacientes, sospechosos 43 mil 854, en vigilancia 3 mil 804 y confirmados activos 42 mil 814.

Para COVID-19 se estudiaron 50 mil 758 muestras, resultando 8 mil 875 positivas. El país acumula 6 millones 516 mil 361muestras realizadas y 384 mil 596 positivas.

De los 8 mil 875 casos diagnosticados:

– 8746 fueron contactos de casos confirmados
– 65 tiene fuente de infección en el extranjero
– 64 no tienen fuente de infección precisada
– 7,7% (679) de los casos positivos fue asintomático
– Sexo femenino: 4652, sexo masculino: 4223

De los 384 mil 596 pacientes diagnosticados con la enfermedad se encuentran ingresados 42 mil 814, de ellos 42 mil 474 con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 2 mil 758 fallecidos (65 en el día), dos evacuados, 54 retornados a sus países y 338 mil 968 pacientes recuperados (9 mil 157 altas en el día). Se atienden en las terapias intensivas 340 pacientes confirmados, de ellos 159 en estado crítico y 181 en estado grave.

Residencia por provincia y municipios de los casos confirmados:

Pinar del Río: 243 casos

  • Consolación del Sur: 3( contactos de casos confirmados)
  • Guane: 3( contactos de casos confirmados)
  • La Palma: 3( contactos de casos confirmados)
  • Los Palacios:  7( contactos de casos confirmados)
  • Mantua: 10( contactos de casos confirmados)
  • Minas de Matahambre: 37( contactos de casos confirmados)
  • Pinar del Río: 108( contactos de casos confirmados)
  • San Juan y Martínez: 24( contactos de casos confirmados)
  • San Luis: 29( 27 contactos de casos confirmados y 2 sin fuente de infección precisada)
  • Sandino :14( contactos de casos confirmados)
  • Viñales: 5( contactos de casos confirmados)

Artemisa: 272 casos

  • Alquízar: 17 (contactos de casos confirmados).
  • Artemisa: 59 (contactos de casos confirmados).
  • Bahía Honda: 16 (contactos de casos confirmados).
  • Bauta: 40 (contactos de casos confirmados).
  • Caimito: 8 (contactos de casos confirmados).
  • Candelaria: 8 (contactos de casos confirmados).
  • Guanajay: 8 (contactos de casos confirmados).
  • Güira de Melena: 8 (contactos de casos confirmados).
  • Mariel: 3 (2 contactos de casos confirmados y 1 sin fuente de infección precisada).
  • San Antonio de los Baños: 67 (64 contactos de casos confirmados y 3 importados).
  • San Cristóbal: 38 (contactos de casos confirmados).

La Habana: 1 994 casos

  • Arroyo Naranjo: 134 (contactos de casos confirmados).
  • Boyeros: 189 (187 contactos de casos confirmados y 2 importados).
  • Centro Habana: 179 (contactos de casos confirmados).
  • Cerro: 155 (153 contactos de casos confirmadosy 2 importados).
  • Cotorro: 93 (92 contactos de casos confirmadosy 1 importado).
  • Diez de Octubre: 113 (112 contactos de casos confirmados y 1 importado).
  • Guanabacoa: 59 (57 contactos de casos confirmadosy 2 importados).
  • Habana del Este: 140 (138 contactos de casos confirmadosy 2 importados).
  • Habana Vieja: 141 (140 contactos de casos confirmadosy 1 importado).
  • La Lisa: 181 (180 contactos de casos confirmadosy 1 importado).
  • Marianao: 260 (257 contactos de casos confirmadosy 3 importados).
  • Playa: 170 (168 contactos de casos confirmadosy 2 importados).
  • Plaza de la Revolución: 75 (73 contactos de casos confirmadosy 2 importados).
  • Regla: 30 (27 contactos de casos confirmadosy 3 importados).
  • San Miguel del Padrón: 75(contactos de casos confirmados).

Mayabeque: 250 casos

  • Batabanó: 38( contactos de casos confirmados)
  • Bejucal: 21( contactos de casos confirmados)
  • Güines: 49( 38 contactos de casos confirmados y 11 sin fuente de infección precisada)
  • Madruga: 33( contactos de casos confirmados)
  • Melena: 2( contactos de casos confirmados)
  • Nueva Paz: 18( contactos de casos confirmados)
  • San José de las Lajas: 71(70 contactos de casos confirmados y 1 sin fuente de infección precisada)
  • San Nicolás de Bari: 16( contactos de casos confirmados)
  • Santa Cruz Del Norte: 2( contactos de casos confirmados)

