MINSAP

En Cuba “63 Campaña Nacional de Vacunación Antipoliomielítica Oral Bivalente”

Con el objetivo de mantener eliminada la poliomielitis, considerada el resultado más relevante de la Salud Pública cubana en el campo de la prevención, por su repercusión social, inicia en el país la Campaña Nacional de Vacunación Antipoliomielítica Oral Bivalente, del 22 al 26 de abril del 2024.

El proceso coincide con la 22ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) y la 13ª Semana Mundial de Inmunización, con la máxima prioridad de los profesionales sanitarios en la Isla caribeña.

Esta nueva etapa del plan de inmunización, un proceso ya conocido por los padres, se realizará en esta ocasión con dos dosis de vacuna antipoliomielítica oral bivalente en dos etapas, a todos los niños que el día 22 de abril tengan más de un mes de nacido y no hayan cumplido los tres años, con una semana de recuperación del 29 de abril al 3 de mayo.

De igual manera, entre el 17 y el 21 de junio se anuncia la segunda etapa de la Campaña, en la cual se administrará la segunda dosis a quienes reciban la primera, y se suministrará, además, una dosis reactiva a pequeños de 9 años de edad, con recuperación entre el 24 y el 28 de junio.

En todo el territorio nacional, en este 2024 se habilitarán puntos de vacunación, principalmente en policlínicos y consultorios del Médico y la Enfermera de la Familia, con el propósito de acercar el servicio y garantizar su conservación.

Está prevista asimismo una semana de recuperación para infantes que no puedan acudir por diferentes motivos, pues resultan impedimentos para acceder al inmunógeno administrado en gotas, que los menores presenten síntomas de fiebre, vómitos o diarrea.

La Campaña de Vacunación Antipoliomielítica, impulsada como una conquista revolucionaria desde 1962, se desarrolla cada año para proteger a la población menor de edad, siendo Cuba el primer estado de América Latina en ser declarado territorio libre de esta enfermedad infecto-contagiosa que afecta el sistema nervioso central.

Fuente: Minsap.

Cinco años transcurridos desde el vil y absurdo secuestro de Assel y Landy

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

Cinco años han transcurrido desde el secuestro en Kenia, el 12 de abril de 2019, de los Doctores Assel Herrera Correa y Landy Rodríguez Hernández, médicos cubanos que prestaban servicio en ese país como parte de un convenio intergubernamental de cooperación en el que participaban voluntariamente.

Desde que se conoció la noticia del vil y absurdo secuestro, los gobiernos de Kenia, Somalia y Cuba han realizado innumerables e ingentes esfuerzos para lograr el rescate de nuestros dos médicos y su retorno a la Patria.

El gobierno de Cuba agradece a los gobiernos de la República de Kenia, de la República Federal de Somalia y de otros países, por las gestiones que aún se llevan a cabo en función de la liberación de nuestros médicos.

Este hecho extraordinario y sin precedentes en la larga historia de la Cooperación Médica Internacional de Cuba, ha contado con el seguimiento permanente del General de Ejército Raúl Castro Ruz y la atención del Partido, el Estado y el Gobierno, encabezados por el Primer Secretario y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y de autoridades y entidades dentro y fuera de Cuba.

El pasado 17 de febrero, se recibió la dura y preocupante noticia sobre el presunto fallecimiento de nuestros dos compatriotas, víctimas de un ataque aéreo ocurrido el 15 de febrero, por parte de fuerzas militares de los Estados Unidos que operan en Somalia.

A pesar de las múltiples gestiones realizadas por el gobierno de Cuba, no ha sido posible obtener información ni evidencias que permitan llegar a conclusiones definitivas y esclarecer la situación de Assel y de Landy, si permanecen con vida o confirmar la triste noticia divulgada el 17 de febrero.

Los datos obtenidos hasta la fecha son insuficientes para corroborar la verdad de lo ocurrido con apego a procedimientos avalados por la ciencia y la legislación nacional.

