Archivos Anuales 2025

Hallazgos imagenológicos en el seguimiento de pacientes pos-COVID-19

Resulta de interés estandarizar los hallazgos imagenológicos presentados durante el monitoreo de pacientes pos-COVID-19, con vistas a ampliar la base de conocimientos y motivar futuras investigaciones relacionadas con el tema. Así, el objetivo de este estudio es identificar cuales son los principales criterios imagenológicos en el seguimiento radiológico a largo plazo en estos pacientes.

Se realizó un estudio descriptivo y transversal en pacientes pos-COVID-19 atendidos en instituciones de salud privadas de la zona centro del Ecuador, en el período 2020-2021. La población de estudio estuvo constituida por 64 pacientes con previo diagnóstico de la enfermedad y que requirieron seguimiento radiológico. Se calcularon las frecuencias y porcentajes de las variables categóricas.

El grupo etario con mayor incidencia de hallazgos fue el de 50 a 54 años. La tomografía computarizada fue la técnica más utilizada (64 %). Los signos predominantes fueron el patrón de vidrio esmerilado (82,9 %), aumento de trama bronco-vascular, infiltrado alveolar y los patrones de infiltración reticular.

Aunque muchos de estos signos sean reversibles con el tiempo, la afectación pulmonar puede persistir incluso después de superar la fase aguda de la enfermedad. Para el seguimiento de estos pacientes, la tomografía computarizada es lo más efectivo, por su mayor especificidad. Se observó una mayor prevalencia en adultos de 50-54 años, variable considerada un posible predictor de desarrollo de cambios fibróticos pulmonares.

Lea el artículo completo en:

Rodríguez Aguiar CM, Sánchez Súarez AD, Roque Clemente J, Hernández Otaño MR. Enfoque Integrador sobre el Trastorno del Espectro Autista. Medimay [Internet]. 8 de junio de 2025;32:e2771.

Microbiología del desastre: terremoto y tsunami chilenos asociados a cambios en bacterias

Pocos microorganismos causan tanta alarma en el planeta como el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina. Esta bacteria, que pasa por modificaciones genéticas, adquiere resistencia a antibióticos y se dispersa en olas de clones cambiantes que desencadenan infecciones que llegan a ser graves.

Una investigación reciente, con epicentro en Chile, sumó preocupación al asociar desastres naturales, como un terremoto y posterior tsunami, con la evolución del patógeno. Fue publicada en la revista mBio y sus resultados enfatizaron la necesidad de integrar al monitoreo ambiental entre las estrategias de salud pública destinadas a controlar la resistencia bacteriana en Latinoamérica.

«Nunca buscamos estudiar las presiones ecológicas. Solamente queríamos entender qué pasaba con el clon chileno/cordobés en Latinoamérica. Bien exploratorio era el estudio en el comienzo», comentó a Medscape en español Rodrigo Martínez, biólogo, doctor en Ciencias e Innovación en Medicina, además de investigador del Grupo de Genómica y Resistencia Microbiana (GeRM) en el Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina de la Universidad del Desarrollo, en Santiago, Chile.

El clon citado por Martínez ha sido muy exitoso y dominante en su dispersión por el territorio latinoamericano, desde su primera descripción en Chile y Argentina durante 1998, pero investigaciones recientes han dado cuenta de que paulatinamente sufre un reemplazo en distintos países de la región. Por ejemplo, en Colombia y Ecuador ha cedido ante el linaje USA300, un clon de Staphylococcus aureus hipervirulento, comunitario y multirresistente que comenzó a propagarse en Estados Unidos hace ya más de 20 años.

En Chile, una investigación de 2023 encabezada por el grupo que integra Martínez, incluyó el análisis de muestras clínicas aisladas durante el periodo 2000-2016 con el que identificó que el clon chileno/cordobés persistía como dominante entre los Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina, aunque ya su reinado mostraba signos de debilitamiento, con un reemplazo gradual por otros clones emergentes.

Por otro lado, un hallazgo de dicho estudio que llamó poderosamente la atención fue que alrededor de 80 % de las bacterias que pertenecían al clon chileno/cordobés albergaban genes que codificaban resistencia a metales pesados, como el arsénico, el cadmio y el mercurio. Ya investigaciones previas han relacionado la resistencia a metales pesados con la resistencia a distintos antibióticos, debido a que en dichas bacterias comparten mecanismos no selectivos.

