Archivos Anuales 2022

La OMS publica una nueva norma para hacer frente a la creciente amenaza de la pérdida de audición

Más de 1000 millones de personas de edades comprendidas entre los 12 y los 35 años corren el riesgo de perder la audición debido a la exposición prolongada y excesiva a música fuerte y otros sonidos recreativos, lo que puede acarrear consecuencias devastadoras para su salud física y mental, educación y perspectivas de empleo.

En el Día Mundial de la Audición 2022, cuyo lema es Para oír de por vida, ¡escucha con cuidado!, la OMS ha publicado una nueva norma internacional para la escucha segura en lugares y eventos de entretenimiento. La norma se aplica en sitios y actividades con música amplificada.

“Millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos”, señala la doctora Bente Mikkelsen, directora del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS.

Y añade: “El riesgo se intensifica porque la mayoría de los dispositivos de audio, lugares y eventos de entretenimiento no ofrecen opciones de escucha seguras y contribuyen al riesgo de pérdida de audición. Por ello, la nueva norma de la OMS tiene por objeto ofrecer mejores salvaguardias a los jóvenes en sus actividades de ocio”.

En la región de las Américas, alrededor de 217 millones de personas viven con pérdida auditiva, es decir, el 21,52% de la población. Se espera que para 2050, este número aumente a 322 millones.

Nuevas recomendaciones para limitar el riesgo de pérdida de audición 

En la Norma mundial para la escucha segura en lugares y eventos de entretenimiento se subrayan seis recomendaciones para velar por que dichos lugares y eventos limiten el riesgo de pérdida de audición entre sus clientes sin perder por ello la alta calidad del sonido y que la experiencia deje de ser agradable. Son las seis recomendaciones siguientes:

1) un nivel sonoro medio máximo de 100 decibelios

2) seguimiento y registro constante de los niveles sonoros con equipos calibrados por personal designado a tal efecto

3) optimización de la acústica y los sistemas de sonido de la sala para garantizar una calidad de sonido agradable y una escucha segura

4) entrega al público de protección auditiva personal, junto con instrucciones de uso

5) acceso a zonas silenciosas para que los oídos descansen y disminuir el riesgo de daño auditivo; y

6) formación de los trabajadores y distribución de información entre ellos.

La nueva norma se ha elaborado en el marco de la iniciativa de la OMS Escuchar sin riesgos, que tiene por objeto mejorar las prácticas de escucha, especialmente entre los jóvenes, apoyándose en las últimas evidencias y en consultas con diferentes partes interesadas, como expertos de la OMS, los gobiernos, la industria, los consumidores y la sociedad civil.

La pérdida de audición debido a sonidos fuertes es permanente, pero puede prevenirse 

La exposición a sonidos fuertes provoca pérdida temporal de la audición o tinnitus. Ahora bien, la exposición prolongada o repetida puede dar lugar a daños auditivos permanentes, que desembocan en una pérdida irreversible de la audición. Los jóvenes pueden proteger mejor su audición:

  • manteniendo el volumen bajo en los dispositivos de audio personales
  • utilizando auriculares/cascos bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido
  • utilizando tapones para los oídos en lugares ruidosos
  • efectuando con regularidad reconocimientos de la audición

Promoción de la nueva norma mundial

La OMS alienta a los gobiernos a elaborar y aplicar legislación que promueva la escucha segura y a dar a conocer los riesgos de la pérdida de audición. El sector privado debería incluir las recomendaciones de la OMS para la escucha segura en sus productos y en lugares y eventos de entretenimiento. Para impulsar el cambio de comportamiento, las organizaciones de la sociedad civil, los padres, los maestros y los médicos pueden educar a los jóvenes para que adopten hábitos de escucha segura.

“Los gobiernos, la sociedad civil y las entidades del sector privado, como los fabricantes de dispositivos de audio personales, sistemas de sonido y equipos de videojuegos, así como los propietarios y gerentes de los lugares y eventos de entretenimiento, tienen una importante función que cumplir en la promoción de la nueva norma mundial”, ha comentado el doctor Ren Minghui, subdirector general de la OMS. “Debemos trabajar juntos para promover prácticas de escucha seguras, especialmente entre los jóvenes”.