Lo que sí se ha podido precisar hasta el momento es que en la noche del 15 de febrero de 2024, el Comando Africano de los Estados Unidos (AFRICOM), que opera en Somalia, realizó un ataque aéreo en la zona donde se encontraban los médicos cubanos.

Dada la naturaleza del conflicto en Somalia y la imposibilidad de lograr una confirmación, en las últimas semanas el gobierno de Cuba ha solicitado de manera reiterada, por comunicaciones directas y por notas diplomáticas al gobierno de los Estados Unidos, información precisa sobre los hechos ocurridos.

Ante la insistencia, el gobierno estadounidense confirmó que tuvo lugar un ataque en la zona en que estaban nuestros médicos, pero sin aclaración precisa respecto a la localidad. Trasladó también que sus autoridades han iniciado una investigación. Sin embargo, hasta la fecha, el gobierno de los Estados Unidos no ha respondido con la seriedad ni con la urgencia requeridas. Ni siquiera ha aportado datos sobre las circunstancias y características de la operación realizada. No ha aclarado si esta se justificaba, si las fuerzas militares estadounidenses actuaron con el debido respeto al Derecho Internacional Humanitario y con el cuidado obligatorio para proteger a civiles e inocentes. No ha brindado información sobre víctimas ni ofrecido dato alguno que permita determinar si durante las operaciones desarrolladas por el Comando Africano de los Estados Unidos, en las fechas y área geográfica reportadas, nuestros médicos se encontraban entre las víctimas del ataque.

El gobierno de Cuba ha trasladado al de los Estados Unidos estas solicitudes de información de manera respetuosa y asumiendo el espíritu de cooperación y debida atención que se espera entre Estados ante situaciones tan sensibles. Lo ha hecho, conociendo que diversas fuentes afirman que fue una operación militar estadounidense, con efectivos y armamento de ese país, la que presuntamente segó la vida de nuestros compatriotas.

La ausencia de datos y de respuesta pronta y adecuada de parte del gobierno de los Estados Unidos, impide contar con elementos certeros para ofrecer a los familiares y a nuestro pueblo una versión concluyente sobre lo ocurrido.

Esperamos una respuesta oficial a las indagaciones que Cuba ha presentado respetuosamente, con elementos que puedan aportar las agencias civiles y militares de los Estados Unidos que operan en Somalia y en esa región del mundo.

El gobierno de Cuba reitera su agradecimiento a los gobiernos de la República de Kenia, de la República Federal de Somalia y de otros países por las gestiones llevadas a cabo.

Nuestro Gobierno continúa en comunicación con el de los Estados Unidos en busca de información. No cesará en la esperanza ni en el esfuerzo hasta conocer la verdad.

La Habana, 12 de abril de 2024

¡Gracias, Doctor Balmaseda!

Roberto José Balmaseda Manen

¿Por qué las lágrimas al recibir el Premio al Mérito Científico por la obra de toda la vida?, le preguntó Infomed y él reaccionó al instante: «Me emocionó pensar en que hasta ahora en el mundo de la ortopedia cubana, solamente le han conferido éste título a mi profesor y padre Alfredo Ceballos… y porque a veces lo entregan casi al morir». Y rió con resuelto tono de picardía.

Quien así se confiesa es el Doctor Roberto Balmaseda Manent, uno de los médicos más internacionales de Cuba, a razón de que ha tenido la oportunidad de operar en países como México, Argentina, Perú, Guatemala, Angola, Tanzania, Venezuela, Estados Unidos, Francia, República Checa, Japón e Inglaterra.

Para él lo más interesante y aportador de tales experiencias ha sido compartir con cirujanos de otras culturas. Para nosotros quizás haya algo más en eso, algo que roza con el orgullo nacional y con el prestigio que ha ganado la escuela cubana de medicina, algo que nos dignifica y hasta conmueve.

Nuestro entrevistado fue uno de los fundadores en Cuba de la Operation Walk, una organización humanitaria médica de voluntarios, fundada en 1996, que cuenta con 20 equipos que han realizado más de un centenar de misiones en 25 países, incluyendo nuestro país, y han atendido a miles de personas en el mundo.

De pequeño era sólo Robertico, el menor de dos hermanos nacidos en San Antonio de los Baños, hijos de la maestra Nydia y de Diego, el ginecólogo del pueblo. Su sueño siempre fue ser médico, y eso lo consiguió en 1977. Ni siquiera sus resultados como deportista de alto rendimiento opacaron una pasión que primero le inclinó por la cirugía, pero que se definió cuando su hermano, que hacía Ortopedia y Traumatología, le invitó a ver operar al Profesor Julio Martínez Páez. «Ese día giró el rumbo de mi vida hacia el arte de la ortopedia» y lo dice con la nostalgia de fiesta.

Dr. Balmaseda Manent durante cirugía.

Hoy este Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología, Doctor en Ciencias, Profesor e Investigador Titular y Miembro de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba, nunca ha podido separar o definir si le gusta más tratar a niños o adultos, porque su gran propósito es ayudar.

Y luego sí es directo: «La especialización dentro de la especialidad que más disfruto es la cirugía del pie». Todo a partir de que ha introducido, con excelentes resultados, una técnica quirúrgica para la corrección de lo que comúnmente conocemos como «pie plano»: el pie valgo evolutivo de la infancia.

Su proyecto científico más reciente es la primera prótesis cubana de cadera. Surge por la necesidad de solventar la escasez de estos implementos, debido al férreo bloqueo impuesto por los Estados Unidos y ya ha beneficiado a más de 300 pacientes con muy buenos resultados. También así surgió el fijador externo plástico circular para tratar fracturas, el cual fue premiado en la Clínica Mayo, de Estados Unidos y en Japón; o el fijador externo lineal de plástico para tratar las fracturas de cadera, nacido en plena pandemia de COVID-19, cuando no se contaba con suficientes niveles de sangre para operar y no se podía usar anestesia general ni espinal.

Si alguien le pregunta qué es lo que más dolor le causa él responde que «no poder lograr el éxito deseado, es devastador». Si pensamos en algo que le falta por hacer nos sorprende: «creo que estoy comenzando, trataré de aprovechar lo que me queda por vivir para adquirir conocimientos y poder ayudar a más personas». Si de satisfacciones más personales intentáramos saber: «citaría a mis 6 hijos, de los cuales tres son médicos y uno de ellos ortopédico».

Si nos dijera las máximas por las que rige su vida, se permite recordar algunos de los Consejos de Esculapio, que íntegramente recibió de su padre: «Piensa mientras estás a tiempo; pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino… ¡hazte médico, hijo mío!».

Para él, el premio recién otorgado por el Ministerio de Salud Pública, ha sido «una emoción no esperada y un compromiso a superarme y aportar más a la salud de mi pueblo. Para mí ser médico es un privilegio».

Por: Mylenys Torres.

¡Gracias, Doctor Más Bermejo!

El Doctor Pedro Más Bermejo no recogió el Premio al Mérito Científico por la obra de toda la vida, otorgado hace unos días por el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Coincidió que por esta fecha cumple deberes de Profesor Adjunto en la Universidad norteamericana de Tulane. La responsabilidad y el orgullo recayeron entonces en la esposa Cristina (según él su revisora y animadora constante) y en el hijo Alejandro, quien decidió seguir los pasos de ambos y convertirse en médico… aunque, en el reconocimiento por supuesto que hay parte para el hijo mayor, que también apoya a papá desde su formación de informático.

En casa bien saben que el camino no ha sido fácil: «el Instituto de Investigaciones Básicas y Preclínicas Victoria de Girón, la Escuela de Medicina de Villa Clara, el postgrado en Manicaragua, el Hospital de Trinidad, el curso en la URSS, la dirección de Salud en Sancti Spiritus y en el Instituto Nacional de Higiene y Epidemiología, el Doctorado en Praga, (…) y por encima de todo, la resuelta y definitiva decisión de dedicarse a la Epidemiología».

