Enfoques

Síndrome de Asperger: ¿es hora de cambiarle el nombre?

Con este título se publicó un editorial en la revista Pediatric Research, en noviembre de 2023, para exponer la opinión de un grupo de investigadores sobre la polémica alrededor de esta persona a partir de la cual se nombró este trastorno del neurodesarrollo, que se caracterizan por la dificultad en la interacción social y la comunicación. Otras características que presentan quienes lo padecen son patrones atípicos de actividad y comportamiento; por ejemplo, dificultad para pasar de una actividad a otra, excesiva atención a los detalles y reacciones poco habituales ante situaciones comunes.

Y es que, en 1944, el término Síndrome de Asperger fue introducido por el psiquiatra y pediatra austríaco Hans Asperger, pero no fue hasta 1981 que el término fue dado a conocer a nivel mundial por la psiquiatra británica Lorna Wing.

En 1994, fue incluido en el Manual Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), en su cuarta versión, como parte de los trastornos generalizados del desarrollo.

Con la actualización del Manual DSM a su quinta versión, en el año 2013, todas las categorías de los trastornos generalizados del desarrollo (incluido el Síndrome de Asperger) fueron eliminadas y pasaron a ser parte de un solo diagnóstico: Trastornos del Espectro Autista (TEA), comúnmente llamado autismo.

En mayo de 2014, la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución titulada Medidas integrales y coordinadas para gestionar los trastornos del espectro autista, que contó con el apoyo de más de 60 países. En 2018, retiró oficialmente el Síndrome de Asperger de su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), la herramienta diagnóstica global más usada.

¿Y a qué se debe esta polémica?

Según se explica en el Editorial, algunos pediatras de la oscura época del Nazismo en Europa, se dedicaban a asesinar niños. Esta matanza de niños fue aparte de los 1,5 millones estimados de niños, en su mayoría judíos, asesinados en los campos de concentración durante el Holocausto.

En Alemania y Austria ya antes de la guerra se practicaba otro tipo de asesinato: la eutanasia infantil. La Kinder-Eutanasie era el sacrificio organizado de niños de hasta 16 años de edad a los que se les diagnosticaba una discapacidad física o mental grave. La práctica de la eutanasia infantil se produjo durante la era nazi en varias decenas de pabellones infantiles. Al menos 5.000 niños, tanto judíos como no judíos, fueron asesinados de esta manera, antes de la matanza de niños en los campos de concentración durante el Holocausto.

El Dr. Hans Asperger también se dedicaba a esta práctica. Famoso por su trabajo sobre el autismo, sus actividades con el Kinder-Eutanasie quedaron ocultas detrás de su trabajo académico. En 1981, un año después de la muerte del Dr. Asperger, la psiquiatra británica Lorna Wing definió el trastorno del espectro autista y lo llamó Síndrome de Asperger.

El Dr. Asperger fue romantizado como un médico amable y afectuoso que se esforzó por salvar a los niños de la muerte en la Viena nazi. Con el tiempo, los historiadores se dieron cuenta de que el Dr. Asperger se describió a sí mismo como un eugenista que participó en el asesinato de niños en AM Spiegelgrund, una famosa clínica donde cientos de niños fueron asesinados durante la era nazi. Cuando esta historia salió a la luz por primera vez, causó una enorme controversia (The Horrifying Nazi Roots of the Doctor After Whom Asperger’s Syndrome Is Named | History News Network).

Y el Editorial profundiza aún más en el tema de los epónimos. El Síndrome de Asperger no es el único epónimo médico con asociaciones nazifascistas. Otras condiciones también llevan nombres de personas asociadas con los nazis.

No obstante, numerosos países celebran hoy 18 de febrero, el Día Internacional del Síndrome de Asperger en recuerdo del nacimiento de Hans Asperger.

Aun cuando la eliminación o sustitución del Síndrome de Asperger no sea solo una cuestión de nombres, sino un acto ético que busca honrar la ética médica, así como respetar los derechos y la dignidad de quienes viven con TEA, sí debe quedar claro que estas personas tienen necesidades de atención de salud complejas y requieren una serie de servicios integrados, que abarcan la promoción de la salud, la atención social y la rehabilitación.

Es muy importante en este sentido, la colaboración entre el sector de la salud y otros sectores, en particular los relacionados con la educación, el empleo y la asistencia social.

Vea el artículo completo en:

Bearer, C., Abman, S.H., Agostoni, C. et al. Asperger’s syndrome – about time to rename it?. Pediatr Res (2023).