Tema de salud: Anomalías congénitas

Sí se pueden reducir los riesgos de nacer con anomalías congénitas. ¡Sepa cómo! | Gestarsalud

Datos y cifras

– Se calcula que cada año 303.000 recién nacidos fallecen durante las primeras cuatro semanas de vida en el mundo debido a anomalías congénitas.
– Las anomalías congénitas pueden ocasionar discapacidades crónicas con gran impacto en los afectados, sus familias, los sistemas de salud y la sociedad.
– Los trastornos congénitos graves más frecuentes son las malformaciones cardíacas, los defectos del tubo neural y el síndrome de Down.
– Las anomalías congénitas pueden tener un origen genético, infeccioso o ambiental, aunque en la mayoría de los casos resulta difícil identificar su causa.
– Es posible prevenir algunas anomalías congénitas; por ejemplo hay medidas de prevención fundamentales como la vacunación, la ingesta suficiente de ácido fólico y yodo mediante el enriquecimiento de alimentos básicos o el suministro de complementos, así como los cuidados prenatales adecuados.

Las anomalías congénitas son en muchos países causas importantes de mortalidad infantil, enfermedad crónica y discapacidad. En 2010, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución sobre defectos de nacimiento en la que se pidió a todos los Estados Miembros que fomentaran la prevención primaria y la salud de los niños con anomalías congénitas mediante:
  • el desarrollo y fortalecimiento de los sistemas de registro y vigilancia:
  • el desarrollo de conocimientos especializados y la creación de capacidades;
  • el fortalecimiento de la investigación y los estudios sobre la etiología, el diagnóstico y la prevención;
  • el fomento de la cooperación internacional.

Definición

Las anomalías congénitas se denominan también defectos de nacimiento, trastornos congénitos o malformaciones congénitas. Se trata de anomalías estructurales o funcionales, como los trastornos metabólicos, que ocurren durante la vida intrauterina y se detectan durante el embarazo, en el parto o en un momento posterior de la vida.

Causas y factores de riesgo

No es posible asignar una causa específica a cerca de un 50% de las anomalías congénitas. No obstante, se han identificado algunas de sus causas o factores de riesgo.

Factores socioeconómicos y demográficos

Aunque los ingresos bajos pueden ser un determinante indirecto, las anomalías congénitas son más frecuentes en las familias y países de ingresos bajos. Se calcula que aproximadamente un 94% de las anomalias congénitas graves se producen en países de ingresos bajos y medios, en los que las mujeres a menudo carecen de acceso suficiente a alimentos nutritivos y pueden tener mayor exposición a agentes o factores que inducen o aumentan la incidencia de un desarrollo prenatal anormal, en especial el alcohol y las infecciones. La edad materna avanzada también incrementa el riesgo de algunas alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down, mientras que el riesgo de determinadas anomalías congénitas del feto aumenta en las madres jóvenes.

Factores genéticos

La consanguineidad aumenta la prevalencia de anomalías congénitas genéticas raras y multiplica casi por dos el riesgo de muerte neonatal e infantil, discapacidad intelectual y otras anomalías congénitas en los matrimonios entre primos hermanos. Algunas comunidades étnicas, como los judíos asquenazíes o los finlandeses, tienen una mayor prevalencia de mutaciones genéticas raras que condicionan un mayor riesgo de anomalías congénitas.

Infecciones

Las infecciones maternas, como la sífilis o la rubéola, son una causa importante de anomalías congénitas en los países de ingresos bajos y medios.

Estado nutricional de la madre

Las carencias de yodo y folato, el sobrepeso y enfermedades como la diabetes mellitus están relacionadas con algunas anomalías congénitas. Por ejemplo, la carencia de folato aumenta el riesgo de tener niños con defectos del tubo neural. Además, el aporte excesivo de vitamina A puede afectar al desarrollo normal del embrión o del feto.

Factores ambientales

La exposición materna a determinados plaguicidas y otros productos químicos, así como a ciertos medicamentos, al alcohol, el tabaco, los medicamentos psicoactivos y la radiación durante el embarazo, pueden aumentar el riesgo de que el feto o el neonato sufra anomalías congénitas. El hecho de trabajar en basureros, fundiciones o minas o de vivir cerca de esos lugares también puede ser un factor de riesgo, sobre todo si la madre está expuesta a otros factores ambientales de riesgo o sufre carencias alimenticias.