La retrospectiva que tan amablemente accede a hacer hoy, en exclusiva para Infomed, el Doctor Más Bermejo no transcurre apartada de su voz reposada y segura, ni de la humildad que transmite cuando habla de sus profesores, su principio de «aprender haciendo», o su participación activa en el enfrentamiento a diferentes brotes epidémicos que han afectado al país.

Tanto el dengue como la meningoencefalitis bacteriana como la neuropatía, entre otros males, encontraron en nuestro entrevistado un feroz adversario y un estudioso elocuente. De modo que su experiencia le valió ¡y mucho!, para conducir el Grupo Coordinador de Epidemiología y Modelación, integrado por 12 expertos de diversas ramas de la ciencia contra la COVID-19, una obra de la que habla satisfecho porque fue vital y efectiva para ganarle la batalla al virus.

«La integración lograda entre los sectores de la Biotecnología y la Salud Pública fue la gran fórmula del éxito, que será capaz también de enfrentar nuevos escenarios con audacia». Lo dice con un convencimiento tajante, como si estuviera listo para un próximo combate, o una próxima victoria.

Entiendo pues a los decisores de que este Doctor en Medicina y en Ciencias Médicas, Miembro de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba, integrante de disímiles organizaciones sanitarias de renombre mundial, con varios libros y más de 150 artículos científicos publicados en revistas nacionales e internacionales, todo un ícono de la Epidemiología cubana haya sido acreedor del Premio al Mérito Científico por la obra de la vida.

Gracias Cristina, Alejandro y Pedro Ernesto por apoyarlo. ¡Gracias por su pasión, Doctor Más Bermejo!

Por: Mylenys Torres.

¡Gracias, Doctora Consuelo!

Hace unos días el Ministerio de Salud Pública de Cuba distinguió a tres personalidades del sector con los Premios al Mérito Científico por la obra de toda la vida. Infomed se honra con contar parte de sus historias de consagración y entrega.

Hoy: la de la Dra. Consuelo Milagro Macías Abraham.

La escucho, y su voz me recuerda que no es una mujer común, con un destino común ni un pasado común. La imagino como la conocí, con cabellos caoba, bata blanca y el desvelo por terminar la entonces «nueva sede» del Instituto de Hematología e Inmunología, que dirigió durante años.

Desde ese instante en el que la vi, rodeada de anhelos y de coraje para superar obstáculos, intuí que siempre había querido ser médica. Luego supe que había crecido en un hogar donde la mamá era enfermera, la tía doctora y el papá, el respetado Profesor Dr. Ignacio Macías Castro, quien diseñó el Primer Programa para el Control Comunitario de la Hipertensión Arterial, aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Era fácil adivinar que tanto la hermana como ella se iban a decidir por la medicina y la investigación. Ahora ya son más de 4 décadas como Especialista de II Grado en Inmunología, es Profesora Titular y Consultante y Dra. en Ciencias Médicas desde 2004, Académica Titular y de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba, directora de la Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia y jefa del Grupo Nacional de Inmunología del MINSAP. También pertenece a la Asociación Latinoamericana y Caribeña de Inmunología y la Europea de Inmunodeficiencias Primarias, entre otras prestigiosas sociedades médicas.

Nuestra premiada es autora del desarrollo de la vacuna antiSARSCoV-2 Soberana PLUs en Cuba, ha investigado acerca de la inmunología del trasplante hematopoyético y renal, las moléculas de adhesión en la respuesta inmune y el endotelio vascular en enfermedades con síndrome vaso-oclusivo, como la cardiopatía isquémica y la anemia drepanocítica.

La Dra. Consuelo con mujeres inmunólogas premiadas, presentes en el acto

Se ha dedicado además al estudio inmunológico en enfermedades hematológicas y al diagnóstico inmunológico de hemopatías malignas e inmunodeficiencias primarias.

Toda una obra a respetar, merecedora de un premio que le hace pensar en su padre, en quien fuera su esposo: el prominente hematólogo José Manuel Ballester, y en su hija, una muchacha con unos valores y una carrera ya dignos de admirar.

Por todo entonces: ¡Gracias, Doctora Consuelo!

Por: Mylenys Torres

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema