
Medicamento anti-amiloide para el alzheimer no muestra efecto clínicamente relevante



La aparente relación entre la edad retiniana y el riesgo de padecer enfermedades graves podría utilizarse como una útil herramienta de detección en el futuro. En concreto, podría permitir la detección oportunista de síndromes cardiometabólicos y otras patologías relacionadas con el envejecimiento.
Los cambios relacionados con la edad si bien se perciben en, general, en todo el cuerpo, hay constancia de que se reflejan especialmente en la retina, es decir, el tejido fotosensible situado en la parte posterior del ojo. La aparente relación entre la edad retiniana y el riesgo de padecer enfermedades graves podría utilizarse como una útil herramienta de detección en el futuro.
Así lo consideran investigadores de la Universidad de Tohoku (Japón) que han decidido desarrollar un modelo de inteligencia artificial que estima la ‘edad retiniana’, un indicador del envejecimiento biológico de una persona, a partir de una sola fotografía del fondo de ojo. «Las imágenes del fondo de ojo son fotografías no invasivas que se toman como parte de los chequeos médicos regulares, por lo que no se necesita ningún trabajo adicional», según el prof.Toru Nakazawa, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tohoku y autor del trabajo publicado en la revista ‘Communications Medicine‘.
El modelo de IA se entrenó con 50 595 imágenes de fondo de ojo de adultos sanos, con control de calidad, y se validó internamente con 7288 imágenes adicionales. El modelo evalúa la «edad retiniana» basándose en las características observadas en estas imágenes, constatándose que era más preciso que los modelos de referencia anteriores para estimar la edad de los pacientes, con un error promedio de alrededor de tres años.
El marcador de glucosa en sangre HbA1c se incorporó durante el entrenamiento para ayudar a capturar patrones retinianos relacionados con la edad de forma más robusta. Sin embargo, no sería necesario un análisis de sangre si el modelo se utilizara clínicamente. Sería tan sencillo como tomar una fotografía.
Los investigadores examinaron la «brecha de edad retiniana», definida como la diferencia entre la edad retiniana predicha por la IA y la edad cronológica. Si bien el modelo predijo con gran precisión la edad real basándose en la retina, observaron una brecha mayor en ciertos pacientes.
Brecha superior según patologías
Tras emparejar a los participantes por edad y sexo, descubrieron que esta brecha era significativamente mayor en personas con diabetes, cardiopatías o antecedentes de accidente cerebrovascular, lo que indica una tendencia a que la retina parezca mayor de lo esperado para su edad cronológica.
Los investigadores señalan que, si bien estos hallazgos son prometedores, se basan principalmente en análisis transversales, lo que sugiere correlación, pero no causalidad. Se necesitarán más estudios longitudinales prospectivos para determinar hasta qué punto la edad retiniana y la diferencia en la edad retiniana pueden predecir la aparición de enfermedades en el futuro.
«Estamos planificando un nuevo estudio que seguirá a una cohorte de más de 10.000 personas con un seguimiento continuo de 3 años para examinar si las señales relacionadas con la edad de la retina están asociadas con el desarrollo futuro de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades sistémicas», avanzó el prof. Nakazawa.
Esta herramienta está diseñada para servir algún día como una prometedora ayuda de detección, revelando a los pacientes que puedan necesitar evaluaciones de salud adicionales u otras estrategias de prevención personalizadas, según el criterio del médico.
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El presente curso tiene como propósito brindar herramientas conceptuales y metodológicas que faciliten la implementación de la Estrategia de Escuelas Promotoras de Salud (EPS) en las instituciones educativas de todos los niveles (inicial, primario y secundario). El mismo forma parte de los esfuerzos que la OPS/OMS realiza desde hace más de dos décadas en promover esta estrategia en nuestra región.
La Estrategia de Escuelas Promotoras de Salud Estrategia de Salud, fomenta el rol protagónico de las instituciones educativas en esta temática, e implica un trabajo planificado, sistemático, participativo, multidimensional y articulado con otras instituciones de la comunidad (servicios de salud, gobiernos locales y otras organizaciones) para promover la salud y el bienestar de todos sus miembros.
Existen clara evidencia que demuestran los beneficios que tiene implementar la iniciativa de Escuelas Promotoras de Salud, no solo para mejorar los resultados de salud integral (física, mental y social) de la comunidad educativa, sino también para mejorar los resultados de aprendizaje.