La influencia de los sesgos implícitos en la adopción de los principios de DEIA

Hacer que la ciencia sea más rigurosa y ética es una aspiración compartida por la comunidad científica. Uno de los principales movimientos en esta dirección fue el lanzamiento de directrices sobre sexo y equidad de género en la investigación (Sex and Gender Equity in Research: rationale for the SAGER guidelines and recommended use). Sin embargo, a pesar de la disponibilidad de listas de verificación para facilitar la adopción de estas directrices y del amplio conocimiento de que descuidar variables como el sexo y el género en la investigación puede conducir a imprecisiones en los resultados, desperdicio en la investigación y dificultades para generalizar las conclusiones, la adherencia por parte de las revistas científicas no ha alcanzado aún la cobertura esperada.

Heloisa Junqueira Fleury, psicóloga clínica, Máster por la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo y Miembro del Consejo Deliberante de la Asociación Brasileña de Editores Científicos (ABEC Brasil), amplía para SciELO en Perspectiva sobre las desigualdades que aún existen en las diferentes instancias de la publicación científica, y en el área de la salud en particular.

Los principios de diversidad, equidad, inclusión y accesibilidad (DEIA) son fundamentales en los proyectos de investigación y publicación científica. El estudio “Global health journals need to address equity, diversity and inclusion”, con 551 comités editoriales de revistas de salud reveló que sólo el 35 % de los editores son mujeres, existiendo una sola mujer ocupando el cargo de editora jefe en países de ingresos bajos y medios, poniendo de relieve la precariedad de este escenario.

En el área de la salud, los principios de la DEIA son esenciales para un diagnóstico y tratamiento exitosos, ya que la atención a los grupos minoritarios ha sido peor evaluada que la brindada a la población mayoritaria. Incluso entre los profesionales de la salud que consideran los principios de igualdad un valor personal, la calidad de los servicios ofrecidos a algunos grupos minoritarios sigue siendo inadecuada. Esta disparidad suele estar influenciada por sesgos sociales, en gran medida inconscientes.

Los sesgos implícitos, también conocidos como sesgos sociales o culturales, pueden afectar las actitudes y evaluaciones, dando lugar a comportamientos discriminatorios que a menudo son involuntarios y no intencionales. Estos sesgos se caracterizan por asociaciones automáticas, que no siempre son conscientes, son difíciles de controlar y pueden entrar en conflicto con creencias y valores declarados. Las más inaceptables son las dirigidas a grupos sociales, manteniendo estereotipos o reflejando valoraciones prejuiciosas.

En los últimos años, se ha alentado a los profesionales de la salud a desarrollar competencias culturales, con el objetivo de actuar de manera más efectiva en diferentes contextos. Esto implica la necesidad de cultivar la autoconciencia respecto de los propios sesgos implícitos, comprender las diferencias culturales de la población atendida y adquirir habilidades que promuevan la adaptabilidad, la flexibilidad y la voluntad de adquirir nuevos conocimientos sobre la población atendida, así como sobre los propios prejuicios.

A pesar de este llamado a la competencia cultural, persisten desafíos, como la falta de reconocimiento del racismo, las características de la población LGBTQIAP+ y otros grupos minoritarios, así como los desequilibrios de poder y la necesidad de autorreflexión. Pocos profesionales reconocen sus propias limitaciones para desarrollar la competencia cultural y, por tanto, para adherirse a los principios de la DEIA.

Ante este escenario, este texto tuvo como objetivo profundizar la reflexión sobre la influencia de los sesgos implícitos en la adhesión a los principios de la DEIA, destacando la importancia de superar barreras para promover una ciencia verdaderamente inclusiva y equitativa.

Vea el texto completo en:

FLEURY, H.J. La influencia de los sesgos implícitos en la adopción de los principios de DEIA [online]. SciELO en Perspectiva, 2024.

Estrechos vínculos entre la sarcopenia y las enfermedades reumatológicas crónicas

La sarcopenia se considera clásicamente una enfermedad de las personas mayores, pero varios factores contribuyentes pueden provocar esta enfermedad a una edad más temprana provocando, incapacidad, riesgo de caídas e impacto en la calidad de vida, se caracteriza en primer lugar por daño muscular. Sin embargo, entre las 3 principales enfermedades crónicas asociadas con la sarcopenia se encuentran la artritis reumatoide y la osteoporosis. Por tanto, el cribado de la enfermedad parece esencial en el marco de la consulta reumatológica, cuyos elementos esenciales destacó la Dra. Srairi Hela Sahli, reumatóloga del Centre Hospitalier Universitaire La Rabta Jebbari, en Túnez, durante el 36.º Congreso de la Société Française de Rhumatologie.

