Cada 17 de mayo se celebra en todo el mundo el DÃa Mundial de la Hipertensión, por iniciativa de la Liga Mundial de la Hipertensión (World Hypertension League, WHL), que engloba organizaciones de 85 sociedades internacionales y ligas nacionales de hipertensión.
La hipertensión es el principal factor de riesgo para sufrir una enfermedad cardiovascular. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cada año ocurren 1.6 millones de muertes por enfermedades cardiovasculares en la región de las Américas, de las cuales alrededor de medio millón son personas menores de 70 años, lo cual se considera una muerte prematura y evitable.
La hipertensión afecta entre el 20-40 % de la población adulta de la región y significa que en las Américas alrededor de 250 millones de personas padecen de presión alta. La hipertensión es prevenible o puede ser pospuesta a través de un grupo de intervenciones preventivas, entre las que se destacan la disminución del consumo de sal, una dieta rica en frutas y verduras, el ejercicio fÃsico y el mantenimiento de un peso corporal saludable.
La OPS impulsa polÃticas y proyectos para incidir desde la salud pública, la prevención de la hipertensión arterial a través de polÃticas para disminuir el consumo de sal, para promover la alimentación saludable, la actividad fÃsica y prevenir la obesidad. También promueve y apoya proyectos que facilitan el acceso a medicamentos esenciales para el tratamiento de la hipertensión e impulsa la formación de recursos humanos en salud.
Está bien establecido que la hipertensión arterial (HTA) se considera un factor de riesgo predominante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. A pesar del vÃnculo entre la HTA y las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial puede afectar directamente la función cardÃaca y provocar insuficiencia, principalmente con fracción de eyección preservada (ICFEp).
Existen hallazgos ecocardiográficos que indican la existencia de enfermedad cardÃaca hipertensiva (HHD) -definida como alteración de la morfologÃa cardÃaca (hipertrofia concéntrica del ventrÃculo izquierdo, dilatación de la aurÃcula izquierda) y de la función (disfunción sistólica o diastólica)- en pacientes con hipertensión arterial persistente, independientemente de las patologÃas cardÃacas a las que contribuye, como la enfermedad de las arterias coronarias y el deterioro de la función renal.
Además de los parámetros ecocardiográficos clásicos, Ãndices novedosos, como el seguimiento de manchas del ventrÃculo izquierdo y la aurÃcula izquierda, la evaluación del volumen 3D y el trabajo miocárdico en ecocardiografÃa, pueden proporcionar datos de diagnóstico y pronóstico más precisos y reproducibles en pacientes con hipertensión arterial.
Sin embargo, su uso todavÃa está subestimado. La detección temprana y el tratamiento oportuno de la HHD mejorarán en gran medida el pronóstico. Por lo tanto, en la presente revisión, los autores arrojan luz sobre el papel de la ecocardiografÃa en los enfoques diagnósticos y pronósticos contemporáneos de la enfermedad cardÃaca hipertensiva.
Vea el artÃculo completo en:
Kadoglou NPE, Mouzarou A, Hadjigeorgiou N, Korakianitis I, Myrianthefs MM. Challenges in Echocardiography for the Diagnosis and Prognosis of Non-Ischemic Hypertensive Heart Disease. J Clin Med. 2024 May 4;13(9):2708. doi: 10.3390/jcm13092708.