Anuario Estadístico de Salud 2024

La Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud del Ministerio de Salud Pública de Cuba, presentó recientemente el Anuario Estadístico de Salud en su 53 edición, con información estadística actualizada del sistema de salud cubano, hasta el año 2024. La presentación ocurrió en una jornada de gran significado, durante la celebración el pasado martes 30 de septiembre del Día del Estadístico de la Salud Cubano.

Durante el evento, el Dr. Julio Guerra Izquierdo, director de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, resaltó el esfuerzo colectivo de los trabajadores que contribuyeron a la realización de esta publicación, esencial para la toma de decisiones en el Sistema Nacional de Salud.

La jornada estuvo presidida por el Dr. C. Reinol García Moreira, viceministro de Salud Pública; Mercedes González Guilarte, Vicejefa Primera de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI); el Dr. Mario Cruz Peñate, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Cuba; y otras destacadas personalidades del sector sanitario.

El anuario incluye 168 cuadros numerados y rotulados según orden de aparición, agrupados en ocho capítulos y contienen indicadores según las variables edad, sexo y provincia, causas de enfermedad y muerte, tipología de recursos, de servicios y categorías establecidas en la actividad de la formación de recursos humanos en el sector. En la edición actual se mantienen gráficos y mapas, a continuación de los cuadros que permiten una mejor visualización de la información, lo que facilita la comprensión, evolución y la comparación de las distintas variables.

Los datos provienen del Subsistema de Información de Estadística Complementario de Salud, compuesto por 69 sistemas, 43 reportes de indicadores estadísticos adelantados, 14 registros nacionales y 20 registros administrativos, fundamentalmente. La información demográfica es suministrada por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información. Los indicadores del año 2024, clasifican como preliminares, al igual que la información relacionada con cáncer del año 2022, ello indica la posibilidad de mínimas variaciones, hasta el cierre del año en curso.

El subsistema de información de estadística de salud cubano, posee cobertura nacional con departamentos representados en todos los niveles de atención y unidades de salud. Utiliza para la medición de los eventos en salud: el registro continuo, el censo, las encuestas y aplicaciones del muestreo. Se presentan series cronológicas de indicadores de morbilidad, de mortalidad, de recursos y servicios; se ofrecen comparaciones internacionales y se listan los sistemas de información estadística de salud vigentes, acotando su fecha de creación, con el propósito de elevar el uso de los datos que el sistema provee.

El Anuario Estadístico de Salud 2024, además de presentarse en forma impresa, está disponible a través de su código QR y en los sitios: Estadísticas de salud y en la Biblioteca Virtual de Salud de Cuba,  en los que también podrá acceder a la publicación seriada desde el año 1995. Pretendemos con el contenido que se ofrece en este material brindar a directivos, profesionales e investigadores, datos confiables y útiles que contribuyan a la toma de decisiones, la planificación y evaluación de programas en salud.

Descargue y lea el documento desde aquí.

Patología de la COVID-19 en 800 autopsias

La Editorial Ciencias Médicas presenta Patología de la COVID-19 en 800 autopsias, obra donde se describen los resultados de las autopsias mínimamente invasivas realizadas durante la pandemia a pacientes confirmados de COVID-19. Se detallan elementos significativos de la morfología, clínicoepidemiológicos y fisiopatogénicos de las alteraciones encontradas en los diferentes órganos estudiados.

Se particulariza en puérperas y en casos con hematíes falciformes. Se hace una valoración sobre el rol del íleon y los ácidos biliares en la patogenia de la enfermedad, además de mostrar las experiencias en la aplicación de microscopía electrónica.

En el Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas, usted puede acceder a la presentación del libro, así como a la versión disponible en el formato PDF (17,6 MB), donde podrá realizar los comentarios que considere; además, se brinda la información de Cómo citar esta obra.

El texto completo en el formato PDF está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba. Asimismo, en el Catálogo de Libros de Ciencias de la Salud, podrá acceder a la ficha del libro y obtener otros datos relacionados con esta importante publicación.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

Voces del Henry Reeve (VI). Doctor Leonardo Fernández: nueve misiones al servicio de la humanidad

Su historia parece un mapa de las emergencias del mundo: nueve misiones internacionalistas —cinco con el Contingente Internacional “Henry Reeve”—, 49 años de servicio ininterrumpido y una hoja de vida que podría llenar varios libros.