Por otra parte, las experiencias de implementación a nivel mundial y de la Región de las Américas, han permitido identificar criterios y estándares que son necesarios que cumplan los establecimientos educativos para ser considerados como Escuelas Promotoras de Salud, y abordar este tema desde un enfoque integral. Los mismos ayudan a orientar estos procesos de construcción progresiva y continua de los establecimientos educativos en EPS.
Este curso retoma estas experiencias y evidencia, para poder brindar una formación de calidad y actualizada, que incentive la puesta en marcha de esta estrategia en cada rincón de las Américas, a los fines de favorecer el desarrollo integral y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes y el de sus comunidades. Los contenidos del mismo se basan en la Guía: Hacer de cada escuela de las Américas una escuela promotora de salud, OPS 2023.
Finalidad
Adquirir conocimientos que faciliten la implementación de la Estrategia de Escuelas Promotoras de Salud en las instituciones educativas de todos los niveles (inicial, primaria y secundaria) con un enfoque integral, acorde a pautas e indicadores mundiales de la OMS – UNESCO, y en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2019-2030.
Objetivos
Al finalizar el curso, los participantes estarán capacitados para:
Destinatarios
El curso está dirigido a:
Perfil de competencias
Este curso brinda la oportunidad de desarrollar las siguientes habilidades:
Modalidad del curso
Curso de autoaprendizaje, gratuito, abierto al público y sin plazos para completarlo.
Duración del curso
Veinte (20) horas
El curso es de acceso libre, dado que se trata de un curso de autoaprendizaje, los participantes pueden decidir los tiempos y momentos que dedican a realizarlo.Estructura del curso
El curso virtual Hacer de cada escuela de las Américas una escuela promotora de la salud, se ha diseñado para capacitar profesionales, técnicos y personal de instituciones educativas sobre la implementación de la Estrategia de Escuelas Promotoras de Salud en las instituciones educativas de todos los niveles. El curso se compone de 4 módulos:
Módulo 1: ¿Por qué promover la salud en la escuela? Aportes de la estrategia de EPS
Este módulo promueve la identificación de los vínculos entre salud y educación, y la reflexión sobre el rol del personal docente y de las instituciones educativas en la promoción de la salud y bienestar de sus miembros. Por otra parte, introduce la Estrategia de Escuelas Promotoras de Salud, explicitando sus orígenes, fundamentos conceptuales, su historia y su presente en la región de las Américas.
Módulo 2: Concepto y características de EPS
En este módulo se presenta el concepto escuelas promotoras de la salud, y se profundiza en las características centrales de este enfoque. Así mismo, se plantean las diferencias de este enfoque con otros enfoques de salud en el ámbito escolar para facilitar su comprensión.
Módulo 3: Componentes de EPS
En este módulo se describen los distintos componentes que debe tener una escuela para ser considerada una EPS, y se intenta favorecer la reflexión de las y los participantes sobre la forma en que se presentan los mismos en las instituciones educativas en las que se desempeñan.
Módulo 4: ¿Cómo Implementar las EPS? Pasos y herramientas
En este módulo se brindan elementos metodológicos y herramientas para poder facilitar la implementación de las EPS. Por otra parte, se brindan sugerencias de pasos a seguir para constituirse en EPS que surgen de experiencias internacionales y evidencias sobre la implementación de esta estrategia. También, se brindan ejemplos de actividades que pueden ser de utilidad para estos procesos.
Módulo de cierre y certificación
Cada módulo presentará:
– contenidos escritos;
– actividades interactivas a lo largo del texto del módulo para fortalecer los contenidos;
– videoconferencia grabada por especialista; y
– una evaluación final que las y los participantes deben aprobar para pasar al siguiente módulo.
Evaluación y certificación
Al término del curso virtual (4 módulos), los participantes tendrán que aprobar una Autoevaluación final consistente en veinte preguntas de opción múltiple.
La Autoevaluación final está diseñada para ofrecer a los participantes múltiples oportunidades de responder correctamente hasta que obtengan la puntuación necesaria de al menos un 70%.
Los participantes que satisfagan estos requisitos y completen la encuesta de calidad del Campus Virtual podrán descargar su certificado de aprobación del curso emitido por la Organización Panamericana de la Salud.