La caracterización genómica permitió detectar la presencia de un plásmido (pSCL4752) que contenía genes para resistencia al arsénico, cadmio y mercurio en 65 % de las bacterias estudiadas, pero también encontró una divergencia geográfica en el subgrupo de bacterias chilenas (n: 53) aisladas en las ciudades de Santiago y Concepción. Alrededor de 88 % de las bacterias de Concepción conservaban el citado plásmido, mientras que entre las de la capital chilena el porcentaje apenas llegaba a 29 %.

«Pero algo hizo que en Concepción no se perdiera el plásmido y en Santiago, sí. Y mientras buscábamos ese evento, no entendíamos bien, no sabíamos, no había nada. Absolutamente nada», comentó Martínez.

Hasta que sucedió algo que Martínez definió como un momento eureka: le vino en mente el devastador terremoto (8,8 grados en la escala MW) y posterior tsunami que el 27 de febrero de 2010 azotó Concepción.

Lea el texto completo en: Microbiología del desastre: terremoto y tsunami chilenos asociados a cambios en bacterias – Medscape – 3 de jul de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

Clasificación actualizada de las crisis epilépticas: Documento de posición de la Liga Internacional contra la Epilepsia

La Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) ha actualizado la clasificación operativa de las crisis epilépticas, basándose en el marco establecido en 2017. Esta revisión, basada en la experiencia de la implementación, contó con la participación de un grupo de trabajo designado por el Comité Ejecutivo de la ILAE.

Integrado por 37 miembros de todas las regiones de la ILAE, el grupo utilizó un proceso Delphi modificado, que requiere un umbral de consenso de más de dos tercios para cualquier propuesta. Tras los comentarios públicos, el Comité Ejecutivo designó a siete expertos adicionales para el grupo de trabajo de revisión con el fin de abordar e incorporar las cuestiones planteadas, según corresponda.

La clasificación actualizada mantiene cuatro clases principales de crisis: focales, generalizadas, desconocidas (ya sean focales o generalizadas) y no clasificadas. Las reglas taxonómicas distinguen los clasificadores -que se considera que reflejan las clases biológicas e inciden directamente en el manejo clínico- de los descriptores -que indican otras características importantes de las crisis-.

Las crisis focales y las de origen desconocido se clasifican según el estado de consciencia del paciente (alterado o preservado) durante la crisis, definido operativamente mediante la evaluación clínica de la consciencia y la capacidad de respuesta. Si el estado de consciencia es indeterminado, la crisis se clasifica según el término original, es decir, la clase principal de crisis (crisis focal o crisis de origen desconocido).

Las crisis generalizadas se agrupan en crisis de ausencia, crisis tónico-clónicas generalizadas y otras crisis generalizadas, incluyendo ahora el reconocimiento de la mioclonía negativa como un tipo de crisis. En la versión básica, las crisis se describen como con o sin manifestaciones observables, mientras que la versión ampliada utiliza la secuencia cronológica de la semiología de las crisis.

Esta clasificación actualizada comprende cuatro clases principales y 21 tipos de crisis. Se hizo especial hincapié en garantizar la traducibilidad a otros idiomas. Su objetivo es establecer un lenguaje común para todos los profesionales de la salud involucrados en la atención de la epilepsia, desde zonas con recursos limitados hasta centros altamente especializados, y proporcionar términos accesibles para pacientes y cuidadores.

Los resultados se publicaron en la revista Epilepsia. Acceda desde aquí al texto completo:

Lipoproteína(a): ¿por qué se volvió tan importante para la clínica?

Los niveles más altos de Lp(a) se asocian con un riesgo significativamente mayor de enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD, por sus siglas en inglés) y mortalidad por todas las causas.

La Lp(a) elevada es un factor de riesgo independiente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales, como el colesterol LDL y la presión arterial. El riesgo de ASCVD aumenta continuamente con el incremento de los niveles de Lp(a), sin evidencia de un efecto umbral. Por ejemplo, en un metanálisis de 29 069 pacientes, la incidencia de eventos de ASCVD por 1000 personas-año fue de 80 en aquellos con Lp(a) mayor o igual a 50 mg/dL, en comparación con 55,3 en aquellos con Lp(a) menor a 15 mg/dL.

Valores

Un nivel de Lp(a) de 50 mg/dL o mayor se considera alto, representando aproximadamente el percentil 20 de la población. Este nivel se asocia con un aumento del riesgo relativo de ASCVD de aproximadamente el 40 %, en comparación con un nivel de 7 mg/dL (mediana en una población de referencia).

