Eficacia y efectos adversos de tocilizumab para el tratamiento de pacientes con COVID-19: una revisión sistemática y metanálisis

En este trabajo se realizó una revisión sistemática de los beneficios y efectos adversos de tocilizumab (TCZ), en pacientes hospitalizados con COVID-19.

El TCZ es un anticuerpo monoclonal intravenoso que actúa bloqueando el receptor de la interleucina-6, el cual activa esta importante citocina inflamatoria y se consideró como un tratamiento potencial en pacientes hospitalizados con COVID-19 grave.

Se realizaron búsquedas en cinco bases de datos electrónicas y dos páginas web preimpresas hasta el 4 de marzo de 2021. Se incluyeron ensayos controlados aleatorios y cohortes de ponderación de tratamiento de probabilidad inversa (IPTW) que evaluaron los efectos de TCZ en pacientes adultos hospitalizados con COVID-19.

Los resultados primarios fueron mortalidad por todas las causas, empeoramiento clínico, mejoría clínica, necesidad de ventilación mecánica y eventos adversos.

Se realizaron metanálisis de efectos aleatorios de varianza inversa con la calidad de la evidencia (QoE) evaluada mediante la metodología GRADE.

En comparación con los estándares de atención o placebo, TCZ redujo la mortalidad por todas las causas en todos los estudios y redujo la ventilación mecánica y la duración de la estadía en ensayos controlados aleatorios en pacientes hospitalizados con COVID-19.

Otros resultados clínicos no se vieron afectados significativamente. TCZ no tuvo efecto sobre los eventos adversos, excepto un aumento significativo del riesgo de neutropenia en el caso de los ensayos controlados aleatorios. Se evidencia que TCZ tiene un papel potencial en el tratamiento de pacientes hospitalizados con COVID-19.

Vea el texto completo en:

Piscoya A, Parra del Riego A, Cerna-Viacava R, Rocco J, Roman YM, Escobedo AA, et al. (2022) Efficacy and harms of tocilizumab for the treatment of COVID-19 patients: A systematic review and meta-analysis. PLoS ONE 17(6): e0269368.

Tratamientos inhibidores de la interleucina 5 para el asma

Esta la segunda actualización de una revisión publicada anteriormente en la Biblioteca Cochrane (2015, primera actualización en 2017). La interleucina 5 (IL‐5) es la principal citoquina implicada en la proliferación, maduración, activación y supervivencia de los eosinófilos, que provocan la inflamación de las vías respiratorias y son una característica típica del asma. Los estudios sobre los anticuerpos monoclonales dirigidos a la IL‐5 o a su receptor (IL‐5R) indican que estos reducen las exacerbaciones del asma, mejoran la calidad de vida relacionada con la salud (CdVRS) y la función pulmonar en pacientes adecuadamente seleccionados, lo cual justifica su inclusión en las últimas guías.

Comparar los efectos de los tratamientos dirigidos a la señalización de la IL‐5 (anti‐IL‐5 o anti‐IL‐5Rα) con placebo, con respecto a las exacerbaciones, las medidas de calidad de vida relacionada con la salud (CdVRS) y la función pulmonar en adultos y niños con asma crónica, y específicamente en los que presentan asma eosinofílica resistente a los tratamientos existentes.

Se hicieron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, y en dos registros de ensayos clínicos, sitios web de fabricantes y listas de referencias de los estudios incluidos. La búsqueda más reciente se realizó el 7 de febrero de 2022.

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados que compararon mepolizumab, reslizumab y benralizumab versus placebo en adultos y niños con asma.

Dos autores de la revisión de forma independiente extrajeron los datos y analizaron los desenlaces mediante un modelo de efectos aleatorios. Se utilizaron los métodos estándar previstos por Cochrane.

