La lesión pulmonar y el déficit del transductor de señal y el activador de la transcripción 1 (STAT1) inducen la sobreexpresión de receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) en células infectadas con SARS-CoV-2.
Teniendo en cuenta el papel del EGFR en la inflamación y la fibrosis, se realizó un ensayo de fase I/II para evaluar la seguridad y el efecto del nimotuzumab, un anticuerpo anti-EGFR humanizado, en pacientes con COVID-19 graves y moderados. Los pacientes recibieron otros medicamentos incluidos en el protocolo nacional. El tratamiento consistió en infusiones intravenosas de nimotuzumab, administradas cada 72 h. Antes de iniciar el estudio, la expresión de EGFR se confirmó mediante inmunohistoquímica en 20 muestras de pulmón de sujetos fallecidos por COVID-19.
En el ensayo se incluyeron 41 pacientes (31 graves/10 moderados). La media de edad fue de 62 años y las principales comorbilidades fueron hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular y obesidad. Recibieron una dosis de nimotuzumab 7 pacientes, 29 recibieron 2 infusiones, mientras que 5 sujetos requirieron 3 dosis. El anticuerpo fue seguro. Solo se detectaron 4 eventos adversos en 2 sujetos. Requirieron ventilación mecánica invasiva 8 pacientes.
La tasa de recuperación a los 14 días fue del 82,9 %: pacientes moderados 90 % y 80,64 % en pacientes graves. Los marcadores inflamatorios disminuyeron en el tiempo y la concentración de interleucina-6 disminuyó de 46,5 pg/ml a 14,51 pg/ml el día 7. Ninguno de los pacientes evaluados mostró signos de fibrosis en el seguimiento.
Tras el uso del nimotuzumab en 1536 pacientes en las condiciones del mundo real, se logró una alta tasa de recuperación en los pacientes graves y moderados (89,4 y 79,4 %, respectivamente), lo cual se compara muy favorablemente con los datos del ensayo fase I/II.
Estos resultados sugieren que el nimotuzumab es un anticuerpo seguro que puede reducir la inflamación y evitar la fibrosis en pacientes con COVID-19 graves y moderados.
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