Prevención

Las medidas de salud pública preventivas ofrecidas en los servicios de atención reducen la frecuencia de algunas anomalías congénitas. La prevención primaria de las anomalías congénitas implica:

  • Mejorar la dieta de las mujeres en edad fecunda, garantizando un aporte suficiente de vitaminas y minerales en la alimentación, en especial de ácido fólico, mediante el suministro diario de complementos por vía oral o el enriquecimiento de alimentos básicos como las harinas de maíz o de trigo;
  • Asegurar que las mujeres eliminan o restringen el consumo de sustancias nocivas, particularmente el alcohol;
  • Controlar la diabetes preconcepcional y gestacional, a través de asesoramiento, control del peso, dieta y administración de la insulina cuando sea necesario;
  • Evitar la exposición ambiental a sustancias peligrosas, como los metales pesados y los plaguicidas, durante el embarazo;
  • Garantizar que durante el embarazo la exposición a los medicamentos y a radiaciones por razones médicas (por ejemplo, para el diagnóstico por la imagen) esté justificada, basándose en un análisis cuidadoso de las ventajas y los riesgos para la salud.
  • Mejorar la cobertura vacunal, en especial contra el virus de la rubéola, en las niñas y las mujeres. La rubéola es prevenible mediante vacunación en la infancia. La vacuna antirrubeólica también puede administrarse al menos 1 mes antes del embarazo a las mujeres no vacunadas que no hayan sufrido esta enfermedad en su infancia.
  • Aumentar y fortalecer la formación del personal sanitario y de otros interesados en el fomento de la prevención de las anomalías congénitas.

Detección

La atención en los períodos preconceptivo (antes de la concepción) y periconceptivo (en las fechas de la concepción) consta de prácticas básicas de salud reproductiva, así como del consejo y las pruebas genéticas. Estas pruebas se pueden realizar durante los tres periodos siguientes:

  • En el periodo preconceptivo, las pruebas pueden servir para identificar a las personas en riesgo de padecer determinados trastornos o de transmitirlos a sus hijos. La estrategia consiste en el uso de los antecedentes familiares y la detección del estado de portador, y es particularmente valiosa en países en los que el matrimonio consanguíneo es frecuente.
  • En el período periconceptivo, los resultados de las pruebas deben utilizarse para determinar la atención más adecuada en función del riesgo asociado a determinadas características maternas, tales como la edad temprana o avanzada o el consumo de alcohol, tabaco u otros medicamentos psicoactivos. La ecografía permite detectar el síndrome de Down durante el primer trimestre y las anomalías fetales graves durante el segundo trimestre. Además, la amniocentesis y otras pruebas pueden ayudar a detectar los defectos del tubo neural y las anomalías cromosómicas durante el primero y el segundo trimestres.
  • En el periodo neonatal se puede realizar una exploración física y pruebas para detectar trastornos hematológicos, metabólicos y hormonales. Las pruebas para detectar la sordera y las malformaciones cardíacas y la detección precoz de las anomalías congénitas pueden facilitar la instauración de tratamientos capaces de salvar la vida y prevenir la evolución hacia discapacidades físicas, intelectuales, visuales o auditivas. En algunos países se somete a los recién nacidos a pruebas sistemáticas de detección de anomalías tiroideas y suprarrenales antes de que abandonen la maternidad.

Tratamiento y atención

Muchas anomalías congénitas estructurales se pueden corregir mediante la cirugía pediátrica, y a los niños con problemas funcionales como la talasemia (un trastorno hematológico hereditario recesivo), la drepanocitosis o el hipotiroidismo congénito (función tiroidea reducida) se les pueden administrar tratamientos precozmente.

¿Pueden comer carne los pacientes con cáncer colorrectal?

https://img.medscapestatic.com/es/thumbnail_library/dt_220223_processed_meat-800x450.jpg?interpolation=lanczos-none&resize=360:*Los pacientes que ya han sido diagnosticados con cáncer colorrectal no enfrentan un mayor riesgo de reaparición de la enfermedad o de muerte si comen carnes rojas o procesadas, sugiere un nuevo análisis de datos de ensayos prospectivos en Estados Unidos.

«Aunque nuestro estudio tiene limitaciones, estos hallazgos pueden informar el asesoramiento del paciente y el desarrollo de pautas dietéticas específicas para los sobrevivientes de cáncer», dijeron los autores.

Los resultados sugieren que está bien que los pacientes con cáncer colorrectal coman estos alimentos, lo que contrasta directamente con las recomendaciones actuales.