Matanzas: 1 042 casos

  • Calimete: 96 (contactos de casos confirmados).
  • Cárdenas: 117 (114contactos de casos confirmados y 3 importados).
  • Ciénaga de Zapata: 23 (contactos de casos confirmados).
  • Colón: 44 (contactos de casos confirmados).
  • Jagüey Grande: 71 (contactos de casos confirmados).
  • Jovellanos: 128 (contactos de casos confirmados).
  • Limonar: 10 (contactos de casos confirmados).
  • Los Arabos: 67 (contactos de casos confirmados).
  • Martí: 42 (contactos de casos confirmados).
  • Matanzas: 148 (contactos de casos confirmados).
  • Pedro Betancourt: 93 (contactos de casos confirmados).
  • Perico: 87 (contactos de casos confirmados).
  • Unión de Reyes: 116 (contactos de casos confirmados).

Cienfuegos: 1 194 casos

  • Abreus: 85 (contactos de casos confirmados).
  • Aguada de Pasajeros: 39 (contactos de casos confirmados).
  • Cienfuegos: 678 (677contactos de casos confirmados y 1 importado).
  • Cruces: 58 (contactos de casos confirmados).
  • Cumanayagua: 64 (contactos de casos confirmados).
  • Lajas: 98 (contactos de casos confirmados).
  • Palmira: 9 (contactos de casos confirmados).
  • Rodas: 163 (contactos de casos confirmados).

Villa Clara: 465 casos

  • Caibarién: 13( contactos de casos confirmados)
  • Camajuaní: 3( contactos de casos confirmados)
  • Cifuentes: 8( contactos de casos confirmados)
  • Corralillo: 12( contactos de casos confirmados)
  • Encrucijada: 5( contactos de casos confirmados)
  • Manicaragua: 21( contactos de casos confirmados)
  • Placetas: 33( contactos de casos confirmados)
  • Quemado De Güines: 9( contactos de casos confirmados)
  • Ranchuelo: 37( contactos de casos confirmados)
  • Remedios: 8( contactos de casos confirmados)
  • Sagua La Grande: 7( contactos de casos confirmados)
  • Santa Clara: 269( contactos de casos confirmados)
  • Santo Domingo: 40( contactos de casos confirmados)

Sancti Spíritus: 137 casos

  • Cabaiguán: 1( contactos de casos confirmados)
  • Fomento: 2( contactos de casos confirmados)
  • Jatibonico: 1( contactos de casos confirmados)
  • La Sierpe: 3( contactos de casos confirmados)
  • Sancti Spíritus: 76( contactos de casos confirmados)
  • Taguasco: 12( contactos de casos confirmados)
  • Trinidad:17( contactos de casos confirmados)
  • Yaguajay: 25( contactos de casos confirmados)

Ciego de Ávila: 774 casos

  • Baraguá: 7 (contactos de casos confirmados).
  • Bolivia: 10 (contactos de casos confirmados).
  • Chambas: 12 (contactos de casos confirmados).
  • Ciego de Ávila: 402 (contactos de casos confirmados).
  • Ciro Redondo: 19 (contactos de casos confirmados).
  • Florencia: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Majagua: 17 (contactos de casos confirmados).
  • Morón: 243 (211contactos de casos confirmados y 32 importados).
  • Primero de Enero: 13 (contactos de casos confirmados).
  • Venezuela: 50 (contactos de casos confirmados).

Camagüey: 489 casos

  • Camagüey: 238 (237contactos de casos confirmados y 1 importado).
  • Céspedes: 14 (contactos de casos confirmados).
  • Esmeralda: 44 (contactos de casos confirmados).
  • Florida: 110 (contactos de casos confirmados).
  • Minas: 21 (contactos de casos confirmados).
  • Najasa: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Nuevitas: 5 (contactos de casos confirmados).
  • Santa Cruz del Sur: 18 (contactos de casos confirmados).
  • Sibanicú: 7 (contactos de casos confirmados).
  • Sierra de Cubitas: 9 (6 contactos de casos confirmados y 3 importados).
  • Vertientes: 22 (contactos de casos confirmados).

Las Tunas: 305 casos

  • Las Tunas: 291 (contactos de casos confirmados).
  • Colombia: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Jobabo: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Majibacoa: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Manatí: 1(contacto de caso confirmado).
  • Puerto Padre: 9(contactos de casos confirmados).

Granma: 209 casos

  • Bartalomé Masó: 1 (contacto de caso confirmado).
  • Bayamo: 36 (contactos de casos confirmados).
  • Buey Arriba: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Cauto Cristo: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Guisa: 33 (contactos de casos confirmados).
  • Jiguaní: 2 (contactos de casos confirmados).
  • Manzanillo: 76 (contactos de casos confirmados).
  • Niquero: 9 (contactos de casos confirmados).
  • Río Cauto: 31 (contactos de casos confirmados).
  • Yara: 15 (contactos de casos confirmados).