Fue de los primeros en partir hacia Pakistán tras un devastador terremoto; de los que enfrentaron el Ébola en Liberia, conscientes del riesgo de no regresar; de los que sostuvieron a Haití en medio de su dolor infinito; de los que llegaron a Italia durante el colapso sanitario de la COVID-19; y de los que asumieron la dirección de un hospital de campaña en Guantánamo durante la pandemia.

Pero su secreto no está en las medallas ni en los titulares que lo nombraron héroe más de una vez. Está en lo que aprendió y enseña:

«La medicina cubana se mide no solo en ciencia, sino en humanismo; el miedo existe, pero se controla cuando recuerdas que representas a Fidel, a Raúl, a Cuba; y que ‘Patria es humanidad’ no es una consigna, sino una forma de vivir.»

– Doctor Leonardo Fernández Fernández ¿quién es usted?

«Mi nombre viene de Leonhard: León fuerte, decidido, aventurero y resistente. Y creo que me representa. Soy especialista en Medicina Interna, Emergencias Médicas y Cuidados Intensivos, Máster en la misma rama y profesor auxiliar de la Facultad de Ciencias Médicas. Trabajo en el Hospital General Docente de Guantánamo “Dr. Agosthino Neto”.»

– Nueve misiones internacionalistas… ¿cómo resumiría ese recorrido?

«Cinco fueron con el “Henry Reeve” y cuatro en otras circunstancias: Nicaragua, Pakistán, Timor Leste, Mozambique, Haití, Liberia, otra vez Mozambique, Italia y Cuba durante la COVID-19. Cada misión dejó huellas profundas: aprendimos tanto como aportamos.»

– ¿Qué recuerdos guarda de su primera salida a Pakistán, tras el terremoto?

«Fue la primera brigada “Henry Reeve” que tuve el honor de integrar. Recuerdo la atención del comandante en jefe por nuestra seguridad y los reiterados encuentros con él. Fue impactante todo: la desesperación en los ojos de la gente, que nos miraban con desconfianza. Nos enfrentábamos a una cultura desconocida y sentir cómo, poco a poco, el pueblo pakistaní nos miraba con respeto tras nuestro trabajo todavía hoy me estremece. Todo un choque cultural y humano al mismo tiempo.

Ese primer contacto con la humanidad en crisis me marcó para siempre.»

– Liberia y el ébola en 2014… debe haber sido aterrador.

«Lo fue. La preparación en La Habana fue intensa: cursos, entrenamientos de los especialistas del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, evaluaciones de la OPS y la OMS. Muchos nos llamaban “locos”; en las despedidas algunos nos miraban con lástima. Pesaba la noticia de que el 20 % de nosotros podía enfermar y no regresar.

Al subir a la escalerilla del avión, el general de ejército Raúl Castro me dijo: «La orden está dada, cumplan y regresen.» Y eso fue lo que hicimos.»

– Haití, Italia y Cuba durante la COVID-19… ¿qué significaron esas experiencias?

«Haití nos enseñó a vivir el dolor y cumplir nuestro deber. En Italia vimos colapsar un sistema de salud avanzado; allí comprobamos que la medicina cubana, por su humanismo, es única. Y en Guantánamo, dirigir un hospital de campaña con 100 camas durante la pandemia fue quizás la misión más entrañable: después de ayudar a tantos pueblos, pude aportar a mi propio pueblo en una situación tan crítica.»

– ¿Se arrepiente de algo?

«De nada. Volvería a escribir las mismas páginas, y con mayor rigor y entrega. Mi familia siempre me apoyó, y yo llevo a Fidel, a Martí y al Che en el alma.»

– ¿Sintió miedo?

«Siempre: a no cumplir bien, a enfermar, a ser secuestrado, a morir… Pero cuando estás convencido de que la tarea es necesaria y honrosa, el miedo desaparece. Mi fobia son las serpientes venenosas; convivir con ellas en las selvas de Nicaragua exigió gran autocontrol.»

– ¿Qué le dejó el “Henry Reeve?”

«Aprendimos más de lo que dimos: la humildad y gratitud de otros pueblos, el valor del humanismo por encima de la tecnología, la grandeza de Fidel, pues con solo mencionar su nombre y el de Cuba se abren los corazones de los más desposeídos del mundo.»

– ¿Cómo quiere que lo recuerden?

«Como uno más de los cubanos a quienes la vida y las circunstancias les dieron la posibilidad de ayudar al mundo. Estoy orgulloso de haber cumplido con mi deber y de que, cuando la gente me ve pasar sudado y agotado pero feliz, diga: ese médico estuvo en nueve misiones, y no se cansa de ser médico

Por: Mylenys Torres Labrada.

OPS lanza Plan Estratégico 2026–2031 para acelerar el progreso en salud en la región de las Américas

Los Estados Miembros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) establecieron el pasado 29 de septiembre, una agenda audaz para avanzar en la salud y el bienestar en todas las Américas, con la aprobación del Plan Estratégico de la OPS 2026–2031, bajo el lema “Juntos por una Región de las Américas más saludable para todas las personas.”

Este plan, aprobado por el 62º Consejo Directivo de la Organización, fue elaborado a partir de extensas consultas con los países y otros actores, y se compromete a lograr resultados transformadores en salud durante los próximos seis años, abordando las enfermedades no transmisibles (ENT), la salud mental, la seguridad sanitaria, la fragmentación en los sistemas y servicios de salud, y la eliminación de enfermedades transmisibles, entre otros.

«La pandemia de COVID-19 nos enseñó que la región de las Américas es más fuerte cuando trabajamos juntos», afirmó el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS. «El Plan Estratégico aprovecha nuestra fuerza colectiva para construir sistemas de salud resilientes, reducir la carga de enfermedades y mejorar la salud y el bienestar de todas las personas», añadió.

El plan se basa en las lecciones de la pandemia, que puso en evidencia las brechas en los sistemas de salud y destacó el poder de la acción conjunta. El plan apunta a impactos medibles en los países, como la reducción de la mortalidad materna, la reversión del aumento de las tasas de suicidio y la eliminación de enfermedades como la lepra y el Chagas.

Cinco objetivos estratégicos

En el centro del plan se encuentran cinco objetivos estratégicos que guiarán la acción regional en salud hasta 2031:

  1. Acelerar los esfuerzos en pro de la salud para todas las personas, abordando los determinantes sociales de la salud, los desafíos ambientales y los factores de riesgo.
  2. Construir sistemas de salud resilientes basados en la atención primaria de salud para lograr el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud.
  3. Acelerar la agenda de eliminación de enfermedades y mejorar la prevención y el tratamiento de las enfermedades transmisibles y no transmisibles, y de los problemas de salud mental.
  4. Prevenir, prepararse, detectar y dar una mejor respuesta a las emergencias de salud.
  5. Reforzar el liderazgo, la gobernanza y el desempeño de la OPS para avanzar en la agenda de salud regional y prestar una cooperación técnica que impulse un impacto de la salud pública en los países.
¿Qué hay de nuevo en el Plan Estratégico 2026–2031?

El nuevo Plan Estratégico de la OPS introduce un enfoque integrado para lograr la salud para todas las personas y presenta un marco actualizado de gestión basada en resultados, junto con un marco de resultados simplificado. Reduce el número de resultados e indicadores, a la vez que mejora la medición y la transparencia. «Indicadores con metas realistas y basadas en evidencia nos permitirán enfocar mejor nuestro trabajo y facilitar que la OPS y sus Estados Miembros avancen hacia resultados tangibles en salud», destacó el doctor Barbosa.

Para acelerar el impacto, el marco de resultados simplificado del plan, con indicadores basados en evidencia, está respaldado por intervenciones de alto impacto, o “aceleradores”, que impulsan el progreso medible y la transformación sistémica en múltiples metas y dimensiones del desarrollo en salud.

Los aceleradores se basan en marcos existentes y métodos comprobados, ofreciendo oportunidades concretas para escalar intervenciones de manera rápida y efectiva. Finalmente, el plan incluye mecanismos para realizar ajustes ágiles y transparentes en respuesta a posibles circunstancias cambiantes.