Diecisiete estudios con unos 7600 participantes cumplieron los criterios de inclusión. Seis administraron mepolizumab, cinco proporcionaron reslizumab y seis benralizumab. Un estudio que utilizó benralizumab finalizó antes de tiempo por decisión de los patrocinadores y no proporcionó datos. Los estudios se realizaron principalmente en personas con asma eosinofílica grave, que se definió de forma parecida aunque variable. Uno de ellos se realizó en niños de seis a 17 años; otros nueve incluyeron a niños mayores de 12 años, pero no informaron de los resultados por grupos de edad por separado. Se consideró que el riesgo general de sesgo fue bajo, ya que todos los estudios que aportaron datos tuvieron una metodología sólida. La certeza de la evidencia para todas las comparaciones fue en general alta al utilizar el método GRADE, con la excepción del mepolizumab intravenoso (IV) y subcutáneo (SC) porque se trata de vías de administración no autorizadas en la actualidad.

Los tratamientos con inhibidores de la IL‐5 evaluados redujeron las tasas de exacerbación del asma «clínicamente significativa» (definida por el tratamiento con corticosteroides sistémicos durante tres días o más) en aproximadamente la mitad de los participantes con asma eosinofílica grave que recibían atención estándar (al menos una dosis media de corticosteroides inhalados [CSI]) con un control deficiente de la enfermedad (dos o más exacerbaciones en el año anterior o una puntuación de 1,5 o más según el Asthma Control Questionnaire [ACQ]). Los cocientes de tasas para estos efectos fueron de 0,45 (intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,36 a 0,55; evidencia de certeza alta) para mepolizumab SC, 0,53 (IC del 95%: 0,44 a 0,64; evidencia de certeza moderada) para mepolizumab IV, 0,43 (IC del 95%: 0,33 a 0,55; evidencia de certeza alta) para reslizumab IV y 0,59 (IC del 95%: 0,52 a 0,66; evidencia de certeza alta) para benralizumab SC. Los participantes que no presentaban asma eosinofílica tratados con benralizumab también mostraron una reducción significativa de las tasas de exacerbaciones, un efecto que no se observó con reslizumab IV, aunque solo en un estudio. No hubo datos sobre los participantes que no presentaban asma eosinofílica tratados con mepolizumab.

Hubo mejorías moderadas en las puntuaciones validadas de la CdVRS con todos los inhibidores de la IL‐5 en el asma eosinofílica grave. Se alcanzó la diferencia mínima clínicamente importante (DMCI) del George’s Respiratory Questionnaire (SGRQ; cambio de 4 puntos) para benralizumab, pero la mejoría en el ACQ y el Asthma Quality of Life Questionnaire (AQLQ), que se centran en los síntomas del asma, no alcanzó la DMCI (cambio de 0,5 puntos tanto en el ACQ como en el AQLQ) para todas las intervenciones. La evidencia fue débil en cuanto a la mejoría en las puntuaciones de la CdVRS en los participantes que no presentaban asma eosinofílica tratados con benralizumab y reslizumab, pero los análisis de las diferencias de subgrupos obtuvieron resultados negativos.

Todos los tratamientos con inhibidores de la IL‐5 produjeron pequeñas mejorías en el flujo espiratorio forzado prebroncodilatador en un segundo (VEF1) de entre 0,08 y 0,15 l en los participantes con asma eosinofílica, las cuales podrían no ser suficientes para que los pacientes las detecten.

No hubo un exceso de eventos adversos graves con ningún tratamiento inhibidor de la IL‐5; de hecho, hubo una reducción de tales eventos con benralizumab, probablemente derivada de un menor número de ingresos hospitalarios relacionados con el asma. No hubo diferencias en comparación con placebo en los eventos adversos que provocaran la suspensión del tratamiento con mepolizumab o reslizumab, pero hubo significativamente más interrupciones con el benralizumab que con placebo, aunque los números absolutos fueron pequeños (42/2026 [2,1%] benralizumab versus 11/1227 [0,9%] placebo).

No están claras las implicaciones con respecto a la eficacia o los eventos adversos.

En general este análisis apoya la administración de los tratamientos inhibidores de la IL‐5 como complemento a la atención estándar en las personas con asma eosinofílica grave y un control deficiente de los síntomas. Estos tratamientos reducen a cerca de la mitad la tasa de exacerbaciones del asma en esta población. Hay evidencia limitada de mejorías en las puntuaciones de la CdVRS y en la función pulmonar, aunque es posible que no alcancen niveles clínicamente detectables. Los estudios no informaron de problemas de seguridad con el mepolizumab ni el reslizumab, ni eventos adversos graves excesivos con benralizumab, aunque se mantiene la duda sobre qué eventos adversos son lo suficientemente significativos para la suspensión inmediata.

Se necesitan estudios de investigación adicionales sobre los marcadores biológicos para evaluar la respuesta al tratamiento, la duración óptima y los efectos a largo plazo del tratamiento, el riesgo de recurrencia al retirarlo, los pacientes que no presentan asma eosinofílica, los niños (especialmente menores de 12 años), que comparen los tratamientos inhibidores de la IL‐5 entre sí y, en pacientes que cumplan criterios de elegibilidad relevantes, con otros tratamientos biológicos (anticuerpos monoclonales). En el caso del benralizumab, los estudios futuros deben vigilar atentamente las tasas de eventos adversos que provocan la interrupción inmediata.

Más evidencia de que los alimentos ultraprocesados son perjudiciales para el cerebro

Más investigaciones sugieren que comer una dieta rica en alimentos ultraprocesados es perjudicial para el cerebro que envejece.

Los resultados del Estudio Longitudinal de Salud del Adulto Brasileño (ELSA-Brasil), que incluyó a participantes de 35 años o más, mostraron que una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados se asoció significativamente con una tasa más rápida de disminución de la función cognitiva tanto ejecutiva como global.

«Según estos hallazgos, los médicos podrían aconsejar a los pacientes que prefieran cocinar en casa [y] elegir ingredientes más frescos en lugar de comprar comidas preparadas y refrigerios», dijo a Medscape Noticias Médicas la coinvestigadora, Natalia Goncalves, Ph. D., de la Facultad de Medicina de la Universidade de São Paulo, en San Pablo, Brasil.

Presentados en la Alzheimer’s Association International Conference (AAIC) de 2022, los hallazgos se alinean con los de un estudio publicado la semana pasada en Neurology. Como informó en su momento Medscape Noticias Médicas, ese estudio vinculó una dieta alta en alimentos ultraprocesados con un mayor riesgo de demencia.

Aumento del consumo mundial

Los alimentos ultraprocesados están altamente manipulados y formulados con ingredientes añadidos, que incluyen azúcares, grasas y sal, y son bajos en proteínas y fibra. Los ejemplos de alimentos ultraprocesados incluyen refrescos, papas fritas, chocolate, dulces, helados, cereales de desayuno endulzados, sopas envasadas, nuggets de pollo, hot dogs, papas fritas y muchos más.

Durante los últimos 30 años, ha habido un aumento constante en el consumo de alimentos ultraprocesados en todo el mundo. Se cree que inducen inflamación sistémica y estrés oxidativo, y se han asociado con una variedad de problemas de salud, como sobrepeso/obesidad, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Los alimentos ultraprocesados también pueden ser un factor de riesgo para el deterioro cognitivo, aunque los datos sobre sus efectos en el cerebro son escasos.

Para investigar, Goncalves y sus colaboradores evaluaron datos longitudinales de 10.775 adultos (edad promedio: 50,6 años; 56% mujeres; 55% blancos) que participaron en el estudio ELSA-Brasil. Fueron evaluados en tres oleadas (2008-2010, 2012-2014 y 2017-2019).

La información sobre la dieta se obtuvo a través de cuestionarios de frecuencia de alimentos e incluyó información sobre el consumo de alimentos no procesados, alimentos mínimamente procesados y alimentos ultraprocesados.