Holguín: 408 casos

  • Antilla: 6 (contactos de casos confirmados).
  • Báguanos: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Banes: 7 (contactos de casos confirmados).
  • Calixto García: 3 (contactos de casos confirmados).
  • Cueto: 23 (contactos de casos confirmados).
  • Gibara: 7 (contactos de casos confirmados).
  • Holguín: 248 (246contactos de casos confirmados y2sin fuente de infección precisada).
  • Mayarí: 19 (contactos de casos confirmados).
  • Moa: 56 (contactos de casos confirmados).
  • Rafael Freyre: 13(contactos de casos confirmados).
  • Sagua de Tánamo: 20 (contactos de casos confirmados).
  • Urbano Noris: 1 (sin fuente de infección precisada).

Santiago de Cuba: 677 casos

  • Contramaestre: 12( contactos de casos confirmados)
  • Guamá: 21( contactos de casos confirmados)
  • Segundo Frente: 24( contactos de casos confirmados)
  • Tercer Frente:  22( contactos de casos confirmados)
  • Mella: 40( contactos de casos confirmados)
  • Palma Soriano: 31(22 contactos de casos confirmados y 9 sin fuente de infección precisada)
  • San Luis: 93( 92 contactos de casos confirmados y 1 sin fuente de infección precisada)
  • Santiago de Cuba: 427(402 contactos de casos confirmados y 25 sin fuente de infección precisada)
  • Songo la maya: 7( contactos de casos confirmados)

Guantánamo: 416 casos

  • Baracoa: 5 (contactos de casos confirmados).
  • Caimanera: 13 (5 contactos de casos confirmados y 8 sin fuente de infección precisada).
  • El Salvador: 33 (contactos de casos confirmados).
  • Guantánamo: 322 (contactos de casos confirmados).
  • Imías: 4 (3 contactos de casos confirmados y 1 sin fuente de infección precisada).
  • Manuel Tames: 13 (contactos de casos confirmados).
  • Niceto Pérez: 1 (contacto de caso confirmado).
  • San Antonio del Sur: 21 (19 contactos de casos confirmados y 2 sin fuente de infección precisada).
  • Yateras: 4 (contactos de casos confirmados).

COVID-19 en el mundo

Hasta el 30 julio se reportan 190 países y 32 territorios con casos de COVID-19, ascienden a 197 millones 833 mil 145 los casos confirmados (+ 694 mil 415) con 14 millones 819 mil 254 casos activos y 4 millones 220 mil 364 fallecidos (+ 10 mil 208) para una letalidad de 2,13% (-0,01).

En la región de las Américas se reportan 77 millones 843 mil 319 casos confirmados (+ 263 mil 435), el 39,35% del total de casos reportados en el mundo, con 7 millones 392 mil 989 casos activos y 2 millones 25 mil 594 fallecidos (+ 4 mil 179) para una letalidad de 2,60% (-0,01).

Más información:

– Infomed. Infecciones por coronavirus. COVID-19

Las misteriosas mutaciones que hacen de delta la variante del virus del SARS-CoV-2 más contagiosa hasta ahora

Delta: las 5 mutaciones que hacen a esta variante del coronavirus más contagiosa y preocupante - BBC News Mundo

A primera vista las mutaciones de la variante delta de COVID-19, altamente contagiosa, no parecen tan preocupantes.

Para empezar, delta tiene menos cambios genéticos que las versiones anteriores del coronavirus.

«Cuando se supo que la epidemia en India estaba impulsada por delta, nadie imaginó que sería tan mala o que superaría a otras variantes», señaló Trevor Bedford, Ph. D., biólogo del Fred Hutchinson Cancer Research Center, en Seattle, Estados Unidos.

Se equivocaron.

Delta ha mantenido algunas de las mutaciones más exitosas encontradas en variantes anteriores, pero también contiene nuevos cambios genéticos que le permiten propagarse dos veces más rápido.[1]

Delta es más peligrosa en muchos aspectos. Tiene un periodo de incubación de cuatro días, en lugar de seis, lo que hace que la gente se contagie antes.[2] Cuando comenzó la pandemia las personas contagiaban el coronavirus original a un promedio de dos o tres personas. Hoy los infectados por delta contagian, en promedio, a seis.

Hasta hoy la variante delta había causado al menos 92% de las nuevas infecciones en Estados Unidos, según covariants.org, empresa de investigación en Berna, Suiza.

