Desde la OPS

La 30ª Conferencia Sanitaria Panamericana finaliza con acuerdos regionales para mejorar la preparación ante pandemias y recuperar el progreso hacia los ODS

La 30ª Conferencia Sanitaria Panamericana de la OPS finalizó este 30 de septiembre tras una semana de debates de los ministros de salud y otros delegados sobre las prioridades de salud en las Américas. La Conferencia aprobó 13 resoluciones, entre ellas el compromiso de recuperar el progreso equitativo hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y una estrategia para mantener a la región libre de polio.

Mientras la región da un giro a la «devastadora pandemia de COVID-19», aún quedan «formidables desafíos por delante», sostuvo la Directora de la OPS, Carissa F. Etienne.

«Ustedes han reconocido que las interacciones entre las interfaces humana, animal y ambiental pueden desencadenar grandes crisis y han reafirmado su apoyo al enfoque integral multisectorial y de múltiples partes interesadas de Una Salud», indicó.

Las nuevas iniciativas regionales aprobadas por los líderes de salud de las Américas esta semana incluyen aquellas que buscan:

El miércoles 28 de septiembre, la Conferencia también eligió al próximo Director de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa da Silva Jr, de nacionalidad brasileña, quien comenzará su mandato de cinco años el 1 de febrero de 2023, sucediendo a la doctora Etienne, de Dominica, que ha dirigido la OPS desde 2012.

Durante la Conferencia, doctora Etienne presentó el Informe Quinquenal 2018-2022, el último de su mandato. El informe resume el trabajo de la Organización en los últimos cinco años y destaca el impacto que la COVID-19 ha tenido en la ampliación de las desigualdades existentes en las Américas.

Y a medida que la OPS se aproxima a su 120º aniversario en diciembre, una exposición fotográfica celebra los hitos de la Organización y su labor crucial para garantizar la salud de las personas en toda la Región.

«Si alguna vez lo dudamos, la pandemia ha demostrado una vez más que la creación de la OPS hace 120 años fue un acto de increíble previsión», añadió la Directora de la OPS.

Michael Pearson, Jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Cartera de Salud de la Agencia de Salud Pública de Canadá, ocupó la Presidencia de la Conferencia Sanitaria Panamericana.

Los eventos paralelos incluyeron la presentación de la «Fuerza de Salud de las Américas«, una iniciativa de los Estados Unidos y la OPS para abordar el déficit de trabajadores sanitarios en la región mediante la formación de 500.000 profesionales de la salud en los próximos cinco años.

La OPS también brindó una actualización sobre la viruela símica e instó a los países a dar prioridad a la detección, la vigilancia y la participación de la comunidad para reducir los nuevos casos y poner fin al brote en la región.

Asimismo, la OPS ofreció una actualización sobre la COVID-19 y advirtió que la pandemia aún no ha terminado, pidió a los países que continúen con la vigilancia y las pruebas, y aumenten la cobertura de vacunación para evitar la aparición de nuevas variantes y que la emergencia se prolongue.

«Mientras me preparo para bajar el telón de mi mandato como Directora de la OPS y entregar las riendas del liderazgo a mi sucesor, me anima observar cómo surge una nueva generación de líderes en toda la región», destacó la doctora Etienne. «Me dan optimismo sobre el futuro de la OPS y de la salud para todos en las Américas», subrayó.

Países aprueban política para fortalecer los sistemas regulatorios de medicamentos y otras tecnologías sanitarias en las Américas

Los ministros de Salud de la Región de las Américas respaldaron un conjunto de medidas para fortalecer los sistemas regulatorios en todos los Estados Miembros con el fin de garantizar que los medicamentos y las tecnologías sanitarias sean seguros, efectivos y de calidad, así como que estén adaptados a las necesidades de los sistemas nacionales de salud.

En la Política para el fortalecimiento de los sistemas regulatorios nacionales de medicamentos y otras tecnologías sanitarias, aprobada hoy por la 30.ª Conferencia Sanitaria Panamericana de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se formula una serie de recomendaciones para fortalecer la gobernanza y las capacidades de los sistemas regulatorios, mejorar la integración regional y fomentar la convergencia.

«Los sistemas regulatorios son fundamentales para garantizar la disponibilidad de medicamentos de calidad y otras tecnologías de la salud, como medios de diagnóstico y equipos de protección personal, así como para promover el acceso equitativo a estos productos», dijo James Fitzgerald, Director de Sistemas y Servicios de Salud en la OPS.

«También son cruciales para que los países puedan crear los ecosistemas necesarios para el desarrollo y la producción de medicamentos y tecnologías de salud, incluidos los esfuerzos actuales para impulsar la producción regional de vacunas en América Latina, algo fundamental para garantizar la preparación frente a una pandemia futura», agregó.

Las recomendaciones incluidas en la política tienen como finalidad ayudar a los países a fortalecer la gobernanza y la rectoría de los sistemas regulatorios; garantizar que estos sistemas sean congruentes, transparentes y se basen en las mejores prácticas; mejorar la armonización y la convergencia regulatoria; y adoptar los nuevos sistemas de evaluación basados en la herramienta de análisis comparativo mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A lo largo de la última década, la región ha realizado grandes mejoras en el desarrollo de la capacidad y los sistemas de fiscalización, incluida la designación de ocho autoridades regulatorias nacionales (ARN) de referencia regional con las capacidades instaladas necesarias para supervisar y fiscalizar de manera eficaz la aprobación de productos farmacéuticos.

Las recientes reformas de las ARN también han dado lugar a procesos de aprobación más transparentes, con las mejoras correspondientes en el acceso a los medicamentos y otras tecnologías.

Sin embargo, a pesar de estos avances, hay importantes retos y asimetrías que aún persisten: «en América Latina y el Caribe, la asignación de recursos financieros y humanos para las autoridades regulatorias nacionales se ha mantenido relativamente estable en los últimos cinco años, mientras que el mercado farmacéutico ha seguido aumentando el valor, el volumen y la complejidad de los productos», señaló Fitzgerald.

La producción de insumos médicos cada vez más complejos también requiere una vigilancia y fiscalización más estrictas; sin embargo, muchas ARN carecen de la capacidad suficiente para la fiscalización o farmacovigilancia posterior a la comercialización.

La nueva política, en consonancia con la Agenda de Salud Sostenible para las Américas 2018-2030, tiene como objetivo hacer frente a estas cuestiones asegurándose de que todos los Estados Miembros cuenten con sistemas regulatorios sólidos y eficaces.

El doctor Jarbas Barbosa da Silva Jr., de Brasil, es elegido Director de la OPS

El doctor Jarbas Barbosa da Silva Jr., de Brasil, será el nuevo Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Fue elegido el pasado 28 de septiembre por los Estados Miembros de la OPS durante la 30ª Conferencia Sanitaria Panamericana.

El doctor Barbosa comenzará su mandato de cinco años el 1 de febrero del 2023, como sucesor de la doctora Carissa F. Etienne, de Dominica, quien dirige a la OPS desde el 2012.

Actualmente, el doctor Barbosa ocupa el cargo de Subdirector de la OPS, donde ha liderado los esfuerzos de la Organización para aumentar el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 y fortalecer la capacidad de la Región para producir medicamentos y otras tecnologías sanitarias.

El doctor Barbosa obtuvo su título de grado en medicina de la Universidad Federal de Pernambuco, en Brasil, y se especializó en salud pública y epidemiología en la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSP), Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), en Rio de Janeiro. Tiene una maestría en ciencias médicas y un doctorado en salud pública por la Universidad Estatal de Campinas, en São Paulo. Al principio de su carrera, fue Secretario Municipal de Salud del Municipio de Olinda, Secretario Estatal de Salud del Estado de Pernambuco y Director del Centro Nacional de Epidemiología (CENEPI) en Brasilia.

El doctor Barbosa se incorporó a la OPS en el 2007, como Gerente del Área de Vigilancia de la Salud y Prevención y Control de Enfermedades, donde fue responsable de coordinar las actividades regionales relacionadas con la vigilancia, la prevención y el control de las enfermedades transmisibles y no transmisibles; la salud pública veterinaria; y los análisis y estadísticas de salud.

En el 2011, se reincorporó al Ministerio de Salud de Brasil como Secretario de Vigilancia en Salud, y más adelante fue nombrado Secretario de Ciencia, Tecnología e Insumos Estratégicos. Antes de ser nombrado Subdirector de la OPS, el doctor Barbosa fue Director Presidente de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) de Brasil del 2015 al 2018.

La OPS es la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la Región de las Américas. Se comunicará al Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud la elección del doctor Barbosa, para que sea designado como Director Regional de la OMS para las Américas.

Este año la OPS celebra su 120.º aniversario, que representa más de un siglo de labor para mejorar la salud y la calidad de vida de los pueblos de la Región de las Américas.

Fueron directores de la OPS la doctora Mirta Roses Periago (2003-2013), Sir George Alleyne (1995-2003), el doctor Carlyle Guerra de Macedo (1983-1995), el doctor Héctor Acuña (1975-1983), el doctor Abraham Horwitz (1959-1975), el doctor Fred Soper (1947-1959), el doctor Hugh Cumming (1920-1947), el doctor Rupert Blue (1912-1920) y el doctor Walter Wyman (1902-1911).

Vea también:

Mientras la COVID-19 sigue afectando a las Américas, la disminución de las tasas de vacunación de rutina deja a los países expuestos a la polio y a otras enfermedades prevenibles

Boy receives polio vaccinationMientras la COVID-19 sigue cobrándose alrededor de 4.000 vidas cada semana en las Américas, y los casos de viruela símica aumentan, el virus de la poliomielitis ha sido detectado en comunidades no vacunadas en Nueva York. En vista de ello, la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, instó a los países a que refuercen urgentemente la vigilancia y las campañas de vacunación de rutina.

Los Estados Unidos ha organizado una rápida respuesta de salud pública tras la detección, sin embargo, la poliomielitis es una enfermedad que «no esperaba volver a ver en nuestra región», afirmó hoy la doctora Etienne durante una rueda de prensa.

«Han pasado casi 30 años desde que las Américas se convirtieron en la primera región del mundo en eliminar la polio por poliovirus salvaje», pero «la disminución de las tasas de vacunación, agravada por la pandemia de COVID-19, ha dejado a muchas de nuestras poblaciones desprotegidas», subrayó.

La poliomielitis, que puede propagarse rápidamente entre las comunidades con una cobertura de vacunación insuficiente, no es una enfermedad tratable, pero es totalmente prevenible con vacunas. Sin embargo, hoy en día, la cobertura de vacunación ha caído por debajo del 80% en casi toda Sudamérica, y 12 países de las Américas están en riesgo alto o muy alto de experimentar un brote.

La OPS ha estado trabajando estrechamente con los Estados Unidos y ha emitido varias alertas a sus Estados Miembros para que permanezcan vigilantes y tomen medidas para llegar de forma proactiva a las poblaciones no vacunadas con la vacuna contra la polio.

«No debemos dar por sentado el poder de las vacunas para salvar vidas», dijo la doctora Etienne.

La Directora de la OPS también instó a los países de la región a intensificar sus campañas de vacunación contra la COVID-19, en particular en el Caribe, donde varias islas se están quedando atrás.

«Si mantenemos nuestro compromiso, podemos mantener la COVID-19 bajo control», indicó. «No ignorando, sino continuando el uso de las muchas herramientas que tenemos a nuestra disposición para rastrear, y sobre todo prevenir, las infecciones». Esto incluye medidas de salud pública que deben ser promovidas, particularmente «en lugares donde muchos permanecen sin vacunar, o donde los casos están aumentando», dijo.

En cuanto al brote de viruela símica en la región, la Directora de la OPS advirtió que los casos también están aumentando en algunas partes de las Américas y que, aunque las muertes siguen siendo extremadamente raras, las personas con sistemas inmunitarios debilitados corren el riesgo de sufrir complicaciones en caso de contraer la infección.

La OPS ha estado trabajando para ampliar la capacidad de realizar pruebas de detección de la viruela símica en la región, pero los países deben «actuar ahora para controlar la propagación», especialmente mientras los suministros de vacunas siguen siendo limitados, remarcó.

La participación de las comunidades afectadas es crucial, consideró la doctora Etienne. Las pruebas y el seguimiento de contactos también pueden tener un impacto significativo en la reducción de la transmisión.

Mientras la OPS se prepara para reunirse con los ministros de Salud de toda la región en la Conferencia Sanitaria Panamericana, que se realizará del 26 al 30 de septiembre, la doctora Etienne destacó la oportunidad del encuentro para debatir los retos existentes para garantizar la salud en la región y llegar a acuerdos sobre cómo avanzar.

Este acontecimiento no solo es una oportunidad para mirar atrás y aprender del pasado, sino también una «oportunidad para mirar hacia el futuro y nuestra visión de una región más equitativa, en la que trabajemos juntos para mejorar la salud para todos», confió.

Tema de salud: Enfermedades no transmisibles

La historia de la polio: de la erradicación a la reemergencia

Piernas deformadas o paralizadas. Torsos atrofiados y problemas para respirar. Para los niños que quedaban lisiados con parálisis, una vida de discapacidad y dolor. Este fue el destino de miles de personas que sobrevivieron al virus conocido hoy como polio. La poliomielitis, antes conocida como «parálisis infantil» ha afectado a la humanidad a lo largo de la historia.

La naturaleza altamente contagiosa de la polio fue descubierta por la comunidad médica en 1905, pocos años después de la creación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en 1902. Con el desarrollo de la vacuna y los incansables esfuerzos de inmunización apoyados por la OPS, en 1994 la Región de las Américas se convirtió en la primera del mundo en ser certificada libre de polio por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Polio es el nombre corto de la poliomielitis, una enfermedad altamente infecciosa causada por el poliovirus. Hay tres tipos salvajes de poliovirus, los tipos 1, 2 y 3, y solo hay dos países donde el tipo 1 sigue siendo endémico: Afganistán y Pakistán.

En julio de 2022 la enfermedad volvió a ser noticia al detectarse un caso en Estados Unidos en un hombre de 20 años no vacunado a quien se le diagnosticó un tipo conocido como «virus derivado de la vacuna de polio» (VDPV, por sus siglas en inglés). Se trata de una cepa relacionada con el virus vivo atenuado que contiene la vacuna oral contra la polio (OPV).

Según la Dra. Gloria Rey, experta en poliomielitis y asesora regional de la OPS, si el poliovirus vivo debilitado puede circular en poblaciones con baja cobertura de vacunación, este puede mutar y convertirse en una forma que cause enfermedad y parálisis, lo que resalta la importancia de mantener una alta cobertura de vacunación en todos los países de la Región.

Entre los no vacunados, el virus puede invadir el sistema nervioso y causar una parálisis total en cuestión de horas. Se transmite por contacto entre personas, a través de las secreciones nasales y orales, aunque más comúnmente, por contacto con heces contaminadas.

Los síntomas iniciales son fiebre, fatiga, dolor de cabeza, vómitos, rigidez de cuello y dolor en las extremidades. Una de cada 200 infecciones provoca una parálisis irreversible (normalmente en las piernas) y, entre los paralizados, entre el 5% y el 10% mueren al quedar inmovilizados sus músculos respiratorios.

Durante la epidemia regional de polio de los años cincuenta, se utilizó una máquina conocida como «pulmón de acero» para ayudar a los pacientes con polio cuyos músculos de respiración se habían debilitado. La máquina funcionaba bombeando aire por la boca y la nariz.  Y aunque esta máquina aliviaba la respiración, no era ninguna cura. La carrera para encontrar una vacuna estaba en marcha.

Protección de por vida mediante la vacunación

Fue en 1955 cuando se anunció que la vacuna inyectable de Jonas Salk era segura para usar y se inició una campaña de inmunización a nivel nacional en Estados Unidos. La vacuna de Salk se denomina «vacuna antipoliomielítica inactivada»   lo que significa que utiliza un virus que no está vivo y se le refiere como vacuna inyectable contra la polio (IPV).

No fue hasta 1962 cuando el investigador Albert Sabin desarrolló una vacuna oral contra la polio (OPV), utilizando un virus vivo atenuado. Como su vacuna era más fácil de administrar, facilitó enormemente su distribución. Hoy en día se utilizan ambas vacunas.

La recomendación del Grupo Técnico Asesor (GTA) de la OPS es utilizar tanto la vacuna inyectada como la oral para generar inmunidad óptima. Como parte del esquema de vacunación primaria durante el primer año de vida, un bebé debe recibir dos dosis de la vacuna inyectada y una dosis de la oral, además de dos refuerzos a los 18 meses y 5 años, un esquema que proporciona protección de por vida.

Un hito mundial

Tras el descubrimiento de la vacuna Sabin, la erradicación de la polio en las Américas era cuestión de tiempo. En la década de 1980, la OPS, con el impulso del entonces director, el Dr. Ciro de Quadros, comenzó a movilizar el apoyo de las autoridades sanitarias para hacer realidad la erradicación de esta antigua enfermedad.

En 1994, tras los esfuerzos concertados e incansables de miles de trabajadores de la salud, vacunadores, epidemiólogos y el equipo de inmunización de la OPS, la Región de las Américas fue la primera del mundo en ser certificada libre de polio por la OMS.

El 23 de agosto de 1991, Luis Fermín Tenorio Cortez, un niño de Perú, fue la última persona que sufrió poliomielitis en la Región, cuando se infectó con el poliovirus salvaje en el Distrito de Pichinaki, Provincia de Chanchamayo, en las remotas montañas del departamento de Junín, a casi 400 kms de Lima.

La identificación del último caso de poliomielitis en las Américas fue un hito en el que participaron científicos y expertos independientes que formaron parte de la Comisión Internacional para la Certificación de la Erradicación de la Polio.

Un nuevo impulso por la vacunación

La detección temprana de casos de polio a través de una sólida vigilancia de la parálisis flácida aguda (PFA) en niños menores de 15 años, así como una elevada cobertura de vacunación, fueron la clave para mantener la Región libre de poliomielitis durante décadas.

La detección en 2022 del caso derivado de una vacuna en Nueva York alarmó a las autoridades de salud pública de todo el mundo, y evidenció la urgencia de mejorar las tasas de inmunización.

«La cobertura de vacunación contra la poliomielitis en la región es del 79%, la más baja desde 1994», advirtió la Dra. Rey. La cobertura recomendada para evitar la reintroducción del virus es del 95%.

En 2020, solo el 80% de los niños había recibido la tercera dosis de la vacuna oral necesaria para la inmunización completa, lo que supone un descenso respecto a la tasa de 87% vigente en 2019.

La resistencia a la vacunación y, más recientemente, la pandemia de COVID-19 son algunos de los factores que explican este descenso.

«Cuando los niveles de vacunación son bajos, los no vacunados de una comunidad son más susceptibles a la enfermedad, lo que aumenta la probabilidad de que el poliovirus debilitado mute y vuelva a ser una cepa capaz de infectar y causar parálisis», añadió la Dra. Rey.

«La clave para mantener la erradicación, es mantener tasas elevadas de vacunación y mejorar la comunicación social. Además, se debe incorporar esta amenaza de reemergencia en el curriculum de los médicos jóvenes y de los profesionales de la medicina tanto en zonas urbanas como las remotas y vulnerables», dijo el Dr. Roger Zapata, pediatra en Lima y quien detectó el caso de poliomielitis de Tenorio Cortez hace más de 30 años.

En 2019, Perú llevó a cabo una campaña nacional para mejorar la cobertura de vacunación contra enfermedades como el sarampión, la rubeola y la polio. Cuando la pandemia llegó en 2020, muchas clínicas fueron reubicadas para atender la gran afluencia de pacientes de COVID-19, dejando a muchos niños sin vacunar.

«Hoy en día, existe un riesgo real de reintroducción de la poliomielitis en Perú», dijo la Dra. Ivy Lorena Talavera, asesora internacional en Familia, Promoción de la Salud y Curso de la Vida de la OPS.

Las bajas tasas de vacunación, la limitada vigilancia de la parálisis flácida aguda y la escasez de recursos humanos pueden contribuir a un alto riesgo de reintroducción de la poliomielitis no solo en Perú, sino en toda la Región, explicó.

«Nadie quiere un escenario de retorno a los pulmones de hierro de los años cincuenta», añadió la Dra. Rey. «Tenemos que hacer nuestro mejor esfuerzo para vacunar a los niños y alcanzar más del 95% de cobertura de vacunación con el fin de garantizar que nuestra región siga libre de polio».

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