Los participantes se agruparon según los cuartiles de consumo de alimentos ultraprocesados (de menor a mayor). El rendimiento cognitivo se evaluó utilizando una batería estandarizada de pruebas.

Disminución significativa

Utilizando modelos lineales mixtos que se ajustaron por variables sociodemográficas, de estilo de vida y clínicas, los investigadores evaluaron la asociación de los alimentos ultraprocesados dietéticos como un porcentaje del total de calorías diarias con el rendimiento cognitivo a lo largo del tiempo.

Durante una mediana de seguimiento de ocho años, la ingesta de alimentos ultraprocesados en los cuartiles 2 a 4 (frente al cuartil 1) se asoció con una disminución significativa en la cognición global (p = 0,003) y la función ejecutiva (p = 0,015).

«Los participantes que reportaron un consumo de más de 20% de las calorías diarias de alimentos ultraprocesados tuvieron una tasa de deterioro cognitivo global 28% más rápida y una disminución de la función ejecutiva 25% más rápida en comparación con aquellos que informaron comer menos de 20% de las calorías diarias de alimentos ultraprocesados», informó Goncalves.

«Considerando a una persona que come un total de 2.000 kcal al día, 20% de las calorías diarias de los alimentos ultraprocesados son alrededor de dos barras de obleas con chocolate (KitKat) de 42,54 g o 5 rebanadas de pan o cerca de un tercio de un paquete de papas fritas de 240 g», explicó.

Goncalves anotó que las razones por las que los alimentos ultraprocesados pueden dañar el cerebro siguen siendo un «tema muy relevante, pero aún no bien estudiado».

Las hipótesis incluyen efectos secundarios de lesiones cerebrovasculares o procesos inflamatorios crónicos. Se necesitan más estudios para investigar los posibles mecanismos que podrían explicar el daño de los alimentos ultraprocesados en el cerebro, indicó.

«Preocupante pero no sorprendente»

Al comentar sobre el estudio para Medscape Noticias Médicas, Percy Griffin, Ph. D., director de compromiso científico de la Alzheimer’s Association, dijo que hay «evidencia creciente de que lo que comemos puede afectar nuestro cerebro a medida que envejecemos».

Agregó que muchos estudios previos han sugerido que es mejor para el cerebro llevar una dieta balanceada y saludable para el corazón que sea baja en alimentos procesados y alta en alimentos integrales y nutritivos, como verduras y frutas.

«Estos nuevos datos de la Alzheimer’s Association International Conference sugieren que comer una gran cantidad de alimentos ultraprocesados puede acelerar significativamente el deterioro cognitivo», señaló Griffin, quien no participó en la investigación.

Agregó que un aumento en la disponibilidad y el consumo de comidas rápidas, alimentos procesados y alimentos ultraprocesados se debe a una serie de factores socioeconómicos, incluido el bajo acceso a alimentos saludables, menos tiempo para preparar alimentos desde cero y no poder comprar alimentos integrales.

«Los alimentos ultraprocesados constituyen más de la mitad de las dietas estadounidenses. Es preocupante pero no sorprendente ver nuevos datos que sugieren que estos alimentos pueden acelerar significativamente el deterioro cognitivo», observó el Dr. Griffin.

«La buena noticia es que hay pasos que podemos tomar para reducir el riesgo de deterioro cognitivo a medida que envejecemos. Estos incluyen comer una dieta balanceada, hacer ejercicio con regularidad, dormir bien, mantener la mente activa, protegerse de lesiones en la cabeza, no fumar y mantener la salud cardiovascular», agregó.

Investigaciones anteriores sugirieron que el mayor beneficio es participar en combinaciones de estos cambios en el estilo de vida y que son beneficiosos a cualquier edad, anotó.