A falta de una definición consensuada de sarcopenia, la más utilizada es la del European Working Group on Sarcopenia in older People (EWGSOP). En 2018, su definición la describía como la disminución de masa muscular y un deterioro de la fuerza y función muscular. En 2019, se actualizó centrándose en la disminución de la fuerza muscular.

Se recomienda realizar pruebas de cribado de sarcopenia cuando hay signos sugestivos, como disminución de la velocidad al caminar o dificultad para levantarse de una silla. La prueba de detección más fácil de utilizar en la práctica privada es la prueba SARC-F, que ofrece una puntuación de probabilidad de sarcopenia basada en cinco preguntas.

El diagnóstico se basa entonces en medir la fuerza muscular de sujetos con reumatismo inflamatorio crónico, que limita la fuerza de sus manos, medida por medio del agarre de mano o mediante la prueba de la silla. La absorciometría con rayos X de doble energía y la impedanciometría permiten medir la masa magra, total y apendicular; no se recomiendan de forma rutinaria otras técnicas (es decir, resonancia magnética, ecografía, etc.). Ningún biomarcador es útil para el diagnóstico de rutina, incluso cuando la relación creatinina/cistatina C parece relevante en los análisis clínicos.

La sarcopenia se describe como:

  • Probable sarcopenia en caso de reducción de la fuerza muscular.
  • Sarcopenia confirmada en caso de disminución de la fuerza muscular y de la masa magra.
  • Sarcopenia grave en caso de pérdida de fuerza muscular, disminución de masa magra y disminución del rendimiento muscular, medida por la velocidad de marcha y por la prueba de la silla o por la SPPB (batería corta de rendimiento físico).

Dinapenia es otro término asociado al envejecimiento que define la pérdida de fuerza muscular. En el año 2019, EWGSOP introdujo el algoritmo diagnóstico de sarcopenia EWGSOP2, que integra ambos conceptos, sarcopenia y dinapenia. Consiste en cuatro pasos secuenciales: cribado de sarcopenia, exploración de la fuerza muscular, evaluación de la masa muscular y de su rendimiento físico.

Dependiendo de estos tres últimos aspectos la sarcopenia se categoriza como probable, confirmada y grave, respectivamente. A falta de validación de este algoritmo EWGSOP2 en diversos contextos clínicos, su utilización en hemodiálisis (HD), por ejemplo, plantea diversas limitaciones:

a) Poca sensibilidad del cribado.
b) Las técnicas que evalúan la masa muscular son poco accesibles, fiables o seguras en la rutina clínica asistencial.
c) El uso secuencial de las magnitudes que evalúan la dinapenia y la masa muscular no parecen reflejar adecuadamente la patología muscular del paciente geriátrico en diálisis.

En otro artículo publicado en Nefrologí­a se reflexiona sobre la definición de sarcopenia y la utilización de términos más precisos como «miopenia» (sustituyendo al concepto clásico de sarcopenia para designar la pérdida de masa muscular), dinapenia y kratopenia. Se propone la evaluación prospectiva del EWGSOP2 y su comparación con alternativas (p. ej. evaluación exclusiva de kratopenia y dinapenia) en cuanto a su aplicabilidad en la rutina clínica, consumo de recursos, identificación de personas en riesgo e impacto sobre eventos.

Vea el texto completo en: Estrechos vínculos entre la sarcopenia y las enfermedades reumatológicas crónicas – Medscape – 22 de enero de 2024 (debe registrarse en el sitio web).

Estrés, inflamación y síndrome metabólico

Un nuevo estudio ha descubierto que el estrés, a través de su propensión a aumentar la inflamación en el organismo, está relacionado con el síndrome metabólico, lo que lleva a los investigadores a sugerir que las técnicas baratas y relativamente sencillas de manejo del estrés pueden ser una forma de ayudar a mejorar los resultados de salud biológica.

Se sabe que el estilo de vida y la genética, y una variedad de otros factores dentro y fuera de nuestro control, contribuyen al desarrollo del síndrome metabólico, un conjunto de afecciones que aumentan el riesgo de problemas de salud graves.