Aunque la variante delta no es necesariamente más letal que otras, puede matar a gran número de personas simplemente porque infecta a muchas más, señaló el Dr. Eric Topol, fundador y director del Scripps Research Translational Institute, en La Jolla, Estados Unidos.

Los científicos han secuenciado las mutaciones de delta, pero todavía tratan de entender su relevancia, afirmó Angela Rasmussen, Ph. D., viróloga de la Vaccine and Infectious Disease Organization en la University of Saskatchewan, en Saskatoon, Canadá. «Cuando vemos que las mismas mutaciones aparecen de forma repetida e independiente, eso sugiere que son importantes».

Los científicos son los que mejor conocen las mutaciones de la llamada proteína en espiga o pico, que sobresale de la superficie del virus como un garrote y que se han estudiado a mayor profundidad por sus graves ramificaciones, explicó Rasmussen. El coronavirus utiliza la proteína espiga para entrar en las células humanas y sus cambios pueden ayudar al virus a evadir los anticuerpos.

Los científicos creen que una de las zonas más importantes de la espiga es la región de unión al receptor, la parte específica de la proteína que permite al virus engancharse a un receptor en la superficie de nuestras células, destacó Vaughn Cooper, Ph. D., profesor de microbiología y genética molecular de la University of Pittsburgh, en Pittsburgh, Estados Unidos.[3,4]

Los receptores son como enchufes o estaciones de acoplamiento que permiten a las proteínas interactuar con la célula. Una vez que el virus consigue entrar en la célula puede causar estragos, secuestrando la maquinaria genética y convirtiéndola en una fábrica de virus.

La preocupante mezcla de delta

La rápida propagación de delta resulta sorprendente, ya que carece de las dos mutaciones que volvieron tan temibles a las variantes anteriores.

Delta no tiene la mutación N501Y que se encuentra en las variantes alfa, beta y gamma, que les permitía invadir las células con más éxito que el virus original. Esa mutación cambió un aminoácido (un bloque de construcción de proteínas) en la región de unión al receptor, el receptor del virus que lo ayuda a penetrar la célula.

Delta también carece de la mutación E484K, que ha hecho que la variante gamma sea tan preocupante. Este cambio genético, a veces llamado Eek, permite que el virus se propague incluso entre personas vacunadas.

«La ‘D’ de delta significa ‘diferente’ y ‘desvío’ hacia una ruta de mutación genómica distinta», indicó el Dr. Topol.[5] «Pero no significa ‘destrucción'», agregó, señalando que las vacunas existentes contra la COVID-19 siguen siendo eficaces contra la variante delta.[6]

Las vacunas protegen a las personas de la COVID-19 proporcionándoles anticuerpos que se adhieren a la proteína de la espiga, impidiendo que el virus entre en las células. Al reducir drásticamente el número de virus que entra en las células, las vacunas pueden evitar que las personas desarrollen enfermedad grave, y también hace que sean menos infecciosas para los demás.

Delta comparte mutaciones con otras variantes exitosas. Al igual que todas las cepas identificadas, delta contiene una mutación de la espiga llamada D614G, a veces conocida como Doug, que se volvió omnipresente el año pasado.[7] Los científicos creen que D614G aumenta la densidad de la proteína de la espiga en la superficie de las partículas víricas y facilita la entrada del virus en las células.[8,9]

Delta también tiene una mutación en la espiga llamada P681R, que se parece mucho a una mutación de la variante alfa que produciría cargas víricas más altas en los pacientes, según Cooper. Las personas infectadas con delta tienen 1.000 veces más virus en sus vías respiratorias, lo que las hace más propensas a propagar el virus cuando estornudan, tosen o hablan.[2]

La mutación P681R, que también se encuentra en la variante kappa, está situada al inicio de una parte del genoma llamada sitio de escisión de la furina, explicó Cooper. La furina es una enzima humana natural a la que el coronavirus secuestra: la usa para cortar la proteína de la espiga en forma óptima para entrar en la célula, indicó Rasmussen, apuntando que la nueva mutación hace que esa obra sea más eficiente.

Otra mutación en delta, que también se encuentra en kappa y épsilon, se llama L452R.[10] Los experimentos sugieren que esta mutación, que también afecta a laregión de unión al receptor , actúa impidiendo que los anticuerpos neutralicen el virus, explicó Cooper.

Estas mutaciones parecen ser más formidables en equipo que por separado.

Los cambios genéticos «ciertamente hacen algo, pero no es del todo evidente por qué esa combinación hace que la variante delta sea más apta. Que se junten parece ser la clave», destacó Bedford.

Delta también ha desarrollado cambios genéticos que no se ven en otras variantes.

Una de esas mutaciones en la espiga es D950N.[7] «Esto puede ser diferente», apuntó Cooper. «No lo vemos en ningún otro sitio». La mutación D950N es diferente porque está situada fuera de la región de unión al receptor, en una zona del genoma del coronavirus que lo ayuda a fusionarse con las células humanas.[11] Esta fusión permite al coronavirus verter su material genético en esas células. La mutación podría afectar a los tipos de células que infecta el virus, lo que le permitiría dañar diferentes órganos y tejidos. Las mutaciones en esta región también se asocian a mayor carga viral, señaló Cooper.

Delta también contiene mutaciones en una parte de la proteína espiga denominada dominio N-terminal, que proporciona un «supersitio» para que los anticuerpos se adhieran al virus e impidan su entrada en las células, apuntó la Dra. Hana Akselrod, especialista en enfermedades infecciosas de la George Washington University School of Medicine & Health Sciences, en Washington, Estados Unidos.[12,13]

Las mutaciones en esta región hacen que los anticuerpos monoclonales sean menos eficaces en el tratamiento de COVID-19 y aumentan la capacidad de la variante delta para escapar de los anticuerpos generados por la vacuna, señaló la Dra. Akselrod. Esto podría explicar por qué las personas vacunadas son ligeramente más propensas a infectarse con delta, lo que les causa una enfermedad leve, pero les permite contagiar el virus.

El futuro comportamiento de delta

Los científicos dicen que es imposible predecir exactamente cómo se comportará delta en el futuro, aunque el Dr. Topol aseguró: «Va a empeorar».

El Dr. Topol señaló que los brotes de delta suelen durar entre 10 y 12 semanas, ya que el virus «arrasa» entre las poblaciones susceptibles.

Si Estados Unidos sigue el patrón observado en Reino Unido y Países Bajos, los contagios podrían pasar del actual promedio móvil de siete días de 42.000 casos a 250.000 al día. Sin embargo, indicó que es poco probable que Estados Unidos sufra las elevadas tasas de mortalidad observadas en India, Túnez e Indonesia, porque casi la mitad de la población está totalmente vacunada.

Mientras algunos estudios han concluido que la vacuna de Johnson & Johnson estimula anticuerpos fuertes y persistentes contra delta, un nuevo informe encontró que los anticuerpos provocados por una sola inyección pueden no ser suficientes para neutralizarla.[14] Los autores de ese estudio, de la New York University GrossmanSchool of Medicine, sugirieron que podría ser necesaria una segunda dosis.[15]

Dos dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech protegen a 94% de las personas de cualquier infección sintomática por la variante alfa, en comparación con 88% contra la variante delta, según un nuevo estudio publicado en The New England Journal of Medicine. Dos dosis de la vacuna de AstraZeneca protegen a 75% de las personas de la variante alfa y a 67% de delta.[7]

Cooper dijo que las vacunas contra la COVID-19 ofrecen protección notable. «Siempre celebraré estas vacunas como uno de los logros científicos de mi tiempo», remarcó.

La mejor manera de frenar la evolución de las variantes es compartir las vacunas con el mundo, vacunando al mayor número de personas posible, enfatizó Bedford. Como los virus sólo sufren cambios genéticos cuando se propagan de un huésped a otro, detener la transmisión les niega la oportunidad de mutar.

Que el coronavirus desarrolle variantes más mortíferas «está totalmente en nuestras manos. Si el número de infecciones sigue siendo alto, va a seguir evolucionando», afirmó Cooper.

Al no contener el virus mediante la vacunación, el uso de mascarillas y evitando las multitudes, se está permitiendo que el coronavirus se transforme en formas cada vez más peligrosas, advirtió el Dr. William Haseltine, exprofesor de la Harvard Medical School, que ayudó a diseñar tratamientos para el VIH/sida. «Está mejorando y lo estamos haciendo mejor. Tener a la mitad de la población vacunada y a la otra mitad sin vacunar y desprotegida: ese es el experimento que yo haría si fuera un demonio y tratara de diseñar un virus destructor de vacunas», agregó.

KHN (Kaiser Health News) es la redacción de KFF (Kaiser Family Foundation), que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud. Junto con Análisis de Políticas y Encuestas, KHN es uno de los tres principales programas de KFF. KFF es una organización sin fines de lucro que brinda información sobre temas de salud.

Referencias

  1. American Society for Microbiology. How Dangerous is the Delta Variant (B.1.617.2)? Publicado el 23 de julio de 2021. Consultado en versión electrónica. Fuente
  2. Li B, Deng A, Li K, Hu Y, y cols. Viral infection and transmission in a large well-traced outbreak caused by the Delta SARS-CoV-2 variant. Virological. Consultado en versión electrónica. Fuente
  3. Shabir O. What is a Receptor-Binding Domain (RBD)? News Medical Life Sciences. Consultado en versión electrónica. Fuente
  4. Sriram K, Insel P, Loomba R. What is the ACE2 receptor, how is it connected to coronavirus and why might it be key to treating COVID-19? The experts explain. The Conversation. Publicado el 14 de mayo de 2020. Consultado en versión electrónica. Fuente
  5. Understanding and reporting on the Delta variant. AHCJ. Publicado el 19 de julio de 2021. Consultado en versión electrónica. Fuente
  6. Bernal JL, Andrews N, Gower C, Gallagher E, y cols. Effectiveness of Covid-19 Vaccines against the B.1.617.2 (Delta) Variant. N Engl J Med. 21 Jul 2021. doi: 10.1056/NEJMoa2108891. PMID: 34289274. Fuente
  7. Variant: 21A (Delta). CoVariants. Consultado en versión electrónica. Fuente
  8. Zhang L, Jackson CB, Mou H, Ojha A, y cols. SARS-CoV-2 spike-protein D614G mutation increases virion spike density and infectivity. Nat Commun. 26 Nov 2020;11(1):6013. doi: 10.1038/s41467-020-19808-4. PMID: 33243994. Fuente
  9. Ozono S, Zhang Y, Ode H, Sano K, y cols. SARS-CoV-2 D614G spike mutation increases entry efficiency with enhanced ACE2-binding affinity. Nat Commun. 8 Feb 2021;12(1):848. doi: 10.1038/s41467-021-21118-2. PMID: 33558493. Fuente
  10. Deng X, Garcia-Knight MA, Khalid MM, Servellita V, y cols. Transmission, infectivity, and neutralization of a spike L452R SARS-CoV-2 variant. Cell. 24 Jun 2021;184(13):3426-3437.e8. doi: 10.1016/j.cell.2021.04.025. PMID: 33991487. Fuente
  11. Dhar M, Marwal R, Radhakrishnan VS, Ponnusamy K, y cols. Genomic characterization and Epidemiology of an emerging SARS-CoV-2 variant in Delhi, India. medRxiv. doi: 10.1101/2021.06.02.21258076. Fuente
  12. Targeting a new antibody supersite key to COVID immunity. Science Daily. Publicado el 18 de marzo de 2021. Consultado en versión electrónica. Fuente
  13. McCallum M, De Marco A, Lempp FA, Tortorici D, y cols. N-terminal domain antigenic mapping reveals a site of vulnerability for SARS-CoV-2. Cell. 29 Abr 2021;184(9):2332-2347.e16. doi: 10.1016/j.cell.2021.03.028. PMID: 33761326. Fuente
  14. Positive New Data for Johnson & Johnson Single-Shot COVID-19 Vaccine on Activity Against Delta Variant and Long-lasting Durability of Response. Johnson & Johnson. Publicado el 1 de julio de 2021. Consultado en versión electrónica. Fuente
  15. Tada T, Zhou H, Samanovic MI, Dcosta BM, y cols. Comparison of Neutralizing Antibody Titers Elicited by mRNA and Adenoviral Vector Vaccine against SARS-CoV-2 Variants. bioRxiv. 21 Jul 2021;2021.07.19.452771. doi: 10.1101/2021.07.19.452771. PMID: 34312623. Fuente

La interrupción de servicios de salud durante la pandemia por COVID-19 amenaza la eliminación de la hepatitis en América Latina y el Caribe

Una encuesta recientemente realizada por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) indica que la pandemia de COVID-19 ha afectado el diagnóstico y tratamiento de las infecciones virales por hepatitis B y C en América Latina y el Caribe, lo que ha frenado el avance hacia la meta de eliminar estas enfermedades infecciosas para 2030.

Esta encuesta se llevó a cabo previo al Día Mundial de contra la Hepatitis, el 28 de julio, el cual se reconoce anualmente para aumentar la conciencia sobre las hepatitis virales, un grupo de enfermedades infecciosas que provocan la inflamación del hígado y pueden provocar cirrosis y cáncer hepático.

En las Américas, unos 5,4 millones de personas viven con hepatitis B, mientras que 4,8 millones están infectados con hepatitis C. Este año, la campaña se centra en el objetivo de la OPS/OMS de eliminar las hepatitis B y C para 2030, con el lema «la hepatitis no puede esperar».

«La eliminación de las infecciones por hepatitis virales B y C para 2030 es un objetivo alcanzable para mejorar la salud y el bienestar en toda América», afirmó la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne. «Sin embargo la pandemia ha frenado nuestros avances. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para mantener el paso en la eliminación de la hepatitis. Las personas que viven con hepatitis virales no pueden esperar».