Cada 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, instituido por la UNESCO en 1995. La fecha evoca, de manera simbólica, la partida de tres grandes de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.
En Cuba, donde la salud también se escribe, el libro científico ocupa un lugar esencial. A propósito de la fecha, conversamos con el Dr. Nicolás Serrano Varela, jefe del Departamento de Redacción de Libros de la Editorial Ciencias Médicas (Ecimed).

—¿Qué lugar ocupa hoy el libro científico en el sistema de salud cubano?
El sistema cuenta con más de 700 títulos científico-técnicos disponibles en la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba. El libro sigue siendo una herramienta esencial para socializar conocimientos, mostrar resultados y responder al encargo social del ámbito sanitario.
—¿Hacia dónde miran hoy las prioridades editoriales de Ecimed?
Fundamentalmente hacia los libros académicos, que apoyan la formación en pregrado y posgrado, junto a textos institucionales y obras de divulgación científica. Son los que más impacto tienen en la práctica y la docencia.
—¿Cómo se cuida la calidad de lo que se publica?
Cada original pasa por un proceso riguroso: evaluación editorial, revisión técnica y análisis de la bibliografía. En el caso de los textos académicos, cuentan además con el aval del departamento de docencia del MINSAP. Luego viene la edición, el diseño y una revisión final por los autores y el consejo editorial antes de publicarse.
—La digitalización ha cambiado muchos hábitos. ¿Qué ha significado para Ecimed?
Ha ampliado el acceso. Publicamos en PDF y ePUB, lo que permite mayor visibilidad. Aunque todavía hay cierta resistencia, cada vez es más común el uso de estos formatos por la cantidad de información que ponen al alcance.
—¿Cómo responden sus publicaciones a las necesidades de los profesionales dentro y fuera de Cuba?
Ecimed tienen una plataforma para la gestión editorial automatizada con un catálogo que muestra la colección de libros en acceso abierto del centro editorial. Todos los ejemplares que allí se muestran pueden ser visualizados y descargados sin restricciones, desde Cuba o cualquier parte del mundo.

—En el Día del Libro, ¿qué le diría a los profesionales de la salud?
Que no dejen de leer, porque leer nos hace libres y más capaces. Y que se animen a escribir: un libro es también una forma de permanecer. En tiempos de urgencias y pantallas, el libro médico sigue siendo un espacio de pausa y profundidad. Allí donde un profesional decide escribir, no solo comparte lo que sabe: deja, también, una parte de lo que es.
Por: Mylenys Torres Labrada.

El cambio climático y la contaminación del agua, aire y suelo representan una de las mayores amenazas para la salud global en el siglo XXI, impactando profundamente la salud endócrina, una especialidad que ha recibido atención limitada frente a la crisis ambiental. La exposición a temperaturas extremas, el aumento de contaminantes ambientales y la alteración de los ecosistemas afectan la regulación hormonal, exacerbando la prevalencia de trastornos metabólicos y endócrinos, aumentando la incidencia de ciertas condiciones y cambiando la epidemiología de otras.
Entre los múltiples factores están los disruptores endócrinos, como ftalatos, bisfenoles, pesticidas y organoclorados; sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal. Estos alteran la función tiroidea, posiblemente causando hipotiroidismo, interfieren con la regulación metabólica teniendo asociación con la diabetes tipo 2, y afectan la fertilidad, incrementando el síndrome de ovario poliquístico.
La evidencia sugiere que, aunque determinar un mecanismo de causalidad directo sigue siendo complejo, factores ambientales y el cambio climático se asocian a enfermedades endócrinas. La última década ha sido la de mayor temperatura registrada; en 2024 se reportó un promedio global 1,6 ºC por encima de niveles preindustriales, superando el límite de 1,5 ºC recomendado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
El estrés térmico crónico provocado por el calentamiento global altera la homeostasis hormonal, reduciendo la producción de hormonas tiroideas e incrementando niveles de cortisol, que en exceso contribuyen a la resistencia a la insulina, acumulación de grasa abdominal y otras disfunciones metabólicas.
Estudios han mostrado que factores como temperatura, contaminación y sustancias químicas perturbadoras del sistema endócrino se asocian con el incremento anual de condiciones como cáncer de tiroides y diabetes. Además, cambios en patrones de enfermedades infecciosas vinculados al cambio climático también influyen en la epidemiología de trastornos endócrinos. La contaminación por ozono se ha asociado a un aumento en admisiones por enfermedades neuroendócrinas, y análisis en más de 1 millón de personas indicaron que los individuos en el cuartil más alto del índice de vulnerabilidad climática presentaron mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 comparado con los del cuartil más bajo.
Finalmente, el cambio climático afecta los ecosistemas agrícolas y puede reducir la disponibilidad de nutrientes esenciales para la función endócrina, como yodo y selenio, afectando de forma desproporcionada a comunidades vulnerables por su nivel socioeconómico, limitada cobertura sanitaria y exposición crónica a contaminantes y climas extremos.
¿Qué dicen los especialistas?
Lea el texto completo en: Cambios en la consulta: Endocrinología y el cambio climático – Medscape – 22 de abril de 2026.