Singular centro de investigación sobre el Alzheimer de Madrid alcanza un momento crucial

Al reducir la brecha entre la atención clínica y el análisis post mortem, los investigadores de esta institución radicada en Madrid están creando una base de datos única para avanzar en el diagnóstico y el tratamiento de la demencia.

En el barrio residencial de Vallecas, al sureste de Madrid, se encuentra un ecosistema único donde la investigación pionera sobre la demencia se desarrolla en paralelo con la atención a los pacientes. El Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía (CAFRS) combina un centro público de investigación (Centro de Investigación  de Enfermedades Neurológicas, CIEN) de vanguardia con la mayor residencia de ancianos especializada en demencia de Madrid. Este diseño singular permite que los residentes se beneficien de las últimas innovaciones en monitorización y tratamiento, mientras que los investigadores aprovechan su proximidad a la clínica para generar conocimientos únicos.

El centro abrió sus puertas en 2007 y alberga a unos 150 residentes y un centro de día para 40 pacientes, todos con demencia de moderada a avanzada. Con su consentimiento, cada seis meses se les realiza una evaluación clínica completa y, anualmente, se les extrae una muestra de sangre y se les practica una resonancia magnética cerebral con equipos de última generación disponibles en el centro. Tras su fallecimiento, se les realiza una última resonancia magnética cerebral antes de que los científicos lleven a cabo una autopsia exhaustiva para analizar la patología de la estructura cerebral y llegar a un diagnóstico definitivo.

«Este enfoque nos permite realizar investigaciones que solo se pueden llevar a cabo aquí», afirma Alberto Rábano, director del banco de cerebros del centro. En 2023, por ejemplo, utilizaron resonancias magnéticas previas al fallecimiento para validar un novedoso sistema de estadificación neuropatológica para evaluar la esclerosis hipocampal, una afección asociada con neurodegeneración grave en el hipocampo, demostrando que las imágenes tomadas antes de la muerte reflejan con precisión la patología post mortem. Y en 2024, demostraron por primera vez que los niveles sanguíneos del marcador de astrocitos GFAP, durante la vida, se correlacionan con la reactividad de los astrocitos en el cerebro autopsiado.

En entrevista concedida a La Nación, el doctor Pascual Sánchez Juan, Neurólogo y experto en demencia quien es además, el director científico de la Fundación CIEN, explica que el Alzheimer es una enfermedad de gente joven porque tarda 20 años en manifestarse. En este sentido, el especialista destacó la importancia de porder hacer diagnósticos cada vez más prematuros, para iniciar los novedosos tratamientos con que ya se cuenta en etapas precoces de la enfermedad y obtener mejores resultados.

Pascual Sánchez insistió en la prevención. Desgraciadamente los sistemas de salud en general se enfocan más en el cuidado de las patologías crónicas y no tanto en la prevención. Con todo lo que ya se conoce sobre el Alzheimer, hay evidencia de que más o menos el 40 % de las causas de la demencia son prevenibles, lo que significa casi la mitad del total de causas probables. Por lo que el margen para la prevención es bien amplio.

Lea el texto completo del artículo sobre el trabajo del CIEN en: Nature Portfolio.

Cumbre «Una sola salud»

La Cumbre «Una sola salud» se celebrará en Lyon (Francia), y la cumbre de alto nivel tendrá lugar el 7 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud.

Organizada por el Gobierno francés como uno de los eventos emblemáticos de la presidencia francesa del G7, la Cumbre reunirá a Jefes de Estado y de Gobierno, a organizaciones internacionales, a científicos, a representantes de la sociedad civil, a jóvenes y a actores locales con el fin de promover la acción mundial en favor de los principios del enfoque  «Una sola salud».

La cumbre pondrá de relieve la interdependencia entre la salud humana y la salud de los animales, las plantas y los ecosistemas, así como la necesidad de adoptar enfoques coordinados basados en la ciencia para hacer frente a las amenazas comunes para la salud. Dará visibilidad a la Alianza Cuatripartita entre la FAO, el PNUMA, la OMS y la OIE, y a la función de la Academia de la OMS y la labor de la OMS a nivel nacional, regional y mundial.

Dado que la OMS asumirá la presidencia de la Alianza Cuatripartita el 8 de abril de 2026, la cumbre constituye una ocasión única para traducir el compromiso político en medidas concretas y multisectoriales en materia de prevención, preparación, resistencia a los antimicrobianos, sistemas alimentarios sostenibles y salud ambiental, lo que contribuirá a crear sistemas de salud más resilientes y equitativos para los seres humanos, los animales y el planeta.

Objetivos de la cumbre

Fomentar el diálogo internacional e interdisciplinario sobre cuestiones de interés mundial mediante la puesta en marcha, por ejemplo, de programas de cooperación e investigación.

  • Remodelar los marcos institucionales de ámbito mundial mediante el establecimiento de una cultura común basada en el enfoque de «Una sola salud».
  • Invitar a todas las partes interesadas públicas y privadas a que inviertan en la adopción de medidas concretas.
  • Elaborar soluciones para fortalecer los sistemas de salud y de vigilancia a fin de prevenir los riesgos para la salud, alimentarios y ambientales que afectan a la población.
  • Los principios fundamentales.
  • La importancia de la ciencia, la investigación y la innovación.
  • La promoción de un multilateralismo orientado a la acción y de alianzas internacionales.

La Cumbre «Una sola salud » se centrará en los principales factores que contribuyen a las enfermedades infecciosas y a las enfermedades no transmisibles:

  • los reservorios y vectores zoonóticos;
  • la resistencia a los antimicrobianos;
  • los sistemas alimentarios sostenibles;
  • la exposición a la polución.

La felicidad de quedarse donde más duele el mundo

Guatemala-Cuba

Cerca del 4 de abril, Infomed comparte entrevistas a jóvenes médicos cubanos en Guatemala, quienes desde su labor diaria reflejan la vocación, el compromiso y la solidaridad de la juventud cubana en la cooperación médica internacional.

La doctora Nereida Durán Matos ha dicho que es feliz allí donde está.

Me lo confiesa sin solemnidad, como si hablara de algo sencillo, mientras amanece en Cobán y el día todavía no decide si será de sol o de lluvia. Lo dice antes de subirse al primer autobús, antes de caminar veinte minutos entre veredas húmedas, y transitar en el segundo transporte que la acerca a Chaimál, esa aldea guatemalteca de San Pedro Carchá donde el tiempo parece tener otra forma de avanzar.

Para llegar cada mañana atraviesa distancias que no siempre se pueden medir en kilómetros: a veces una hora y media, otras dos, dependiendo del tráfico o del ánimo del camino. Luego están las aldeas: Tzunutz, Tipulcán, Zacanihá, Chiquic, Chailpec, Sequib… Allí, donde la mayoría habla q’eqchi’ y muchas personas firman con la huella porque no saben escribir su nombre, ella es la única médica.

Organiza sus días como quien reparte el pan: consultas prenatales, niños con fiebre, mujeres que llegan en silencio para un «papanicolau porque tienen molestias del interior», ancianos que arrastran años de hipertensión sin saberlo. La acompaña una certeza: si ella no llega, nadie llega.

Al principio no se entendían. Las palabras se quedaban a medias entre su español y el idioma de ellos, pero con el tiempo aprendió lo esencial: cómo preguntar, cómo consolar, cómo explicar que el cuerpo también necesita equilibrio en un lugar donde se come como se puede y no como se debe. Aprendió que la gastritis tiene sabor a picante, que la anemia crece en la escasez y que la medicina, muchas veces, tiene que dialogar con la fe.

En Cahabón —donde pasó su primer año de misión— la vida era aún más difícil. Se levantaba a las tres de la mañana todos los lunes para viajar cuatro horas y llegar a una aldea donde pasaba la semana entera. Regresaba al pueblito los viernes, al caer la tarde para repetir el ciclo. Allí empezó a ganarse algo más importante que el respeto: la confianza.

Porque quedarse, en esos lugares, es una forma de amor.

Pero antes de Guatemala, hubo otros mapas.

Brasil, en 2018, en el estado de Piauí, donde trabajó hasta que le dijeron que debía irse. Aunque le ofrecieron quedarse, eligió regresar a Cuba el 9 de diciembre, con la serenidad de quien cumple su deber.

Y antes, Venezuela.

Llegó en 2011 al estado de Aragua, con un diplomado en endoscopías, trabajando en CDI como Bella Vista, Tamborito y La Carpiera, moviéndose en autobuses públicos y atendiendo a un pueblo que también hizo suyo el dolor. El día que murió Hugo Chávez, recuerda que muchos lloraron como si perdieran a alguien de la familia, y ella sintió ese duelo como propio.

Pero ninguna partida la marcó tanto como una ausencia: su madre.

A las diez de la noche le avisaron del infarto. A las once ya no estaba. Llegó tres días después, cuando ya la tierra había hecho su trabajo definitivo. No pudo despedirse. Solo pudo aprender que hay dolores que no se curan, solo se cargan.

Antes de todo eso estuvo Baracoa.

Se graduó en 2009 en la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba y comenzó en el policlínico Hermanos Martínez Tamayo, entre Yara, Palmarejo y Paso de Cuba, en consultorios donde la vocación era imprescindible. Desde allí salió hacia su primera misión.

Hoy, cuando regresa al final del día después de desandar buses y caminos, cuando el cansancio se le acumula en los hombros y el silencio le recuerda que su hijo la espera lejos pero bien cuidado, la doctora Nereida repite sin dudar que es feliz.

Y no es una frase.

Es una forma de entender la vida.

Porque hay quienes buscan la felicidad en lo que tienen, y hay quienes, como ella, la encuentran en el lugar exacto donde hacen falta.

Por Mylenys Torres Labrada

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

Doctora Nereida Durán Matos

Bases para el cuidado de enfermería

La Editorial Ciencias Médicas presenta: Bases para el cuidado de enfermería; texto concebido de una manera lógica, coherente con los nuevos programas de estudio y con el proceso de atención de enfermería, método científico que modula los modos de actuación profesional y la práctica en general. Actualiza los conocimientos en correspondencia con el desarrollo de nuevas técnicas y conceptos desde la perspectiva contemporánea, necesarios para la formación de nuevas generaciones de técnicos y profesionales de Enfermería. Estructurado en 14 capítulos, ordenados de manera lógica se presentan conceptos, técnicas y procedimientos para la actuación del personal de enfermería en los centros de salud. Así, esta obra será un instrumento teórico práctico para estudiantes y docentes, y material de consulta permanente para los profesionales de esta importante especialidad.

En el Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas, usted puede acceder a la presentación del libro, así como a la versión disponible en PDF (29,3 MB) donde podrá realizar los comentarios que considere; además, se brinda la información de Cómo citar esta obra.

El texto completo en el formato PDF está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba. Asimismo, en el Catálogo de Libros de Ciencias de la Salud, podrá acceder a la ficha del libro y obtener otros datos relacionados con esta importante publicación.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

Nueva guía clínica busca mejorar la atención de pacientes graves con fiebre amarilla en las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó una nueva guía para el manejo clínico de pacientes graves con fiebre amarilla, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta del personal de salud y apoyar en la atención oportuna de esta enfermedad.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede provocar brotes con un elevado número de casos y muertes en períodos muy cortos. Debido a que no existe un tratamiento específico, la detección temprana de casos sospechosos, la identificación y monitoreo de pacientes con mayor riesgo de evolucionar a formas graves y su derivación oportuna a unidades de cuidados intensivos son fundamentales para reducir complicaciones y salvar vidas.

“Esta guía ofrece orientaciones clínicas basadas en evidencia para apoyar la toma de decisiones y mejorar la atención de los casos graves de fiebre amarilla”, señaló Ángel Rodríguez, asesor de manejo clínico en enfermedades emergentes de la OPS. “Tambiénpuede servir como referencia para fortalecer la preparación y la respuesta de los servicios de salud en las Américas”, añadió.

Las nuevas directrices complementan la guía previa publicada en 2023 sobre manejo clínico de la fiebre amarilla y forman parte de la respuesta regional de la OPS a la emergencia sanitaria registrada entre 2024 y 2025, período en el que la letalidad promedio por fiebre amarilla alcanzó el 45 %. La publicación reúne información clínica y epidemiológica actualizada, además de recomendaciones prácticas para la sospecha y confirmación diagnóstica, el manejo inicial, la clasificación de gravedad y la atención integral de los pacientes.

La fiebre amarilla es causada por un virus del género Flavivirus y transmitida por la picadura de mosquitos. En la región, el ciclo selvático involucra principalmente mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes, aunque también puede transmitirse en entornos urbanos a través de Aedes aegypti y Aedes albopictus. Los casos graves pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones como hepatitis hiperfulminante, lo que requiere atención especializada y soporte intensivo.

En los últimos años, la enfermedad ha vuelto a generar preocupación para la salud pública en las Américas. Desde 2024 se han registrado brotes en varios países de América del Sur, incluso en zonas fuera de la cuenca amazónica, lo que confirma una expansión de las áreas de riesgo.

En 2025 se notificaron 346 casos confirmados de fiebre amarilla y 143 fallecimientos en siete países de la región: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela. En las primeras siete semanas de 2026 se han confirmado 34 casos humanos y 15 fallecimientos en Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela.

Aunque no existe un tratamiento específico para la enfermedad, la vacunación sigue siendo la medida más eficaz para prevenirla. Una sola dosis de la vacuna proporciona inmunidad de por vida. La mayoría de los casos confirmados y defunciones en 2025 y 2026 corresponden a personas que no estaban vacunadas.

La OPS continúa apoyando a los países de la región para fortalecer la vigilancia epidemiológica, ampliar las coberturas de vacunación en poblaciones en riesgo y mejorar la capacidad de los servicios de salud para la detección temprana y el manejo clínico oportuno de los casos graves.

La nueva guía busca contribuir a estos esfuerzos al ofrecer a los equipos de salud una herramienta práctica para brindar una atención segura, basada en la evidencia, estandarizada y orientada a reducir las defunciones asociadas a esta enfermedad.

Descargue la Guía: Guía de manejo clínico del paciente grave con fiebre amarilla.

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