«Incluso si comienza con una o dos acciones saludables, se está moviendo en la dirección correcta. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para incorporar estos hábitos en su vida», concluyó Griffin.

 

Nota informativa a los usuarios de la red Infomed

En la mañana de ayer 8 de agosto, no respondió óptimamente el respaldo eléctrico que posee el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, tras un apagón programado en la zona del Vedado donde radica la institución, provocando que el nodo se apagara y los servidores que este sustenta se vieran afectados.

Una vez la emergencia energética se estabilizó, iniciaron las tareas de recuperación de los servicios, que se estima estén restablecidos completamente mañana 10 de agosto. Al día de hoy están activos el correo y el portal, pero se está trabajando intensamente en función de la restauración íntegra de los servidores.

Lamentamos la situación y las molestias que pueda ocasionar.

Convoca la UVS- Cuba a la XV Jornada de Aprendizaje en Red

La Universidad Virtual de Salud de Cuba (UVS) convoca a las instituciones académicas, docentes-asistenciales e investigativas que la conforman a la XV Jornada de Aprendizaje en Red, que se efectuará del 17 al 21 de octubre de 2022.

El evento propiciará un espacio de intercambio, con el objetivo de compartir experiencias sobre la educación en red en momentos en que se sistematiza la virtualización de la educación en el país promovida durante la emergencia epidemiológica y en medio del proceso de transformación digital que experimenta Cuba, y, en especial, la educación médica superior, como continuidad de la informatización de la sociedad.

En este contexto, la sede central de la UVS propone como tema principal la transformación digital en la educación médica, con la intención de significar la contribución de la Universidad Virtual de Salud a este propósito. Intercambiar ideas, compartir ejemplos de buenas prácticas, promover estrategias institucionales en modalidades virtuales, semipresenciales y presenciales, potenciar el uso de las herramientas tecnológicas, analizar las experiencias y resultados de la virtualización de la enseñanza, son algunos de los propósitos que se pretende alcanzar en torno a este tema.

Desde sus inicios, este evento ha propiciado un espacio de participación activa y creadora sobre temas inherentes a la educación médica con el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación, en un contexto en que la educación a distancia, la generación de contenidos y la informatización de la sociedad son prioridad para el país.

Auspician:

  • Universidad Virtual de la Salud de Cuba UVS /INFOMED
  • Escuela Nacional de Salud Pública
  • Sociedad Cubana de Educadores en Ciencias de la Salud

Presentación de Ponencias y discusión en Foros

La jornada tendrá como modalidades de trabajo la presentación de ponencias, las teleconferencias y el intercambio en foros de discusión en el Aula Virtual de Salud en las siguientes áreas temáticas:

  • Aprendizaje en Red a través de las aulas virtuales de salud y otros entornos de aprendizaje: efectividad del uso de entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje en modalidades mixtas y virtuales, estrategias educativas, funciones del profesor-tutor, evaluación de la calidad educativa, experiencias pedagógicas y metodológicas, enfoque por competencias, formación de valores en entornos virtuales, cursos masivos abiertos en línea (MOOC), entre otros.
  • Educación Abierta: Recursos Educativos Abiertos (REA) y Prácticas Educativas Abiertas para la docencia universitaria en salud, cápsulas educativas, presentaciones interactivas, objetos de aprendizaje, páginas web en la docencia universitaria, clínica virtual, entre otros.
  • Otras formas de utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones en la docencia.

También sesionará un espacio para el debate asincrónico en torno a cada ponencia.

En el marco de la jornada se realizará la Reunión Nacional Virtual de las Cátedras de la UVS, a través de un foro para debatir sobre el trabajo desarrollado en el curso académico 2021-2022.

Se impartirán teleconferencias sobre temas relacionados con el aprendizaje en encuentros sincrónicos. La clausura se realizará en una sesión sincrónica el viernes 21 de octubre de las 10.00 a.m. a 12:00 m.

Vea la convocatoria completa.

 

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