En la actualidad, tanto la American Cancer Society como el American Institute for Cancer Research/World Cancer Research Fund recomiendan a los sobrevivientes de cáncer que limiten su consumo de carnes rojas y procesadas.

Esto se basa en la asociación conocida entre el consumo de carne roja y procesada y un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Esta asociación se confirmó una vez más recientemente, según lo informado por Medscape Noticias Médicas, pero la evidencia proviene de estudios en la población general.

En este último estudio, los investigadores observaron específicamente a las personas que ya habían sido diagnosticadas con cáncer colorrectal para determinar si la recomendación de evitar las carnes rojas y procesadas está justificada.

La investigación fue publicada en JAMA Network Open el 22 de febrero.

Erin L. Van Blarigan, doctora en ciencias, del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la University of California, en San Francisco, Estados Unidos, identificó 1011 pacientes con cáncer colorrectal en etapa III del ensayo Cancer and Leukemia Group B. La mediana de edad en el momento de la inscripción fue de 60 años, 44% de los participantes eran mujeres y 89% eran blancos.

Los participantes completaron un cuestionario validado de frecuencia de alimentos aproximadamente tres meses después del diagnóstico y nuevamente seis meses después de haber completado el tratamiento, o alrededor de 15 meses después del diagnóstico.

Además de la ingesta de carne roja y procesada, los investigadores evaluaron los comportamientos de salud, como el historial de tabaquismo, el uso de ácido acetilsalicílico, la actividad física y el uso de vitaminas y suplementos minerales.

Los pacientes con el mayor consumo de carne roja tenían más probabilidades que otros participantes de ser hombres y blancos, haber sido diagnosticados con cáncer en etapa T3 o T4, tener una enfermedad poco diferenciada o indiferenciada y tener una mediana de índice de masa corporal (IMC) más alto.

Aquellos con el mayor consumo de carne procesada tenían más probabilidades que otras personas de ser hombres y negros, fumadores actuales, tener una mediana de índice de masa corporal más alto y haber sido diagnosticados con enfermedad en etapa T3 o T4.

Durante una mediana de seguimiento de 6,6 años, hubo 81 recurrencias de cáncer colorrectal y 305 muertes.

El análisis multivariado mostró que no había asociación entre el consumo de carne roja o procesada después del diagnóstico de cáncer de colon y el riesgo de recurrencia de la enfermedad o mortalidad.

El hazard ratio para el riesgo de recurrencia en los cuartiles más altos frente a los más bajos del consumo de carne roja fue de 0,84, mientras que para la carne procesada fue de 1,05.

El riesgo de mortalidad por todas las causas fue similar, con un hazard ratio de 0,71 para los cuartiles más altos frente a los más bajos del consumo de carne roja y un hazard ratio de 1,04 para la carne procesada.

Los autores señalaron que su estudio fue observacional y examinó el comportamiento autoinformado, por lo que «no pueden descartar la posibilidad de factores de confusión no medidos o residuales».

Además, advirtieron que sus resultados «pueden no aplicarse» a los pacientes con cáncer colorrectal en etapas I a II o IV, y los datos disponibles no ofrecen información sobre «la ingesta de carne previa al diagnóstico ni sobre las prácticas de cocción de la carne».

La investigación recibió apoyo del National Cancer Institute de los National Institutes of Health de Estados Unidos. La investigación de Jeffrey A. Meyerhardt cuenta con el apoyo de los Douglas Gray Woodruff Chair Fund, Guo Shu Shi Fund, Anonymous Family Fund for Innovations in Colorectal Cancer, Project P fund y George Stone Family Foundation. Van Blarigan ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. Meyerhardt tiene relación con Boston Biomedical, COTA Healthcare, Merck y Taiho Pharmaceutical. Otros autores declararon numerosas relaciones.

Estudios evidencian que recién nacidos de madres contagiadas o vacunadas, tienen anticuerpos contra la COVID-19

En estrecha relación con el Instituto Finlay de Vacunas (IFV) y el Instituto de Medicina Tropical, Dr. Pedro Kourí (IPK), especialistas del Hospital General Universitario de Cienfuegos, Dr. Gustavo Aldereguía Lima (HGAL), desarrollan un estudio que se basa la medición de anticuerpos a recién nacidos, primero de madres que padecieron la covid-19, y después, de madres inmunizadas, que demuestran hasta las evidencias obtenidas de manera preliminar, la transferencia de anticuerpos maternos fetales contra el SARS-CoV-2.

El Dr. Arturo Pérez de Villamil, al frente de la investigación, reconoce que es la primera de su tipo que se realiza en el país, aunque se han reportado por la comunidad científica internacional en otras partes del mundo. “Los recién nacidos de madres que estuvieron contagiadas o vacunadas, le aportan a sus hijos niveles de anticuerpos que los protegen contra el virus, de tal manera, los bebés nacen con una condición favorable para su protección contra la COVID-19”.

“Este estudio propone determinar en el tiempo la duración de los anticuerpos, y entre otros aspectos, su presencia en la leche materna”, abundó Pérez de Villamil, neonatólogo de referencia en la institución médica, quien ha estado en primera línea de enfrentamiento a la COVID-19, y cuenta en su currículo profesional con maternas y neonatos salvados desde la ciencia.

La doctora Dagmar García Rivera, directora de Investigaciones del IFV dijo en su cuenta de Twitter que este hecho estaba descrito en la literatura científica con anterioridad, pero este es nuestro estudio, el de nuestros niños cienfuegueros. “Ellos nacen con anticuerpos si sus madres fueron vacunadas o si enfermaron de COVID-19”, destacó. De igual forma alentó a las mujeres embarazadas a que se vacunaran.

 

En Cienfuegos: Taller Nacional por una convivencia feliz entre las enfermedades raras

Desde 2008, durante la última jornada de febrero se conmemora el Día Internacional de las Enfermedades Raras, instituido por la Organización Europea que investiga dichas patologías con el propósito de concientizar y ayudar a quienes las sufren a recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos, en aras de garantizarles una vida mejor a largo plazo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, actualmente más de 350 millones de personas -entre el seis y el ocho por ciento de la población global- presenta alguna de las más de siete mil enfermedades raras existentes a nivel internacional.

Estela Morales Peralta, especialista de Segundo Grado en Genética Médica, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que una enfermedad rara, también conocida como huérfana, es un trastorno que afecta a una pequeña parte de la población, alrededor del 80 por ciento de los casos tiene un origen genético y presenta una serie de síntomas particulares que hacen muy difícil el diagnóstico.

Añadió que la prevalencia de estos padecimientos en Cuba es muy baja, de un caso por cada dos mil niños, por enfermedad, pero en muchas ocasiones resultan afecciones incapacitantes, deterioran la calidad de vida porque provocan retraso mental, discapacidad auditiva y visual, reducción de las capacidades de las personas a causa de aspectos crónicos, progresivos, degenerativos y, con frecuencia, mortales.

Por este motivo, el 25 y el 26 de este mes, en la provincia de Cienfuegos, tuvo lugar el VI Taller Nacional sobre esta temática en edad pediátrica, bajo el lema “Por una convivencia feliz entre las enfermedades raras”, con sede en el Centro de Convenciones del Hotel Pasacaballos.

Jan O’Neill González Ramos, especialista de Segundo Grado en Pediatría y miembro del Comité Científico del evento, explicó que en el hospital pediátrico Paquito González Cueto se realiza este encuentro desde 2017, a propuesta del doctor Salvador Tamayo Muñiz, para debatir acerca de cuánto más es posible hacer para garantizarles a estos pacientes una mejor calidad de vida hasta la adultez.

Con ese fin, agregó, pretendemos crear un equipo multidisciplinario para realizar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de esas patologías en el territorio, pues en la actualidad lo hacemos de forma individual en cada servicio, pero contamos con 19 especialidades para ello.

En el encuentro, donde participaron expertos de Villa Clara, La Habana y Holguín, así como de la Sociedad Iberoamericana de Enfermedades del Tejido Conectivo, se socializaron resultados de investigaciones sobre estos padecimientos, además de intercambiar sobre posibles tratamientos para prolongar más, y con mejor calidad, la existencia de los pequeños aquejados con alguno de estos males.

Cada una de estas enfermedades tiene características únicas, por lo cual el paciente requiere atención diferenciada, en varios casos significan un riesgo para la vida del afectado, quien muchas veces necesita tratamientos con un costo elevado e ingresos hospitalarios prolongados, no obstante, el Sistema de Salud Cubano garantiza esa atención. Pericarditis tuberculosa, meningoencefalitis por criptococos, la enfermedad de Gaucher, los síndromes de Ateinan y Marfan, entre otros, figuran dentro de los casos de patologías huérfanas reportadas en el país.

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