La encuesta de la OPS/OMS, conocida como la Encuesta nacional de pulso sobre la continuidad de los servicios sanitarios esenciales durante la pandemia de COVID-19, indica que más de la mitad de los 18 países de América Latina y el Caribe encuestados informaron tener algún nivel de interrupción en el diagnóstico y el tratamiento de las hepatitis B y C. El 17% de los países encuestados informaron de interrupciones graves que afectaron principalmente los nuevos diagnósticos y tratamientos.

Ante estas interrupciones, la OPS/OMS ha renovado su exhorto a los países para que mantengan los servicios de testeo, prevención, vacunación y tratamiento de hepatitis y los integren en la atención primaria de salud. La OPS/OMS también recomienda que todos los recién nacidos sean vacunados contra la hepatitis B y que reciban al menos dos dosis adicionales de la vacuna en el plazo de un año después del nacimiento para estar protegidos de por vida.

Las estimaciones de la OMS sobre la hepatitis viral C indican que cada año se producen 67 mil nuevas infecciones y 84 mil muertes en las Américas. Los antivirales pueden curar a más del 95% de los infectados por hepatitis C, pero sólo el 22% de los infectados crónicos están diagnosticados y sólo el 18% de ellos han recibido tratamiento.

Los datos de la OMS también muestran que se producen alrededor de 10 mil nuevas infecciones de hepatitis B y 23 mil muertes anualmente en las Américas. Sólo un 18% de las personas que viven con hepatitis B han sido diagnosticadas y sólo un 3% de ellas reciben tratamiento.

«La hepatitis es una enfermedad grave pero muy tratable», matizó la doctora Etienne. «Sin embargo, estamos muy lejos de garantizar que todas las personas con hepatitis estén recibiendo los servicios que podrían representar su recuperación. No podemos permitirnos descuidar la hepatitis».

«La vacunación ha permitido eliminar la transmisión de la hepatitis B en la primera infancia en las Américas, pero las tasas de vacunación infantil también han disminuido, lo que pone en peligro ese logro», continuó. «No podemos permitir que nuestros avances se erosionen».

El Fondo Estratégico de la OPS ha ayudado a algunos países a acceder a los antivirales de acción directa (AAD) capaces de curar la hepatitis C en tres meses. Sin embargo, varios países no están ampliando el tratamiento porque los precios siguen siendo una barrera para muchas personas.

En 2019, la OPS lanzó su Iniciativa de Eliminación para acabar con más de 30 enfermedades infecciosas en la región para 2030, entre ellas las hepatitis virales. Para lograrlo, los sistemas de salud deben garantizar el acceso a las pruebas y al tratamiento para todas las personas con hepatitis virales, así como a medidas preventivas como la vacunación.

Certezas de la COVID-19 tras 16 meses en Cuba

Durante más de16 meses los profesionales de la salud del país han lidiado con el enorme reto que representa la pandemia de la COVID-19, que puso a prueba las capacidades de los sistemas sanitarios del mundo en materia de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes.

Aún son muchas las interrogantes que se ciñen acerca del SARS-CoV-2, a pesar de que la ciencia da pasos agigantados en aras de conocerlo y poder controlar los constantes rebrotes.

Sobre algunas de las certezas que se tienen de este patógeno, altamente transmisible, el doctor Narciso Argelio Jiménez Pérez, especialista en Medicina Interna, Intensiva y Emergencia, e infectólogo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), ofreció algunas declaraciones.

COVID-19: más que un catarro

Luego de tantos meses, diagnosticar un paciente COVID-19 por sus manifestaciones clínicas resulta complicado, porque el resto de las enfermedades no han dejado de existir y en este contexto de pandemia hay síntomas distinguibles, pero otros son muy comunes.

No obstante, si se piensa solo en manifestaciones respiratorias se dejarían de diagnosticar muchos casos, porque hay personas que solo manifiestan mareos y diarrea antes de la fiebre, mientras que otros pueden tener escalofríos, dolor de garganta o lesiones en la piel. Estas últimas aparecen en momentos diferentes de la evolución de la enfermedada partir de varios patrones.

Una investigación realizada en el IPK –para medir el impacto del coronavirus en egresados de la institución– evidenció que el 47 por ciento de los pacientes tuvieron un patrón maculopapular (conocido como rash y parecido al del dengue)que puede aparecer hasta tres semanas después de la infección.

Existe otro patrón que surge de manera más temprana y simulala varicela, aunque se diferencia en que todas las lesiones son del mismo tamaño.También están los habones urticarianos (como si estuvieran intoxicados) y lesiones violáceas en la piel ovasculitis, las cuales pueden resultar indistinguibles debido a las múltiples causas de la inflamación de los vasos pequeños.

El SARS-CoV-2 es un virus sistémico

Está demostrado que el SARS-COV-2 está presente en muchos órganos. Las manifestaciones respiratorias son más comunes al ser el aparato respiratorio la puerta de entrada al organismo, aunque existen receptores en todos los sistemas por los cuales entra a la célula y se une a ella.

A pesar de que más del 80 por ciento de los infectados eliminan el virus de su organismo, muchos llegan a la convalecencia manteniendo síntomas de la enfermedad y secuelas tanto neurológicas, pulmonares, cardiovasculares, renales y psicológicas que pueden extenderse durante seis meses o por más de un año.

Los convalecientes no son inmunes

Existen evidencias científicas de que las personas recuperadas pueden reinfectarse, riesgo que aumenta con la aparición de nuevas variantes genéticas.

A partir del seguimiento a los convalecientes se ha evidenciado que muchos no desarrollan anticuerpos frente al virus, sin embargo tienen respuesta de memoria de linfocitos B y T,que de ponerse en contacto con él se reactiva la respuesta de anticuerpos.

El SARS-COV-2 ha cambiado

En el país hay un empeoramiento en cuanto a la incidencia de la enfermedad, lo que hace que aumenten los casos graves, críticos y los fallecidos. En este incremento influye la presencia de las variantes Beta y Delta que son más transmisibles y provocan cuadros más graves de la enfermedad, lo que pudiera explicar los fallecimientos de personas jóvenes y sin comorbilidades.

Las mutaciones son modificaciones que realiza el virus para mejorar su eficacia al adherirse al receptor e infectar a un mayor número de células, por lo que las personas tienen más carga viral y eso incrementa la probabilidad de una evolución menos favorable.

Aunque la variante puede ser muy virulenta, si se cumple con el uso correcto de la mascarilla sanitaria y las medidas higiénicas y de distanciamiento, es más difícil que se propague porque existen barreras de contención.Por lo general, las personas ven en el otro la responsabilidad del cuidado y eso es algo quenos corresponde a todos.

La evolución de los pacientes también se ha modificado

La COVID-19 es una enfermedad viral que funciona por fases, es decir, tiene una primera semana que se conoce como de replicación viral o infección temprana y luego viene otra semana donde aparece la neumonía, las complicaciones y la gravedad.

Teníamos marcado que alrededor de los ocho días las personas infectadas que iban a presentar una peor evolucióncomenzaban con disnea, saturación de oxígeno, además de los síntomas habituales. Para los 10 días se trasladaban a terapia intensiva con una respuesta inflamatoria exacerbada y a las 48 horas iniciaban con ventilación mecánica. Sin embargo, ese orden cronológico se ha modificado.

Hemos tenido pacientes que al día 13 o 14 –cuando se supone que el organismo realizó la seroconversión al desarrollar anticuerpos contra el virus–transitan hacia formas graves de manera tardía, por lo que no tienen un comportamiento igual y el virus se replicó más en ellos, de ahí que su evolución sea menos favorable.

La detección temprana y el estado clínico de los pacientes marcan la diferencia

Nosotros no tratamos una PCR (Reacción en la Cadena de la Polimerasa), sino a una persona, esa es la prueba confirmatoria por excelencia y forma parte de los exámenes complementarios, pero lo fundamental es el pensamiento médico y las evidencias clínicas y epidemiológicas de COVID-19, más cuando se trata de contactos de casos confirmados.

Es determinante acudir a las instituciones de salud ante cualquier síntoma, y es que en el desarrollo de una enfermedad infecciosa influyen muchos factores: el agente, el estado de la persona, sus comorbilidades y las circunstancias ambientales y socioeconómicas que ubican a los pacientes en una posición de ventaja o desventaja.

Asimismo, estas condicionantes repercuten en la posibilidad de una recaída,  al evidenciarse mejoría y luego volver al punto inicial –proceso que ocurre con otras enfermedades como el paludismo–, también puede ocurrir una recrudescencia al mantenerse en un punto medio y después empeorar, además de la mencionada reinfección con el SARS-CoV-2.

Esta reinfección puede ocurrir como mínimo a los tres meses de padecerlo y no es el caso de las PCR persistentes. Una persona puede tener una primera PCR evolutiva negativa, luego realizarse otra y encontrarse positiva y resulta normal, pues esas pruebas detectan ácidos nucleicos del virus y la media de negativización es 21 días. Para considerarse una PCR como persistente debe mantenerse por un periodo superior a ese tiempo.

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