Los estudios respaldan una asociación causal entre la Lp(a) y los resultados de ASCVD. Las variantes genéticas comunes en el gen LPA que causan niveles de Lp(a) más altos de por vida son más frecuentes en personas que desarrollan ASCVD. Por el contrario, las personas con variantes raras de pérdida de función o variantes comunes del sitio de splicing asociadas con bajos niveles de Lp(a) también tienen tasas más bajas de ASCVD.

Los niveles de Lp(a) están determinados principalmente por el gen LPA y permanecen en su mayoría estables a lo largo de la vida. No se modifican sustancialmente por factores del estilo de vida, como dejar de fumar, la actividad física, el ayuno o la dieta. Por lo tanto, se considera que medir la Lp(a) una sola vez en la vida es suficiente en la mayoría de las personas.

Los niveles varían según la raza y la etnia. Por ejemplo, la mediana de Lp(a) es de aproximadamente 7 mg/dL en individuos caucásicos, en comparación con aproximadamente 30 mg/dL en individuos de etnia negra. La enfermedad renal crónica está asociada a un aumento y la enfermedad hepática grave se asocia a una disminución.

Vea el texto completo y comparta su opinón en: Lipoproteína(a): ¿por qué se volvió tan importante para la clínica? Intramed – 29 de junio de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

Paradoja en la hipertensión pulmonar: pacientes más jóvenes y con menos comorbilidades en Latinoamérica

En Latinoamérica los y las pacientes que viven con hipertensión pulmonar se caracterizan por ser más jóvenes y tener menos comorbilidades que quienes habitan otros sitios, como Estados Unidos o algunos países de Europa. Además, los que hoy padecen la patología en Latinoamérica se parecen más a las personas que se incluían hace décadas en registros de países más desarrollados.

«Desde hace muchos años detectamos diferencias en las características demográficas y clínicas de los pacientes con hipertensión pulmonar de los diversos registros en México, Colombia y Argentina, especialmente cuando los comparamos con los datos europeos o de Estados Unidos», comentó a Medscape en español el Dr. Adrián Lescano, especialista en insuficiencia cardiaca e hipertensión pulmonar, jefe del Servicio de Cardiología Clínica de la Fundación Favaloro, en Buenos Aires, Argentina, y uno de los autores de un artículo de revisión publicado en International Journal of Cardiology Congenital Heart Disease.

Dicho artículo abordó esta paradoja demográfica o clínica, dejando un interrogante para Latinoamérica: ¿existe un fenotipo diferente de paciente o la región simplemente marcha por detrás y experimentará un cambio en la epidemiología durante los próximos años, como ya sucedió en países más desarrollados?

Por ejemplo, durante 1981 en Estados Unidos un registro que brindaba información de 187 pacientes con hipertensión pulmonar reflejaba edad promedio de 36 años, mientras que otro más actual, de 2010, como REVEAL (Registry to Evaluate Early And Long-term PAH disease management), llevó dicha cifra a los 53 años en el país norteamericano.

Del otro lado del océano Atlántico, en 2012 el registro europeo COMPERA (Comparative, Prospective Registry of Newly Initiated Therapies for Pulmonary Hypertension) situó la edad de los pacientes con hipertensión pulmonar en una mediana de 72 años

Asimismo, es notorio cómo en estos países más desarrollados se ha incrementado el reporte de comorbilidades entre pacientes con hipertensión pulmonar, que incluyen obesidad, diabetes, hipertensión arterial o enfermedad coronaria, entre otras.

Aunque la información es más escasa en Lationoamérica, algunos registros como RECOPILAR (2021), HAPred.co (2022) o REMEHIP (2024), arrojaron edades promedio de 47, 50 y 43 años para Argentina, Colombia y México, respectivamente.

La Dra. Ahtziri Rodríguez Santos, médica intensivista con alta especialidad en fisiología cardiopulmonar realizada en el Instituto Nacional de Cardiología «Ignacio Chávez», en México, que no participó del artículo, comentó que le parece «sumamente relevante para la comunidad médica, ya que destaca la paradoja epidemiológica que existe en Latinoamérica».

Lea el artículo completo y participe en el debate en: Paradoja en la hipertensión pulmonar: pacientes más jóvenes y con menos comorbilidades en Latinoamérica – Medscape – 1 de jul de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

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