Agradeciendo a los Estados Miembros por su colaboración en el desarrollo y la aprobación del plan, el Director de la OPS destacó que este representa una “renovada cooperación regional” y reafirma el compromiso de los países para mejorar la salud y el bienestar de todas las personas. «Trabajando juntos, podemos superar los desafíos actuales y acelerar el progreso hacia la salud para todas las personas en las Américas», concluyó.

Vea también: Cobertura del 62.º Consejo Directivo de la OPS.

Voces del Henry Reeve (V). Aníval Umpierre: La mochila que combatió el ébola

Sobre la mesa reposa una mochila que parece haber vivido más vidas que su dueño. El tiempo y el uso le han cobrado factura, pero en su interior laten todavía los olores de cloro y sudor, la tensión de los trajes desechables, la asfixia bajo la escafandra y los ecos de voces que combatieron cerca de ella.

Físicamente hoy contiene un traje de protección biológica de los destinados a la “zona roja”, fotos y medallas: fragmentos de una historia que se abre como las páginas secretas de un diario de campaña:

– ¿Por qué conserva esta mochila hasta hoy?

«No me lo va a creer, pero cada vez que la miro vuelvo al hospital improvisado en África, en aquel 2014. Regresa la tensión de entrar al turno de trabajo, el calor de casi 40 grados, el pulso alterado, y los rostros de quienes lucharon conmigo.»

– Fue esa misión a Guinea Conakry, como parte del Contingente Internacional “Henry Reeve”, la que más lo marcó. ¿Cómo llegó a ella?

«Di mi disposición de ir a combatir el ébola enseguida que supe del tema, ¡y qué bueno que lo hice! Fue una experiencia que me enseñó lo que de verdad significan la vida y la muerte. Éramos 37 cubanos frente a una enfermedad que no perdona. Trabajábamos muy protegidos, el sudor nos cegaba y el tiempo dejaba de existir. Allí comprendí que un solo gesto, un solo movimiento, podía decidir si vivíamos o moríamos.»

– Debió ser duro perder compañeros y pacientes…

«Sí… Dos colegas cubanos se nos fueron entre las manos, eso nos dolió enormemente, y también muchos pacientes. Pero la misión era más grande que nuestro dolor. Con el apoyo de la Unión Africana salvamos a más del 60 % de los infectados, un logro que nadie había alcanzado. Fue como arrancarle terreno a la muerte.»

– Hoy su rostro aparece en las fotos de gran formato que narran la solidaridad cubana desde la Unidad Central de Cooperación Médica de Cuba (UCCM). ¿Qué significa eso para usted?

«Me impresiona. Es extraño verme inmortalizado en una imagen. Pero en esas fotos no soy yo: somos todos. Cada una guarda miedo, sacrificio, esperanza y la certeza de que estuvimos allí cuando más hacía falta.»

– Usted ha cumplido otras misiones internacionalistas, pero como integrante del Contingente “Henry Reeve” enfrentó la COVID-19 en Italia y en Cuba. ¿Qué lo sigue motivando a nuevas partidas?

«Saber que podemos hacer la diferencia. Que un gesto de cuidado puede salvar una vida. Elegí la enfermería para estar junto a los más vulnerables, incluso cuando la vida nos pone al límite.»

– ¿Fue con ese ánimo que comenzó todo?

«Empecé en un círculo de interés en la secundaria. Luego estudié en el politécnico de la salud, me gradué en 1983 como enfermero general y continué preparándome: licenciatura, maestría en urgencias médicas… Desde 2006 trabajo en la terapia intensiva de mi municipio. Siempre he creído que mientras más aprendo, más vidas puedo cuidar.»

– ¿Y la familia qué dice?

«Mi familia siempre me ha apoyado y está muy orgullosa de mí, principalmente mi mamá, Ana Delia, que siempre me ha acompañado en mis propósitos.»

Aníval cierra la mochila con una lentitud reverente, como quien ya parte de regreso a su Sierra de Cubitas en la provincia cubana de Camagüey. Me mira, desde su delgada figura de gestos rápidos y sus ojos reflejan la memoria de los que no sobrevivieron y la fuerza de los que caminaron junto a él. Mientras: repaso las fotos de la UCCM donde él aparece, y siento que en cada imagen late la historia de un hombre que eligió enfrentar el peligro para salvar vidas.

Su mochila continúa siendo testigo y parte de ella.

Por: Mylenys Torres Labrada

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