
La clasificación de las lesiones quísticas renales (LQR) propuesta por Bosniak en 1986, basada en las observaciones encontradas en la tomografía computarizada (TC), sirvió para obtener un mayor consenso en cómo tratar a los pacientes según la categoría en la que se hallaban.
La Clasificación de Bosniak surge en 1986, con las categorías Bosniak I, II, III y IV. En 1997 fue modificada añadiendo una nueva categoría, la II F, para encuadrar a los quistes no lo suficientemente complejos para etiquetarlos como quiste renal III, pero en los que se aconseja realizar seguimiento radiológico periódico.
La clasificación ha sido modificada incluyéndose, además de los hallazgos en la TC, los de la resonancia magnética (RM). La clasificación Bosniak 2019 (C-Bosniak v2019) de LQR ha sido un paso de avance significativo en la optimización de la conducta terapéutica a seguir. Actualmente, con la utilización de la TC y RM, el diagnóstico de las LQR suele ser sencillo y preciso; siendo la cuestión principal si la LQR representa una lesión quirúrgica o no quirúrgica o, si es necesario realizar estudios de seguimiento.
El objetivo del artículo es evaluar cómo ha impactado la clasificación de Bosniak de 2019 en el tratamiento más eficaz de los quistes renales, a partir de los diferentes reportes de la literatura médica mundial. Se realizó una búsqueda de bibliografía desde mayo de 2021 hasta febrero de 2023 en PubMed, SciELO, Google Académico y revistas urológicas de acceso abierto.
Vea el artículo completo en: Hermida-Pérez J, Buduen-Nuñez A, Pérez-Rodríguez M. Eficacia de la clasificación de Bosniak de 2019 en el manejo de los quistes renales. Revista Cubana de Urología [Internet]. 2023; 12 (2)