«Estábamos examinando específicamente a personas de mediana edad, un momento crítico para determinar quiénes experimentarán un envejecimiento acelerado. El estrés contribuye de manera importante a varios resultados de salud negativos a medida que envejecemos», afirmó la autora principal Jasmeet Hayes, profesora asociada de psicología en La Universidad Estatal de Ohio.

«Hay muchas variables que influyen en el síndrome metabólico; algunas no podemos modificarlas, pero otras sí. Todo el mundo experimenta estrés», dijo Hayes. «Y el manejo del estrés es un factor modificable que es rentable y algo que las personas pueden hacer en su vida diaria sin tener que involucrar a profesionales médicos».

Se han establecido vínculos entre el estrés y la salud biológica, pero pocos estudios previos habían analizado específicamente la participación de la inflamación en la conexión del estrés con el síndrome metabólico.

A las personas con síndrome metabólico se les diagnostica al menos tres de cinco factores que aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y otros problemas de salud: exceso de grasa abdominal, presión arterial alta, colesterol HDL (bueno) bajo y niveles altos de glucosa en sangre en ayunas y triglicéridos, un tipo de grasa en la sangre. La condición también se conoce como síndrome de resistencia a la insulina.

Utilizando datos de una muestra de 648 participantes (edad promedio 52 años) en una encuesta nacional titulada Midlife in the United States, la primera autora de este artículo, Savana Jurgens, construyó un modelo estadístico para evaluar cómo la inflamación puede encajar en la relación entre el estrés y el síndrome metabólico.

Para el análisis se utilizó información del estrés percibido informado por los encuestados, biomarcadores sanguíneos de inflamación y resultados de exámenes físicos que indicaban factores de riesgo para el síndrome metabólico.

La investigación se publicó en Brain, Behavior, & Immunity – Health y en esta se destacan los siguientes aspectos:

  • Las vías inflamatorias pueden ser un vínculo clave en la relación entre el estrés percibido y el síndrome metabólico.
  • Las valoraciones más altas del estrés se asociaron con una mayor inflamación, que a su vez se relacionó con la desregulación metabólica.
  • Los resultados resaltan que las consecuencias inflamatorias del estrés pueden contribuir a un mayor riesgo de enfermedad metabólica.

Vea el texto completo en: Estrés, inflamación y síndrome metabólico. Intramed. Noticias – 22 enero 2024 (debe registrarse en el sitio web).

¿Hacia dónde se dirige la «revolución del microbioma»?

La investigación del microbioma humano ha avanzado a pasos agigantados en las últimas décadas, desde los estudios fundamentales iniciados en los años setenta hasta el lanzamiento del Proyecto del Microbioma Humano en 2007. Los avances han sentado las bases para aplicaciones clínicas más recientes, como el trasplante de microbiota fecal (TMF), y técnicas avanzadas para explorar nuevas vías terapéuticas.

Sin embargo, la «revolución del microbioma» apenas acaba de empezar, de acuerdo con el Dr. Martin J. Blaser, profesor en el Departamento de Medicina y Patología y Laboratorio de Medicina de la Robert Wood Johnson Medical School en Nueva Jersey, Estados Unidos, y uno de los pioneros en este campo.

La red médica Intramed comparte una entrevista condensada y editada para mayor claridad, donde el Dr. Blaser habla de la situación actual y de cómo ve la evolución del campo del microbioma en los próximos años.

Las aplicaciones más prometedoras

¿Qué estudios recientes sobre la relación entre el microbioma humano y las enfermedades le han parecido especialmente prometedores?

Varios estudios, entre ellos el nuestro, se han enfocado en el eje intestino-riñón. El microbioma intestinal produce, o elimina, metabolitos tóxicos para el riñón: por ejemplo, los implicados en la formación de cálculos renales y en el empeoramiento de la uremia. Alterar el microbioma para reducir las toxinas urémicas y la formación de cálculos es un campo de investigación muy prometedor.

¿Qué otras enfermedades pueden ser susceptibles de intervenciones basadas en el microbioma?

Hay enfermedades causadas por mutaciones genéticas conocidas. Sin embargo, para casi todas ellas existe una gran variación en los resultados clínicos, que podrían clasificarse como genes multiplicados por interacciones ambientales. Me parece probable que la variación del microbioma pueda explicar una parte de esas diferencias en algunas enfermedades genéticas.

Vea la entrevista en: ¿Hacia dónde se dirige la «revolución del microbioma»? – Medscape – 15 de enero de 2024 (debe registrarse en el sitio web).

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema